martes, 22 de septiembre de 2009

JESUCRISTO: ¿Señor, estás contento conmigo? Yo quiero ser tu alegría

Queridos amigos y hermanos del Blog: ¿Cuánto hacen que no visitan a Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar, que en el Sagrario de su Parroquia, nos espera siempre? ¿Cuánto hace que no tienen una charla, serena y profunda, con el Amigo que nunca falla, con Aquel que nos ama con un amor infinito?.

Cada encuentro con Cristo es algo único e irrepetible, por eso tenemos que aprovecharlo, tiene que dejar huella en nuestra alma. Y el mejor fruto de un encuentro personal con Cristo, puede ser éste: el profundizar nuestra conversión a Dios. Nuestra decisión de seguirle a lo largo de toda la vida, debe ser ahora reafirmada: firme y decididamente tenemos que seguir más de cerca al Señor.

Profundizar nuestra conversión a Dios, implica un doble movimiento:

En primer lugar: debemos alejarnos de todo aquello que nos aparte de Dios. Y lo único que nos puede alejar de Dios es el pecado, a través de sus muchísimas manifestaciones. Nuestro deseo inmoderado de bienes, placeres, egoísmos, que van endureciendo cada vez más nuestra alma. El deseo, en definitiva, de hacer pura y exclusivamente nuestra voluntad y no la de Dios.

En segundo lugar: debemos acercarnos a todo aquello que nos acerque a Dios. Y esto no es otra cosa que recibir los medios de salvación que Jesucristo nos dejó, por manos de su Iglesia. En ella encontramos todo lo que nuestra alma necesita para salvarse. Nos da el Bautismo que nos hace hijos de Dios y herederos del cielo. Si hemos tenido la desgracia de caer en el pecado, encontramos en la Confesión Sacramental el remedio para limpiar nuestra alma. Y nos da el alimento necesario para poder llegar al cielo, en la Eucaristía en la que recibimos el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo.

Entonces luego, cuando estemos frente a Jesús en el Sagrario de nuestra iglesia, vamos a tener la valentía de preguntarle: “Señor, ¿estás contento conmigo?”. Si la respuesta nos parece que es no, porque nuestra conciencia nos reprocha algún pecado, y vemos que hace ya mucho tiempo que no nos acercamos a la Confesión y a la Comunión, debemos ir con alegría y con espíritu de fe, al encuentro de Cristo, que nos espera en la persona de algún sacerdote, para regalarnos a manos llenas su Misericordia Infinita. Que esta sea entonces, esa nueva oportunidad que Dios nos da, a ustedes y a mí, para ser un poco mejor, para que seamos siempre la alegría de Dios. Cristo nos quiere santos, no podemos defraudarlo.

Con mi bendición.
Padre José Medina.

5 comentarios:

  1. Gracias por recordarnos los sacramentos de la confesión y la comunión, y de que vayamos a la iglesia, de que alli esta Jesus en el sagrario, de que alli hay sacerdotes dispuestos a "regalanos a manos llenas su Misericordia Infinita¨, hace tiempo que no voy a rezar a la iglesia es hora de empezar de nuevo. Gracias.

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  2. Aveses es dificil compartir los sentimientos personales, pero hoy creo mas que nunca que al compartirlos es una forma de darle gracias a El, a Cristo por las gracias recibidas.

    Siempre he creido en Dios, siempre lo he amado, pero no se por pue, nunca lo había sentido, era como seguir a un Dios de teoría. Sabía que existiía, sabía que El me amaba, he visto como el espírito ha actuado en otras personas, pero en mi alma solo había silencio, silencia de Dios.
    Que dificil ha sido anunciarlo asi.

    Hace poco tiempo frente al Santisimo Sacramento del Altar, he podido sentir su calor, su abrazo lleno de amor eterno y el alma es como que se elva buscando su mirada hasta que la encuentra. Que amor tan grande y hermoso es el suyo, que se birnda todo a pesar de nuestras miserias, de nuestras faltas de nuestras ausencias y reproches.

    Ahora ya todo es diferente, como decirle que no a su invitación a seguirlo, como no tratar de contagiar ese amor, como no tratar de mantener en pie el inicio de esta lenta conversión verdadera y profunda que el me ha regalado y espero dure toda mi vida.

    Lo difisil es seguir caminando en lo cotidiano sin dejar que el mundo me aturda, me confunda y tape los ojos de mi alma.
    Por eso le agradezco este blog y sus palabras en cada reflexión, es un medio de tenerlo presente a Cristo cada día.

    Gloria a Dios

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  3. Qué desafío me propone esto, realmente es posible lograrlo,si éstas dos acciones van juntas, por un lado la desición de alejarme de todo lo que me separa de Dios;pero esto sería imposible sin la segunda acción, es decir sin acercarme cada vez mas a lo que me une a El, a los sacramentos, los cuales me dan la fuerza para vencer las tentaciones...Fer

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  4. me parece muy bonita esta pagina pues nos recuerda muchas cosas y nos acersa mas a el...gracias t

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  5. Gracias Señor porque hoy me reconcilié con el Señor a través de la confesión comulgué y me siento muy feliz porque Dios me perdonó y él está conmigo. Quiero tenerlo siempre

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