viernes, 28 de noviembre de 2014

CATEQUESIS DEL PAPA: “La Iglesia camina en la historia hacia la meta última y maravillosa que es el Reino de los Cielos"


Catequesis del papa Francisco en la Audiencia General del miércoles 26 de noviembre de 2014 en la Plaza de San Pedro.


Catequesis sobre la Iglesia, Una y Santa


Queridos hermanos y hermanas, un poco feo el día ¿eh? Pero vosotros sois valientes. Esperemos rezar juntos hoy.

En el presentar la Iglesia a los hombres de nuestro tiempo, el Concilio Vaticano II tenía muy presente una verdad fundamental, que no hay que olvidar nunca: la Iglesia no es una realidad estática, quieta, un fin en sí mismo, sino que está continuamente en camino en la historia, hacia la meta última y maravillosa que es el Reino de los Cielos, del que la Iglesia en la Tierra es la semilla y el inicio.

Cuando nos dirigimos hacia este horizonte, nos damos cuenta que nuestras imaginación se para, descubriéndose capaz apenas de intuir el esplendor del misterio que sobrepasa nuestros sentidos. Y surgen en nosotros algunas preguntas espontáneas: ¿cuándo sucederá este paso final? ¿Cómo será la nueva dimensión en la que entrará la Iglesia? ¿Qué será entonces de la humanidad? ¿Y de la creación que le rodea? Pero estas preguntas no son nuevas, las habían hecho ya los discípulos a Jesús en aquel tiempo. ¿Cuando será esto? ¿Cuando será el triunfo del Espíritu sobre la creación...? Son preguntas humanas, preguntas antiguas. También nosotros hacemos estas preguntas.

La Constitución conciliar Gaudium et spes, frente a estas preguntas que resuenan desde siempre en el corazón del hombre afirma: "Ignoramos el tiempo en que se hará la consumación de la tierra y de la humanidad. Tampoco conocemos de qué manera se transformará el universo. La figura de este mundo, afeada por el pecado, pasa, pero Dios nos enseña que nos prepara una nueva morada y una nueva tierra donde habita la justicia, y cuya bienaventuranza es capaz de saciar y rebasar todos los anhelos de paz que surgen en el corazón humano". Esta es la meta a la que tiende la Iglesia, como dice la Biblia: es la "Nueva Jerusalén", el "Paraíso". Más que de un lugar, se trata de un "estado" del alma en el que nuestras esperanzas más profundas serán cumplidas de forma sobreabundante y nuestro ser, como criaturas y como hijos de Dios, alcanzará  la plena maduración. Seremos finalmente revestidos de la alegría,  de la paz y del amor de Dios de forma completa, sin ningún límite, y estaremos cara a cara con Él.  Es bonito pensar esto. Pensar en el cielo. Per todos nosotros nos encontraremos allí. Todos, todos... Es bonito, da fuerza al alma.

En esta perspectiva, es bonito percibir como hay una continuidad y una comunión de fondo entre la Iglesia celeste y la que aún está en camino en la tierra. Los que ya viven a los ojos de Dios pueden de hechos sostenernos e interceder por nosotros, rezar por nosotros. Por otro lado, también nosotros estamos siempre invitados a ofrecer obras buenas, oraciones y la misma Eucaristía para aliviar la tribulación de las almas que están aún en espera de la beatitud sin fin. Sí, porque en la prospectiva cristiana la distinción ya no está entre quien esta ya muerto y quien no lo está aún, ¡sino entre quién está en Cristo y quien no lo está! Este es el elemento determinante realmente decisivo para nuestra salvación y para nuestra felicidad. 

Al mismo tiempo, la Sagrada Escritura nos enseña que el cumplimiento de este diseño maravilloso no puede no interesar también todo lo que nos rodea y que ha salido del pensamiento y del corazón de Dios. El apóstol Pablo lo afirma de forma explícita, cuando dice que "también la misma creación, toda la creación, será la libertad de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la libertad de la gloria de los hijos de Dios". Otros textos utilizan la imagen del "cielo nuevo" y de la "tierra nueva", en el sentido que todo el universo será renovado y será liberado una vez para siempre de todo rastro de mal y de la misma muerte.

Esta que se presenta,  como cumplimiento de una transformación que en realidad está ya en acto a partir de la muerte y resurrección de Cristo, es por tanto una nueva creación; no por tanto una aniquilación del cosmos y de todo lo que nos rodea, sino un llevar cada cosa a su plenitud de ser, de verdad y de belleza. Este es el diseño que Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, desde siempre quiere realizar y está realizando.

Queridos amigos, cuando pensamos en estas realidades estupendas que nos esperan, nos damos cuanta de cuánto pertenecer a  la Iglesia sea realmente un don maravilloso, ¡que lleva inscrita una vocación altísima! Podamos a la Virgen María, Madre de la Iglesia, vigilar siempre nuestro camino y ayudarnos a ser, como Ella, signo alegre de confianza y de esperanza en medio de nuestros hermanos.

jueves, 27 de noviembre de 2014

PAPA FRANCISCO: “¿Dónde está Europa tu sed de verdad, que hasta ahora has comunicado al mundo con pasión?”

Queridos amigos y hermanos del blog: la segunda parada de la breve visita realizada el pasado martes por Francisco a la ciudad francesa de Estrasburgo ha sido el Consejo de Europa.

Construir una Europa con espíritu de servicio, educar a la paz, abandonar la cultura del conflicto, promover los derechos humanos, y enlazarlos con el desarrollo de la democracia, fue la invitación del Santo Padre. Para ello invitó a considerar sus raíces no solamente "una simple herencia de museo o del pasado" pero un patrimonio humano "aún capaz de inspirar" a los europeos. Y prometió la colaboración de la Santa Sede con el Consejo de Europa para forjar la mentalidad de las futuras generaciones de europeos. Al finalizar el discurso de Francisco, todos los presentes en pie han aplaudido con intensidad.

Después de su discurso en el Parlamento Europeo, el Papa se ha dirigido en coche al Consejo de Europa. A su llegada, casi media hora más tarde de lo previsto, el Papa ha sido recibido por el secretario general del Consejo, Thorbjørn Jagland, acompañado por otras autoridades. En la entrada, se agolpaba un gran número de personas que querían presenciar la llegada del Santo Padre.

Tras la presentación de las dos delegaciones, el Papa se ha reunido con algunas personalidades políticas y eclesiásticas con el secretario general. Al finalizar, Francisco ha firmado el Libro de Oro, se han hecho las fotos oficiales, y se han intercambiado los regalos. Finalmente, el papa Francisco ha caminado hasta al hemiciclo para la Sesión Solemne del Consejo de Europa.

Historia del Consejo de Europa

"El proyecto de los Padres fundadores era reconstruir Europa con un espíritu de servicio mutuo, que aún hoy, en un mundo más proclive a reivindicar que a servir, debe ser la llave maestra de la misión del Consejo de Europa, en favor de la paz, la libertad y la dignidad humana", ha indicado Francisico. Y ha añadido que "el camino privilegiado para la paz – para evitar que se repita lo ocurrido en las dos guerras mundiales del siglo pasado – es reconocer en el otro no un enemigo que combatir, sino un hermano a quien acoger".

Lograr la paz

"Para lograr el bien de la paz es necesario -ha observado ante todo educar para ella, abandonando una cultura del conflicto, que tiende al miedo del otro, a la marginación de quien piensa y vive de manera diferente".

Terrorismo, tráfico de armas

"La Iglesia considera que la carrera de armamentos es una plaga gravísima de la humanidad y perjudica a los pobres de modo intolerable".

¿Cómo lograr el objetivo ambicioso de la paz?

En esta sede siento el deber  de señalar -ha firmado Francisco- la importancia de la contribución y la responsabilidad europea en el desarrollo cultural de la humanidad. Y ha añadido que "para caminar hacia el futuro hace falta el pasado, se necesitan raíces profundas, y también se requiere el valor de no esconderse ante el presente y sus desafíos".

La verdad

Sin la búsqueda de la verdad, "cada uno se convierte en medida de sí mismo y de sus actos, abriendo el camino a una afirmación subjetiva de los derechos, por lo que el concepto de derecho humano, que tiene en sí mismo un valor universal, queda sustituido por la idea del derecho individualista", ha afirmado.

Preguntas a Europa

¿Dónde está tu vigor? ¿Dónde está esa tensión ideal que ha animado y hecho grande tu historia? ¿Dónde está tu espíritu de emprendedor curioso? ¿Dónde está tu sed de verdad, que hasta ahora has comunicado al mundo con pasión?

Las raíces cristianas

Invitó a considerar sus raíces no solamente "una simple herencia de museo o del pasado" pero un patrimonio humano "aún capaz de inspirar" a los europeos. El Papa recordó que la paz inicia reconociendo "en el otro no un enemigo que es necesario combatir, pero a un hermano que hay que acoger".

El terrorismo religioso e internacional

Recordó que "la paz es también probada por otras formas de conflicto, como el terrorismo religioso e internacional, que nutre profundo desprecio por la vida humana y hace de manera indiscriminada víctimas inocentes". Y añadió que "tal fenómeno es lamentablemente alimentado por un tráfico de armas que muchas veces opera sin ser molestado".

Corte Europea de los Derechos Humanos

Es de alguna manera la «conciencia» de Europa. Por eso, ha expresado que "mi esperanza es que dicha conciencia madure cada vez más, no por un mero consenso entre las partes, sino como resultado de la tensión hacia esas raíces profundas, que es el pilar sobre los que los Padres fundadores de la Europa contemporánea decidieron edificar".

El reto de la multipolaridad

"Globalizar de modo original la multipolaridad comporta el reto de una armonía constructiva, libre de hegemonías que, aunque pragmáticamente parecen facilitar el camino, terminan por destruir la originalidad cultural y religiosa de los pueblos". De este modo, ha asegurado que la tarea de globalizar la multipolaridad de Europa no se puede imaginar con la figura de la esfera sino más bien con la del poliedro, donde la unidad armónica del todo conserva la particularidad de cada una de las partes.

El desafío de la transversalidad

Si quisiéramos definir hoy el Continente, debemos hablar de una Europa dialogante, que sabe poner la transversalidad de opiniones y reflexiones al servicio de pueblos armónicamente unidos, ha observado el Pontífice. Por eso, ha añadido que "una Europa que dialogue únicamente dentro de los grupos cerrados de pertenencia se queda a mitad de camino; se necesita el espíritu juvenil que acepte el reto de la transversalidad".

Encuentros sobre la dimensión religiosa del diálogo intercultural

Dichos encuentros, "parecen particularmente importantes en el ambiente actual multicultural, multipolar, en busca de una propia fisionomía, para combinar con sabiduría la identidad europea que se ha formado a lo largo de los siglos con las solicitudes que llegan de otros pueblos que ahora se asoman al Continente".

Papel de la Iglesia católica en el Consejo de Europa

A propósito, ha mencionado temas de los que la Iglesia se preocupa: cuestiones relacionadas con la protección de la vida humana, cuestiones delicadas que han de ser sometidas a un examen cuidadoso, que tenga en cuenta la verdad de todo el ser humano, sin limitarse a campos específicos, médicos, científicos o jurídicos, acogida de los emigrantes, el grave problema del trabajo, elevados niveles de desempleo juvenil, cuestión de la dignidad del trabajo.

Por Rocío Lancho García para Zenit.org

Lea el texto completo en:

miércoles, 26 de noviembre de 2014

PAPA FRANCISCO: “Que Europa gire en torno a la persona y no a la economía”

Queridos amigos y hermanos del blog: el santo Padre Francisco ayer en Estrasburgo realizó el viaje papal más corto de la historia. En total, estuvo menos de cuatro horas en la ciudad francesa.

Tras el aterrizaje a las 10.00, el Papa se ha trasladado en coche a la sede del Parlamento Europeo, donde ha sido recibido por el presidente, Martin Schulz. Allí también una multitud le esperaba, emocionada y con vivas al Papa. También algunos funcionarios curiosos se han asomados a las ventanas para presenciar la llegada del Santo Padre e inmortalizar el momento tomando fotos con los teléfonos móviles.

Después de escuchar los himnos, el del Vaticano, y el de la Unión Europea, tocados por la banda militar francesa mientras se izaba la bandera vaticana, el Papa se ha dirigido en coche al ingreso de honor del Parlamento: Espace Mariana de Pineda. Aquí ha tenido lugar la presentación de las dos delegaciones, de los 14 miembros del Bureau del Parlamento y de los 8 presidentes de los grupos políticos de la Asamblea.

Entre los saludos del Papa a los presentes que estaban por los pasillos, Francisco se ha reencontrado con la anciana Elma Scmidt, la dueña de la casa que lo hospedó en 1986 en Alemania. Momento, en el que ninguno de los dos ha escondido su emoción y alegría. Mientras caminaban por el Parlamento, se ha podido escuchar al Santo Padre hablar algunas frases en alemán con el presidente Schulz.

Tras algunas fotografías, Francisco ha firmado el Libro de Oro, se ha intercambiado los regalos y finalmente el Papa se ha reunido con el presidente Schulz, en presencia de algunas autoridades políticas y eclesiásticas. El Pontífice argentino ha regalado al europarlamento un mosaico con una paloma de la paz.

A las 11.15, el papa Francisco ha entrado en el hemiciclo para la Sesión solemne del Parlamento Europeo. Después del discurso de Martin Schulz, el Papa ha pronunciado su discurso, el cual fue interrumpido varias veces por los aplausos.

Europa gire en torno a la persona y no a la economía

En su discurso el Santo Padre invitó a los eurodiputados a “construir juntos la Europa que no gire en torno a la economía, sino a la sacralidad de la persona humana, a los valores inalienables”. Una Europa “que abrace con valentía su pasado, y mire con confianza su futuro para vivir plenamente y con esperanza su presente”.

El Papa señaló que “el ser humano corre el riesgo de ser reducido a un mero engranaje de un mecanismo que lo trata como un simple bien de consumo para ser utilizado, de modo que -lamentablemente lo percibimos a menudo- cuando la vida ya no sirve a dicho mecanismo se la descarta sin tantos reparos, como en el caso de los enfermos terminales, de los ancianos abandonados y sin atenciones, o de los niños asesinados antes de nacer”.

Las raíces cristianas de Europa

Consideró fundamental “el patrimonio que el cristianismo ha dejado” lo que no constituye un peligro para la laicidad de los Estados y para la independencia de las instituciones de la Unión”. Y que gracias a “las propias raíces religiosas”, puede defenderse mejor de  “tantos extremismos que se expanden en el mundo actual, también por el gran vacío en el ámbito de los ideales”, porque “es precisamente este olvido de Dios, en lugar de su glorificación, lo que engendra la violencia”.

Persecución religiosa

Pidió también no olvidarse de “las numerosas injusticias y persecuciones que sufren cotidianamente las minorías religiosas, y particularmente cristianas, en diversas partes del mundo”.

Invertir en la familia y en la educación

 “Dar esperanza a Europa no significa sólo reconocer la centralidad de la persona humana, sino que implica también favorecer sus cualidades”. Por este motivo hay que “invertir en ella y en todos los ámbitos en los que sus talentos se forman y dan fruto” dijo.

“El primer ámbito --indicó el papa Francisco-- es seguramente el de la educación, a partir de la familia, célula fundamental y elemento precioso de toda sociedad”.

Defender lo creado

El Pontífice entró también en el tema de la defensa de lo creado: “Europa ha estado siempre en primera línea de un loable compromiso en favor de la ecología”, precisando que los hombres son “custodios, pero no dueños”.

Trabajo

Sobre el trabajo recordó que “es hora de favorecer las políticas de empleo, pero es necesario sobre todo volver a dar dignidad al trabajo”, que “no apunte a la explotación de las personas, sino a garantizar, a través del trabajo, la posibilidad de construir una familia y de educar los hijos”.

Migración

“No se puede tolerar que el mar Mediterráneo se convierta en un gran cementerio”, indicó el Santo Padre, y pidió “legislaciones adecuadas que sean capaces de tutelar los derechos de los ciudadanos europeos y de garantizar al mismo tiempo la acogida a los inmigrantes”.

Indicó también que “la conciencia de la propia identidad es indispensable en las relaciones con los otros países vecinos”, particularmente con los aquellos “que sufren a causa de conflictos internos y por la presión del fundamentalismo religioso y del terrorismo internacional”.

Dos mil años unen a Europa al cristianismo

Y concluyó indicando que “dos mil años de historia unen a Europa y al cristianismo. Una historia en la que no han faltado conflictos y errores, pero siempre animada por el deseo de construir para el bien”.

Por ello invitó a "promover una Europa protagonista, transmisora de ciencia, arte, música, valores humanos y también de fe. La Europa que contempla el cielo y persigue ideales; la Europa que mira, defiende y tutela al hombre; la Europa que camina sobre la tierra segura y firme, precioso punto de referencia para toda la humanidad".


Por Rocío Lancho García y Sergio Mora, para Zenit.org 

martes, 25 de noviembre de 2014

VIVENCIAS PERSONALES: Mis palabras en la presentación del libro “Diario de un Blog” de Jesús Rodríguez Arias

Queridos amigos y hermanos del blog: el pasado viernes 21 de noviembre junto a Agustín Rosety Fernández de Castro y José Carlos Fernández Moscoso, me tocó la hermosa tarea de presentar el libro titulado “Diario de un Blog” de mi querido amigo y hermano Jesús Rodríguez Arias. Dicho acto se realizó en la Parroquia del Santo Cristo, en la Isla de León, la bicentenaria e histórica Ciudad de San Fernando, en la provincia de Cádiz.

Les comparto el texto completo de las palabras que pronuncié:

¡Buenas noches a todos! Buenas noches Padre Rafael, Agustín, José Carlos y Jesús. Para mí es una alegría inmensa poder estar esta noche con todos ustedes. Yo soy, seguramente, el amigo más nuevo de Jesús, no el más bueno, pero sí el más nuevo, porque sólo llevo tres años viviendo aquí en Cádiz. Inmediatamente de llegar nos conocimos a través de esta nueva forma de relacionarnos que son las redes sociales y cuando presenté mi libro sobre el papa Francisco en la Universidad de Cádiz, él estuvo con Hetepheres, su señora, y cuando nos vimos yo le dije: “¿Tú eres tú? ¡Yo soy yo!”. Así nos conocimos personalmente, nos abrazamos, porque habíamos compartido muchas cosas buenas por las redes, y en ese abrazo se afianzó una amistad que luego hemos podido compartir a través de distintos encuentros y hoy puedo decirles que me llena de orgullo y de emoción ser su amigo.

Cuando me invitó a ser parte de esta mesa y presentar el libro inmediatamente se me creo una objeción de conciencia que no he podido resolver porque yo tengo un especial culto a la amistad, me parece la amistad uno de los sentimientos más nobles que el Señor ha puesto en nuestro corazón. Entonces sabía que ya entraba perdiendo porque yo no puedo ser objetivo con Jesús. Así que, seguramente, voy a hablar muy bien de él; y ustedes, seguramente, también van a compartir estos sentimientos. Por lo tanto es imposible resolver esta primera objeción.

Pero después se me planteó otra, una objeción intelectual o metodológica: ¿De qué hablo? ¿Hablo de Jesús o hablo de su libro? Él me había pedido hablar del libro en su sentido espiritual, el propio del sacerdote. Y claro, poquito a poco, mientras lo fui leyendo me di cuenta de que no había dos realidades, sino una sola. Jesús es su libro y su libro nos transparenta “a corazón abierto” lo que es Jesús.

Desde que le fui conociendo y ahora cuando le veo aparecer junto a su entrañable esposa, se me viene a la memoria inmediatamente una cita del Evangelio de Juan, 1, 47: “Vio ¿Jesús venir hacia sí a Natanael, y dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay doblez ni engaño”. Y ante esta cita  se me viene la imagen de Jesús: “He aquí un verdadero isleño, en quien no hay doblez ni engaño”.

Así es él, un hombre de una sola pieza, que cuando uno se pone a ver en los repliegues del alma, de la memoria, me hace acordar a lo que alguna vez  visualicé en estudios de historia, literatura y religión: el perfil de un auténtico caballero cristiano. Jesús es un caballero cristiano, y lo es desde ese grito que con tanta fuerza sale de su blog y de su libro: “¡Sed valientes!, un imperativo que nos invita a vivir la fe con coherencia admirable, la propia de ese arquetipo que tuvo, y que sigue teniendo, la hispanidad: el caballero cristiano.
Voy a tratar de definir a este caballero cristiano y seguramente que muchos de estos rasgos los vamos a encontrar en la persona y en la personalidad de este querido amigo.

El caballero cristiano es el arquetipo de la hispanidad. Es modelo del hombre que antepone los principios y preceptos de la religión católica y todo un universo de valores a los valores de la modernidad: ¡Primero Dios! Jesús Rodríguez Arias es ése hombre.

Jesús Rodríguez Arias es aquel hombre… que ha jurado lealtad eterna a un niño rey, hijo de un carpintero, que nació en una cuna pobre.

Jesús Rodríguez Arias es aquel hombre… que no miente y es fiel a su palabra.

Jesús Rodríguez Arias es aquel hombre… que es capaz de entregarlo todo por los demás sin pedir nada a cambio.

Jesús Rodríguez Arias es aquel hombre… que es capaz de seguir hasta el fin, en nombre de Dios, de la verdad y de la justicia; siempre.

Esto es yo que he visto en él, yo que quizás sea su amigo más nuevo. Y entonces este hombre, manifiesta el perfil de lo que uno entiende o a idealizado, -al venir de tan lejos y a través de mi padre andaluz- del caballero cristiano español.

Y esto que veo en él lo he leído en sus múltiples post y luego en su libro que tan gentilmente me regaló y dedicó. “Diario de un Blog” destila, transpira, proyecta una auténtica espiritualidad y una auténtica evangelización católica. Según aquello que san Juan Pablo II y los papas posteriores nos piden: “Una Nueva Evangelización, nueva en su ardor, en sus métodos y en su expresión”. Premisas que son cumplidas en el blog y en el libro de Jesús Rodríguez Arias.

“Diario de un Blog” condensa en sus diversos y variados artículos, las tres formas principales del carácter de la religiosidad española. Cuando tengan el libro y lo vayan leyendo, van a ir descubriendo los siguientes elementos:

Es un libro que nos habla de la confianza ilimitada en Dios y en su providencia. Y muchas veces el autor nos ha hablado y escrito desde la cruz de su enfermedad.

Es un libro que nos presenta una fe firme y cristocéntrica. No una fe llevada por las modas, tipo veleta que es llevada y orientada por el viento, sino una fe que está arraigada en la roca firme que es Cristo.  

Y, por último, algo que a mí me llama mucho la atención en los escritos de Jesús, y es lo siguiente: si uno se pone a escarbar un poco, y a veces no hace falta tanto, descubre textos que nos hablan de una impaciencia de eternidad. El libro me ha hablado, por lo menos a mí, que este hombre que lo ha escrito tiene un anhelo ardoroso de eternidad. Porque cada historia, cada persona, cada amigo, cada paisaje, él nos lo presenta en relación inmediata y directa con Dios.

Uno se acerca al libro, lo huele, y es un libro que huele a verdad y a eternidad. Habiéndolo leído, habiendo rezado algunos textos, me han quedado tres actitudes, tres enseñanzas que se las comparto y que seguramente cuando lo lean las van a poder encontrar entre sus líneas. Lo que en “Diario de un blog” está escrito en sus contendidos vivenciales y también doctrinales (porque su autor es un excelente catequista) nos enseña:

- A santificar la vida en lo cotidiano, santificando todos y cada uno de los momentos de nuestra vida.

- A vivir cada momento como si ya perteneciese a la misma eternidad. Nos hace vivir el hoy pero con el corazón puesto en el cielo, donde Cristo está sentado a la derecha del Padre.

- A consagrar a Dios cada instante, cada momento, y cada realidad que nos rodea. Precisamente para descoyuntarla de todo sentido y relación humana y henchirla, desde ahora mismo, de eternidad divina.

Para mí, como les decía al principio, “Diario de un Blog” es un libro escrito “a corazón abierto”, porque se nos presenta su autor tal como es, desde su nobleza, desde su fe, desde sus afectos más queridos, -especialmente de su señora esposa, tan querible y admirable, que él ama con corazón enamorado y bien merecido que lo tiene-. A corazón abierto, pero con una distinción, es un “corazón inteligente”, no es un corazón sólo afecto, sólo cariño, no, es un corazón inteligente y esa inteligencia iluminada por la fe en Cristo Jesús.

Yo te agradezco, querido Jesús, que me hayas invitado a ser parte de este momento tan importante para tu vida. Quiero terminar mis palabras con una fábula, una de las “Fábulas camperas” del padre Leonardo Castellani, que se llama “Amistad”. Creo que esta fábula de nuestro campo argentino describe de la mejor manera esta amistad con la cual Dios nos ha bendecido. Dice la escritura que “Quien encuentra un amigo, encuentra un tesoro”, esto es así, y yo me lo encontré en Jesús y en su esposa. Dice así:

 “Un hombre tenía tres amigos.  Uno le regaló dinero. Era un buen amigo.
El otro, una vez le puso la mano sobre el hombro y le dijo:
   - Si te matan, yo me haré matar por ti.
   - ¿Por mi o conmigo?, le dijo.
   - Contigo. (Y no mentía).
El tercer amigo cuando iba a verlo se ponía alegre.  Él también se ponía alegre.  Y estaban alegres todo el tiempo. Este último era su mejor amigo."

Éste es para mí Don Jesús Rodríguez Arias, ¡gracias!


© Las fotos de este post son de exclusiva pertenencia de “San Fernando Cofrade”, agradezco a su Director, José Carlos Fernández Moscoso, la autorización para publicarlas.

lunes, 24 de noviembre de 2014

COLUMNISTA INVITADO: “Ella camina entre la multitud” (Crónica del 22-N)

Emilio Jesús Alegre del Rey portando
la imagen en tela de la Virgen de Guadalupe

Escribe: 
Emilio Jesús Alegre del Rey*

Habíamos escuchado en el autobús las palabras de nuestro Obispo, animándonos a defender a los no nacidos y bendiciendo a los que íbamos a Madrid a dar un testimonio a favor de la vida. Luego, en la Misa de la mañana, ya en Madrid, escuchamos la Palabra de Dios: “Bendito el Señor, mi Roca, que adiestra mis dedos para la pelea, mis manos, para el combate”… unos dedos adiestrados a pasar cuentas de Rosario como arma contra el enemigo; unas manos que acogen, que ayudan y que se alzan  para pedir justicia en medio de un pueblo que olvida su significado.

Aquella Misa nos recordó a aquellos obreros polacos que celebraban la Eucaristía con el padre Jerzy Popieluszko y luego salían enfervorizados a la calle a pedir libertad. En este caso, sin embargo, el piadoso sacerdote que vio inundada su Misa sabatina, no parecía tener noticia del evento que iba a tener lugar junto a su parroquia.

Hicimos tiempo paseando y hablamos de la presión internacional a favor del aborto. De cómo grandes poderes políticos y económicos lo promueven a través de las fundaciones Ford, Rockefeller, Gates, y la multinacional del aborto, Planned Parenthood. De cómo, en países subdesarrollados, el aborto sirve para controlar las poblaciones y seguir obteniendo materias primas estratégicas para la industria de países ricos, a precio de saldo. Estos poderes y la masonería, infiltrada en la política, no iban a permitir que España empezara a convertirse en modelo de lucha contra el aborto, amenazando su extensión por Hispanoamérica y su estabilidad en las leyes europeas. Quienes oían estas cosas por primera vez, se daba cuenta de que verdaderamente es una lucha de David contra Goliath, una batalla del bien contra el mal, para la cual no se puede confiar en la fuerza ni en el número.

 “Ella camina entre la multitud” 
Había muchísima gente, hasta donde nuestra vista era capaz de alcanzar, metidos en el bullicio. Pero hubo algo que marcó completamente mi vivencia de la manifestación: llevábamos una imagen en tela de la Virgen de Guadalupe, de tamaño natural, que se levanta mediante dos palos laterales. Al portarla, pude comprobar el efecto que causaba en muchísima gente. Unos miraban atrás y se la mostraban a sus acompañantes, muchos sacaban fotos, otros le dirigían gestos de cariño y  oraciones. Algunos se acercaban, preguntaban y nos mostraban su alegría y agradecimiento por llevar ese estandarte. Otros, incluyendo a un sacerdote, tocaron la imagen y se santiguaron -realmente, es una imagen bendecida-. A una mejicana, llamada Guadalupe, se le saltaron las lágrimas al descubrir tras ella a su Virgencita. Varios jóvenes también agradecieron su presencia con emoción. El ambiente acogedor y amistoso, de personas de todas las edades, recordaba al  movimiento social cristiano que en Francia ha salido a la luz con La Manif per Tous, oponiéndose a la aprobación del matrimonio homosexual y otras leyes contra la familia.

La manifestación transcurrió hasta la Plaza de Colón, donde Benigno Blanco realizó una proclama a favor del derecho de todos a la vida, apelando fuertemente a la responsabilidad del Presidente del Gobierno. Antes, una enorme pitada y bronca se había prolongado mientras los manifestantes íbamos pasando frente a la sede nacional del PP, en la próxima calle Génova.

Es posible que los políticos, pobres hombres y mujeres, no escuchen este clamor; pero sabemos que la Virgen sí escucha la oración por la vida que nuestro grupito le dirigió al pasar frente a una imagen del Corazón de Jesús que coronaba la arquitectura de un hermoso edificio. Porque si algo nos quedó claro este día, por encima de todo lo demás, es que en esta lucha Ella estuvo presente con nosotros, caminando entre la multitud, para decirnos, por si a otros les da igual: “A mí sí me importa que maten a mis hijos”.


Emilio Jesús Alegre del Rey*, es Farmacéutico especialista en Farmacia Hospitalaria. Junto a su esposa Maribel de la Marta es responsable en Cádiz de “Spei Mater”, Asociación pro Vida de la Iglesia Católica http://speimater.com/  y ambos son Directores del Secretariado de Defensa de la Vida de la Diócesis de Cádiz y Ceuta. Puede profundizar en sus escritos en: http://eticamed.blogspot.com.es/

domingo, 23 de noviembre de 2014

EVANGELIO DOMINICAL: “Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo”


Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo
Ciclo A
Evangelio: Mateo 25, 31-46

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones.

Él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de las cabras.

Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.

Entonces dirá el rey a los de su derecha: «Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.

Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme».

Entonces los justos le contestarán: «Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?»

Y el rey les dirá: «Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis».

Y entonces dirá a los de su izquierda: «Apartaos de mí, malditos; id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis».

Entonces, también éstos contestarán: «Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel y no te asistimos?»

Y él replicará: «Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo».

Y éstos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna.

Palabra del Señor.


La fiesta de Jesucristo Rey del Universo, instituida en 1925 por el Papa Pío XI y situada hoy el último domingo del tiempo ordinario del año litúrgico, proclama la soberanía de Cristo por encima de todos los poderes de la tierra. Veamos qué significa esta celebración para nuestra vida, a la luz de la Palabra de Dios que se nos comunica en el Evangelio (Mateo 25, 31-46), y teniendo también en cuenta las demás lecturas bíblicas de hoy [Ezequiel 34, 11-17; Salmo 23 (22); I Carta de san Pablo a los Corintios, 15, 20-28].   

1.- “Cuando el Hijo del hombre venga rodeado de esplendor (…), se sentará en su trono glorioso y la gente de todas las naciones se reunirá delante de Él”

En el Credo decimos que Jesucristo resucitado subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. La  imagen del trono, correspondiente a la época en que el soberano hacía sentar a su derecha a quien había triunfado sobre los enemigos, es empleada para expresar con la metáfora una realidad trascendente que el lenguaje humano no alcanza a abarcar: que Jesús, después de su muerte y resurrección, participa plenamente en su naturaleza divina y humana de la gloria de Dios Padre, quien le ha dado el poder para reinar sobre el universo. Parte de este poder es su intervención en el “juicio final”.

¿Qué significado puede tener en el mundo actual la referencia a Jesucristo como “Rey del Universo”? Él en su vida terrena se negó a dejarse proclamar rey, presentándose en cambio como el servidor de todos,  especialmente de los pobres, excluidos, marginados y necesitados. Justamente por ello reconocemos ahora su soberanía, no en el sentido de los poderes terrenales, sino en el plano espiritual y trascendente que corresponde al proyecto de Dios y al destino final de su creación. Proclamar a Jesucristo como Rey del Universo es relativizar todos los poderes de este mundo, sean éstos de carácter político, económico o incluso religioso, porque las instituciones humanas, entre ellas las religiones y las iglesias, no son fines en sí mismas sino que deben estar orientadas a la realización auténtica del Reino de Dios, que como lo dice el prefacio propio de la Misa de hoy al comienzo de la plegaria eucarística, es el “el reino de la verdad y la vida, el reino de la santidad y la gracia, el reino de la justicia, el amor y la paz”.

2.- “Él separará unos de otros, como el pastor separa las ovejas de las cabras…”

Otra imagen simbólica del Reino de Dios es la figura del pastor, frecuentemente empleada en los textos bíblicos y que nos remite a la experiencia de Israel, un pueblo originariamente de pastores. En la primera lectura el profeta Ezequiel (siglo VI a.C.) usa esta metáfora para referirse a la forma como Dios dice que va a guiar y dirigir en persona a su pueblo “como el pastor que se preocupa por sus ovejas”, en el contexto de una crítica a los jefes políticos y religiosos que habían incumplido su misión de servir como instrumentos de Dios para regirlo y orientarlo por  senderos de justicia y de paz.

Esta misma imagen la encontramos en uno de los Salmos más conocidos, el que comienza diciendo “El Señor es mi pastor…” [Salmo 23 (22)]. Varios siglos más tarde, Jesús iba a referirse a sí mismo no sólo como el pastor que va en busca de las ovejas descarriadas (Mateo 18, 12-14), sino también, y así lo vemos en su última parábola antes de someterse a la pasión y muerte de cruz, como el pastor que separa las ovejas de las cabras para definir el que será su verdadero rebaño por toda la eternidad.

3.- “Lo que hicieron por uno de estos hermanos míos más humildes, por mí lo hicieron (…). Lo que no hicieron (…), tampoco por mí lo hicieron”

Uno de los más eximios poetas y místicos de todos los tiempos, el carmelita español Juan de Yepes, quien pasó a la historia como San Juan de la Cruz (1542-1591), escribió una frase que es inevitable evocar cuando reflexionamos sobre el Evangelio de hoy: “En el atardecer de nuestra vida, seremos juzgados por el amor”. Y un teólogo contemporáneo, el jesuita latinoamericano Víctor Codina, dice al respecto en su explicación del sentido del Credo: “El Padre ha dado a Jesús el encargo de juzgar a toda la humanidad (…) Pero este juicio de Jesús será no sólo sobre nuestras acciones sino también sobre nuestras omisiones (…). Sobre todo esta última parábola del juicio final es una clara indicación de que Jesús se identifica con el pobre (el hambriento, el sediento, el sin hogar, sin ropa, el enfermo, el encarcelado). Jesús nos juzgará sobre nuestra solidaridad para con los marginados. Más aún, podemos decir que dejará que los mismos pobres nos juzguen: ellos son la Corte Suprema de Justicia de la historia. No valdrán en aquél momento las buenas intenciones, ni los buenos deseos, ni siquiera los ritos o prácticas de devoción, sino únicamente nuestra acción concreta en solidaridad con los pobres de este mundo” (Víctor Codina, S.J. - Nuestro Credo).

Revisemos por tanto nuestra vida a la luz de este criterio que decidirá nuestro futuro por toda la eternidad, y pidámosle al Señor que nos ayude a tenerlo siempre presente, para que el momento de nuestro encuentro definitivo con Él no nos sorprenda desprevenidos.

Oración

En el Padrenuestro decimos venga a nosotros tu Reino. Se trata del Reino de Dios que Jesús nos invita a acoger y que es el Reino del Amor, porque Dios es Amor. Al celebrar la fiesta de Jesucristo Rey del Universo,  teniendo en cuenta lo que dice san Pablo en la segunda lectura de hoy, en el sentido de que Cristo tiene que reinar para entregarle a Dios Padre su Reino, unámonos a la oración que otro gran teólogo contemporáneo, el redentorista suizo Bernhard Häring, ha compuesto refiriéndose a esta petición:

Dios y Padre santísimo, a veces tiemblo fuertemente en la oración ante la venida de tu Reino. He de preguntarme si siempre ha sido importante para mí rezar por la venida de tu señorío de amor. ¿Cómo pudo ocurrir que una y otra vez me arrebataran la paz ciertas pequeñeces como si fueran más importantes que la revelación de la forma fundamental de tu reino de amor, de justicia y de paz? Con razón me he de avergonzar. Sin embargo, confiado en tu gracia, me atrevo a expresar este ruego fundamental y universal. Sí, yo te pido la gracia de una decisión total para en el futuro buscar en todo y sobre todo, primeramente, el Reino de tu amor. Dame la valentía de ver las inevitables consecuencias de esta oración, y de vivir de acuerdo con ella… (B. Häring, El Padrenuestro: Alianza, plegaria, programa de vida).

Gabriel Jaime Pérez, S.J.