viernes, 30 de enero de 2015

PADRE JORGE LORING: Un libro inédito suyo ve la luz gratuitamente: “Forja de Jesuitas”

Queridos amigos y hermanos del blog: como seguro que usted sabrá, el padre Jorge Loring, SJ, partió a la casa del Padre el día 25 de diciembre, día de Navidad, del año 2013 y a la hora de la Divina Misericordia.

Era su expreso deseo que toda su obra siguiera disponible tanto en internet, como en papel, tras su fallecimiento. Su objetivo era que esos materiales continuaran su labor apostólica para mayor gloria de Dios y bien de las almas. Respetando su voluntad, y edificados por ella, todos sus libros se pueden descargar gratuitamente de su única página web oficial: “Para Salvarte”: http://www.jorgeloring.org/

Con motivo del primer aniversario de su muerte, un grupo de amigos y colaboradores del padre, en los que depositó varios de los proyectos que tenía para el futuro, han acometido el que para él era uno de los más importantes.

Se trata de un trabajo inédito que el mismo padre Jorge Loring tituló: FORJA DE JESUITAS. Este libro actualmente inacabado, es un compendio de la obra: COMENTARIO A LAS CONSTITUCIONES DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS del padre JOSÉ MANUEL AICARDO, SJ, que tuvo gran importancia en la Compañía de Jesús.

El padre Loring invirtió más de 15 años para resumir los seis tomos de esta gran obra con más de 6.000 páginas. La edición que se presenta fue revisada y actualizada con prólogo y notas por el padre Antonio María de Aldama, SJ, Director del Instituto Histórico de la Compañía de Jesús en Roma.

Palabras de presentación del Padre Loring

Es él mismo quien en un “Portico” explica la historia y el sentido de la publicación: “Este libro estaba preparado para la imprenta hace mucho tiempo. Tenía la aprobación del P. Francisco Cuenca, entonces provincial de Andalucía con la fecha de 3 de abril de 1960 en Sevilla. Lo iba publicar la editorial FAX de Madrid. Pero esta editorial desapareció y el libro no llegó a nacer.

Este libro lo he tenido guardado muchos años hasta que, el Director de SPIRITUS MEDIA, se ha decidido a publicarlo, pues tenemos la esperanza de que su lectura será provechosa para los amantes de la Compañía de Jesús. El conocimiento de esos documentos entusiasma con la vocación de los jesuitas.”

Ya en la “Presentación” sigue diciendo Loring que este compendio pone al alcance de todos “estas joyas espirituales” que provienen de los primeros documentos de la constitución de la Compañía de Jesús.

Siguiendo los deseos del padre, “Forja de Jesuitas” está ya a disposición de cualquiera que la quiera descargar de manera totalmente gratuita en el siguiente enlace: http://www.jorgeloring.org/Libros_files/FORJA%20DE%20JESUITAS.pdf

Hacemos nuestras, como expresión de los mejores deseos ante esta obra inédita que ve ahora la luz, las palabras finales de Loring en la presentación de la misma: “Quieran el Sagrado Corazón de Nuestro Rey y Capitán Jesús, y el de Nuestra Reina y Madre María, derramar abundantes bendiciones sobre esta obra, para que a cuantos la lean, les sirva da aumento en su amor a la Compañía y en el celo para la salvación de las almas.”

jueves, 29 de enero de 2015

CATEQUESIS DEL PAPA: “Los peligros de los padres ausentes o que se sitúan de 'igual a igual' con sus hijos”


Catequesis del papa Francisco en la Audiencia General del miércoles 28 de enero de 2015 en el Aula Pablo VI


Catequesis sobre la Familia


Queridos hermanos y hermanas, buenos días.

Retomamos hoy el camino de catequesis sobre la familia. Hoy nos dejamos guiar por la palabra padre. Una palabra, más que cualquier otra, querida para nosotros cristianos, porque es el nombre con el que Jesús nos ha enseñado a llamar a Dios, Padre. El sentido de este nombre ha recibido una nueva profundidad propia a partir del modo en que Jesús lo usaba para dirigirse a Dios y manifestar su relación especial con Él. El misterio bendecido de la intimidad de Dios, Padre, Hijo y Espíritu, revelado por Jesús, es el corazón de nuestra fe cristiana.

“Padre” es una palabra conocida por todos, una palabra universal. Ésta indica una relación fundamental cuya realidad es tan antigua como la historia del hombre. Hoy en día, sin embargo, se ha llegado a afirmar que la nuestra sería una ‘sociedad sin padres’. En otros términos, en particular en la cultura occidental, la figura del padre sería simbólicamente ausente, desaparecida, eliminada. En un primer momento, la cosa se ha percibido como una liberación: liberación del padre-dueño, del padre como representante de la ley que se impone desde fuera, del padre como censura de la felicidad de los hijos y obstáculo de la emancipación y de la autonomía de los jóvenes. De hecho, a veces en nuestras casas reinaba en el pasado el autoritarismo, en ciertos casos incluso la opresión: padres que trataban a los hijos como siervos, no respetando las exigencias personales de su crecimiento: padres que nos les ayudaban a emprender su camino con libertad, y no es fácil educar al hijo en libertad. Padre que no les ayudaban a asumir las propias responsabilidades para construir su futuro y el de la sociedad. Esto, ciertamente, no es una buena actitud.

Pero, como sucede a veces, hemos pasado de un extremo al otro. El problema de nuestros días no parece ser tanto la presencia invasiva de los padres, sino más bien su ausencia, su fuga. Los padres están a menudo tan centrados sobre sí mismos, su trabajo, y sobre la propia realización individual, que olvidan incluso la familia. Y dejan solos a los pequeños y a los jóvenes. Ya de obispo de Buenos Aires me daba cuenta del sentido de orfandad que viven hoy los chavales. A menudo preguntaba a los padres si jugaban con sus hijos, si tenían la valentía y el amor de perder tiempo con los hijos.   Y la respuesta era fea. En la mayoría de los casos: ‘no puedo, mucho trabajo’. El padre estaba ausente de ese hijo que crecía y no jugaba con él, no perdía tiempo con él. Ahora, en este camino común de reflexión sobre la familia, quisiera decir a todas las comunidades cristianas que debemos estar más atentos: la ausencia de la figura paterna en la vida de los pequeños y de los jóvenes produce lagunas y heridas que pueden ser también muy graves. Y de hecho las desviaciones de los niños y de los adolescentes se ponen en buena parte reconducir a esta falta, a la carencia de ejemplos y de guías autorizadas en su vida de cada día. A la carencia de cercanía, a la carencia de amor por parte del padre. Es más profundo de lo que pensamos el sentido de orfandad que viven muchos jóvenes.

Son huérfanos pero en la familia porque los padres a menudo están ausentes, también físicamente, en casa, pero sobre todo porque, cuando están, no se comportan como padres, no dialogan con sus hijos, no cumplen su tarea educativa, no dan a los hijos en ejemplo acompañado por las palabras, esos principios, esos valores, esas reglas de vida que necesitan como el pan. La cualidad educativa de la presencia paterna es aún más necesaria cuando  el padre está obligado por el trabajo a estar lejos de casa.

A veces parece que los padres no saben bien qué lugar ocupar en la familia y cómo educar a los hijos. Y entonces, en la duda, se abstienen, se retiran y descuidan sus responsabilidades, quizá refugiándose en una relación improbable “de igual a igual” con los hijos. Es verdad que debes ser compañero de tu hijo, pero sin olvidar que eres el padre. Pero si tú solamente te comportas como un compañero a la par no le hará bien al joven.

Esto también lo vemos en la comunidad civil. La comunidad civil, con sus instituciones, tiene una cierta responsabilidad, podemos decir paterna, hacia los jóvenes, una responsabilidad que a veces descuida o ejerce mal. También ésta a menudo les deja huérfanos y no les propone una verdad de perspectiva. Los jóvenes permanecen así, huérfanos de caminos seguros que recorrer, huérfanos de maestros de los que fiarse, huérfanos de ideales que calienten el corazón, huérfanos de valores y de esperanzas que les apoyen cotidianamente. Están llenos quizá de ídolos pero se les roba el corazón, son empujados a soñar diversiones y placeres, pero no se les da trabajo; son ilusionados con el dios dinero, y se les niegan las verdaderas riquezas.

Y entonces hará bien a todos, a los padres y a los hijos, escuchar de nuevo la promesa que Jesús ha hecho a sus discípulos: “No os dejaré huérfanos” (Jn 14, 18). Es Él, de hecho, el Camino que hay que recorrer, el Maestro para escuchar, la Esperanza de que mundo puede cambiar, que el amor vence el odio, que puede haber un futuro de fraternidad y de paz para todos.

Algunos de vosotros podrá decirme, pero padre, hoy usted ha estado demasiado negativo. Ha hablado solo de la ausencia de los padres, de lo que pasa cuando los padres no están cerca de los hijos. Es verdad. He querido subrayar esto porque el próximo miércoles seguiré con esta catequesis, destacando la belleza de la paternidad. Por eso he elegido comenzar por la oscuridad para llegar hasta la luz.

Que el Señor nos ayude a entender bien estas cosas. Gracias.

martes, 27 de enero de 2015

ACTUALIDAD: Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto

Queridos amigos y hermanos del blog, el 27 de enero de 1945, las tropas rusas entraron en el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, donde encontraron el horror que todos conocemos.

Por eso hoy se celebra el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto: aproximadamente 6 millones de hebreos, un millón de gitanos, 250.000 personas discapacitadas física o mentalmente, miles y miles de cristianos, disidentes políticos, homosexuales...

Entre las víctimas cristianas, podemos recordar a san Maximiliano Kolbe, sacerdote franciscano que se ofreció a tomar el lugar de un padre de familia destinado a morir en el "bunker del hambre". O a santa Edith Stein, monja carmelita descalza de origen hebrea que murió en las cámaras de gas de Auschwitz.

Oremos con el Papa para que todo el enorme sufrimiento humano que simboliza Auschwitz no se repita jamás, para que aprendamos de la historia a construir un futuro de paz y respeto.



Oración del Papa Francisco en el Memorial de Yad Vashem:

"Adán, ¿dónde estás?” (cf. Gn 3,9). ¿Dónde estás, hombre? ¿Dónde te has metido?

En este lugar, memorial de la Shoah, resuena esta pregunta de Dios: “Adán, ¿dónde estás?”.

Esta pregunta contiene todo el dolor del Padre que ha perdido a su hijo.

El Padre conocía el riesgo de la libertad; sabía que el hijo podría perderse… pero quizás ni siquiera el Padre podía imaginar una caída como ésta, un abismo tan grande. Ese grito: “¿Dónde estás?”, aquí, ante la tragedia inconmensurable del Holocausto, resuena como una voz que se pierde en un abismo sin fondo…

Hombre, ¿quién eres? Ya no te reconozco. ¿Quién eres, hombre? ¿En qué te has convertido? ¿Cómo has sido capaz de este horror? ¿Qué te ha hecho caer tan bajo? Quién te ha corrompido? ¿Quién te ha desfigurado? ¿Quién te ha contagiado la presunción de apropiarte del bien y del mal? ¿Quién te ha convencido de que eres dios?

No sólo has torturado y asesinado a tus hermanos, sino que te los has ofrecido en sacrificio a ti mismo, porque te has erigido en dios. Señor, escucha nuestra oración, escucha nuestra súplica, sálvanos por tu misericordia. Sálvanos de esta monstruosidad. Señor omnipotente, un alma afligida clama a ti. Escucha, Señor, ten piedad.

Hemos pecado contra ti. Tú reinas por siempre (cf. Ba 3,1-2). Acuérdate de nosotros en tu misericordia. Danos la gracia de avergonzarnos de lo que, como hombres, hemos sido capaces de hacer, de avergonzarnos de esta máxima idolatría, de haber despreciado y destruido nuestra carne, esa carne que tú modelaste del barro, que tú vivificaste con tu aliento de vida.

¡Nunca más, Señor, nunca más!"


IGLESIA HOY: “El ecumenismo de la sangre” (Papa Francisco)

Discurso del Santo Padre en la oración de las vísperas en la solemnidad de la conversión del apóstol San Pablo, en la Basílica San Pablo Extramuros, el Domingo 25 de enero de 2015


En viaje desde Judea a Galilea, Jesús pasó por Samaría. Él no tiene ninguna dificultad en encontrarse con los samaritanos, considerados herejes, cismáticos, separados de los judíos. Su actitud nos dice que confrontarse con los que son diferentes de nosotros puede hacernos crecer.

Jesús, cansado del viaje, no duda en pedir de beber a la mujer samaritana. Su sed, sin embargo, va mucho más allá de la sed física: es también sed de encuentro, deseo de entablar un diálogo con aquella mujer, ofreciéndole así la posibilidad de un camino de conversión interior. Jesús es paciente, respeta a la persona que tiene ante él, se revela a ella gradualmente. Su ejemplo alienta a buscar una confrontación pacífica con el otro. Para entenderse y crecer en la caridad y en la verdad, es preciso detenerse, acogerse y escucharse. De este modo, se comienza ya a experimentar la unidad. La unidad se hace en el camino, nunca está parada, la unidad se hace caminando.

La mujer de Sicar pregunta a Jesús sobre el verdadero lugar de adoración a Dios. Jesús no toma partido en favor del monte o del templo, sino que va a lo esencial, derribando todo muro de separación. Él se refiere a la verdad de la adoración: «Dios es espíritu, y los que adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad» (Jn 4,24). Muchas controversias entre los cristianos, heredadas del pasado, pueden superarse dejando de lado cualquier actitud polémica o apologética, y tratando de comprender juntos en profundidad lo que nos une, es decir, la llamada a participar en el misterio del amor del Padre, revelado por el Hijo a través del Espíritu Santo.

La unidad de los cristianos no será el resultado de refinadas discusiones teóricas, en las que cada uno tratará de convencer al otro del fundamento de las propias opiniones. Vendrá el Hijo del Hombre y nos encontrará todavía en las discusiones. Debemos reconocer que, para llegar a las profundidades del misterio de Dios, nos necesitamos unos a otros, necesitamos encontrarnos y confrontarnos bajo la guía del Espíritu Santo, que armoniza la diversidad y supera los conflictos. Reconcilia las diversidades.

Poco a poco, la mujer samaritana entiende que quien la ha pedido de beber, puede saciarla. Jesús se le presenta como la fuente de la que brota el agua viva que apaga para siempre su sed (cf. Jn 4,13-14). La existencia humana revela aspiraciones ilimitadas: la búsqueda de la verdad, la sed de amor, de justicia y libertad. Son deseos satisfechos sólo en parte, porque desde lo más profundo de su ser el hombre se mueve hacia un «más», un absoluto capaz de satisfacer su sed de manera definitiva. La respuesta a estas aspiraciones la da Dios en Jesucristo, en su misterio pascual. Del costado traspasado de Jesús fluyó sangre y agua (cf. Jn 19,34): Él es la fuente de la que brota el agua del Espíritu Santo, es decir, «el amor de Dios derramado en nuestros corazones» (Rm 5,5) el día del Bautismo. Por obra del Espíritu, nos hemos convertido en uno con Cristo, hijos en el Hijo, verdaderos adoradores del Padre. Este misterio de amor es la razón más profunda de unidad que une a todos los cristianos, y que es mucho más grande que las divisiones que se han producido a lo largo de la historia. Por esta razón, en la medida en que nos acercamos con humildad al Señor Jesucristo, nos acercamos también entre nosotros.

El encuentro con Jesús transforma a la mujer samaritana en una misionera. Al haber recibido un don más grande e importante que el agua del pozo, la mujer deja allí su cántaro (cf. Jn 4,28) y corre a decir a sus conciudadanos que ha encontrado al Cristo (cf. Jn 4,29). El encuentro con él le ha devuelto el sentido y la alegría de vivir, y ella siente el deseo de comunicarlo. Hoy existe una multitud de hombres y mujeres cansados y sedientos, que nos piden a los cristianos que les demos de beber. Es una petición a la que no podemos sustraernos.

En la llamada a ser evangelizadores, todas las Iglesias y Comunidades eclesiales encuentran un ámbito fundamental para una colaboración más estrecha. Para llevar a cabo este cometido con eficacia, se ha de evitar cerrarse en los propios particularismos y exclusivismos, así como imponer uniformidad según los planes meramente humanos (cf. Exhort. ap., Evangelii gaudium, 131). El compromiso común de anunciar el Evangelio permite superar toda forma de proselitismo y la tentación de la competición. Todos estamos al servicio del único y mismo Evangelio.

Y en este momento de oración por la unidad, quisiera recordar a nuestros mártires de hoy. Ellos dan testimonio de Jesucristo y son perseguidos y asesinados por ser cristianos, sin hacer distinciones por parte de los perseguidores de la confesión a la que pertenecen. Son cristianos y por esto perseguidos. Esto es, hermanos y hermanos, el ecumenismo de la sangre.

Con este gozoso testimonio de nuestros mártires de hoy, y con esta gozosa certeza, dirijo mi saludo cordial y fraterno a Su Eminencia el Metropolita Gennadios, representante del Patriarcado Ecuménico, a Su Gracia David Moxon, representante personal en Roma del Arzobispo de Canterbury, y a todos los representantes de las diversas Iglesias y Comunidades eclesiales reunidos aquí en la Fiesta de la Conversión de San Pablo. Además, tengo el placer de saludar a los miembros de la Comisión Mixta para el diálogo teológico entre la Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas orientales, a quienes deseo un trabajo fructífero para la sesión plenaria que tendrá lugar los próximos días en Roma. Saludo también a los estudiantes del Ecumenical Institute of Bossey y a los jóvenes que se benefician de las becas ofrecidas por el Comité de Colaboración Cultural con las Iglesias ortodoxas, que actúa en el Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.

También están hoy presentes aquí religiosos y religiosas pertenecientes a diferentes Iglesias y Comunidades eclesiales, que han participado estos días en un encuentro ecuménico, organizado por la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, en colaboración con el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, con ocasión del Año de la vida consagrada. La vida religiosa, como profecía del mundo futuro, está llamada a ofrecer en nuestro tiempo el testimonio de esa comunión en Cristo que va más allá de toda diferencia, y que está hecha de decisiones concretas de acogida y de diálogo. En consecuencia, la búsqueda de la unidad de los cristianos no puede ser prerrogativa sólo de alguna persona o comunidad religiosa particularmente sensible a esta problemática. El conocimiento mutuo de las diferentes tradiciones de vida consagrada, y un fecundo intercambio de experiencias, puede ser útil para la vitalidad de todas las formas de vida religiosa en las diversas Iglesias y Comunidades eclesiales.

Queridos hermanos y hermanas, hoy nosotros, que estamos sedientos de paz y fraternidad, invocamos con corazón confiado que el Padre celestial, por medio de Jesucristo, único Sacerdote y mediador, y la intercesión de la Virgen María, el apóstol Pablo y todos los santos, nos dé el don de la plena comunión de todos los cristianos, para que pueda brillar «el sagrado misterio de la unidad de la Iglesia» (Conc. Ecum. Vat. II, Decr. Unitatis redintegratio, sobre el ecumenismo, 2), como signo e instrumento de reconciliación para el mundo entero.

domingo, 25 de enero de 2015

EVANGELIO DOMINICAL: “Convertíos y creed en la Buena Nueva”

  Domingo del Tiempo Ordinario
Ciclo B
Evangelio: Marcos 1,14-20


Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios:
«El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva».
Bordeando el mar de Galilea, vio a Simón y Andrés, el hermano de Simón, largando las redes en el mar, pues eran pescadores.
Jesús les dijo: «Venid conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres».
Al instante, dejando las redes, le siguieron.
Caminando un poco más adelante, vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan; estaban también en la barca arreglando las redes; y al instante los llamó.
Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras Él.
Palabra del Señor.

El Evangelio según san Marcos, del cual se toman la mayoría de las lecturas evangélicas dominicales de este año, nos presenta hoy el comienzo de la predicación de Jesús (Marcos 1, 14-20). Las otras lecturas bíblicas [Jonás 3, 1-5.10; Salmo 25 (24), 1 Corintios 7, 29-31] nos pueden servir de ayuda para complementar nuestra reflexión sobre el sentido del mensaje central de este domingo: la Buena Noticia de la llegada y cercanía del Reino de Dios en la persona de nuestro Señor Jesucristo, y el llamamiento que Él nos hace a convertirnos y a seguirlo para colaborar en su plan de salvación.
1.- “Se ha cumplido el plazo, el Reino de Dios está cerca”
Esta es la primera frase que pronuncia Jesús en su vida pública al iniciar su predicación, según nos cuenta el Evangelio. Dios había prometido a través de los profetas del Antiguo Testamento que vendría un Mesías, un hombre ungido o consagrado por Él para establecer su reinado en la tierra, es decir, para hacer presente en medio de la humanidad el poder de su amor, un amor capaz de liberarnos de la injusticia y de todas las demás formas de violencia si lo acogemos con fe y nos alineamos con su proyecto de construcción de una nueva forma de relacionarnos los unos con los otros como hermanos, porque somos todos hijos del mismo Creador.
Lo que Jesús proclama al iniciar su predicación es que el tiempo de la realización de aquellas promesas proféticas ya ha llegado con Él mismo, lo cual es precisamente una buena nueva, una buena noticia, que es lo que significa originariamente el término “evangelio”. Pero, además, hay un detalle en esta primera proclamación de la Buena Nueva: Jesús, no sólo con sus palabras sino con su forma de actuar, proclama y revela a un Dios que está cerca, que ha querido llegar hasta nosotros, un Dios próximo, muy diferente del distante y lejano que concebían las religiones paganas. En Jesús llega a su plenitud la manifestación personal del mismo Dios que doce siglos antes de Cristo se había revelado a Moisés con el nombre Yahvé -“Yo soy”- para decirle que había “bajado” a liberar a su pueblo de la esclavitud (Éxodo 3, 7-8; 13-15), y que siete siglos también antes de la era cristiana había sido anunciado por el profeta Isaías como el Emmanuel o “Dios-con-nosotros” (Isaías 7, 14).                
2.- “Conviértanse y crean en el Evangelio”
Inmediatamente después de la proclamación de la cercanía y llegada del Reino de Dios, Jesús invita a sus oyentes a la conversión y a la fe en la Buena Noticia. Hay un contraste muy claro entre el contenido de la predicación de Jonás en el Antiguo Testamento, que se nos presenta en la primera lectura de este domingo, y la predicación de Jesús. Jonás profiere una amenaza de destrucción; Jesús proclama una noticia alegre y constructiva.
Esto significa un cambio muy importante en la evolución del concepto de Dios que se presenta en la Biblia al pasar del Antiguo al Nuevo Testamento. Si bien es cierto que el Dios que describe el relato de la predicación de Jonás en la capital del reino de Asiria, al norte de Israel, es un Dios compasivo que “se arrepintió de la catástrofe con que había amenazado a Nínive y no la ejecutó”, el Dios revelado por Jesús ya no se presenta como quien amenaza, sino como quien invita amablemente a los que quieran seguirlo a colaborar con Él en la construcción de un mundo nuevo.
Este es precisamente el sentido de la invitación a convertirnos y creer en el Evangelio, que resonará nuevamente para nosotros el próximo 22 de febrero, miércoles de ceniza, cuando comience el tiempo litúrgico de la Cuaresma. Una invitación a cambiar nuestras actitudes egoístas y desviadas del camino del bien, por una nueva forma de vida en la que le abramos libremente a Dios el espacio necesario en nuestra existencia personal y en nuestro entorno, para que el poder de su amor actúe constructivamente en nosotros.     
3.- Les dijo: “Vengan conmigo”… Inmediatamente dejaron las redes y le siguieron
El domingo pasado el Evangelio según san Juan nos presentaba el relato del inicio de la vocación de tres de los primeros discípulos de Jesús. El Evangelio según san Marcos nos cuenta hoy la definición de su llamamiento a cuatro pescadores, los mismos tres primeros y otro más. La definición del llamamiento es clara y directa: “Vengan conmigo”. Pero no es una orden, es una invitación, una propuesta. Aquellos pescadores fueron de tal modo persuadidos por la propuesta de Jesús y motivados por su personalidad, que “inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron”.
También cada uno de nosotros es invitado por el Señor -y esa invitación puede estar repitiéndose aquí y ahora- a seguirlo en un estado de vida y en una forma de trabajo específicos para contribuir a que el Reino de Dios sea acogido en la sociedad concreta de la que formamos parte. Para que ese seguimiento sea una realidad, tenemos que dejar las redes, es decir, deshacernos de todo cuanto nos en-reda y por lo mismo nos paraliza para emprender el camino que Dios nos indica como aquél que nos conduce a la verdadera realización del sentido de nuestra existencia.
Gabriel Jaime Pérez, S.J.

EVANGELIO DOMINICAL (audios): 3º Domingo Tiempo Ordinario – Ciclo B

“Creed en el Evangelio” (Mc. 1, 14-20)


sábado, 24 de enero de 2015

SANTORAL (audios): San Francisco de Sales (24 de enero)




ORACIÓN

Glorioso San Francisco de Sales, 
vuestro nombre porta la dulzura del corazón mas afligido;
vuestras obras destilan la selecta miel de la piedad;
vuestra vida fue un continuo holocausto de amor perfecto
lleno del verdadero gusto por las cosas espirituales,
y del generoso abandono en la amorosa divina voluntad.
Enséñame la humildad interior,
la dulzura de nuestro exterior,
y la imitación de todas las virtudes que has sabido copiar
de los Corazones de Jesús y de María. Amén

VIRGEN MARÍA (audios): María, Reina de la Paz (24 de enero)




ORACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ

Señora del mundo

y Reina de la Paz,
abraza a los hombres
en la caridad,
aleja los odios de la humanidad,
y lleva a tus hijos
al místico hogar.
Tú eres la Madre
del Rey de la Paz;
por eso Tú puedes
del suelo alejar
la sangre y el llanto,
la muerte y el mal.
¡Entrega a los hombres
el don de la Paz!

viernes, 23 de enero de 2015

PRO VIDA: Papa Francisco se unió vía Twitter a Marcha por la Vida en Estados Unidos

Queridos amigos y hermanos del blog: el Papa Francisco se unió a través de su cuenta de Twitter a las miles de personas que ayer jueves participaron en la Marcha por la Vida en Estados Unidos bajo el lema “Cada vida es un regalo”, y que coincidió con el 42° aniversario de fallo de “Rode vs Wade” que despenalizó el aborto en el país y que ha ocasionado, desde entonces, la práctica de 50 millones de abortos.

“Cada Vida es un Don. #marchforlife”, es el mensaje que el Santo Padre envió a través de su cuenta @Pontifex.

“Cada vida es un regalo, cada vida es única, importante y llena de posibilidades cada vida tiene un propósito fuera de nuestro entendimiento… cada uno de nosotros hace parte de un gran plan… cada vida es una sorpresa, una oportunidad de cambiar…”

Este es el eslogan de la marcha 2015 por la vida. Este evento que empezó como algo pequeño, ha ido creciendo hasta convertirse en el mayor evento pro-vida del mundo que reúne a millones de personas cada año.

Los organizadores de la marcha la describen como “la manifestación pacífica que se ha seguido en este sombrío aniversario todos los años desde 1973, es un testimonio de la verdad con respecto a la mayor violación de los derechos humanos de nuestro tiempo, el aborto” en su sitio web http://marchforlife.org/

Cientos de miles de personas se concentraron en Washington DC para pronunciarse a favor del derecho a la vida de los no nacidos y así lograr el cambio en la legislación estadounidense.

Esta marcha ha sido precedida por jornadas de oración y manifestaciones pacíficas, así como un “rally joven” que incluye conferencias, testimonios y charlas sobre el derecho a la vida y el rechazo al aborto en cualquier circunstancia.

La Marcha por la Vida comenzó en el National Mall y culminó frente al edificio de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos.

Por su parte, una nueva encuesta realizada en Estados Unidos por la empresa Marist Poll reveló que el 84 por ciento de estadounidenses prohibiría el aborto después del tercer mes de embarazo, y eso incluye a 7 de cada 10 de los que se consideran “pro-elección”.

jueves, 22 de enero de 2015

CATEQUESIS DEL PAPA: “Es necesario proteger las familias para que puedan testimoniar la belleza del proyecto de Dios”


Catequesis del papa Francisco en la Audiencia General del miércoles 21 de enero de 2015 en el Aula Pablo VI

Reflexión sobre su viaje a Sri Lanka y Filipinas

"Queridos hermanos y hermanas, buenos días:

hoy me detendré sobre el viaje apostólico en Sri Lanka y Filipinas, que he realizado la semana pasada. Después de la visita en Corea de hace algunos meses, me he dirigido nuevamente en Asia, continente de ricas tradiciones culturales y espirituales. El viaje ha sido sobre todo un encuentro lleno de alegría con las comunidades eclesiales que en esos países, dan testimonio de Cristo: les he confirmado en la fe y en la misionariedad.

Conservaré siempre en el corazón el recuerdo de la bienvenida festiva de parte de las multitudes -en algunos casos casi oceánicas- que han acompañado los momentos importantes del viaje. Además he animado el diálogo interreligioso al servicio de la paz, como también el camino de esos pueblos hacia la unidad y el desarrollo social, especialmente con el protagonismo de las familias y de los jóvenes.

El momento culminante de mi permanencia en Sri Lanka ha sido la canonización del gran misionero José Vaz. Este santo sacerdote administraba los sacramentos a los fieles, a menudo en secreto, pero ayudaba indistintamente a todos los necesitados, de cualquier religión y condición social. Su ejemplo de santidad y amor al prójimo continúa inspirando a la Iglesia en Sri Lanka en su apostolado de caridad y de educación. He indicado san José Vaz como modelo para todos los cristianos, llamados hoy a proponer la verdad salvífica del Evangelio en un contexto multireligioso, con respeto hacia los otros, con perseverancia y con humildad.

Sri Lanka es un país de gran belleza natural, cuyo pueblo está tratando de reconstruir la unidad después de un largo y dramático conflicto civil. En mi encuentro con las autoridades gubernamentales, subrayé la importancia del diálogo, del respeto por la dignidad humana, del esfuerzo de implicar a todos para encontrar soluciones adecuadas para la reconciliación y al bien común.

Las distintas religiones tienen un rol significativo para desarrollar al respecto. Mi encuentro con los exponentes religiosos ha sido una confirmación de buenas relaciones que ya existen entre las distintas comunidades. En tal contexto he querido animar la cooperación ya iniciada entre los seguidores de las distintas tradiciones religiosas, también para poder resanar con el bálsamo del perdón a los que aún se ven afectados por los sufrimientos de los últimos años. El tema de la reconciliación ha caracterizado también mi visita al santuario de Nuestra Señora de Madhu, muy venerada por las poblaciones Tamil y Cingalés y meta de peregrinación de miembros de otras religiones. En ese lugar santo hemos pedido a María nuestra Madre, obtener para todo el pueblos esrilanqués, el don de la unidad y de la paz.

De Sri Lanka he ido a Filipinas, donde la Iglesia se prepara para celebrar el quinto centenario de la llegada del Evangelio. Es el principal país católico de Asia, y el pueblo filipino es bien conocido por su profunda fe, su religiosidad y su entusiasmo, también en la diáspora. En mi encuentro con las autoridades nacionales, como también en momentos de oración y durante la multitudinaria misa conclusiva, subrayé la constante fecundidad del Evangelio y su capacidad de inspirar una sociedad digna del hombre, donde hay lugar para la dignidad de cada uno y las aspiraciones del pueblo filipino. El fin principal de la visita, y motivo por el cual decidí ir a Filipinas, y este ha sido el motivo principal, era poder expresar mi cercanía a nuestros hermanos y hermanas que han sufrido la devastación del tifón Yolanda. Fui a Tacloban, en la región golpeada más gravemente, donde rendí homenaje a la fe y a la capacidad de recuperarse de la población local. En Tacloban, lamentablemente, las condiciones climáticas adversas han causado otra víctima inocente: la joven voluntaria Kristel, golpeada y muerta por una estructura que cayó por el viento. Después di las gracias a cuántos, desde distintas partes del mundo, han respondido a su necesidad con una generosa profusión de ayudas. El poder del amor de Dios, revelado en el misterio de la Cruz, se ha hecho evidente en el espíritu de solidaridad demostrado por múltiples actos de caridad y de sacrificio que han marcado esos días oscuros.

Los encuentros con las familias y con los jóvenes, en Manila, fueron momentos importantes de la visita en Filipinas. Las familias sanas son esenciales en la vida de la sociedad. Da consolación y esperanza ver a tantas familias numerosas que acogen a los hijos como un verdadero don de Dios. Ellos saben que cada hijo es una bendición. He escuchado decir que las familias con muchos hijos y el nacimiento de muchos hijos están entre las causas de la pobreza. Me parece una opinión simplista. Puedo decir, podemos decir todos, que la causa principal de la pobreza es un sistema económico que ha quitado a la persona del centro y ha puesto al dios dinero, un sistema económico que excluye, excluye siempre, excluye a los niños, ancianos, jóvenes sin trabajo... y que crea la cultura del descarte en la que vivimos. Nos hemos acostumbrado a ver personas descartadas. Esta es el motivo principal de la pobreza, no las familias numerosas.

Evocando la figura de san José, que ha protegido la vida del “Santo Niño”, tan venerado en ese país, recordé que es necesario proteger las familias, que enfrentan diversas amenazas, para que puedan testimoniar la belleza de la familia en el proyecto de Dios. Es necesario defenderlas de las nuevas colonizaciones ideológicas, que atentan contra su identidad y su misión.

Ha sido una alegría para mí estar con los jóvenes de Filipinas, para escuchar sus esperanzas y sus preocupaciones. He querido ofrecerles mi aliento para sus esfuerzos en el contribuir en la renovación de la sociedad, especialmente a través del servicio a los pobres y la tutela del ambiente natural.

El cuidado de los pobres es un elemento esencial de nuestra vida y testimonio cristianos, implica el rechazo de toda forma de corrupción que roba a los pobres y requiere una cultura de honestidad.

Doy las gracias al Señor por esta visita pastoral en Sri Lanka y en Filipinas. Le pido que bendiga siempre estos dos países  y que confirme la fidelidad de los cristianos en el mensaje evangélico de nuestra redención, reconciliación y comunión en Cristo.

miércoles, 21 de enero de 2015

MEDIOS & REDES: Joven italiano sigue conmoviendo en las redes sociales con su foto donde carga a su abuela enferma

Queridos amigos y hermanos del blog: Giancarlo Murisciano es un joven de 28 años de Gioia Tauro, en Calabria, en el sur de Italia, que ha revolucionado Facebook después de que la pasada Nochevieja, subiera a su cuenta una foto de él mismo sosteniendo a su abuela Antonia, de 87 años de edad y enferma de Alzhéimer.

Al día de hoy, 21 de enero, la imagen tiene ya más de 496.000 'me gusta' y ha sido compartida más de 55.000 veces. Es decir, se ha 'viralizado'. En el texto, Giancarlo explica que "tal vez no ha sido el mejor 31 de diciembre de mi vida, pero esto también forma parte de ella. Una vez tú me tuviste sobre tus piernas y ahora lo hago yo, abuelita, sin vergüenza ni miedo, para recordar a todos que la vida debe ser vivida y combatida".

El diario Il Corriere della Sera se ha hecho eco del fenómeno y ha recogido palabras de Murisciano: "Crecí en casa de mis abuelos, tenía una habitación en su casa para ayudarlos, pero han sido ellos los que durante muchos años me han dado mucho más de lo que podía ofrecerles yo".

En el reportaje del rotativo italiano, Giancarlo revela que su abuela lo suele confundir con un hermano y matiza que en la foto, su abuela no llora, sino que tiene "una expresión de modestia". La publicación tiene más de 1.300 comentarios, la mayoría alabando el espíritu de Giancarlo y aplaudiendo su decisión de felicitar el Año Nuevo con una imagen tan impactante y a la vez tan personal.

Un blog para compartir y ayudar

El pasado 19 de enero ha realizado una nueva publicación en su Facebook con estas palabras: 

“No he escrito nada con respecto a la foto que publiqué el 31 de diciembre no porque no me haya gustado el haberla compartido con ustedes, sino porque no me esperaba que pasara nada con tal publicación, y yo no quería explotarla o quedar como víctima, como así lo he definido … 

Si lo hago ahora es, en primer lugar, para darles las gracias por todo el amor que me han mostrado desde ese día, y en segundo lugar, porque después de ese día, recibí un montón de llamadas y mensajes de gente que me pide ayuda y apoyo porque tal vez tienen la misma o una situación similar a la mía, ya que creo que como yo en todo el mundo hay muchos más. 

He tomado la decisión de crear un blog titulado anzianemente2015, para que sea un punto de encuentro e intercambio de ideas y poder así ayudarnos mutuamente. Si algunos de ustedes quiere visualizarlo les dejo el enlace: http://anzianamente2015.blogspot.it/”.

En diversas ocasiones el Papa Francisco ha llamado a los jóvenes a pasar tiempo con los ancianos, a quienes la “cultura del descarte” busca sacar los del entorno familiar. “Hoy, más que nunca, la Iglesia debe dar ejemplo a toda la sociedad del hecho de que los ancianos, a pesar de los ‘achaques’ inevitables, a veces graves, son siempre importantes, es más, son de hecho indispensables”.

SANTORAL (audios): Santa Inés, (21 de enero)



Señor, Dios todopoderoso:
Por medio de lo que es joven y frágil
tú avergüenzas muchas veces
a los que con orgullo piensan
que son experimentados y fuertes.
Por la palabra y por el cuerpo de Jesucristo
danos el valor y la fuerza para cumplir 
con las exigencias del evangelio.
Que, como para Santa Inés,
tu Hijo signifique tanto para nosotros
que sea él nuestra vida, aun en la muerte;
y que con él nos alcemos
por encima del dolor y el sufrimiento,
porque él es nuestro Señor y Salvador
por los siglos de los siglos. Amén.

martes, 20 de enero de 2015

PAPA FRANCISCO: Los frutos (abundantes) de la visita papal a la frontera de Asia

"¿Aguantará?", se preguntaban con preocupación en el Vaticano antes del viaje más largo y complicado del papa Francisco a Asia, la última frontera del catolicismo. Y no sólo aguantó misas, encuentros, abrazos, riadas de gente, humedad, calor tropical, lluvia y hasta un tifón, sino que, además, regresa a Roma con un cesto cargado de frutos. Un balance triunfal para el Lolo Kiko (el abuelo Kiko), como lo bautizaron en Filipinas.

1. Consagración definitiva como autoridad moral planetaria

En un continente como el asiático que no mira a Roma ni al catolicismo, dominado como está por grandes religiones ancestrales, como el hinduismo, el budismo o el taoísmo, y por un Islam en rápida expansión. Con un catolicismo creciente, pero siempre minoritario, excepto en Filipinas, el segundo país, después de Brasil, con más católicos del mundo. Una isla en medio de un mar de otras religiones. Aquí, el Vaticano apenas contaba. Hasta que llegó el papa Francisco, el primer Papa global, convertido, por la fuerza de los hechos y de los medios, en la máxima autoridad moral planetaria.

2. Estratega de la seducción

Con Francisco en Roma, la estrategia general de la Iglesia no es la de imponer sus tesis ni apabullar con su poder e influencia. Ni siquiera por sus obras de caridad. Ahora, la vía es la seducción: conquistar por atracción, por el encanto, la cercanía y la sencillez. Francisco toca el corazón de las masas con su enorme capacidad empática y sin diluirse en ellas. Personalizando su misericordia y su compasión en rostros de personas concretas: los pescadores de Tacloban, la niña abusada, los niños de la calle... La persona siempre en el centro y siempre por encima de la masa.

3. Engancha, porque es auténtico

En su vida pública y privada no hay trampa ni cartón. Ni postureo. Llega y conecta, porque la gente percibe su autenticidad, su normalidad sin afectación, su sencillez innata, su cálida compasión que le sale del alma. Predica y da trigo. Es un testigo vivo de los grandes valores humanos y, por supuesto, evangélicos. Es un ejemplo de vida. Y la gente lo percibe como tal y comienza a exigir a sus políticos que si no son tan santos como el Papa, que al menos, sean o intenten ser igual de auténticos.

4. Defensor de los empobrecidos

Papa de los pobres, le llamaban en Sri Lanka. Los pobres y los empobrecidos saben o huelen que en Francisco tienen un defensor. Un defensor desinteresado y a fondo perdido. Quizás el único gran personaje internacional que siempre y en todas circunstancias defiende su causa. Sin esconderse ante los grandes del mundo. Sabiendo que se expone a sus iras. Y a un eventual martirio. Y los pobres y empobrecidos se miran en él.

5. Querido y respetado

Los católicos de a pié le adoran. Desde su llegada pueden levantar la cabeza. Se sienten orgullosos. Presumen de Papa. Los de las demás religiones le respetan y hasta creen en él y en su capacidad de liderazgo. Querido por los de dentro y por los de fuera. Respetado incluso por sus enemigos, que también los tiene, tanto dentro como fuera. Nadie le niega su valía personal y todos reconocen que, en pocos meses, ha reflotado una institución que parecía irremediablemente hundida para siempre. El Papa del milagro.

6. Prueba superada, munición contra los "resistentes"

Su segundo viaje a Asia era una prueba, sobre todo física para Francisco. Algunos, en Roma, comienzan a alimentar la sombra de la duda sobre su supuesta debilidad física. Y, en este duro viaje, no sólo aguantó, sino que se mostró fresco como una rosa, incluso en medio del tifón. Su aguante es munición contra los resistentes, aquellos que, en el seno de la Curia y del alto clero, comienzan a pronunciarse abierta y claramente contra él y contra sus reformas. Este viaje les tapa, una vez más, la boca y les deja sin argumentos. La primavera ha venido para quedarse.

7. Paradigma del cambio

En medio de la quiebra del sistema, Francisco se convierte en "roca", en referencia mundial para los líderes y, sobre todo, para la gente. Si una institución atrasada y mastodóntica como la Iglesia consiguió renacer de sus cenizas y poner en marcha una auténtica primavera en menos de dos años, ¿por qué no podrían hacerlo las demás instituciones globales, desde el sistema político, al financiero o al propio sistema democrático? Bergoglio demuestra que es posible, que podemos.

8. El eco del "puñetazo"

Nunca una frase sobre un eventual "puñetazo" del Papa a alguien que ofendiese la memoria de su madre tuvo tanto eco. Debate y polémica en los medios de todo el mundo. Con interpretaciones interesadas y aviesas. Francisco no sólo condena la violencia en nombre de Dios como una aberración, sino que hace autocrítica y reconoce que la propia Iglesia la utilizó masivamente en las guerras de religión y en las cruzadas. Condena total de la violencia religiosa, defensa de la libertad de expresión, pero también de la libertad religiosa. Porque las creencias, para los creyentes, son tan sagradas como la memoria de una madre. Y, por eso, no se puede mentar en vano, no se puede ensuciar. La sacralidad íntima de un ser querido como paradigma de los límites de la libertad de expresión.

9. Dos ejemplos prácticos de nueva evangelización

Un Papa pastor, que pone en práctica lo que predica y, en su viaje, trató de demostrar en la praxis en qué consiste eso de salir a las periferias. En Sri Lanka, una demostración de evangelización hacia afuera, en un país con una presencia muy minoritaria del cristianismo. Con un diálogo interreligioso real, que pasa por conocer, visitar y, querer, a las otras confesiones. De ahí, su visita al templo budista y su encuentro con los líderes de todas las confesiones. Al mismo nivel, porque en el amor no hay niveles. En Filipinas, demostración de reevangelización de un país mayoritariamente católico. Con una Iglesia pobre, austera y samaritana. Con una Iglesia hospital de campaña, volcada y centrada en los más pobres. "No hay evangelio sin los pobres en el corazón", dijo en frase lapidaria. Con una Iglesia que se moja y que se encarna entre los empobrecidos de Tacloban, la tierra asolada por el tifón Haiyan. Y, por supuesto, con una Iglesia misionera y siempre en salida, en camino.

10. Los 'foreing workers' de Dios

Filipinas es el motor de la evangelización de este continente único con dos tercios de la humanidad en él y donde el Espíritu de Jesús se encarna de un modo único y totalmente imprevisible. "Es la hora de Asia", decían los obispos hace ya algún tiempo. La fe cristiana se ha inculturado en Filipinas y ha producido un talante y una alegría de ser cristiano-católico singulares. Ser gente de Dios, encontrar la alegría en hablar a Jesús y de Jesús y sentirse hijo querido de Mamá María es ser filipino o viceversa. Un enorme potencial evangelizador. Más, si se tienen en cuenta que unos nueve millones de trabajadores filipinos se encuentran ahora mismo en Beijing, Japón, Corea, Tailandia, Indonesia, Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Vietnam, Hong Kong... Además de ser una pieza fundamental de la economía filipina, estos "foreing workers" se están revelando como el medio de evangelización más efectivo que uno se pueda imaginar. Milicias filipinas que siembran a Dios por todo el Asia.

11. La teología de las lágrimas

El objetivo primordial de la visita del Papa era ver, palpar, sentir, animar y consolar a los afectados por el tifón Yolanda. Y allí se fue con otro tifón pisándole los talones. Sin miedo, con rachas de vientos de más de cien kilómetros, con su chubasquero amarillo (como todos los demás), Francisco lloró y compartió el dolor de las víctimas y de los supervivientes. Y, ante su sufrimiento, le faltaron las palabras. "No sé qué decir", musitó. Y, después, ya en Manila, volvió a llorar, al escuchar el relato de Gizelle, una niña abusada. "¡Si vos no aprendés a llorar, no sos un buen cristiano!, porque si no lloramos con las injusticias no aprendemos a combatirlas", logró decir Francisco, conmovido en su corazón de Lolo Kiko (abuelo Kiko).

JOSE MANUEL VIDAL

Artículo original de Diario El Mundo, España, del Domingo 18 de enero de 2015, link permanente del artículo: http://www.elmundo.es/internacional/2015/01/18/54bbf797e2704edf548b4576.html