miércoles, 19 de agosto de 2009

ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS: La Iglesia en España apuesta a la vida

Queridos amigos y hermanos del Blog, paso a compartirles otro de mis artículos publicado este año en AICA (Agencia Informativa Católica Argentina), espero que sea de vuestro agrado:

La Iglesia en España apuesta, una vez más, a la vida

Ávila (España), 25 Mar. 09 (AICA)


Hoy, 25 de marzo, día en el que en numerosos países, sobre todo de Latinoamérica, se celebra el “Día del Niño por Nacer”, la Iglesia en España celebra la “Jornada por la Vida”, jornada que viene a anunciar que la calma de los últimos tiempos entre la Iglesia Católica y el gobierno socialista de España está a punto de romperse, apenas un año después de haberse negociado.
La Conferencia Episcopal Española (CEE) llamará a una masiva movilización contra el Ejecutivo cuando éste concrete la decisión de remitir a las Cortes la reforma de la ley de 1985 que despenalizó la “interrupción voluntaria del embarazo”, eufemismo con el que se denomina al aborto.

Distintas voces, una sola verdad

La solemnidad de la Anunciación del Señor que hoy celebra la Iglesia es “una llamada dulce y audaz” a la defensa de la vida. Es la exhortación de monseñor Jesús Sanz Montes OFM, obispo de Huesca y de Jaca, en su escrito para la Jornada por la Vida. También incide en la línea de la Campaña de la CEE, al criticar el ecologismo verderón que lucha por “la avutarda, la foca polar y todo el catálogo de coníferas o de petunias silvestres”, pero se muestra distraído o cómplice ante el aborto o la eutanasia. La Iglesia -prosigue- quiere prestar a las víctimas “su humilde voz para decir –mal que pese a quien le pese- Sí a la vida, a toda la vida”, porque siempre manifiesta a Dios.
Otro obispo que levantó su voz es monseñor José Ignacio Munilla Aguirre, obispo de Palencia, quien afirma que hablar del aborto como salud reproductiva es “como reivindicar el despido libre utilizando el concepto de salud laboral”. Monseñor Munilla cita otros aspectos preocupantes del proyecto del Gobierno: el aborto sin consentimiento paterno a partir de los 16 años y los límites a la objeción de conciencia del personal sanitario, para concluir: “Estamos siendo testigos de cómo la tolerancia es invocada para justificar la introducción de determinados males morales; mientras que, una vez implantados, se imponen como opción obligatoria”.

La campaña del Episcopado

Para la Campaña de la “Jornada por la Vida”, que se celebra hoy, se difundió masivamente un cartel, elaborado por la CEE, en el que aparece, junto a un lince protegido, un niño que se pregunta: “¿Y yo?”.
En la presentación de la campaña, el secretario general y portavoz de la CEE, monseñor Juan Antonio Martínez Camino SJ, recuerda que “muchas especies tienen una alta protección incluso penal”. Esta sensibilidad hacia la flora y la fauna “nos ha de hacer reflexionar sobre la necesidad de proteger, no menos, sino más”, a los seres humanos que van a nacer. La amplia protección, incluso penal, de la que gozan las especies en peligro de extinción, frente a la creciente indefensión del niño no nacido: este sangrante contraste es la idea clave de la campaña de la Conferencia Episcopal para la Jornada por la Vida. Un mensaje que se pretende que llegue a todos los españoles, y muy especialmente al gobierno.
Este año a la Jornada por la Vida, con el lema “¡Protege mi vida!”, se le dio amplísima difusión debido a la próxima modificación de la ley, que intensifica la amenaza a la vida.
Los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida, en una “Nota” titulada “La verdadera justicia” afirman que es urgente proteger la vida de quienes van a nacer y ayudar a las madres, y hacen hincapié en la línea argumental de la campaña: la evidente paradoja de que “cada vez es mayor la sensibilidad en nuestra sociedad sobre la necesidad de proteger los embriones de distintas especies animales” con leyes que los protegen “en sus primeras fases de desarrollo”. Mientras, la vida humana en estas mismas fases sufre “una desprotección cada vez mayor. La mal llamada interrupción voluntaria de la vida del niño” supone “una clara injusticia y una grave violación de los derechos fundamentales de la persona”, revestida de un especial dramatismo al producirse a manos de quienes han de protegerla.

“Conciencia social inmisericorde”

El documento de los obispos lamenta lo que monseñor Martínez Camino calificó de “conciencia social inmisericorde”; es decir -explica la Nota-, que muchas personas hayan “asumido las falsedades divulgadas sobre el aborto hasta el punto de interpretarlo no como una acción intrínsecamente mala, sino como un bien que hay que defender o, a lo sumo, como un mal menor”.
Frente a esta situación que “compromete a toda la sociedad”, a los cristianos nos “urge la misión de iluminar las conciencias con la verdad”. La Nota, además de recordar que la CEE convocó en 2009 a un Año de oración por la vida, invita a “intensificar el trabajo de formación de las conciencias” sobre el aborto y pide a los creyentes “un compromiso activo” con las entidades -“gracias a Dios, cada vez más numerosas”- que trabajan en la defensa de la vida. Asimismo, subraya que “las madres y los padres que tienen dificultades para acoger a sus hijos” han de encontrar, en la Iglesia, “el hogar en el que se descubren cuidados y donde pueden recibir las ayudas que necesitan”.

Datos de la Campaña de la Iglesia


Ocho millones de dípticos se entregaron en mano, y 1.300 vallas publicitarias fueron colocadas y bien visibles hasta el 30 de marzo en 37 ciudades (215 en Madrid y otras tantas en Barcelona). 30.000 carteles, que se exhiben preferentemente en los centros educativos católicos y en los templos. Todo esto acompañado por los guiones litúrgicos que habitualmente preparan y motivan la Jornada por la Vida. Así es -explicó monseñor Martínez Camino en la rueda de prensa- el esfuerzo especial que la CEE ha hecho para “contribuir a la iluminación, clarificación y fortalecimiento de la conciencia de todos acerca de la necesidad de proteger la vida de los que van a nacer”.
Hoy, Jornada por la Vida, la jerarquía católica envía un mensaje muy claro al gobierno socialista español, su tesis no ha variado. El aborto es un crimen horrendo, y el Estado, legalizándolo, se hace cómplice del crimen. Es una lucha contra la permisividad moral y social que acepta sin inmutarse la eliminación de un ser antes de nacer. Esta es una de las peores “patologías de la razón” que sufre la humanidad de hoy: la aceptación social del aborto.+ (Pbro. José Antonio Medina)

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