sábado, 31 de octubre de 2009

EVANGELIO DOMINICAL: Solemnidad de Todos los Santos

Queridos amigos y hermanos del blog: este fin de semana es muy especial para mí porque estoy realizando “como un peregrino más” el Camino de Santiago, una gracia muy grande e inmerecida. Durante la marcha he pedido y seguiré pidiendo por todos ustedes, por sus intenciones y necesidades. Ahora simplemente he hecho un alto en el camino y en un locutorio estoy actualizando el blog con la homilía dominical. Esta vez no será fruto de mi “puño y letra” como lo hago cada domingo para ustedes. Les comparto una hermosa homilía del P. Gabriel Jaime Pérez, S.J.
Un fuerte abrazo y me encomiendo.
Padre José Medina


Solemnidad de todos los Santos
Ciclo B
Evangelio: Mateo 5, 1-12


La fiesta de Todos los Santos tiene su origen en el siglo IV d. C., cuando la Iglesia estableció un día para honrar a la inmensa cantidad de mártires cristianos asesinados durante las persecuciones de los emperadores romanos. Desde entonces varios papas establecieron distintas fechas para conmemorar no sólo a los mártires, sino a todos los hombres y mujeres que se habían distinguido por sus virtudes cristianas. A toda esa multitud de santos y santas se refiere la 1ª lectura, tomada del libro del Apocalipsis (7, 2-4; 9-14), empleando el número simbólico 144.000, un múltiplo no sólo de de las 12 tribus de Israel, sino también de los 12 apóstoles con los que Jesús inició su Iglesia.

En el siglo VIII el Papa Gregorio III fijó definitivamente la fiesta litúrgica de Todos los Santos el 1º de noviembre para sustituir, desde su víspera el 31 de octubre, una celebración pagana que realizaban los celtas, antiguos pobladores de Inglaterra y otros países de Europa, al comenzar la estación del otoño. Esa víspera o vigilia fue denominada en inglés antiguo “Hallow’s Even” (Víspera de los Santos), de donde procede el término “Halloween”, que luego fue perdiendo ese significado y ha adquirido nuevamente connotaciones paganas relacionadas con la brujería y los poderes del mal.

A la fiesta de Todos los Santos le sigue en el calendario católico la conmemoración de los Fieles Difuntos, precisamente para remplazar el culto pagano a los muertos, de quienes se creía en diversas tradiciones paganas, como la de los celtas, que en una determinada época del año volvían del más allá a sus antiguos hogares para pedirles comida a sus moradores. Dándole una nueva significación desde la fe cristiana a la memoria de quienes han muerto, la Iglesia fijó el 2 de noviembre como el día de los “Fieles Difuntos”, con el fin de orar por todas las personas que, sin ser propiamente “santos” en el sentido estricto (es decir, los que gozan plenamente de la bienaventuranza o felicidad eterna), están, por decirlo así, en una fase de purificación o purgatorio.

Dios nos ha creado para ser felices (dichosos o bienaventurados), pero la historia de la humanidad nos muestra que muchos no buscan la felicidad donde verdaderamente se encuentra. Cuando Jesús en el Evangelio llama bienaventurados a los pobres en el espíritu -es decir, a quienes ponen su confianza en Dios en lugar de dejarse esclavizar por el apego a lo material-, a los mansos y humildes, a quienes anhelan la justicia y a quienes obran con misericordia dispuestos siempre a comprender y perdonar, a los limpios de corazón -es decir, a quienes ven y tratan a las demás personas con intenciones rectas-, a quienes trabajan por la paz y a quienes están dispuestos a ser incomprendidos y perseguidos por practicar lo justo, Jesús nos propone las actitudes necesarias para ser verdaderamente felices. Estas actitudes son las mismas que Él manifestó en su vida terrena. Tenerlas es identificarse con Cristo y su programa.

El programa del “Reino de los Cielos” -o Reino de Dios- que Jesús propone, va en contravía de los falsos valores que impone la mentalidad propia de lo que podríamos llamar el reino de este mundo. Por eso, cuando Él comienza a formar lo que luego se convertiría en su Iglesia con la gente sencilla, es a ésta a la que se dirige en primer lugar para proclamar las “bienaventuranzas”, actitudes que deben ser también las nuestras si queremos de verdad ser sus seguidores, si queremos ser coherentes con la fe que profesamos, como lo fueron todos los santos.-

3 comentarios:

  1. Estimado Padre Medina: Mis mejores deseos en este Camino de Santiago que ha emprendido, lo tendré en mi oración junto a los sacerdotes por los que habitualmente rezo, en especial durante este año sacerdotal.
    Reciba mis saludos,

    Paz y Bien

    María

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  2. ...Mirad el Evangelio de Hoy:

    Texto del Evangelio (Mt 5,1-12a): En aquel tiempo, viendo Jesús la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos».

    ...."El Sermón de la Montaña....!!! Es la Única "Escuela" para Ser SANTOS"

    Gracias !!! SEÑOR por Tus Palabras de Ternura!!! y Amor!! Que Curan y Hacen Justicia,
    a Todos Los JUSTOS !!!

    Graciasss !!!

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  3. No pierda nunca la esperanza padre medina,tenga buen camino le animo a ello,sea fuerte durante el camino....saludos

    paz y bien

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