miércoles, 23 de abril de 2014

JUAN PABLO II: La mujer del milagro que lo hará santo relata cómo fue su sanación

Queridos amigos y hermanos del blog: Floribeth Mora vive en Dulce Nombre, Costa Rica, pero viajará al Vaticano para asistir a la canonización y contar lo que escuchó cuando estaba postrada por un aneurisma: "¡Levántate, no tengas miedo!"

Entre estampas y crucifijos, en su casita enclavada en una colina, una mujer de 50 años a quien los médicos desahuciaron hace tres, recibe diariamente a gente angustiada: "Tengan fe", les pide Floribeth, la costarricense del "milagro" de Juan Pablo II.

Sin soltar una revista con Karol Wojtyla en la portada, esta mujer, suave y serena, abraza a un hombre que le ruega interceda por su esposa al borde de la muerte. "Pídale mucho a Juan Pablo II, como lo hice yo", lo consuela.

Su casa en Dulce Nombre de Cartago, unos 20 km al este de San José, es una suerte de santuario desde que el 5 de julio el papa Francisco oficializó que la inexplicable sanación de Floribeth de un aneurisma, elevará a Juan Pablo II a los altares.

Un enorme retrato del papa polaco, rodeado de velas y flores, junto a la imagen de una Virgen y copias de pruebas médicas, está ya en altar en el portal de la vivienda por "agradecimiento", dice Floribeth, quien llevará las reliquias del nuevo santo en la canonización el 27 de abril.

Ataviada con una blusa celeste que ilumina su tez blanca y cabello castaño, recibe a un equipo de AFP, entre visitas de enfermos, preparativos del viaje y su trabajo de administradora de dos pequeños negocios familiares.

"¡Levántate, no tengas miedo!"

Un triste día de abril de 2011 -cuenta- el neurocirujano Alejandro Vargas le diagnosticó un aneurisma fusiforme en la zona derecha del cerebro: "Mi lado izquierdo se fue paralizando, no podía mover las manos, ni tomar una cuchara o un vaso, todo se me caía".

Tras varios exámenes, los médicos determinaron que no había nada por hacer y fue enviada a su casa a esperar la muerte.

"Su vida se iba apagando, pero siempre oraba al papa", dice el padre Sergio, consejero de Floribeth.

Postrada, el 1 de mayo de 2011 siguió por televisión la beatificación del papa polaco. "A las ocho de la mañana del día siguiente escuché esa voz en mi cuarto que me decía: ¡Levántate. No tengas miedo!", relata a AFP.

De aquella revista de Juan Pablo II -dice- vio salir unas manos invitándola a dejar el lecho. "El Señor me quitó el miedo y la agonía, me dio paz y la certeza de que yo estaba sana", asegura.
En noviembre de 2011 una resonancia magnética "comprobó lo que yo venía diciendo, que estaba sana. Fue obra de Dios", narra emocionada.

¿Y cómo se lo explica el médico? No con la ciencia: "Si no puedo explicar médicamente, es que algo diferente a lo médico pasó (...). Puedo creer que fue un milagro", declara Vargas a la AFP, afuera del hospital público donde trabaja.

"¡Ahí va la loca!"

Floribeth escribió en febrero de 2012 su testimonio en la página oficial de Wojtyla en internet: "Quería que el mundo se diera cuenta de la grandeza de Dios, pero nunca me imaginé la magnitud que iba a tomar esto", asegura.

Tres meses después la contactaron del Vaticano, fue llevada a Roma y sometida a exámenes que confirmaron su sanación total. Todo ese tiempo debió guardar silencio.

Su devoción nació cuando el "papa viajero" visitó Costa Rica en 1983: "Irradiaba santidad. Verlo, a mis 19 años, impactó mi vida y fue a quien recurrí en los momentos más graves de mi enfermedad para que intercediera por mí ante Dios".

Juan Pablo II, fallecido en abril de 2005, fue proclamado beato tras el reconocimiento de un milagro en una monja francesa, pero para su canonización faltaba un segundo milagro.

Un milagro que no todos creen, incluso en un país donde la religión católica es "oficial", toda una rareza en América Latina.

"En el supermercado, en la calle, me han dicho: ¡Ahí va la loca! Pero la loca está sana porque Dios me sanó. Bendita sea mi locura porque puedo compartir con mi familia", dice Floribeth, casada, con cuatro hijos y seis nietos.

Nacida en un barrio pobre en el sur de San José, ella dice que sigue siendo "la misma de siempre". "No ha cambiado, aunque viene mucha gente a verla", dice su vecina Flor Varela.

Adentro, en casa de Floribeth, un hombre afligido está a punto del llanto: "Mi mujer ya no habla, no sabemos si nos ve, si nos oye. Vengo con fe para que usted nos lleve una petición al papa", le dice José Torres, pequeño agricultor de Cartago.

"Nada es imposible para Dios", le responde ella, sentada en un sofá de la sala, donde hay un baúl y una bolsa repletos de cartitas, "miles de esperanzas" -explica- llegadas de todo el país para llevar a Roma.

martes, 22 de abril de 2014

JUAN PABLO II: “Desde el principio tuve la certeza de que era un santo” (Joaquín Navarro Valls)

Queridos amigos y hermanos del blog: a pocos días de su canonización, quien fue vocero del Papa polaco durante más de 20 años, lo recordó en una entrevista para Radio Vaticano. "Su figura se articula a partir de tres verbos, rezar, trabajar y sonreír", dijo.

El español Joaquín Navarro Valls, periodista y médico, trabajó junto a Karol Wojtyla durante más de 20 años, como director de la Sala de Prensa de la Santa Sede. Ahora se prepara para vivir la ceremonia de canonización de Juan Pablo II y en charla con Radio Vaticano evoca la personalidad del futuro santo.

"Recuerdo nuestro primer encuentro con la intuición, porque todavía no era una evidencia, de que se abría una nueva página de la historia del Pontificado –dijo Navarro Valls-. Juan Pablo II, tan joven como Papa, con ese carácter incisivo, con esa apertura, esa alegría, ese espíritu de propuestas que tenía. Yo no podía más que pensar en una nueva página de la historia del Pontificado. Y hoy, con el tiempo, esta intuición ha sido confirmada y se ha multiplicado durante toda una generación. Fue un punto de referencia con el cual confrontarse, no sólo para la historia de la Iglesia, sino para la historia de la humanidad a todo nivel, desde los intelectuales hasta la gente común".

Consultado acerca de si en algún momento tuvo la sensación de estar junto a un santo, Navarro Valls, dijo que sí, que fue casi inmediato: "Desde los primeros tiempos, cuando estaba cerca de él, cuando trabajaba con él, y desde las primeras veces que lo vi sencillamente rezar; en esos momentos tuve rápidamente la certeza de que este hombre era un santo. Tenía una intimidad con Dios que era tan evidente que se correspondía con esa característica de la santidad según los criterios de la Iglesia Católica".

Para Navarro Valls, es pertinente llamar "gran comunicador" a Juan Pablo II. Pero sugirió evitar pensar que lo era sólo porque comunicaba bien en el plano formal. "Cuando la gente dice 'tiene razón', no lo dice para aprobar una bella voz o su magnífica expresividad; ¡se le da la razón a una persona que dice la verdad! Y en él me parece que lo bello, lo bueno y lo verdadero aparecían en su comunicación como cosas unidas entre sí, que entendíamos la calidad de la comunicación por el contenido de lo que estaba comunicando. Dicho de otro modo, comunicaba Dios, volvía amable la virtud, hacía propuestas que podían llenar la existencia. Pienso que allí residía la virtud de su comunicación y no sólo en el aspecto puramente formal".

En cuanto a su legado en materia de comunicación social, Navarro Valls señala que, mientras que muchas personas "parecen tener una claridad extraordinaria para decir lo que no hay que hacer y quien no hay que ser, pero no parecen tener esa misma facilidad para definir y comunicar lo que debemos ser o hacia dónde caminar si queremos ser mejores" –una ética que deja ambigüedad en el espíritu-, Juan Pablo II "¡era totalmente diferente!".

"Eso –agrega- ha quedado como una forma de evangelizar, de comunicar la verdad cristiana. Esta afirmación de la verdad cristiana debe ser propositiva. Por ejemplo, Juan Pablo II hablaba más de la belleza del amor humano que de los riesgos de una sexualidad caprichosa. No hablaba casi nunca del egoísmo sino de lo maravilloso que sería un mundo hecho con generosidad. Esta forma de comunicar proponiendo la verdad cristiana genera entusiasmo y atrae, y pienso que es en ese aspecto que su forma de comunicar queda como ejemplo. Eso es lo que nos ha enseñado Juan Pablo II".

En ocasión de la presentación de un libro que recoge testimonios sobre el papa Wojtyla –entre ellos el de Navarro Valls- Junto a Juan Pablo II. Los amigos y los colaboradores cuentan, el ex vocero del papa polaco dijo que su figura se articula a partir de tres verbos: "rezar, trabajar y sonreír".

Según él, lo más destacable del carácter de Wojtyla es que "era un hombre alegre" y reflejaba en lo cotidiano "una teología de la alegría". Y agregó que la imagen que con "más elocuencia" representa su identidad es la de "la oración".

"Ver rezar a Juan Pablo II era como asomarse a la infinidad en la que él entraba y que permitía intuir hacia donde iba su espíritu", señaló y agregó que aunque Juan Pablo II "nunca hablaba de su vida interior", un día hablando de la Misa afirmó que era "la necesidad más profunda" de su alma.

lunes, 21 de abril de 2014

PAPA FRANCISCO: “La Resurrección de Cristo es la base de nuestra fe y de nuestra esperanza”


Texto completo de la bendición Urbi et Orbi del Papa Francisco en el Domingo de Pascua 2014

Queridos hermanos y hermanas, Feliz y santa Pascua.

El anuncio del ángel a las mujeres resuena en la Iglesia esparcida por todo el mundo: «Vosotras no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí. Ha resucitado... Venid a ver el sitio donde lo pusieron».

Esta es la culminación del Evangelio, es la Buena Noticia por excelencia: Jesús, el crucificado, ha resucitado. Este acontecimiento es la base de nuestra fe y de nuestra esperanza: si Cristo no hubiera resucitado, el cristianismo perdería su valor; toda la misión de la Iglesia se quedaría sin brío, pues desde aquí ha comenzado y desde aquí reemprende siempre de nuevo. El mensaje que los cristianos llevan al mundo es este: Jesús, el Amor encarnado, murió en la cruz por nuestros pecados, pero Dios Padre lo resucitó y lo ha constituido Señor de la vida y de la muerte. En Jesús, el Amor ha vencido al odio, la misericordia al pecado, el bien al mal, la verdad a la mentira, la vida a la muerte.

Por esto decimos a todos: «Venid y veréis». En toda situación humana, marcada por la fragilidad, el pecado y la muerte, la Buena Nueva no es sólo una palabra, sino un testimonio de amor gratuito y fiel: es un salir de sí mismo para ir al encuentro del otro, estar al lado de los heridos por la vida, compartir con quien carece de lo necesario, permanecer junto al enfermo, al anciano, al excluido... «Venid y veréis»: El amor es más fuerte, el amor da vida, el amor hace florecer la esperanza en el desierto.

Con esta gozosa certeza, nos dirigimos hoy a ti, Señor resucitado.

Ayúdanos a buscarte para que todos podamos encontrarte, saber que tenemos un Padre y no nos sentimos huérfanos; que podemos amarte y adorarte.

Ayúdanos a derrotar el flagelo del hambre, agravada por los conflictos y los inmensos derroches de los que a menudo somos cómplices.

Haz nos disponibles para proteger a los indefensos, especialmente a los niños, a las mujeres y a los ancianos, a veces sometidos a la explotación y al abandono.

Haz que podamos curar a los hermanos afectados por la epidemia de Ébola en Guinea Conakry, Sierra Leona y Liberia, y a aquellos que padecen tantas otras enfermedades, que también se difunden a causa de la incuria y de la extrema pobreza.

Consuela a todos los que hoy no pueden celebrar la Pascua con sus seres queridos, por haber sido injustamente arrancados de su afecto, como tantas personas, sacerdotes y laicos, secuestradas en diferentes partes del mundo.

Conforta a quienes han dejado su propia tierra para emigrar a lugares donde poder esperar en un futuro mejor, vivir su vida con dignidad y, muchas veces, profesar libremente su fe.

Te rogamos, Jesús glorioso, que cesen todas las guerras, toda hostilidad pequeña o grande, antigua o reciente.

Te pedimos por Siria: la amada Siria, que cuantos sufren las consecuencias del conflicto puedan recibir la ayuda humanitaria necesaria; que las partes en causa dejen de usar la fuerza para sembrar muerte, sobre todo entre la población inerme, y tengan la audacia de negociar la paz, tan anhelada desde hace tanto tiempo.

Jesús glorioso, te rogamos que consueles a las víctimas de la violencia fratricida en Irak y sostengas las esperanzas que suscitan la reanudación de las negociaciones entre israelíes y palestinos.

Te invocamos para que se ponga fin a los enfrentamientos en la República Centroafricana, se detengan los atroces ataques terroristas en algunas partes de Nigeria y la violencia en Sudán del Sur.

Y te pedimos por Venezuela, para que los ánimos se encaminen hacia la reconciliación y la concordia fraterna.

Que por tu resurrección, que este año celebramos junto con las iglesias que siguen el calendario juliano, te pedimos que ilumines e inspires iniciativas de paz los esfuerzos en Ucrania, para que todas las partes implicadas, apoyadas por la Comunidad internacional, lleven a cabo todo esfuerzo para impedir la violencia y construir, con un espíritu de unidad y diálogo, el futuro del País. Que ellos como hermanos puedan hoy gritar 'Christus surrexit'.

Te rogamos, Señor, por todos los pueblos de la Tierra: Tú, que has vencido a la muerte, concédenos tu vida, danos tu paz. "Christus surrexit, venite et videte!" Queridos hermanos y hermanas, feliz Pascua.

domingo, 20 de abril de 2014

EVANGELIO DOMINICAL (audios): Domingo de Pascua de Resurrección – Ciclo A


Domingo de Pascua de Resurrección – Ciclo A

¡Cristo ha resucitado! (Jn 20, 1-9) 

HOMILÍAS (audios): Resurrección del Señor (Domingo de Pascua)


Resurrección del Señor (Domingo de Pascua)

Homilía del Padre José Medina, del 20 de abril de 2014, en la Vigilia Pascual, Domingo de Pascua, predicada en la Capilla de las Hermanas de la Cruz, C/ Zaragoza, s/n, Cádiz, España.




sábado, 19 de abril de 2014

HOMILÍAS (audios): Sermón de la Soledad de María (Sábado Santo)


Sermón de la Soledad de María

Homilía del Padre José Medina, del 19 de abril de 2014, en la Memoria de los Dolores de la Santísima Virgen, Sábado Santo, predicada en la Capilla de las Hermanas de la Cruz (junto a formadores y seminaristas del Seminario “San Bartolomé” de la Diócesis de Cádiz y Ceuta), C/ Zaragoza, s/n, Cádiz, España.



viernes, 18 de abril de 2014

HOMILÍAS (audios): Celebración de la Pasión del Señor (Viernes Santo)


Celebración de la Pasión del Señor (Viernes Santo)

Homilía del Padre José Medina, del 18 de abril de 2014, en la Celebración de la Pasión del Señor, Viernes Santo, predicada en la Capilla de las Hermanas de la Cruz, C/ Zaragoza, s/n, Cádiz, España.



A la muerte de Cristo Nuestro Señor (Lope de Vega)

La tarde se escurecía
entre la una y las dos,
que viendo que el Sol se muere,
se vistió de luto el sol.

Tinieblas cubren los aires,
las piedras de dos en dos
se rompen unas con otras,
y el pecho del hombre no.

Los ángeles de paz lloran
con tan amargo dolor,
que los cielos y la tierra
conocen que muere Dios.

Cuando está Cristo en la cruz
diciendo al Padre, Señor,
¿por qué me has desamparado?
¡ay Dios, qué tierna razón!,

¿Qué sentiría su Madre,
cuando tal palabra oyó,
viendo que su Hijo dice
que Dios le desamparó?

No lloréis Virgen piadosa,
que aunque se va vuestro Amor,
antes que pasen tres días
volverá a verse con vos.

¿Pero cómo las entrañas,
que nueve meses vivió,
verán que corta la muerte
fruto de tal bendición?

«¡Ay Hijo!, la Virgen dice,
¿qué madre vio como yo
tantas espadas sangrientas
traspasar su corazón?

¿Dónde está vuestra hermosura?
¿quién los ojos eclipsó,
donde se miraba el Cielo
como de su mismo Autor?

Partamos, dulce Jesús,
el cáliz desta pasión,
que Vos le bebéis de sangre,
y yo de pena y dolor.

¿De qué me sirvió guardaros
de aquel Rey que os persiguió,
si al fin os quitan la vida
vuestros enemigos hoy?»

Esto diciendo la Virgen
Cristo el espíritu dio;
alma, si no eres de piedra
llora, pues la culpa soy.

jueves, 17 de abril de 2014

HOMILÍAS (audios): Misa de la Cena del Señor (Jueves Santo)


Misa de la Cena del Señor (Jueves Santo)

Homilía del Padre José Medina, del 17 de abril de 2014, en la Misa de la Cena del Señor, Jueves Santo, predicada en la Capilla de las Hermanas de la Cruz, C/ Zaragoza, s/n, Cádiz, España.



Vista general y detalle del bellísimo y dignísimo Monumento preparado por las Hermanas de la Cruz de Cádiz para honrar y acompañar al Señor en la Eucaristía en la noche del Jueves Santo.
 


LITURGIA: Oficios del Santo Triduo Pascual 2014 presididos por el Padre José Medina


miércoles, 16 de abril de 2014

CATEQUESIS DEL PAPA: “Esta semana nos hará bien tomar el crucifijo en la mano y besarlo muchas veces”


Catequesis del Papa Francisco en la Audiencia General del miércoles 16 de abril de 2014 en la Plaza de San Pedro.

Catequesis sobre la Pasión del Señor

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy, a mitad de la Semana Santa, la liturgia nos presenta un episodio triste, el relato de la traición de Judas, que va donde los jefes del Sanedrín para negociar y entregarles a su Maestro. '¿Cuánto me dais si os lo entrego?' Y Jesús desde ese momento tiene un precio. Este acto dramático marca el inicio de la Pasión de Cristo, un doloroso camino que Él elige con libertad absoluta. Él mismo lo dice claramente: "Yo doy mi vida... Nadie me la quita: la doy por mí mismo. Tengo el poder de darla y el poder de recobrarla" (Jn 10, 17-18). Y así comienza el camino de la humillación, del despojo, con esta traición. Es como si Jesús estuviera en el mercado. 'Este cuesta treinta denarios'. Y Jesús recorre este camino de la humillación y el despojo hasta el final.

Jesús alcanza la humillación completa con la "muerte en la cruz". Se trata de la peor de las muertes, la destinada a los esclavos y a los delincuentes. Jesús era considerado un profeta, pero muere como un delincuente. Mirando a Jesús en su pasión, vemos como en un espejo también el sufrimiento de toda la humanidad y encontramos la respuesta divina al misterio del mal, del dolor, de la muerte. Muchas veces sentimos horror por el mal y el dolor que nos rodea y nos preguntamos: '¿Por qué Dios permite esto?'. Es una herida profunda para nosotros ver el sufrimiento y la muerte, ¡especialmente la de los inocentes! Cuando vemos sufrir a los niños, es una herida en el corazón, el misterio del mal, y Jesús toma todo este mal, todo este sufrimiento sobre sí. Esta semana nos hará bien a todos nosotros mirar el crucifijo, besar las llagas de Jesús, besarlas en el crucifijo. Él ha tomado sobre sí el sufrimiento humano, se ha endosado todo ese sufrimiento.

Nosotros creemos que Dios en su omnipotencia derrote la injusticia, el mal, el pecado y el sufrimiento con una triunfante victoria divina. Dios nos muestra en cambio una humilde victoria que humanamente parece un fracaso. Y podemos decir:'¡Dios vence precisamente en la derrota!' El Hijo de Dios, de hecho, aparece en la cruz como un hombre derrotado: padece, es traicionado, es insultado y finalmente muere. Jesús permite que el mal se encarnice con él y lo toma sobre sí mismo para vencerlo. Su pasión no es un accidente; su muerte -esa muerte- estaba "escrita". Verdaderamente no tenemos mucha explicación. Es un misterio desconcertante, el misterio de la gran humildad de Dios: "Dios amó tanto al mundo que le entregó a su Hijo unigénito" (Jn 3, 16).

Esta semana pensemos mucho en el dolor de Jesús y digámonos a nosotros mismos: 'Y esto es por mí, aunque yo hubiera sido la única persona en el mundo, él lo habría hecho, lo ha hecho por mí'. Besemos al crucificado y digamos: 'Por mí, gracias Jesús, por mí'.

Y cuando todo parece perdido, cuando ya no queda nadie porque golpearán "al pastor y se dispersarán las ovejas del rebaño" (Mt 26, 31), es entonces cuando interviene Dios con el poder de la resurrección. La resurrección de Jesús no es el final feliz de un bonito cuento, no es el "happy end" de una película, sino la intervención de Dios Padre, y es allí donde se funda la esperanza humana. En el momento en el que todo parece perdido, en el momento del dolor en el que tantas personas sienten como la necesidad de bajar de la cruz, es el momento más cercano a la resurrección. La noche se hace más oscura precisamente antes de que empiece la mañana, antes de que empiece la luz. En el momento más oscuro interviene Dios y resucita.

Jesús, que ha elegido pasar por este camino, nos llama a seguirlo en su mismo camino de humillación. Cuando en ciertos momentos de la vida no encontramos ninguna vía de escape a nuestras dificultades, cuando nos hundimos en la oscuridad más espesa, es el momento de nuestra humillación y despojo total, la hora en la que experimentamos que somos frágiles y pecadores. Es precisamente entonces, en ese momento, que no debemos enmascarar nuestro fracaso, sino abrirnos confiados a la esperanza en Dios, como hizo Jesús.

Queridos hermanos y hermanas, esta semana nos hará bien tomar el crucifijo en la mano y besarlo muchas veces, y decir: 'Gracias Jesús, gracias Señor'. Así sea.

martes, 15 de abril de 2014

PADRE JORGE LORING: El Beato Diego de Cádiz y el Padre Loring


El Beato Diego de Cádiz y el Padre Loring

Audio de Mons. Rafael Zornoza Boy, Obispo de Cádiz y Ceuta, en “El Espejo” de Cope Cádiz del 31 de enero de 2014, donde une en un mismo apasionamiento apostólico y misionero la figura del Beato Diego de Cádiz y el Padre Jorge Loring, SJ.             
                

PADRE JORGE LORING: Mons. Zornoza une su ímpetu evangelizador al del Beato Diego de Cádiz

Queridos amigos y hermanos del blog: el Obispo de Cádiz y Ceuta, Don Rafael Zornoza Boy, en su espacio semanal de “El Espejo” en Cope Cádiz, hablando de la Nueva Evangelización a la que nos llama con especial ilusión y fuerza el papa Francisco, ha unido a la figura histórica y decisiva en Andalucía del Beato Diego de Cádiz, el impulso evangelizador realizado por el recordado Padre Jorge Loring, SJ, trabajo apostólico que lo convirtió en un verdadero apóstol de la Nueva Evangelización en diversas partes del mundo, pero muy especialmente en la ciudad de Cádiz que lo convirtió en su hijo adoptivo.

Beato Diego José de Cádiz, presbítero

Su nombre de familia era Francisco José López Caamaño (1743-1801). Nació en Ronda, España, en 1743. Ingresó a la Orden de los Capuchinos en la que fue ordenado sacerdote. Murió el 24 de marzo de 1801. Fue beatificado por el papa León XIII en 1894. Es conocido como el “Apóstol de Andalucía”. Su fiesta es el 24 de marzo.

Treinta años de activísima vida misionera no caben en unas pocas palabras de un artículo periodístico. No es posible reducir a tan breve síntesis la labor de este apóstol capuchino, que, siempre a pie, recorrió innumerables veces Andalucía entera en todas direcciones; que se dirigió después a Aranjuez y Madrid, sin dejar de misionar a su paso por los pueblos de la Mancha y de Toledo; que emprendió más tarde un largo viaje desde Roma hasta Barcelona, predicando a la ida por Castilla la Nueva y Aragón, y a la vuelta por todo Levante; que salió, aunque ya enfermo, de Sevilla y, atravesando Extremadura y Portugal, llegó hasta Galicia y Asturias, regresando por León y Salamanca.

Para cumplir fielmente su misión, el Beato recibió de Dios carismas extraordinarios, que podríamos recapitular en estos tres: comunicaciones místicas que lo sostuvieran en su empresa, don de profecía y multiplicación continua de visibles milagros. Por eso escribía: "¡Qué ansias de ser santo, para con la oración aplacar a Dios y sostener a la Iglesia santa! ¡Qué deseo de salir al público, para, a cara descubierta, hacer frente a los libertinos!... ¡Qué ardor para derramar mi sangre en defensa de lo que hasta ahora hemos creído!"

Sólo Dios puede medir y valorar -como sólo Él los puede premiar- los frutos que produjo la constante y difícil, fecunda y apostólica actividad misionera del Beato Diego José de Cádiz. Describiendo él su vocación religiosa decía: "Todo mi afán era ser capuchino, para ser misionero y santo". Y lo fue. Realizó a maravilla este triple ideal. Su vida fue un don que Dios concedió a España a fines del XVIII. Por la gracia de Dios y sus propios méritos, fray Diego fue capuchino, misionero y santo.

Padre Jorge Loring, SJ

El Padre Loring nació en Barcelona, pasó su juventud en Madrid y los años que tuvo de jesuita, lo tuvo de andaluz. Se ordenó sacerdote a los treinta y tres años.

Su libro PARA SALVARTE tuvo tal aceptación que ha superado largamente el millón de ejemplares en España, sin contar las ediciones que se han hecho en México, Perú y Chile. También se han hecho traducciones al inglés en Los Ángeles (California), al árabe en El Cairo, al hebreo en Jerusalén, al ruso en Moscú y al gujerati en la India.

Como ampliación del libro PARA SALVARTE publicó otro libro titulado CUARENTA CONFERENCIAS donde se desarrollan diversos temas. Estas conferencias están escritas según fueron pronunciadas. También publicó otro libro sobre LA SABANA SANTA, tema que estudió por más de cuarenta años y sobre el que pronunció más de dos mil conferencias.

Ampliamente reconocido por sus acciones de difusión y evangelización que llevó a cabo en televisión, radio e Internet, y conferencias por todo el mundo, habiendo escrito numerosos libros e innumerables artículos periodísticos, entregó su alma de sacerdote fiel y apostólico al Padre Eterno el 25 de diciembre de 2013.

Predicadores entusiastas del amor y del perdón de Cristo

Don Rafael Zornoza Boy, Obispo de Cádiz y Ceuta
En su alocución radial Mons Zornoza ha expresado entre otros conceptos: “El Beato Diego de Cádiz fue un auténtico evangelizador prácticamente de toda Andalucía, un predicador entusiasta del amor y del perdón de Cristo, una misericordia con los pobres y necesitados, muy necesaria en esta época de Nueva Evangelización. Nos tenemos que fijar en él e invocarle. Hoy tenemos que aprender mucho de todos estos hombres santos, que siempre transmitieron la fe con una convicción y entusiasmo como san Juan Bosco o san Francisco Javier Co-Patrono de Cádiz, y el mismo Beato Diego. Pero a veces nos parece que no es posible comunicar a Cristo hoy, que estos hechos pertenecen a otra época, que estas personas no son como nosotros, y no es así, espero que recordemos sus vidas y aprendamos de sus ejemplos”.

E inmediatamente, junto a estos santos evangelizadores ha unido la figura del Padre Loring: “Sin ir más lejos también quisiera recordar a un inminente testigo, evangelizador, muy próximo a nosotros que ha sido un ejemplo que hemos conocido de cerca, quisiera recordarle aquí con gran cariño y gran reconocimiento a este gran evangelizador, hijo adoptivo de Cádiz, el Padre Jorge Loring, jesuita. Y me gustaría recordarle ahora con vosotros muy agradecido por todo el bien que hizo en su ministerio sacerdotal y que realizó en muchos lugares del mundo, pero, sobre todo, entre nosotros. Yo le conocí y me contaba tantas anécdotas siempre gratificantes. Porque su vida era una vida llena, siempre entusiasmada, siempre deseoso de proyectos, de intenciones de comunicar a Dios y su amor.”

Y como lo había expresado en la homilía de su funeral, Mons. Zornoza profundizó es el secreto de Loring: “La vida del Padre Loring tan llena de anécdotas aquí era bien conocida, pero todo esto tiene un gran secreto. No es una actividad sin límite, hay que buscarlo en el fondo. Su secreto es que ha sido un hombre de Dios, un hombre jesuita, inspirado en San Ignacio de Loyola y en una historia de evangelización que es la Compañía de Jesús. Él lo tenía saboreado, interiorizado, y le gustaba hacer todo para gloria de Dios, ir siempre a más, como decía san Ignacio, ir más lejos, llegar a más gente”.

El Obispo de Cádiz concluye su alocución radial proponiéndonos como ejemplo de Nueva Evangelización la obra del Beato Diego y del padre Loring: “En este sentido el padre Loring confesaba constantemente, estaba siempre esperando la reconciliación para el hombre que buscaba a Dios”. Por eso “yo le quiero recordar junto al Beato Diego, junto a los santos evangelizadores, para que sus ejemplos nos animen a nosotros también a comunicar a Cristo, a vivir ese mismo amor apasionado, que nunca es indiferente ante la búsqueda del sentido del sufrimiento de los demás”.

Que la intercesión del Beato Diego de Cádiz, Apóstol de Andalucía, y nuestra plegaria agradecida por el Padre Jorge Loring, con el testimonio admirable de su espíritu incansable, nos ayuden a ser testigos de Jesucristo y apóstoles de la Nueva Evangelización.

Con mi bendición.
Padre José Medina

lunes, 14 de abril de 2014

PAPA FRANCISCO: ¿Quién soy yo entre los personajes de la Pasión?

Queridos amigos y hermanos: en un plaza de San Pedro adornada con miles de flores, el papa Francisco vestido con paramento purpura, con un pastoral de madera y visiblemente emocionado celebró el Domingo de Ramos. Después de la lectura del evangelio del día, que narra cuando los apóstoles duermen, el beso de Judas, el arresto de Jesús, la negación de San Pedro, el Papa dejó de lado en texto preparado para la homilía y la improvisó enteramente, interrogando repetidamente si 'soy yo' como alguno, o cómo cuál de quienes vivieron esos momentos trágicos de la Pasión.

"Esta semana comienza con la procesión festiva, con los ramos de olivos: todo el pueblo recibe a Jesús. Los niños, los jóvenes cantan y alaban a Jesús", recordó el Santo Padre al iniciar su homilía.

"Pero esta semana -prosiguió el Papa- va adelante en el misterio de la muerte de Jesús y de su resurrección. Hemos escuchado la Pasión del Señor. Nos hará bien hacernos solamente una pregunta: ¿Quién soy yo? ¿Quién soy yo delante a mi Señor? ¿Quién soy yo delante a Jesús que entra festivamente en Jerusalén? ¿Soy capaz de expresar mi alegría, de alabarlo, o tomo distancia? ¿Estoy yo delante a Jesús que sufre? Hemos sentido tantos nombres, tantos nombres. Grupos de dirigentes, algunos eran sacerdotes, algunos fariseos, algunos maestros de la ley que habían decidido asesinarlo. Esperaban la oportunidad de apresarlo".

"¿Soy yo como uno de ellos? Y hemos sentido otro nombre: ¡Judas!, treinta monedas. ¿Soy yo como Judas? Hemos sentido otros nombres, los discípulos que no entendían nada, que se dormían mientras el Señor sufría. ¿Mi vida está dormida? O soy como los discípulos que no querían quizás traicionar a Jesús? ¿O como aquel otro discípulo que quería solucionar todo con la espada. Soy yo como ellos?”.

“¿Soy yo un Judas que recita de amarlo y besa al Maestro para entregarlo, traicionarlo? ¿Soy un traidor? ¿Soy como esos dirigentes que rápidamente constituyen el tribunal y buscan falsos testimonios? ¿Soy yo como ellos? ¿Y cuando hago estas cosas si las hago, creo que con esto salvo al pueblo? ¿Soy yo como Pilato, que cuando veo que la situación se pone difícil me lavo las manos, no sé asumir mi responsabilidad y dejo condenar o condeno yo a las personas?”.

“¿Soy yo como aquella multitud que no sabía bien si estaban en una reunión religiosa, en un juicio o en un circo, y elige a Barrabás? Para ellos era lo mismo, era más divertido para humillar a Jesús. Soy yo como los soldados que golpean al Señor, le escupen, lo insultan, se divierten con la humillación del Señor? ¿Soy yo como el cireneo que volvía del trabajo, cansado, pero tuvo la buena voluntad de ayudar al Señor a cargar la cruz?".

"¿Soy yo como aquellos que pasaban delante a la cruz y hacían sus burlas a Jesús?: 'Tanto coraje, que baje de la cruz y creeremos en él'. La burla de Jesús. ¿Soy yo como aquellas mujeres llenas de coraje, como la madre de Jesús, que estaba allí y sufría en silencio? ¿Soy yo como José, el discípulo escondido que lleva el cuerpo de Jesús para darle sepultura?”.

“¿Soy yo como estas dos Marías que se quedan en la puerta del sepulcro llorando, rezando? ¿Soy yo como estos dirigentes que el día siguiente van a lo de Pilatos para decirle: 'Mire que éste decía que iba a resucitar; que no suceda otro engaño' y bloquean la vida, el sepulcro, para defender la doctrina, para que la vida no venga afuera. ¿Dónde está mi corazón? ¿A cuál de ellos me asemejo? Y que esta pregunta nos acompañe durante toda la semana".


El Papa Francisco utilizó ayer, domingo de Ramos, la capa pluvial del Papa Juan Pablo II, quien será canonizado el próximo día 27. En la parte inferior de la capa se aprecia el escudo papal de Juan Pablo II.

domingo, 13 de abril de 2014

EVANGELIO DOMINICAL (audios): Domingo de Ramos - Ciclo A


Domingo de Ramos – Ciclo A 

“Hosanna al Hijo de David” (Mt 21, 1-11)