martes, 13 de octubre de 2009

VIRGEN MARÍA: La Virgen de Fátima y el Rosario por la salvación de las almas y la paz del mundo

Queridos amigos y hermanos del Blog, hoy 13 de octubre se cumplen 92 años de la última aparición de la Santísima Virgen a los niños pastores de Fátima en Portugal.
El mensaje que María Santísima ha querido entregarnos a través de Lucía, Jacinta y Francisco -los 3 pastorcitos de la Cova de Iría- es de suma actualidad, ya que en nuestro tiempo se está cumpliendo en el mundo lo que Ella había profetizado en sus apariciones acaecidas en 1917.
El mismo Papa Juan Pablo II, se hizo eco de este mensaje de la Virgen y lo proclama ante el mundo. Con qué palabras de dolor y angustia consagró el 13 de mayo de 1982 la humanidad entera al Corazón Inmaculado de María, dijo el Santo Padre: “¡De la guerra nuclear, de una autodestrucción y de todo tipo de guerra, Líbranos! ¡Acoge, Madre de Cristo, este grito cargado del sufrimiento de todos los hombres, cargado del dolor del mundo entero!”.
Para mitigar este dolor y encontrar consuelo y salvación, la Virgen Santísima nos ha recomendado en Fátima, repetidas veces, que rezáramos el Santo Rosario todos los días, para alcanzar de Dios, nuestro Padre, la paz del mundo. El Papa nos da el mejor de los ejemplos rezando diariamente el Santo Rosario, ya que según sus palabras “es su oración predilecta”.
La oración es el primer apostolado de cada uno y para todos. Valgámonos nosotros también de este primer apostolado y pidamos antes de comenzar el Santo Rosario por la paz y por la conversión de los pecadores, ya que dice María de Fátima: “muchas almas van al infierno porque no tienen quienes rueguen y se sacrifiquen por ellos”. También pidamos en cada Rosario por el aumento y la perseverancia de las vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales.
Pero la Virgen no solamente nos pide en Fátima que recemos el Rosario, sino que meditemos sus misterios, ya que “un Rosario sin meditación es como un cuerpo sin alma”.
Es la Virgen Santísima la que manifestó a Sor Lucía que “quiere que le hagamos compañía meditando los misterios del Santo Rosario”, y el Papa nos invita a meditar con María en los misterios que Ella meditaba como Madre y continúa guardando en su Corazón, como consigna el Evangelio de San Lucas, capítulo 2, versículo 51.
Cuánto más podríamos meditar acerca del mensaje de Fátima, pero baste esto por ahora, Ella nos pide ser del todo suyos, y si lo intentamos nos dirá lo que un día pronunció ante Sor Lucía: “No te desanimes, yo nunca te abandonaré, mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios”.
Con mi bendición.
Padre José Medina

No hay comentarios:

Publicar un comentario