sábado, 29 de agosto de 2009

FAMILIA: ¿Sabe Ud. donde está su hijo?

Queridos amigos y hermanos del Blog, hoy me dirijo a usted señora mamá, a usted señor papá, y les pregunto: “¿Sabe donde está su hijo?”, ¿Sabe con quien está?. Y si todavía está en casa, ¿Sabe a donde va a ir y con quien?.
Les hago estas preguntas porque ustedes son los responsables ante Dios de la educación, de la formación de sus hijos, y no solamente cuando son peques. Especialmente en la edad de la adolescencia y de la juventud, que orienta y condiciona en ellos toda una manera de pensar y obrar que los marcará para toda la vida.
Siempre se ha comparado la edad juvenil con la estación primaveral de la vida, pero esa primavera debe ser constructiva, debe tener la serenidad de los jardines llenos de paz; y son ustedes, queridos padres, los responsables para que esto sea una realidad viva y operante.
Que los hijos vivan su juventud en un marco de paz, de normalidad, con la seguridad de saber que no están solos, que sus padres están ahí, siempre dispuestos a dar un consejo, una palabra justa e incluso hasta prontos a una corrección severa, si es necesario.
No deben tener miedo de corregir a sus hijos, cuando el bien de ellos y de la familia toda, así lo indique. La labor de los padres en la educación de sus hijos no termina con el hecho de alimentarlos, de proveerles lo necesario para la vida y la salud, ni siquiera con el hecho de mandarlos a un colegio, aunque sea el mejor o el más caro.
El colegio tiene una función complementaria en la formación de sus hijos. Pero ésta depende principalmente de ustedes, y para ello tienen la gracia de estado dada por Dios, y que no les faltará en ningún momento, para que ese hijo o esa hija que Él les ha regalado sea un digno hijo suyo, que cumpla con sus deberes para con Dios, con la familia y con la patria.
Dice un viejo refrán: “Dime con quien andas y te diré quien eres”. ¿Saben quienes son los amigos de sus hijos, aquellos con los cuales pasan el tiempo, a los cuales les abren el corazón?
¿Cuántas veces buscan los chavales fuera lo que en casa no encuentran, ya sea un consejo, una palabra de aliento o de esperanza? El vacío que deja en el alma de un hijo, una madre o un padre que no cumple con su deber, ¿por quién será ocupado?.
Por tanto, queridas mamás y queridos papás, tienen una labor insustituible que cumplir. No se sientan solos ante tamaño desafío: Dios y María Santísima estarán siempre acompañándolos e iluminándolos. Dice el Señor en su Evangelio que el trigo y la cizaña crecen juntos. No descuiden a sus hijos, no vaya a ser que alguien esté sembrando cizaña en sus corazones, en el lugar donde quizás ustedes no estén sembrando buen trigo.
Con mi bendición.
Padre José Medina

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