miércoles, 23 de diciembre de 2009

JUAN PABLO II: Ha sido declarado "Venerable" por el Santo Padre Benedicto XVI

Queridos amigos y hermanos del Blog: el Santo Padre Benedicto XVI proclamó “Venerable” al querido e inolvidable Juan Pablo II, al aprobar el decreto por el que se reconocen las “virtudes heroicas del Siervo de Dios”. De esta manera Karol Wojtyla, da un importante paso y queda cada vez más cerca de su beatificación. El decreto fue aprobado durante la audiencia que concedió en el Vaticano al prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el arzobispo Angelo Amato. La firma del decreto no supone la inmediata beatificación de Karol Wojtyla, ya que todavía falta la aprobación por parte de Benedicto XVI del milagro que lleve a la proclamación como beato de su antecesor.

Juan Pablo II (Karol Wojtyla), nacido en 1920 en Wadowice (Polonia), fue elegido Papa en octubre de 1978 y falleció el 2 de abril de 2005 acompañado por cientos de miles de personas congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano. Los historiadores del siglo XX le atribuyen un papel decisivo en la caída del comunismo y los historiadores de la Iglesia ven en su pontificado un impulso decisivo a la aplicación del Concilio Vaticano II.

La reciente declaración de “Venerable” supone el comienzo de la cuenta atrás para la elevación de Juan Pablo II a la gloria de los altares, que se puede producir, según los observadores vaticanos, en octubre del año próximo, coincidiendo con la fecha en la que fue elegido Pontífice en 1978. Ya el pasado 17 de noviembre, los cardenales y obispos de la Congregación para la Causa de los Santos aprobaron esas "virtudes heroicas" de Juan Pablo II y sólo se estaba a la espera de que el Papa Ratzinger firmara el decreto.

Respecto al milagro, aunque son numerosas las curaciones inexplicables que se asegura sucedieron por intercesión de Juan Pablo II, el postulador de la causa, el sacerdote polaco Slawomir Oder, se ha inclinado por la curación de la monja francesa Marie Simon Pierre, que padecía Parkinson, la misma enfermedad que tenía Wojtyla. Una vez que Benedicto XVI apruebe el milagro, sólo quedará elegir la fecha de la beatificación.

Teniendo en cuenta los "tiempos técnicos" y, según fuentes vaticanas, hasta mediados del próximo mes de marzo de 2010 no se aprobará el milagro, lo que impediría que la ceremonia de beatificación coincidiera con el quinto aniversario de su muerte, que tuvo lugar el 2 de abril de 2005. Y es que el 2 de abril es Viernes Santo, por lo que no podría celebrarse la beatificación. Los "vaticanistas" consideran como fecha más probable el domingo 17 de octubre, un día después de que se conmemore el aniversario de su elección como Papa, el 16 de octubre de 1978.

El proceso que llevará a Juan Pablo II a los altares se abrió el 28 de junio de 2005 y comenzó en Roma, ciudad en la que murió y de la que fue su obispo durante 26 años y medio. La causa de beatificación se abrió por deseo de Benedicto XVI sin esperar a que transcurrieran cinco años de su muerte, como establece el Código de Derecho Canónico.

Este proceso fue explicado por el mismo Papa Joseph Ratzinger al recibir en audiencia a los superiores, oficiales, y colaboradores de la Congregación para las Causas de los Santos con motivo del cuadragésimo aniversario de la institución de este organismo vaticano: “Las principales etapas del reconocimiento de la santidad por parte de la Iglesia, es decir, la beatificación y la canonización, están unidas entre sí por un vínculo de gran coherencia. A éstas se les añade, como indispensable fase preparatoria, la declaración de la heroicidad de las virtudes o del martirio de un siervo de Dios y la verificación de algún don extraordinario, un milagro, que el Señor concede por intercesión del siervo fiel”, explicó el Papa. “¡Cuanta sabiduría pedagógica se manifiesta en este camino!”, aseguró.

Refiriéndose a la beatificación, explicó que con ese paso "se exhorta a dirigirles un culto de veneración y de invocación circunscrito en el ámbito de las Iglesias locales o de órdenes religiosas". Y en cuanto a la canonización, el pueblo cristiano "es llamado a exultar con toda la comunidad de los creyentes por la certeza de que, gracias a la solemne proclamación pontificia, un hijo o una hija suyos han alcanzado la gloria de Dios, donde participa en la perenne intercesión de Cristo a favor de los hermanos". En este proceso, aclaró el pontífice, "la Iglesia acoge con alegría y maravilla los milagros que Dios, en su infinita bondad, le ofrece gratuitamente para confirmar la predicación evangélica. Acoge, al mismo tiempo, el testimonio de los mártires como la forma más límpida e intensa de configuración con Cristo".

La Iglesia, afirmó, realiza estos procesos pues, “en el camino de reconocimiento de la santidad, emerge la riqueza espiritual y pastoral que involucra a toda la comunidad cristiana. Es decir la transfiguración de las personas y de las realidades humanas a imagen de Cristo resucitado representa el objetivo último del plan de salvación divina”.

El Papa Juan Pablo II y el Cardenal Joseph Ratzinger

1 comentario:

  1. siempre he sido una seguidora de Juan Pablo II

    ResponderEliminar