sábado, 31 de octubre de 2009

EVANGELIO DOMINICAL: Solemnidad de Todos los Santos

Queridos amigos y hermanos del blog: este fin de semana es muy especial para mí porque estoy realizando “como un peregrino más” el Camino de Santiago, una gracia muy grande e inmerecida. Durante la marcha he pedido y seguiré pidiendo por todos ustedes, por sus intenciones y necesidades. Ahora simplemente he hecho un alto en el camino y en un locutorio estoy actualizando el blog con la homilía dominical. Esta vez no será fruto de mi “puño y letra” como lo hago cada domingo para ustedes. Les comparto una hermosa homilía del P. Gabriel Jaime Pérez, S.J.
Un fuerte abrazo y me encomiendo.
Padre José Medina


Solemnidad de todos los Santos
Ciclo B
Evangelio: Mateo 5, 1-12


La fiesta de Todos los Santos tiene su origen en el siglo IV d. C., cuando la Iglesia estableció un día para honrar a la inmensa cantidad de mártires cristianos asesinados durante las persecuciones de los emperadores romanos. Desde entonces varios papas establecieron distintas fechas para conmemorar no sólo a los mártires, sino a todos los hombres y mujeres que se habían distinguido por sus virtudes cristianas. A toda esa multitud de santos y santas se refiere la 1ª lectura, tomada del libro del Apocalipsis (7, 2-4; 9-14), empleando el número simbólico 144.000, un múltiplo no sólo de de las 12 tribus de Israel, sino también de los 12 apóstoles con los que Jesús inició su Iglesia.

En el siglo VIII el Papa Gregorio III fijó definitivamente la fiesta litúrgica de Todos los Santos el 1º de noviembre para sustituir, desde su víspera el 31 de octubre, una celebración pagana que realizaban los celtas, antiguos pobladores de Inglaterra y otros países de Europa, al comenzar la estación del otoño. Esa víspera o vigilia fue denominada en inglés antiguo “Hallow’s Even” (Víspera de los Santos), de donde procede el término “Halloween”, que luego fue perdiendo ese significado y ha adquirido nuevamente connotaciones paganas relacionadas con la brujería y los poderes del mal.

A la fiesta de Todos los Santos le sigue en el calendario católico la conmemoración de los Fieles Difuntos, precisamente para remplazar el culto pagano a los muertos, de quienes se creía en diversas tradiciones paganas, como la de los celtas, que en una determinada época del año volvían del más allá a sus antiguos hogares para pedirles comida a sus moradores. Dándole una nueva significación desde la fe cristiana a la memoria de quienes han muerto, la Iglesia fijó el 2 de noviembre como el día de los “Fieles Difuntos”, con el fin de orar por todas las personas que, sin ser propiamente “santos” en el sentido estricto (es decir, los que gozan plenamente de la bienaventuranza o felicidad eterna), están, por decirlo así, en una fase de purificación o purgatorio.

Dios nos ha creado para ser felices (dichosos o bienaventurados), pero la historia de la humanidad nos muestra que muchos no buscan la felicidad donde verdaderamente se encuentra. Cuando Jesús en el Evangelio llama bienaventurados a los pobres en el espíritu -es decir, a quienes ponen su confianza en Dios en lugar de dejarse esclavizar por el apego a lo material-, a los mansos y humildes, a quienes anhelan la justicia y a quienes obran con misericordia dispuestos siempre a comprender y perdonar, a los limpios de corazón -es decir, a quienes ven y tratan a las demás personas con intenciones rectas-, a quienes trabajan por la paz y a quienes están dispuestos a ser incomprendidos y perseguidos por practicar lo justo, Jesús nos propone las actitudes necesarias para ser verdaderamente felices. Estas actitudes son las mismas que Él manifestó en su vida terrena. Tenerlas es identificarse con Cristo y su programa.

El programa del “Reino de los Cielos” -o Reino de Dios- que Jesús propone, va en contravía de los falsos valores que impone la mentalidad propia de lo que podríamos llamar el reino de este mundo. Por eso, cuando Él comienza a formar lo que luego se convertiría en su Iglesia con la gente sencilla, es a ésta a la que se dirige en primer lugar para proclamar las “bienaventuranzas”, actitudes que deben ser también las nuestras si queremos de verdad ser sus seguidores, si queremos ser coherentes con la fe que profesamos, como lo fueron todos los santos.-

viernes, 30 de octubre de 2009

VIRGEN MARÍA: Decálogo del Papa Benedicto XVI sobre el Santo Rosario

Queridos hermanos y amigos del Blog: el mes de mayo en Europa, el mes de octubre en gran parte de Ámerica, es el mes del Santo Rosario. Ésta es la oración predilecta de María Santísima, nuestra Madre del Cielo. La oración que une como un gran lazo de amor el corazón de la Madre al corazón de un hijo, de una hija, que pía, atenta, devota y constantemente reza y medita los misterios de Jesucristo y de ella misma a través del Rosario.

El Papa Benedicto XVI ya ha hablado en distintas oportunidades y en sendas celebraciones marianas teniendo como hilo conductor y celebrativo el rezo y la meditación del Rosario. De varios de sus discursos marianos se ha entresacado las frases siguientes con las cuales hemos hilvanado el:

Decálogo del Papa Benedicto XVI sobre el Santo Rosario

1. "El Santo Rosario no es una práctica piadosa del pasado, como oración de otros tiempos en los que se podría pensar con nostalgia. Al contrario, el Rosario está experimentado una nueva primavera".

2. "El Rosario es uno de los signos más elocuentes del amor que las generaciones jóvenes sienten por Jesús y por su Madre, María".

3. "En el mundo actual tan dispersivo, esta oración -el Rosario- ayuda a poner a Cristo en el centro como hacía la Virgen, que meditaba en su corazón todo lo que se decía de su Hijo, y también lo que El hacía y decía".

4. "Cuando se reza el Rosario, se reviven los momentos más importantes y significativos de la historia de la salvación; se recorren las diversas etapas de la misión de Cristo".

5. "Con María, el corazón se orienta hacia el misterio de Jesús. Se pone a Cristo en el centro de nuestra vida, de nuestro tiempo, de nuestras ciudades, mediante la contemplación y la meditación de sus santos misterios de gozo, de luz, de dolor y de gloria".

6. "Que María nos ayude a acoger en nosotros la gracia que procede de los misterios del Rosario para que, a través de nosotros, pueda difundirse en la sociedad, a partir de las relaciones diarias, y purificarla de las numerosas fuerzas negativas, abriéndola a la novedad de Dios".

7. "Cuando se reza el Rosario de modo auténtico, no mecánico o superficial sino profundo, trae paz y reconciliación. Encierra en sí la fuerza sanadora del Nombre Santísimo de Jesús, invocado con fe y con amor en el centro de cada Avemaría".

8. "El Rosario, cuando no es mecánica repetición de formas tradicionales, es una meditación bíblica que nos hace recorrer los acontecimientos de la vida de la Señor en compañía de la Santísima Virgen María, conservándolos, como Ella, en nuestro corazón".

9. "Ahora, que finaliza el mes del Rosario no debe cesar esta buena costumbre, es más debe proseguir todavía más con mayor compromiso de manera que, en la escuela de María, la lámpara de la fe brille cada vez más en el corazón de los cristianos y en sus casas".

10. "En el rezo del Rosario, os encomiendo las intenciones más urgentes de mi ministerio, las necesidades de la Iglesia, los grandes problemas de la humanidad: la paz en el mundo, la unidad de los cristianos, el diálogo entre las culturas".

Cómo no recordar a Juan Pablo II quien hizo del Santo Rosario "su oración predilecta" y el camino que lo llevó a Dios.

jueves, 29 de octubre de 2009

VIVENCIAS PERSONALES: Dr. Ismael Yurie, un merecido homenaje para un gran humanista

Queridos amigos y hermanos del Blog: en esta serie de “vivencias personales” hoy quiero compartirles una carta que envié a “Cartas de lectores” del Diario Uno de Mendoza, Argentina y que tuvieron la delicadeza de publicármela el pasado 23 de junio. Al recuperarla hoy en mi Blog vuelvo a hacer mío todo lo expresado en esa oportunidad y rindo desde aquí, mi humilde y sentido homenaje, al Dr. Ismael Yurie.

Señor director:

A poco más de dos años del fallecimiento del recordado doctor Ismael Yurie, médico y ex intendente constitucional del departamento de San Martín, el Gobierno municipal de dicho departamento, en la persona de su intendente, Jorge Omar Giménez, le rindió un justo homenaje al imponer su nombre al flamante Centro de Salud del barrio Libertad, de General San Martín.

Yo felicito como sanmartiniano y bendigo como sacerdote de la Iglesia Católica la iniciativa del actual intendente municipal, porque creo y estoy convencido de que si no reconocemos nuestro pasado y quienes lo construyeron, nunca podremos entender el presente y mucho menos proyectar un futuro mejor.

Hubo hombres en el pasado reciente de nuestra provincia y de nuestra patria que dieron lo mejor de sí y pusieron fundamentos sólidos para edificar otro tipo de nación, donde los valores de caridad, justicia, fraternidad, derechos humanos, no eran ideas abstractas de trasnochados religiosos o políticos, sino que fueron los móviles de su accionar diario.

Para las nuevas generaciones de jóvenes mendocinos que quizás hoy escuchan hablar por primera vez del doctor Ismael Yurie, les cuento brevemente algunos aspectos de su vida pública. Recibido de médico en 1956, ejerció su profesión siempre en San Martín, fue durante 30 años médico del hoy llamado hospital Perrupato. En dicho nosocomio fue el fundador del Servicio de Anestesiología y fue el primer anestesista de San Martín, siendo también por aquellos años uno de los fundadores del Sanatorio Argentino de dicha ciudad, llegando a ejercer por casi 50 años su profesión de servicio, hasta que su alicaída salud se lo impidió.

Pero también, y sin dejar de ejercer la medicina, tuvo una admirable vocación política, cuando todavía los hombres no habíamos ensuciado tanto esa palabra y muchos, como don Ismael, la ejercían como una vocación de servicio orientada al bien de todos, especialmente a los más necesitados y desprotegidos del pueblo.

Fue intendente municipal constitucional de San Martín desde el 25 de mayo de 1973 hasta fines de 1974, renunciando cuando luego de morir el general Perón prefirió retirarse del poder antes que abdicar de sus principios. Esto parece fábula en nuestros tiempos, cuando tantos que por el bien de la Nación deberían dejar sus lugares siguen aferrados a ellos por cuestiones espurias y no por el bien común de la patria. También fue concejal del departamento de San Martín desde 1994 a 1998, presidiendo el Concejo durante el primer año de su período.

Pero hay cosas que escapan de las frías crónicas que a veces los hombres hacemos y es lo quedó oculto en su consultorio y trabajo cotidiano: cuántos nunca pagaron por su servicio, y no una vez, porque él sabía que nada tenían para pagar; cuántos consejos de vida llenos de sabiduría recibimos los que quizás sólo íbamos a verlo por un problema de salud y cuántos encontramos a un padre adonde la chapa de la puerta sólo decía médico.

Sólo recordar en lo personal los años en que fui párroco de San Roque, Chapanay, Tres Porteñas y El Divisadero. Don Ismael ya estaba retirado y junto con su esposa me acompañaban algunas veces a las misas que yo celebraba en esos lugares y pude comprobar el afecto, la admiración, y quizás, por qué no, la veneración de tantas almas sencillas que se acercaban con delicado respeto a saludarlo, con rostros y palabras de profunda gratitud.

Gracias, querido doctor Ismael: por tu gran capacidad de dar y de darte, por tu humildad, sobriedad, austeridad y honestidad “innegociable” en todos los aspectos de tu vida. Actitudes que siempre nos transmitías con tu inalterable paz y tu delicadísima prudencia. Queda tu ejemplo como consigna, ojalá que cada uno en su estado de vida y condición nos animemos a seguirlo.

José Antonio Medina Pellegrini
Sacerdote, Ávila, España

El Gobernador de Mendoza y el Intendente de San Martín junto a la esposa e hijos del Dr. Ismael Yurie al inaugurar el Centro de Salud.

miércoles, 28 de octubre de 2009

CATEQUESIS PAPA: "Fe y razón, siempre unidas, en la búsqueda de la unión íntima con Dios"

Ciudad del Vaticano, 28 oct 2009 (VIS).-En la audiencia general de este miércoles, celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa habló sobre una serie de hechos que, durante el siglo doce, dieron lugar al renacimiento de la teología latina.

"En este tiempo -explicó-, en Europa occidental reinaba una relativa paz, que aseguraba a la sociedad desarrollo económico y consolidación de las estructuras políticas y favorecía una actividad cultural viva gracias también a los contactos con el Oriente. En la Iglesia se advertían los beneficios de la vasta acción conocida como "reforma gregoriana", que condujo a "una mayor pureza evangélica en la Iglesia, sobre todo en el clero" y a una expansión de la vida consagrada. Como fruto de ello, en el siglo trece despuntarán figuras como Santo Tomás o San Buenaventura.

Benedicto XVI afirmó que en este contexto, surgieron dos modelos diferentes de teología: la "teología monástica" y la "teología escolástica". Por lo que concierne a la primera, los monjes "eran devotos de las Sagradas Escrituras y una de sus principales ocupaciones consistía en la "lectio divina", es decir, la lectura meditada de la Biblia". Precisamente, añadió, el Sínodo de los Obispos de 2008 sobre la "Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia", recordó la importancia de este aspecto.

"Como la teología monástica -dijo- es escucha de la Palabra de Dios, hay que purificar el corazón para acogerla, y sobre todo, se debe llenar de fervor para encontrar al Señor. La teología se convierte por tanto en meditación, oración, canto de alabanza e impulsa a una sincera conversión". El Santo Padre subrayó que "es importante reservar un cierto tiempo cada día a la meditación de la Biblia, para que la Palabra de Dios sea lámpara que ilumina nuestro camino cotidiano en la tierra".

Refiriéndose a continuación al método de la "teología escolástica", el Papa señaló que "no es fácil de comprender para la mentalidad moderna. En él era fundamental la "quaestio", que consistía en un tema que tenían que afrontar" los maestros y los alumnos. "La organización de las "quaestiones" llevaba a la recopilación de síntesis cada vez más extensas, las llamadas "summae", que eran amplios tratados teológico-dogmáticos. La teología escolástica tenía como objetivo presentar la unidad y la armonía de la Revelación cristiana con un método, llamado precisamente "escolástico", que concede confianza a la razón humana".

Benedicto XVI concluyó poniendo de relieve que "fe y razón, en diálogo recíproco, vibran de alegría cuando ambas están animadas por la búsqueda de la unión íntima con Dios. (...) La verdad se busca con humildad, se acoge con estupor y gratitud: en una palabra, el conocimiento solo crece cuando ama la verdad".

martes, 27 de octubre de 2009

SANTORAL: Santos Vicente, Sabina y Cristeta, mártires, Patronos Principales de Ávila

Queridos amigos y hermanos del Blog: en este año que tengo la gracia de vivir en Ávila, quiero rendir homenaje a los Patrones Principales de ésta hermosa ciudad española, Patrimonio de la Humanidad. Ellos son San Vicente, Sabina y Cristeta, mártires, que hoy 27 de octubre celebran su fiesta litúrgica. Además, tengo la enorme dicha de celebrar a diario la Santa Misa en la Basílica levantada en honor de ellos. Les comparto, para edificación de todos, el Acta del Martirio de estos santos hermanos (vale aclarar que dejo tal cómo están los términos y estilos literarios del español de esa época, que refleja -en gran parte- el espíritu de la narración):


Basílica de San Vicente, Sabina y Cristeta, Ávila, España


“Entre los más ilustres mártires de Jesucristo, son dignos de especial mención los hermanos, San Vicente, Sabina y Cristeta. Fueron naturales de la Villa de Talavera de la Reina, sita en la Provincia de Toledo, España. El cruel Daciano fue enviado a España con el perverso fin de perseguir y si pudiera exterminar a los cristianos, y después de sacrificar muchas víctimas en Barcelona, Zaragoza y Toledo, llegó a Talavera.

Allí le fue denunciado como cristiano, el joven Vicente, quien sin temor al tirano, al ser preguntado por su religión, intrépidamente confesó que era cristiano. Irritado el Gobernador, ordena inmediatamente ofrezca sacrificios a los dioses del imperio. A lo que Vicente contestó: “Carecería de sólido entendimiento, si menospreciando al Dios verdadero que creó el cielo y formó la tierra, penetró los abismos y ciñó los mares, diose culto a los falsos dioses de leña y piedra, representados en estatuas vanas. Júpiter a quien tu invocas, fue un hombre inútil cuyas maldades y torpezas publican vuestros mismos libros, pero mi Dios es Santo e inmaculado, uno en esencia y trino en personas, quien por su infinito poder y suma bondad hizo las obras admirables, que en el cielo y la tierra vemos y sabemos, las cuales por todas partes publican su divinidad”.

Irritado Daciano con esta confesión, ordenó fuese llevado a ofrecer sacrificios a Júpiter, sopena de los mayores tormentos. Más llevado ante el dios falso, apenas el joven santo puso sus pies en la piedra del ara de aquél dios pagano, convirtiose su dureza en blandura, quedando en ella impresas las plantas de nuestro santo como en blanda cera, con cuyo milagro muchos gentiles se convirtieron, y pretextando, que deseaba tres días para resolverse, lo llevaron a la cárcel. Estando el joven Vicente en la prisión acudían a visitarle muchos fieles y paganos de los que convirtió a la fe. Cada día crecía más su fe y su confianza en Dios, sin temor de lo que pudiera sucederle.

Sus dos hermanas huérfanas, Sabina y Cristeta, acudieron también a visitarle, y con lágrimas en los ojos, no para apartarle de la fe, sino para que con su presencia y compañía tener quien les sostuviese y confirmase en ella, le propusieron huyese de la cárcel. “Ya ves, le decían, bañadas en lágrimas, nuestra soledad, huérfanas de padre y madre y sin más amparo que el tuyo, si esto nos falta ¿Quién defenderá nuestra pureza del furor de los bárbaros? ¿Quién fortalecerá nuestro ánimo? Oye nuestras súplicas, sal de la prisión para que huyamos juntos, si bien para librarte ahora, no para que se nos niegue otra ocasión en que los tres consagremos a Dios nuestras vidas y si llega el caso, vivamos las dos contigo con decoro y aumento de santidad”. Ante estas consideraciones de la protección del santo y valido de la protección de los guardas, huyó con sus dos hermanas con dirección a Ávila, y siempre puesta su confianza en la voluntad del Señor.

Enterado el cruel Daciano de la huída del joven Vicente y sus dos hermanas, ordenó a sus ministros saliesen en su persecución, los cuales no pudieron darle alcance hasta la ciudad de Ávila. Inmediatamente los crueles ministros se apoderaron de los santos y desahogando toda su rabia y odio contra ellos, les extendieron sobre un potro, azotaron con crueldad y descoyuntaron los huesos. En medio de este cruel suplicio los tres hermanos no cesaban de alabar y bendecir a Dios, llenos de gloria, porque se consideraban dignos de padecer por amor a Jesucristo, que en la cruz había expirado por ellos.

Más como esto irritase más a los verdugos, para saciar su odio, poniendo las cabezas de los tres santos sobre unas piedra, con otras y con palos les dieron tan recios golpes, que destrozaron sus cráneos, logrando así los tres hermanos la corona del martirio el día 27 de octubre de año 307, en este mismo lugar en que está edificada la suntuosa Basílica a ellos dedicada. La crueldad inhumana de aquellos bárbaros verdugos dejó a merced de las aves y las fieras los santos cuerpos, más Dios Nuestro Señor, que aún de los males saca bienes, dispuso que de las breñas saliese una enorme serpiente que defendiese los sagrados cadáveres.

En estas circunstancias un judío poderoso de la ciudad trató de profanar aquellas sagradas reliquias, pero al llegar donde estaban, la serpiente se enroscó en su cuerpo, apretándole tan fuertemente, que ponía en peligro su vida, a más de atemorizarle con sus silbidos espantosos. En este trance aquel hombre vuelve sus ojos al Dios verdadero, prometiéndole convertirse y dar sepultura a los sagrados cuerpos, si se veía libre de aquel peligro. Dios oyó su súplica, y la serpiente huyó, y recibiendo aquel hombre el bautismo, dio sepultura a los sagrados cuerpos, y edificó la primera Iglesia dedicada a los tres santos hermanos mártires en el mismo lugar en que derramaron su sangre por la fe. Aprendamos el amor de Dios, estando dispuestos, si fuera necesario, a dar nuestra vida por Dios.”

Cenotafio (monumento funerario) en honor de los hermanos mártires

lunes, 26 de octubre de 2009

ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS: España celebró por primera vez el Día de las Catedrales

Ávila, 23 octubre (AICA - http://www.aica.org/ ) Mañana, sábado 24 de octubre, las ciudades españolas englobadas en el proyecto “Ciudades Catedralicias” celebran por primera vez el Día de las Catedrales, una jornada celebrativa que a partir de mañana se repetirá todos los años para finales de octubre. La celebración está organizada por la Red de Ciudades Catedralicias, creada para la promoción y defensa de la catedral como singular patrimonio; y también para la cooperación turística y cultural, de ámbito nacional. Fue constituida en Plasencia (Cáceres) el 8 de febrero de 2006, con un total de doce socios fundadores, representando a las ciudades de Ávila, Badajoz, Baeza, Burgos, Córdoba, Coria, Cuenca, El Burgo de Osma, León, Salamanca, Zaragoza y Plasencia. Posteriormente se incorporaron seis nuevos socios: Alcalá de Henares, Jaén, Lugo, Lleida (Lérida), Las Palmas de Gran Canaria y Tudela, hasta llegar a las 18 ciudades que actualmente conforman este grupo. La red tiene como fin actuar conjuntamente en la promoción y defensa del patrimonio urbanístico, arquitectónico, medioambiental, histórico, cultural y religioso de los municipios que la componen, y especialmente de su patrimonio catedralicio, realizando proyectos y propuestas comunes para ser presentadas y tramitadas ante las administraciones españolas e instituciones mundiales.

Qué se intenta rescatar con la iniciativa

Con el resurgimiento de la vida urbana, durante los siglos XII y XIII, se fue produciendo un nuevo tipo de ciudad con características propias: la ciudad medieval. En gran medida, las ciudades actuales son herederas de esta tradición histórica y del nutrido elenco patrimonial que las distingue. La ciudad medieval pervive en la gran mayoría de los trazados de las ciudades españolas y europeas, en muchos casos delimitados por murallas también medievales. Pero un elemento verdaderamente singularizador de la ciudad medieval, es la presencia de una catedral. La catedral, como monumento eminentemente urbano, suele erigirse en un punto central de la ciudad, constituyendo el centro o uno de los centros de la vida urbana. Con su imponente estructura y particular belleza preside el paisaje urbano de las ciudades que tienen el privilegio de poseerlas. Además de indiscutible centro espiritual –es la sede de la cátedra del obispo-, las catedrales son a modo de torres de babel donde se amalgaman y armonizan distintos estilos arquitectónicos y decorativos; un desafío al “purismo” y una permanente lección de Arte “con mayúsculas”.

El Día de las Catedrales

Es ésta una de las iniciativas anuales de la red que a través de un programa de actos, que varía en cada una de las ciudades comprometidas, pretende mostrar los elementos religiosos, culturales e históricos presentes en cada catedral. Celebraciones eucarísticas, visitas guiadas, actos como la “evocación a la catedral” (audiovisuales), conciertos de coro gregoriano y de órganos, y otros actos son el marco que ilumina y acompaña la celebración del que, así se intenta, se vaya imponiendo como el día que busca rescatar, preservar y transmitir a las nuevas generaciones todo el valor que desde la fe, la eclesialidad y la cultura, encierra cada catedral. Para mayor información: http://www.ciudadescatedralicias.org/


Retablo de la antigua Catedral de Salamanca

domingo, 25 de octubre de 2009

EVANGELIO DOMINICAL: Jesucristo es la luz del mundo, quien lo sigue no camina en tinieblas

30º Domingo durante el año
Ciclo B
Evangelio: Marcos 10, 46-52

Liturgia de luz, de alegría y de fe es la celebrada hoy por la Iglesia. La Palabra de Dios que proclamamos hoy nos habla de la eterna lucha entre la luz y las tinieblas y del poder sanador de la fe. El hombre vive en la oscuridad hasta que se encuentra con Jesús: Jesucristo es la luz y le da al hombre la luz que le permite ver. Cuando Jesucristo llena nuestro corazón las tinieblas se desvanecen y vemos con claridad, aunque la amenaza de la oscuridad está siempre presente, y, por tanto, la vida cristiana es una permanente lucha entre la luz y las tinieblas.

El Evangelio de Mc. 10, 46-52 asume este tema bajo el doble aspecto de la curación y la conversión a Cristo de un ciego. Jesús sale de Jericó, cuando Bartimeo, que mendiga sentado a la vera del camino, le grita: “Hijo de David, ten compasión de mí” (ib 47). Quieren hacerle callar, pero él grita más, porque, ciego en el cuerpo pero vidente en el espíritu, reconoce en Jesús al Mesías, al “Hijo de David”. La fe no le deja callar; está seguro de que encontrará en Jesús la salvación.

Aquí pasó como cuando estamos en la Santa Misa y hay un niño que hace ruido. Las personas cercanas a los padres les ponen mala cara o directamente le piden que deje de hacer bulla. Bartimeo se entera de que se acerca Jesús y quiere llamar su atención. Pero, al ser ciego, no sabe donde exactamente está Jesús, así que comienza a dar voces. La muchedumbre quiere escuchar a Jesús, y le dicen al ciego que se calle. Pero no hay nada ni nadie que lo haga callar. Al contrario, cada vez grita más alto porque quiere ser curado, y por Jesús, no hay otra alternativa. Tal vez habían otros muchos que necesitaban la curación, física o espiritual, pero al parecer en este pasaje evangélico, sólo él entró en acción.

Y es tal su tensión hacia él, que apenas el Maestro lo llama arroja el manto, salta en pie y se le pone delante. El Señor le pregunta: “¿Qué quieres que haga por ti?” y él le responde: “Maestro, que pueda ver” (ib 51). Diálogo conciso pero esencial, revelador por una parte de la omnipotencia de Jesús y por otra de la fe del ciego. El encuentro de estas dos fuerzas produce el milagro: “Y al momento recobró la vista” (ib 52). Los ojos apagados del ciego se iluminan y ven a Jesús; verlo y seguirlo es todo uno. A la luz exterior le corresponde otra interior, y Bartimeo resuelve seguir al Señor.

Después de este pasaje nada más volvemos a saber de él. Con todo, el episodio debió impresionar a los discípulos, ya que Mateo, Marcos y Lucas recogen el acontecimiento y se refieren al ciego por su nombre. Como él, todo cristiano es un “iluminado” por Cristo; la fe le ha abierto los ojos; le ha dado a conocer a Dios y al Hijo de Dios hecho hombre. Pero esta fe ¿es en él lo bastante viva como para comprometerlo seriamente en el servicio de Dios y en el seguimiento de Cristo?

La Palabra de Dios que proclamamos hoy nos invita a salir de las tinieblas y a buscar la luz que es Cristo. Nos invita a que revisemos nuestra propia vida a la luz de la enseñanza de Jesucristo y de la Iglesia y que miremos si se ajusta a la luz que es Cristo, o si todavía quedan zonas oscuras llenas de tinieblas que es preciso iluminar. Es importante que descubramos que la luz de Cristo debe iluminar toda nuestra vida: todos los aspectos y todos los ámbitos de nuestra vida deben ser iluminados por la luz de Cristo. Ningún rincón de nuestra vida puede escapar a esta luz. Si somos de verdad cristianos lo hemos de manifestar en todos nuestros pensamientos, palabras y obras. Y en este proceso de sanación, iluminación y conversión debemos llegar a tener como meta aquella expresión que san Pablo supo hacer vida: “Tener los mismos sentimientos y actitudes que tuvo Cristo Jesús” (Fil 2, 4).

Quiero terminar nuestra reflexión evangélica de hoy con una oración que encontramos en el libro “Plegarias de los primeros cristianos” escrita por Orígenes: “Señor Jesús, pon tus manos en mis ojos, para que comience a ver no las cosas que se ven, sino las que no se ven. Ábreme los ojos, para que no se fijen tanto en el presente cuanto en el futuro; haz limpia la mirada del corazón que contempla a Dios en el espíritu”.

Con mi bendición.
Padre José Medina

viernes, 23 de octubre de 2009

SACRAMENTOS: ¿Sabe cuáles son las 5 condiciones para hacer una buena Confesión Sacramental?

Queridos amigos y hermanos del Blog: hoy vamos a hablar sobre el Sacramento de la Confesión, ya que el Santo Padre Benedicto XVI nos exhorta a los sacerdotes a enseñar a los fieles a redescubrir este sacramento, que "requiere una catequesis previa y una catequesis mistagógica". Para ello, el Papa considera importante que "junto a una adecuada formación de la conciencia moral y una madurez de vida y celebración del sacramento, se pueda favorecer en los fieles la experiencia del acompañamiento espiritual". Precisamente por este motivo, el Papa confirma que "se necesitan 'maestros de espíritu' sabios y santos", y nos exhorta a los sacerdotes a "mantener siempre viva en sí mismos la conciencia de que debemos ser 'ministros' dignos de la misericordia divina y educadores responsables de las conciencias", inspirándonos en el ejemplo del cura de Ars, san Juan María Vianney, de quien en este año se recuerda el 150 aniversario de su fallecimiento.

Por eso vamos a detenernos en esta oportunidad a considerar las condiciones para una buena Confesión, son cinco, a saber:

1° condición es hacer bien el examen de conciencia: éste debe realizarse antes de recibir el Sacramento y consiste en una diligente averiguación de los pecados que se han cometido desde la última confesión bien hecha. Se hace trayendo cuidadosamente de la memoria todos los pecados cometidos y no confesados - de pensamiento, palabras, obra y omisión -, contra los mandamientos de Dios, los preceptos de la Iglesia y las obligaciones del propio estado.

2° condición, es tener dolor de los pecados, o sea, un pesar y una sincera detestación de la ofensa hecha a Dios. Este dolor si no lo tenemos debemos pedirlo a Dios de corazón y excitarlo en nosotros con la consideración del mal inmenso que hemos realizado pecando.

3° condición es tener propósito de enmienda, o sea, una firme resolución de nunca más pecar y de emplear todos los medios necesarios para evitar el pecado. Este propósito debe ser eficaz, con una decisión firme de seguir a Cristo en el camino de la virtud, de huir de las ocasiones peligrosas, de desarraigar los malos hábitos que pervierten nuestra voluntad.

4° condición es la acusación de los pecados al confesor para poder recibir la absolución sacramental. Tenemos la obligación de confesar todos los pecados mortales o graves, aunque es muy bueno y conveniente confesar también los veniales o leves. Esta acusación debe ser humilde, entera, sincera, prudente y breve.

5° y última condición es el cumplimiento de la penitencia que nos da el confesor, ya que por ella el penitente en alguna manera desagravia a la justicia de Dios por los pecados cometidos, ejecutando las obras que el confesor, en nombre de Cristo, nos impone. Esta penitencia que consiste en alguna oración u obra de misericordia debemos cumplirla cuanto antes – para no olvidarnos – de manera total y con devoción.

Así hemos recordado, mis queridos amigos y hermanos, la manera de confesarnos bien, tengamos presente aquella antigua afirmación eclesial: “Quien se confiesa se salva, quien no se condena”, porque, como dice San Pablo: “no hay condenación posible para los que creen en Cristo Jesús”, nuestro Dios, rico en Misericordia. Nunca Dios nos cerrará las puertas de su Misericordia Infinita, nunca. Sólo espera de nosotros el deseo de una nueva vida, de una auténtica conversión.
Con mi bendición.
Padre José Medina

jueves, 22 de octubre de 2009

ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS: El Obispo de Ávila propone un Año Jubilar para el V Centenario de Santa Teresa de Jesús

Ávila (España), 21 Oct. (AICA - http://aica.org/ ) El obispo de Ávila, monseñor Jesús García Burillo, en el transcurso de los actos centrales con motivo de la fiesta de Santa Teresa reveló que pedirá a la Santa Sede la declaración de un Año Jubilar 2014-2015 para la celebración del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. Además manifestó su intención de que Benedicto XVI “pudiera visitar Ávila en este Centenario” tal y como ya hiciera su predecesor Juan Pablo II en 1982 con motivo de la clausura del IV Centenario de la Muerte de la Santa. El prelado abulense, si bien reconoció la dificultad que “entraña este deseo”, no vacilará en lo inmediato de enviar “una invitación formal solicitando su presencia”.

Monseñor García Burillo invitó a todo el pueblo de Ávila, así como a instituciones, administraciones públicas y empresas “a participar activamente en la preparación de los actos conmemorativos de este V Centenario”. Preparativos en los que el Obispado trabaja desde hace más de un año y en los que también está comprometida la Orden del Carmelo Descalzo.

El anuncio del obispo que sorprendió a muchos y alegró e ilusionó a todos ya tuvo reacciones y el alcalde de Ávila, Miguel Ángel García Nieto, mostró su disposición a colaborar, además de destacar la importancia que un acontecimiento de estas dimensiones puede tener para la ciudad tal y como ya ocurriera con la visita de Juan Pablo II en 1982: “El Ayuntamiento de Ávila respaldará sin ninguna duda y desde el primer momento los festejos del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa, ya que será un año muy importante, que puede significar mucho para esta ciudad y no vamos a perder esa oportunidad, que conlleva un importante flujo de visitantes.”

Transcribimos a continuación las palabras de dicha convocatoria realizadas por el Obispo de Ávila: “En esta fiesta de Santa Teresa, quiero invitar a todas las instituciones, administraciones públicas, empresas, y en general a todo el pueblo de Ávila, a participar activamente en la preparación de los actos conmemorativos del V Centenario del nacimiento de Teresa de Jesús, que tendrán lugar entre 2014 y 2015. El Obispado trabaja desde hace más de un año en la tarea de disponer todo lo necesario para la celebración de tan importante acontecimiento. A este fin está previsto solicitar de la Santa Sede la declaración de Año Jubilar para dichas fechas. Se trata de un tiempo en que la Iglesia Católica concedería singulares gracias espirituales a los fieles con motivo del aniversario del nacimiento de la Doctora de la Iglesia.

Ante tales circunstancias me atrevo a expresar mi más hondo deseo de que Su Santidad el Papa Benedicto XVI pudiera visitar Ávila en dicho Centenario, como ya lo hiciera su predecesor Juan Pablo II en 1982 con motivo de la clausura del IV centenario de la muerte de la Santa. Aun a sabiendas de la dificultad que entraña la realización de este deseo, será cursada una invitación formal solicitando la gracia inestimable de su presencia entre nosotros. Os invito a todos a sumaros a este tiempo de preparación, del que se os informará ampliamente, y en el que ya están comprometidos el Obispado de Ávila y la Orden del Carmelo Descalzo.”

Por último, la Junta de Gobierno de la Diputación de Ávila aprobó brindar apoyo institucional a la iniciativa del obispo abulense. Esta propuesta, que fue respaldada por el PP (Partido Popular) y el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y la abstención de IU (Izquierda Unida), destaca los "muchos beneficios para el tejido socio económico de capital y provincia, por la gran cantidad de viajeros que pueden acercarse para conocer de cerca la oferta cultural y religiosa que se desarrollará en torno a la figura de esta doctora de la Iglesia", en el V Centenario de su nacimiento.+ (P. José Medina - http://padrejosemedina.blogspot.com/ )

miércoles, 21 de octubre de 2009

AUDIOS COPE ÁVILA: Convocatoria al Quinto Centenario Teresiano

CATEQUESIS PAPA: "La Teología, sin una auténtica fe, se transforma en un vano ejercicio intelectual"

Miércoles, 21 oct (RV).- "La fe es ante todo encuentro personal e íntimo con Jesús, experiencia de su cercanía, de su amistad y de su amor: sólo así se aprende a amarlo y a conocerlo cada vez más: augurémonos que esto nos pueda suceder a cada uno de nosotros”. Son palabras de Benedicto XVI en la Audiencia General, recordando la figura de san Bernardo, uno de los mayores autores del pensamiento teológico medieval. El Santo Padre ha presidido la Audiencia de esta mañana en la plaza de San Pedro donde han seguido su catequesis más de 40 mil fieles y peregrinos llegados de todo el mundo.

Según el Papa, que ha pasado la mayor parte de su vida estudiando y enseñando teología, “las grandes reflexiones teológicas sobre los misterios divinos” pueden convertirse “en un vano ejercicio intelectual” sino vienen alimentadas con “una íntima relación con el Señor”. El abad de Claraval, ha subrayado en este sentido el Pontífice, amaba repetir a los teólogos y a los monjes de su tiempo que “uno es sólo el nombre que cuenta: el de Jesús el Nazareno”. “Árido es hoy el alimento del alma si no es aliñado con este aceite, sino es sazonado con esta sal. Lo que escribo no tiene sabor, si no leo a Jesús”. Sobre estas palabras de san Bernardo y sobre la figura de uno de los más grandes doctores de la Iglesia, que vivió en la primera mitad del siglo XI, el Pontífice ha recordado su compromiso espiritual y civil que lo llevó entre otras cosas a defender a los judíos.

El Papa ha señalado la lenta vocación religiosa del santo, que no le impidió, sin embargo, poder intervenir en la vida monástica y ocuparse de las graves cuestiones de la Iglesia y de la Santa Sede, sin perder nunca de vista la centralidad de la oración y la contemplación. San Bernardo recordó a los monjes la necesidad de una vida sobria y mesurada en la mesa, en los indumentos y en los edificios monásticos, recomendándoles el cuidado de los pobres.

Este ha sido el resumen que de su catequesis ha hecho el Santo Padre en español para los peregrinos de nuestra lengua, presentes en la plaza de san Pedro, que han participado en la audiencia:

“Queridos hermanos y hermanas: San Bernardo, conocido como el último de los Padres de la Iglesia por la capacidad que tuvo de recoger la herencia de la sabiduría patrística, nació en mil noventa en Fontaines, Francia. A los veinte años ingresó en la comunidad monástica de Citeaux, y fue enviado después a fundar un monasterio en Claraval, de donde fue abad. Desde allí mantuvo una copiosa correspondencia con personas de todo tipo, componiendo también gran cantidad de sermones, sentencias y tratados. A partir de mil ciento treinta, se ocupó asimismo de cuestiones que afectaban a la Santa Sede y a la Iglesia universal. Con sus escritos combatió la herejía de los cátaros, a la vez que defendió a los judíos. San Bernardo, cuya doctrina destaca por la centralidad concedida a Jesucristo y a la Virgen María, recuerda que sin una fe profunda en Dios, alimentada por la oración, la contemplación y la unión íntima con el Señor, la reflexión sobre los misterios divinos corre el riesgo de quedarse en un ejercicio intelectual vano y poco convincente."

Antes de finalizar, como siempre, el Santo Padre se ha dirigido a los jóvenes a los enfermos y a los recién casados. Queridos amigos, el mes de octubre nos invita a renovar nuestra activa cooperación en la misión de la Iglesia. Con las energías propias de la juventud, con la fuerza de la oración y del sacrificio y con la potencialidad de la vida conyugal, sabed ser misioneros del Evangelio, ofreciendo vuestra ayuda concreta a cuantos se esfuerzan dedicando su total existencia a la evangelización de los pueblos.

Al finalizar la Audiencia, el cardenal Antonio Cañizares, prefecto de la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ha entregado al Santo Padre una copia del Compendium Eucharisticum, publicado el 19 de octubre por la Editorial Vaticana. Se trata de un volumen que recoge los textos del catecismo de la Iglesia Católica, plegarias, explicaciones de las Oraciones Eucarísticas del Misal y todo lo que puede ser útil para la correcta comprensión, celebración y adoración del sacramento de la Eucaristía.

martes, 20 de octubre de 2009

BLOG PADRE JOSÉ MEDINA: "La Iglesia se une a las nuevas tecnologías" (Revista Ávila Digital)

Agradezco a Ávila Digital S. L. por esta nueva difusión de la existencia de este Blog de Evangelización, ésta vez en la edición de octubre de la Revista de Información Ávila Digital.


(haga clik en la imagen para agrandarla y leer la nota)

lunes, 19 de octubre de 2009

FAMILIA: "Hay una mujer... que tiene algo de Dios"

Queridos amigos y hermanos del Blog: ayer, 3º Domingo de octubre, se celebró en Argentina, el Día de la Madre. Y debo confesarles, que viviendo en España (aquí se celebra el 1º Domingo de Mayo) se me había pasado totalmente por alto. Gracias a que Alberto, un amigo de Dorrego, Mendoza, me escribió un e-mail y me contó que era el Día de la Madre (gracias campeón!!!) he podido salir del olvido y he llamado a mi madre por teléfono y la he saludado.

Y ahora para saludarlas a todas pongo este posteo apenas pasada la medianoche del domingo (las 7 de la tarde en Argentina, algo es algo, ¿no?) para homenajear a todas las Madres, las de Argentina y las del mundo entero, porque en definitiva, ¿hay algún día que no sea el día de la madre?

Lo que sigue es un texto de Mons. Ramón Ángel Jara Ruz (1852-1917) quien fue Obispo de La Serena, Chile. A mi entender es uno de los escritos más hermosos que se han realizado sobre la madre.

Con un beso y mi bendición para mi madre
y para todas las mamás en este día y siempre.
Padre José Medina



Retrato de una Madre
(Mons. Ramón Angel Jara Ruz)

“Hay una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor, y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados.

Una mujer que siendo joven, tiene la reflexión de una anciana y en la vejez trabaja con el vigor de la juventud.

Una mujer, que si es ignorante, descubre con más acierto los secretos de la vida que un sabio, y si es instruida se acomoda a la simplicidad de los niños.

Una mujer, que siendo pobre se satisface con los que ama, y siendo rica, daría con gusto sus tesoros por no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud.

Una mujer que siendo vigorosa, se estremece con el llanto de un niño, y siendo débil se reviste a veces con la bravura de un león.

Una mujer que mientras vive no la sabemos estimar, porque a su lado todos los dolores se olvidan, pero después de muerta daríamos todo lo que poseemos por mirarla de nuevo un solo instante, por recibir de ella un solo abrazo, por escuchar un solo acento de sus labios.

De esa mujer no me pidas el nombre, si no quieres que empape en lágrimas el pañuelo... esa mujer yo la vi por el camino. ¡Es mi madre!

Cuando crezcan vuestros hijos leedles esta página y ellos, cubriendo de besos vuestra frente os dirán que un humilde viajero ha dejado aquí, para ti y para ellos, un boceto del retrato de su madre."

domingo, 18 de octubre de 2009

EVANGELIO DOMINICAL: Jesús pone, una vez más, "el dedo en la llaga", y muy bien que hace...

29º Domingo durante el año
Ciclo B
Evangelio: Marcos 10, 35-45

La Liturgia Eucarística es siempre sacrificial, porque es memorial y celebración del sacrificio de la cruz. Pero este su carácter queda hoy evidenciado especialmente por la Liturgia de la Palabra, centrada enteramente en el misterio de la pasión y muerte de Jesús. El Evangelio de la Misa de este domingo (Mc 10, 35-45) deja oír la petición de los hijos de Zebedeo en contraste estridente con el discurso sobre la Pasión, que por tercera vez anuncia Jesús: “Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda” (ib 37).

El hombre intenta siempre evadirse del sufrimiento y asegurarse, en cambio, el honor. Pero Jesús lo desengaña; el que quiera tener parte en su gloria deberá beber con él el amargo cáliz del sufrimiento: “¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?” (ib 38). Aunque los dos apóstoles no hayan aprendido aún el misterio de la cruz, responden afirmativamente: “lo somos” (ib), y su respuesta es una profecía. Un día, en efecto, cuando hayan comprendido ya las profundas exigencias del seguimiento de Cristo, sabrán sufrir y morir por él; mas para hacerlo, habrán de renunciar a toda pretensión de primacía.

En la Iglesia de Cristo no hay lugar para las mezquinas competiciones del orgullo, para los manejos de la ambición, para el afán de triunfo, gloria o preeminencia sobre los otros. El que se deja dominar de tales deseos desordenados, se porta no como cristiano sino como pagano: “Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los gentiles, los gobiernan como señores absolutos –dice Jesús-. Vosotros nada de eso: el que quiera ser grande sea vuestro servidor; y el que quiera ser el primero sea el esclavo de todos” (ib 42-43).

Si puede haber una competición entre cristianos será por adueñarse del puesto de mayor servicio, pero sin ostentación, procurando no sobresalir sino desaparecer. Jesús da el ejemplo: él “no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar la vida en rescate por todos” (ib 45). Así, pues, a servir llevando la cruz por sí y por los otros, sufriendo para expiar las culpas propias y ajenas, ofreciéndose junto con Jesús “en rescate por todos”.

La vida de Jesús es perfectamente coherente con su enseñanza. Él mismo asegura: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra” (Mt 28,18). Nadie ha tenido más poder que él; y sin embargo, nadie ha renunciado a la gloria humana más que él. Su única ambición es nuestro bien, es decir, nuestra salvación, y lo procuró hasta la entrega de la vida “por todos”.

La Liturgia de la Palabra ilumina y anima a los creyentes a llevar la cruz con el texto de la 2º lectura (Hb 4, 14-16) en el que les recuerda que tienen en Jesús “un Sumo Sacerdote grande”, el cual, habiéndose hecho en todo semejante a los hombres, conoce sus debilidades, pues las experimentó “en todo exactamente… menos en el pecado”. Él, que ahora está sentado a la diestra del Padre para interceder por ellos, fue pasible como ellos, agonizó y tembló como ellos frente al sufrimiento y a la muerte, y así puede compadecerse de ellos y socorrerlos. “Por eso, acerquémonos con seguridad al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie oportunamente” (ib 16).

Hoy, más que nunca, necesitamos en la Iglesia cristianos dispuestos a gastar su vida por el proyecto de Jesús, no por otros intereses. Creyentes sin ambiciones personales, que trabajen de manera callada por un mundo más humano y una iglesia más evangélica. Seguidores de Jesús que “se impongan” por la calidad de su vida de servicio. Padres que se desviven por sus hijos, educadores entregados día a día a su difícil tarea, hombres y mujeres que han hecho de su vida un servicio a los necesitados. Son lo mejor que tenemos en la Iglesia. Los más “grandes” a los ojos de Jesús.

“No saben lo que piden”, les contestó compasivo, Jesús a Santiago y Juan, que pedían los “primeros puestos”. Efectivamente, ellos antes como nosotros ahora, aún no sabían que seguirlo era estar dispuesto a beber su cáliz y recibir su bautismo, que no se puede saltear el Calvario si se pretende llegar a la Resurrección. El camino por recorrer, enseña hoy Jesús, no está en el poder sino en el servicio, incluso hasta dar la vida. “Porque el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud”. O sea, Jesús “pone el dedo en la llaga”. Aspirar a la “grandeza” es bueno, pero el camino puede ser equivocado. Si por algo hemos de distinguirnos no es por el afán de dominio, prestigio o figuración, sino de servicio “hasta dar la vida”.

“Servir y dar la vida por los demás”. Este fue el programa de vida de Jesús. Este debe ser el programa de vida de sus discípulos. El Evangelio de este domingo nos interpela y nos permite discernir en qué nivel de vida cristiana está cada uno. Cuándo llegará el día que podamos decir de nosotros mismos: “He venido a servir y a dar la vida”. Pero… claro, decirlo con actitudes concretas, no con meras palabras.

Dar la vida, y por amor, ¡por amor!… Creo que el mejor cierre para nuestra reflexión dominical puede ser una anécdota de la vida de la Beata Madre Teresa de Calcuta. Se cuenta que un matrimonio muy adinerado visitó la India, y allí fueron a la Casa del Moribundo, de la Madre Teresa. Impresionados al ver una religiosa que limpiaba con delicadeza las llagas de un leproso moribundo, le dijeron: “Esto no lo haríamos nosotros ni por un millón de dólares”, “Yo tampoco”, respondió la religiosa…

Con mi bendición.
Padre José Medina

CONFERENCIAS: "Espiritualidad en la Tercera Edad: ¿realismo o evasión?


sábado, 17 de octubre de 2009

SACRAMENTOS: La Sagrada Eucaristía, Sacramento de la fe y del amor, "hasta que Él vuelva"

Queridos amigos y hermanos del Blog, la Iglesia celebra la Eucaristía todos los días del año, en cada Santa Misa el sacerdote realiza el mayor de todos los milagros: convertir un pedazo de pan en el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, ofreciendo así a Dios el sumo sacrificio de alabanza.
Este Pan se da a los fieles como alimento y se conserva en los Sagrarios para que Cristo presente en él, sea el centro y el sostén de la vida de todos los cristianos.
¡Qué importante que celebremos a diario en lo profundo de nuestra alma agradecida tan admirable Don! ¡Cristo presente bajo las apariencias del Pan y del Vino! ¡Cómo no alabar y celebrar con todo el fervor de nuestro amor a Cristo presente, real y sustancialmente en la Eucaristía!
Es este un misterio vivo, siempre actual, y en esto nos induce a reflexionar el Evangelio de San Juan en el capítulo 6, versículo 51: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que come de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo”.
La Eucaristía es un pan tan vivificador que es germen de la vida eterna, y esto es así, porque es el Cuerpo del que es “la vida”. Los hebreos después de comer el maná en el desierto, murieron, en cambio, “el que coma de este pan vivirá para siempre”.
La Eucaristía es el recuerdo de la muerte del Señor y ofrece a los fieles el mismo Cuerpo de Cristo que se inmoló por nosotros en la cruz, y es también el recuerdo de su resurrección porque es el “pan vivo” en el que Cristo está presente y viviente como lo está en la gloria del cielo.
“Este es el sacramento de nuestra fe”, proclama la Iglesia cada vez que consagra la Eucaristía en la Santa Misa. “Sacramento de fe”, debemos repetir nosotros, los cristianos, cada vez que nos acercamos a recibirlo.
Pero también es el “Sacramento del Amor”, por el que Cristo ha llevado hasta el extremo la entrega de sí mismo. Después de haber dado la vida por la humanidad, se da a ella como alimento, y no una vez, sino continuamente, cada día, “hasta que vuelva”.
Que estas reflexiones sobre el “Corpus Christi” nos hagan tomar conciencia de la importancia fundamental que tiene para nuestra vida la recepción digna, frecuente, con el alma limpia de pecado, de la Sagrada Eucaristía.
El próximo Domingo, como cada Domingo, tenemos una cita de honor con Cristo presente en la Sagrada Comunión, para adorarlo, darle gracias, recibirlo como nuestro alimento, un alimento que perdura hasta la vida eterna.
Con mi bendición.
Padre José Medina

viernes, 16 de octubre de 2009

ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS: El Carmelo Descalzo desde Ávila prepara el V Centenario del Nacimiento de Teresa de Jesús

Ávila (España), 15 Oct. 09 (AICA - Agencia Informatica Católica Argentina) En el marco de la fiesta litúrgica que hoy, 15 de octubre, se celebra de Santa Teresa de Jesús, patrona de Ávila, su ciudad natal, se llevó a cabo en la sede del Centro internacional Teresiano Sanjuanista (CITeS) la primera reunión de la Comisión Carmelitana (una treintena de religiosos, religiosas y laicas de la Familia del Carmelo) con vistas a preparar los festejos del V centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús.

La Comisión, coordinada por el padre Emilio J. Martínez, vicario general y encargado de la Cultura, fue creada por el definitorio general de la Orden de los Carmelitas Descalzos y su objetivo general es preparar y animar el V Centenario Teresiano (2015).

Dicha comisión está formada por un Comité directivo y tres subcomisiones: área de animación comunitaria, área de animación pastoral y área de animación cultural. En total son más de 30 personas de varias congregaciones y familias religiosas que comparten el carisma teresiano, contando entre sus miembros con participantes procedentes de distintos países: Canadá, Kenia, Italia, Alemania, Polonia, Portugal, India, distintos países de América Latina y España.

Durante este primer encuentro, los miembros de la Comisión definieron las competencias y acciones a realizar por cada una de las tres áreas de trabajo. El área de Animación Comunitaria animará el itinerario de lectura de las Obras de la Santa, sirviéndose para ello de una página web que pondrá en marcha y ofrecerá los contenidos en siete idiomas. El área de Animación Pastoral se centrará en las celebraciones y encuentros, elaborando materiales y actividades pastorales propias. El área de Animación Cultural se encargará de la difusión de la obra y mensaje teresianos mediante congresos y actividades culturales.

La Comisión contó con un animador de excepción. El padre Tomás Álvarez, carmelita descalzo de la provincia de Burgos, dirigió una ponencia con el título “Sugerencias y exigencias para una Comisión”. En su intervención, el prestigioso teresianista invitó a los miembros de la Comisión a ser “locos por amor”, como lo fue Santa Teresa, para poder transmitir el calor de la Santa a nuestra sociedad y hacer de este Centenario un momento de gracia para la Familia del Carmelo y de la Iglesia entera. Santa Teresa, afirmó el padre Tomás, debe convertirse en “un foco de fuego en el hogar de la Iglesia”.

Por otra parte, los miembros de la Comisión mantuvieron un diálogo con el obispo de Ávila, monseñor Jesús García Burillo, y cuatro miembros de la Comisión Diocesana quienes informaron del camino realizado en la diócesis abulense. Al mismo tiempo, reflexionaron en torno a cauces de colaboración y de trabajo en equipo, para la preparación del Centenario teresiano. (Pbro. José Medina, http://padrejosemedina.blogspot.com/ )

jueves, 15 de octubre de 2009

SANTORAL: Santa Teresa de Jesús, Virgen y Doctora, la monja inquieta y andariega de Dios

Queridos amigos y hermanos del Blog, he puesto como título del posteo, acompañando el nombre de la santa, aquello de que es “una monja inquieta y andariega de Dios” y esto que en vida de la santa era una afirmación despectiva sobre ella de quien no entendía ni aceptaba su camino, con el paso del tiempo se ha vuelto, una de las afirmaciones que con más claridad la identifican.
Santa Teresa de Jesús nació en Ávila, ciudad de Castilla la Vieja, España, en 1515, era la menor de una familia numerosa, sus padres cristianos de profunda piedad. Al morir su madre, siendo Teresa muy joven, su padre se encargó de la dirección de sus hijos. Poco más tarde fue llevada al monasterio de Santa María de Gracia, allí nació su profundo anhelo por la vida religiosa; pero su precaria salud le impidió profesar.
En su casa, junto con el cuidado de su padre, se dedicó a leer vidas de santos y encontró la solución al problema de su destino: vivir y batallar para la mayor gloria de Dios, de acuerdo con los ideales y las formas de expresión propias de su tiempo. Teresa había cumplido dieciocho años cuando declaró a su padre el deseo de ser religiosa. En 1535 entró en el convento de la Encarnación de las Monjas Carmelitas, donde profesó dos años más tarde. Comenzaba así un camino de crecimiento espiritual, desde la superficialidad religiosa hasta la más completa entrega a los planes del Señor.
Santa Teresa contará más tarde que su conversión a una vida de santidad se realizó ante la imagen de un Cristo muy llagado. “Acaéciome que, entrando un día en el oratorio, vi una imagen que habían traído allí a guardar (…) Era de un Cristo muy llagado y tan devota que, en mirándola, toda me turbó de verle tal, porque representaba bien lo que pasó por nosotros. Fue tanto lo que sentí de lo mal que había agradecido aquellas llagas, que el corazón me parece se me partía, y arrójeme cabe El con grandísimo derramamiento de lágrimas, suplicándole me fortaleciese ya de una vez para no ofenderle” (Vida 9, 1).
A partir de esa experiencia, la humanidad de Jesús será siempre el centro de su doctrina, que plantea la posibilidad cierta de una relación viva y vivificante con Dios a través de la Iglesia. Teresa vivió la época de la contrarreforma y por eso deseaba el retorno de su orden del Carmen a la pureza de sus tiempos primitivos.
Contradicciones, resistencias y murmuraciones será todo lo que coseche al principio, pero estaba convencida del amor de Cristo y de sus promesas: “Os aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago y aun mayores”. Después de muchos trabajos invertidos en aquella reforma, que como signo de desprendimiento llamaría Carmelo Descalzo, llegó a sus manos la aprobación del Papa Pío IV y el comienzo de una larga serie de 32 fundaciones de conventos de monjas por muchas ciudades y pueblos de España.
Tuvo en su largo camino una idea fuerza: Conquistar: aquí está su misión clara, concreta, terminante. Conquistar almas, conducirlas, guiarlas, congregarlas al servicio del Señor; ideal que dejó expresado en varios libros, que aún hoy siguen siendo pilares irremplazables de toda auténtica espiritualidad cristiana. Luego de la fundación del convento de Burgos cae enferma y muere el 4 de octubre de 1582. Santa Teresa de Jesús: mujer inquieta y andariega, religiosa del Carmelo, maestra de oración y Doctora de la Iglesia: ruega por nosotros, para que seamos, cómo tu lo fuiste y nos dejaste un claro ejemplo a seguir: “Amigos fuertes de Dios”.
Qué mejor que terminar este recuerdo teresiano haciendo oración con sus mismas palabras: “Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza, quien a Dios tiene nada le falta, sólo Dios basta.”
Con mi bendición.
Padre José Medina.

Recreación tipográfica del "Nada te turbe" en en el tipo y estilo de escritura de Santa Teresa de Jesús, Virgen y Doctora (1515-1582).

miércoles, 14 de octubre de 2009

CATEQUESIS PAPA: "Diálogo y tolerancia en un mundo cada vez más frenético y cerrado"

Miércoles, 14 oct (RV).- Diálogo y tolerancia son siempre más necesarios en un mundo como el de hoy “marcado por un ritmo de vida frenético, donde no son raros los episodios de intolerancia y de incomunicación”. Son palabras de Benedicto XVI durante la Audiencia General de hoy, en la que el Papa ha subrayado el ejemplo de Pedro el Venerable, abad de Cluny, en el siglo XII, que supo “ingeniárselas” entre “las intransigencias de los hombres de la Edad Media”, gracias a su actitud a la “mediación y al perdón”. El Santo Padre ha dedicado al monje medieval su catequesis definiéndolo “un ejemplo sublime de delicadeza a la que conduce la caridad cristiana”, cuando sabe unir el amor por Dios al amor por el prójimo. El Santo Padre ha invitado a los fieles a estrechar las relaciones de fraternidad y de reconciliación.

“Con los que odian la paz - ha afirmado el Pontífice citando a Pedro de Cluny - debemos ser pacíficos”. “Pedro el Venerable - ha recordado el Papa -, fue un asceta riguroso consigo mismo y comprensivo con los demás, no despreciaba ni rechazaba a nadie”. “Severo y al mismo tiempo dotado de profunda humanidad”, decía que del hombre se puede obtener mucho más tolerándolo, que irritándolo con lamentaciones. El santo abad, avanzándose a su tiempo, favoreció el diálogo con los judíos e hizo traducir el Corán para mejorar las relaciones y la comprensión con los musulmanes. A pesar de su obra, como incansable mediador, Pedro - ha señalado Benedicto XVI - no descuidó nunca la vida contemplativa, practicando constantemente la regla benedictina. “Un estilo de vida, que unido al trabajo cotidiano, - ha terminado diciendo el Papa - constituye el ideal del monje, pero también el ideal de todo cristiano que quiere ser auténtico discípulo de Cristo, con humildad.

Este ha sido el resumen que de su catequesis ha hecho el Santo Padre en español para los peregrinos de nuestra lengua, presentes en la plaza de san Pedro, que han participado en la audiencia:

“Queridos hermanos y hermanas: En la catequesis de hoy recordamos a Pedro el Venerable, Abad de la célebre Abadía benedictina de Cluny, donde falleció el mil ciento cincuenta y seis. Es un ejemplo admirable de asceta riguroso consigo mismo y comprensivo y afable con los demás, de íntima unión con Dios y de la delicadeza fruto de la caridad cristiana. Esto hizo de él una destacada figura de mediador y de reconciliador, tanto en el ámbito del Monasterio como en el agitado mundo circunstante de su tiempo. Solía decir que se obtiene más de una persona con comprensión, que irritándola. Se preocupó de fomentar el espíritu eclesial, para que cada cristiano sintiera el palpitar del Cuerpo de Cristo, que es toda la Iglesia. En un clima de intransigencia, favoreció también un mejor conocimiento de los no cristianos, como los judíos y musulmanes de entonces. Fiel al ideal de San Benito, introdujo en Cluny la fiesta de la Transfiguración, como expresión litúrgica de la aspiración a contemplar el rostro glorioso de Cristo."

Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos acompañados por el Cardenal Carlos Amigo Vallejo, Arzobispo de Sevilla, a las Superioras Mayores de las Mercedarias de la Caridad, así como a los demás grupos procedentes de España, Chile, México y otros países latinoamericanos. Que el ejemplo de Pedro el Venerable impulse a todos a vivir como verdaderos discípulos de Cristo.

Mañana celebramos la fiesta de santa Teresa de Ávila, Doctora de la Iglesia. Que esta gran santa sea para vosotros, queridos jóvenes, testimonio de que el amor auténtico no puede estar separado de la verdad; que a vosotros queridos enfermos, os ayude a comprender que la cruz de Cristo es misterio de amor que redime el sufrimiento humano. Para vosotros, queridos recién casados, sea modelo de fidelidad a Dios, que confía a cada uno una misión especial.

martes, 13 de octubre de 2009

VIRGEN MARÍA: La Virgen de Fátima y el Rosario por la salvación de las almas y la paz del mundo

Queridos amigos y hermanos del Blog, hoy 13 de octubre se cumplen 92 años de la última aparición de la Santísima Virgen a los niños pastores de Fátima en Portugal.
El mensaje que María Santísima ha querido entregarnos a través de Lucía, Jacinta y Francisco -los 3 pastorcitos de la Cova de Iría- es de suma actualidad, ya que en nuestro tiempo se está cumpliendo en el mundo lo que Ella había profetizado en sus apariciones acaecidas en 1917.
El mismo Papa Juan Pablo II, se hizo eco de este mensaje de la Virgen y lo proclama ante el mundo. Con qué palabras de dolor y angustia consagró el 13 de mayo de 1982 la humanidad entera al Corazón Inmaculado de María, dijo el Santo Padre: “¡De la guerra nuclear, de una autodestrucción y de todo tipo de guerra, Líbranos! ¡Acoge, Madre de Cristo, este grito cargado del sufrimiento de todos los hombres, cargado del dolor del mundo entero!”.
Para mitigar este dolor y encontrar consuelo y salvación, la Virgen Santísima nos ha recomendado en Fátima, repetidas veces, que rezáramos el Santo Rosario todos los días, para alcanzar de Dios, nuestro Padre, la paz del mundo. El Papa nos da el mejor de los ejemplos rezando diariamente el Santo Rosario, ya que según sus palabras “es su oración predilecta”.
La oración es el primer apostolado de cada uno y para todos. Valgámonos nosotros también de este primer apostolado y pidamos antes de comenzar el Santo Rosario por la paz y por la conversión de los pecadores, ya que dice María de Fátima: “muchas almas van al infierno porque no tienen quienes rueguen y se sacrifiquen por ellos”. También pidamos en cada Rosario por el aumento y la perseverancia de las vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales.
Pero la Virgen no solamente nos pide en Fátima que recemos el Rosario, sino que meditemos sus misterios, ya que “un Rosario sin meditación es como un cuerpo sin alma”.
Es la Virgen Santísima la que manifestó a Sor Lucía que “quiere que le hagamos compañía meditando los misterios del Santo Rosario”, y el Papa nos invita a meditar con María en los misterios que Ella meditaba como Madre y continúa guardando en su Corazón, como consigna el Evangelio de San Lucas, capítulo 2, versículo 51.
Cuánto más podríamos meditar acerca del mensaje de Fátima, pero baste esto por ahora, Ella nos pide ser del todo suyos, y si lo intentamos nos dirá lo que un día pronunció ante Sor Lucía: “No te desanimes, yo nunca te abandonaré, mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios”.
Con mi bendición.
Padre José Medina

domingo, 11 de octubre de 2009

Evangelio Dominical: "¡No nos vayamos tristes, animémonos a seguir a Jesús!

28º Domingo durante el año
Ciclo B
Evangelio: Marcos 10, 17-30

El Evangelio de la Santa Misa de este Domingo, el 28º durante el año, en el Ciclo B, es de san Marcos 10, 17-30. E ilumina y plenifica a toda la liturgia de la palabra que gira en torno al valor de la sabiduría en oposición a la riqueza como inmensamente preferible a ella. Presenta la encarnación de la sabiduría, primero en Jesús, Sabiduría del Padre, y luego en sus enseñanzas.

Un joven que asegura haber guardado los mandamientos y, por lo tanto, haber vivido sabiamente según la palabra de Dios “desde pequeño” (ib 20) se presenta al Maestro deseoso de hacer más aún. El joven en cuestión se presenta como un alma inquieta, un corazón con aspiraciones a más. No viene a Jesús desde la vejez desengañada ni desde la juventud necesitada. Es joven y rico. Significa que tiene la vida por delante y los medios necesarios para disfrutarla. ¿Basta eso para ser “perfecto”, es decir, para no sentir la insatisfacción de algo que falta, un vacío que debería estar lleno? Concibe la vida en plenitud como principal valor y quiere saber qué inversión debe hacer para comprarla. Mira al pasado y ve cosas hechas, pero le parecen poco. De cara al futuro vislumbra que le quedan muchas posibilidades abiertas. Quiere saber y hacer. Por eso llega a Jesús con una pregunta que es la pregunta fundamental: “¿Qué debo hacer?”.

“Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres -así tendrás un tesoro en el cielo-, y luego sígueme” (ib 21). Jesús le propone la sabiduría suprema: renunciar a todos los bienes terrenos para seguirle a él, Sabiduría infinita. No es una obligación, sino una invitación concreta a estimar en nada la riqueza en comparación con los bienes eternos y del seguimiento de Cristo. El consejo pasa del “hacer” al “seguir” y del “cumplir” al “convivir”. Jesús es camino de perfección y llama a su seguimiento. La ley fría se ha-ce cálida amistad; los compromisos legales se trasforman en exigencias de un amor preferencial.

La palabra del Señor penetra en el corazón del joven y lo aboca a una crisis; mas, por desgracia el joven no se pronuncia afirmativamente: “frunció el ceño y se marchó triste, porque era muy rico” (ib). También Jesús parece entristecerse y comenta: “Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el Reino de Dios” (ib 23).

Aquí como en otros pasajes del Evangelio, aparece la riqueza como un obstáculo casi insuperable para la salvación. No porque sea en sí misma mala, sino porque el hombre es demasiado proclive a atarse a ella hasta el punto de preferirla a Dios. “Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el Reino de Dios” (ib 25). Los discípulos se quedan extrañados; la frase del Maestro parece exagerada; sin embargo, él no la retira. Procura, con todo, infundir confianza.

Si para todo hombre, no sólo los ricos, es difícil salvarse, “Dios lo puede todo” (ib 27). Dios no niega esa gracia a quien la pide con humilde confianza y recurre al auxilio divino para vencer obstáculos que se le atraviesan. Dichosos los apóstoles, pues, teniendo poco, no han vacilado en dejarlo todo: casa, redes o tierras, padre y madre, hermanos y hermanas, por Cristo y por el Evangelio.

Cómo no dejarnos iluminar por este hermoso texto del libro de la Sabiduría 7, 7-11. 14). “Supliqué y se me concedió la prudencia, invoqué y vino a mí un espíritu de sabiduría. La preferí a los cetros y a los tronos, y en su comparación tuve en nada la riqueza. No la equiparé a la piedra más preciosa; porque todo el oro a su lado es un poco de arena y junto a ella la plata vale más que el barro. La preferí a la salud y a la belleza, me propuse tenerla por luz, porque su resplandor no tiene ocaso. Todos los bienes juntos me vinieron con ella, había en sus manos riquezas incontables… Porque es para los hombres un tesoro inagotable y los que la adquieren se granjean la amistad de Dios”.

La tristeza de este joven nos lleva a reflexionar. Podremos tener la tentación de pensar que poseer muchas cosas, muchos bienes de este mundo, puede hacernos felices. En cambio, vemos en el caso del joven del Evangelio que las muchas riquezas se convirtieron en obstáculo para aceptar la llamada de Jesús a seguirlo: ¡no estaba dispuesto a decir sí a Jesús, y no a sí mismo, a decir sí al amor, y no a la huida! El amor verdadero es exigente. Porque fue Jesús -nuestro mismo Jesús- quien dijo: “Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que os mando” (Jn 15, 14). El amor exige esfuerzo y compromiso personal para cumplir la voluntad de Dios. Significa sacrificio y disciplina, pero significa también alegría y realización humana. Con la ayuda de Cristo y a través de la oración, vosotros podréis responder a su llamada. Abrid vuestros corazones a este Cristo del Evangelio, a su amor, a su verdad, a su alegría. ¡No os vayáis tristes!”.

Con mi bendición.
Padre José Medina

sábado, 10 de octubre de 2009

JÓVENES: Carta de la Beata Madre Teresa de Calcuta a los jóvenes

Queridos jóvenes amigos del Blog, hoy quiero compartirles a todos ustedes una carta que la Beata Madre Teresa de Calcuta les escribió en una oportunidad, llamada así: “Creados para amar y ser amados”, donde afirma lo siguiente:
“Queridos jóvenes de hoy: El mal más grande de nuestros días es la falta de amor y de caridad, la terrible indiferencia hacia los hermanos y hermanas, hijos de Dios, nuestro Padre Celestial, que viven marginados, presa de la explotación, de la corrupción, de la pobreza y de la enfermedad.
Puesto que la vida se abre ante ustedes, pido al Señor que comprendan cada vez más su auténtico sentido. Hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, que es Amor. Hemos sido creados por la mano de un Dios, amor infinito, para amarlo y ser amados por él. Dios se hace uno de nosotros, nuestro hermano Jesús, para ayudarnos a comprender qué es el amor, para enseñarnos a amar.
El servicio más grande que pueden hacer a alguien es conducirlo para que conozca a Jesús, para que lo escuche y lo siga, porque sólo Jesús puede satisfacer la sed de felicidad del corazón humano, para la que hemos sido creados.
La vida es un don maravilloso de Dios y todos han sido creados para amar y ser amados. Ayudar a los pobres, material y espiritualmente, más que un deber, es un privilegio, porque Jesús, Dios hecho Hombre, nos ha asegurado: “cuanto hagan a uno de estos pequeños hermanos míos, me lo hacen a mí”. Cuando ayudamos a otra persona nuestra recompensa es la paz y el gozo, porque hemos dado un sentido a nuestra vida y ya no estamos aislados.
No dejen que falsas metas de la vida - dinero, poder, placer - los conviertan en esclavos y les hagan perder el auténtico sentido de la vida.
Aprendan a amar tratando de conocer cada vez más profundamente a Jesús, de creer firmemente en él, de escucharlo en la oración intensa y en la meditación de sus palabras y gestos, que revelan perfectamente el amor, y entren en la corriente del Amor Divino que hace partícipes a los otros del amor.
Sólo en el cielo veremos cuál grande es nuestra deuda hacia los pobres por habernos ayudado a amar mejor a Dios.
Queridos jóvenes: El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz.”
Beata Madre Teresa de Calcuta

viernes, 9 de octubre de 2009

SACRAMENTOS: ¿Qué es la Santa Misa y cuáles son sus fines y efectos?

Queridos amigos y hermanos del Blog, ¿Qué es la Santa Misa, y cuales son sus fines y efectos? Es la pregunta que hoy trataremos de responder:
La Santa Misa es substancialmente el mismo sacrificio de Cristo en la cruz, con todo su valor infinito: la misma víctima, la misma oblación, el mismo sacerdote principal. No hay entre ellos sino solo una diferencia accidental, el modo de realizarse, que fue de forma cruenta en la cruz y de forma incruenta en el altar.
El valor de la Santa Misa es, en sí mismo, rigurosamente infinito, pero sus efectos, en cuanto dependen de nosotros, no se aplican sino en la medida de nuestras disposiciones interiores.
La Santa Misa, como reproducción del sacrificio de nuestro Señor, tiene, lo hemos dicho, los mismos fines y produce los mismos efectos que su muerte redentora, a saber:
1) Adoración: la Misa rinde a Dios adoración absoluta, digna y rigurosamente infinita, y esto es así por la dignidad infinita del Sacerdote Principal, que es Cristo, y por el valor de la Víctima ofrecida, que es el mismo Cristo.
2) Reparación: con ella, ofrecemos al Padre la reparación infinita de nuestro Señor Jesucristo con toda su eficacia redentora, aunque su efecto se aplique según nuestras disposiciones personales.
3) Petición: Jesús se ofrece en la Santa Misa a Dios Padre para obtenernos por el mérito infinito de su oblación, todas las gracias de vida divina que necesitamos. Así nuestra oración personal, incorporada a la del Señor Jesús en la Misa obtiene una dignidad y una eficacia especial.
4) Acción de Gracias: por medio de la Santa Misa, ofrecemos a Dios Padre un sacrificio de acción de gracias que supera la deuda contraída por nuestros pecados y sirve para agradecer los inmensos beneficios de todo orden que hemos recibido de sus manos; porque es el mismo Cristo el que se inmola por nosotros, y en nuestro lugar da gracias a Dios.
Y podríamos seguir enumerando tantas realidades profundas con respecto al Santo Sacrificio del Altar, pero basten éstas para decir: ¡Cuántas riquezas hay encerradas en cada Santa Misa, y qué poco la valoramos!
Que el Señor nos conceda la gracia de valorar cada vez más la Santa Misa, y el milagro que en ella se realiza: la Sagrada Eucaristía, fuente y culmen de toda la vida cristiana.
Con mi bendición.
Padre José Medina

jueves, 8 de octubre de 2009

BLOG PADRE JOSÉ MEDINA: "Un blog para evangelizar" (Ávila Digital)

Queridos amigos y hermanos del Blog: en el pasado mes de septiembre, un periódico digital de Ávila, llamado “Ávila Digital” se ha visto interesado por este Blog de Evangelización y ha publicado la siguiente nota. Agradezco al Sr. Pablo Garcinuño, periodista del mismo, la realización de la nota y de la fotografía que ahora les comparto:

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Puesto en marcha en Ávila por una sacerdote argentino

Un blog para evangelizar


(Ávila Digital, Domingo 13 de septiembre de 2009) El sacerdote argentino José Antonio Medina ha aprovechado su estancia en Ávila para poner en funcionamiento un “blog de evangelización”, según sus propias palabras.

El contenido lo ha divido en diversas secciones que van desde la homilía del domingo, hasta fotos de Ávila, incluyendo videos actualizados del Papa, enlaces a otras web y referencias a los cinco libros escritos por él mismo. Incluso se ofrece la posibilidad de contactar con el clérigo por correo electrónico para que éste rece por la causa que desee el internauta.

En los próximos meses quiere poner en funcionamiento, también vía internet, un programa de radio. “Lo que tengo de cura lo tengo de comunicador social”, afirma. De hecho, José Antonio Medina estudió Periodismo en Buenos Aires, trabajó tres años en una empresa de comunicación de espectáculos y ha realizado programas de evangelización en radio y televisión, así como artículos periodísticos en distintas publicaciones. Además, está escribiendo su sexto libro. “Me falta la parte de comunicación y me muero”, añade.

José Antonio Medina nació en Argentina pero está estudiando en Ávila un master en Mística y Ciencias Humanas en el Centro Internacional Teresiano Sanjuanista (CITeS). Cuando termine, estará medio año más para elaborar la correspondiente tesis y durante este tiempo, además, acompaña al párroco de San Vicente, Fernando Gutiérrez.

Activó su blog el pasado 15 de agosto, el Día de la Virgen, y se encarga de actualizar todos los días este rincón de la red. En un mes ha tenido más de 1.500 visitas, el 20 por ciento de ellos de Ávila. “Estoy muy contento y sorprendido”, reconoce el sacerdote.

Además, va a empezar a contar con colaboraciones de distintos personajes abulenses, comenzando con una columna de opinión del director de la Residencia Edad Dorada, José Ramón López. El primer texto de opinión fue de Juan Carlos Saravia, fundador y líder durante más de 50 años del conjunto folclórico ‘Los Chalchaleros’.

El sacerdote argentino José Antonio Medina, en la plaza del Mercado Grande (© Ávila Digital)

miércoles, 7 de octubre de 2009

CATEQUESIS PAPA: "Cristo es la única y verdadera medicina contra el relativismo"

Miércoles, 7 oct (RV).- En su catequesis de esta mañana, el Papa presentó la figura de san Juan Leonardi, sacerdote del siglo XVI, patrono de los farmacéuticos, cuyo celo apostólico lo impulsó a enviar al Papa de su tiempo un memorial con criterios para la auténtica renovación de la Iglesia. Hablando en italiano, Benedicto XVI afirmó que la purificación de la Iglesia la hace más bella y santa. Si bien cada reforma debe ser hecha dentro de la Iglesia y no contra ella. Les ofrecemos el resumen de esta catequesis que el Santo Padre pronunció en nuestro idioma:

“Queridos hermanos y hermanas: Dentro de dos días se cumplen los cuatrocientos años de la muerte en Roma de san Juan Leonardi, elegido patrono de los farmacéuticos el pasado ocho de agosto de dos mil seis. Nació en Diecimo, provincia de Luca, en mil quinientos cuarenta y uno. Último de siete hermanos, abandonó los estudios de farmacia por los de teología para ser ordenado sacerdote. Convencido de que los hombres necesitan más que cualquier otra cosa a Cristo, medicina de Dios, se dedicó con entusiasmo a la predicación, especialmente a enseñar a los niños la doctrina cristiana, reuniendo a su alredor un grupo de jóvenes con los que fundó la Orden de los Clérigos Regulares de la Madre de Dios. A sus discípulos les recomendaba que sólo tuvieran ante sus ojos el honor, el servicio y la gloria de Jesús crucificado. Su celo apostólico lo impulsó a enviar al Papa Pablo Quinto un memorial con criterios para la auténtica renovación de la Iglesia. Estos mismos deseos le llevaron, junto a Juan Bautista Vives y Martín de Funes, a contribuir a la creación del Dicasterio de Propaganda Fide y al nacimiento del Colegio Urbano de Propaganda Fide, en el que se han formado muchos sacerdotes para la evangelización de los pueblos."

Como es costumbre, el Papa saludó en diversas lenguas a los grupos de peregrinos presentes. Hablando en polaco, recordó que están en curso los trabajos del Sínodo para África. Por esta razón les pidió que se unieran en su oración para encomendar a la Bienaventurada Virgen María del Rosario este evento importante en la vida de la Iglesia. En este contexto, el Papa añadió: “Ojalá que mediante el ministerio de la Iglesia los habitantes de África reencuentren los caminos que llevan a la reconciliación, a la justicia y a la paz”. Y les deseó que su estancia en Roma produzca en cada uno de los fieles polacos un enriquecimiento espiritual.

Entre otros, también saludó a los sacerdotes de los Pontificios Colegios de San Pedro Apóstol y de San Pablo Apóstol de Roma, a quienes les deseó un proficuo año académico. Y a los participantes en la peregrinación organizada por la Orden de la Madre de Dios, con ocasión de las celebraciones conclusivas del cuarto centenario de la muerte de su fundador, san Juan Leonardi. Benedicto XVI dirigió unas palabras a los Caballeros del Agradecimiento de Roio, L’Aquila, a quienes les dijo que a la Virgen María de la Cruz, venerada en el Santuario de Roio encomienda una vez más las expectativas y esperanzas de las poblaciones afectadas por el reciente terremoto.

En sus acostumbradas palabras a los jóvenes, enfermos y recién casados presentes esta mañana en la plaza de San Pedro, el Papa, al recordar la memoria litúrgica del día, reafirmó la importancia de la oración del Rosario, tan querida por sus venerados Predecesores. De ahí que la recomendara a los jóvenes, para que los ayude a cumplir la voluntad de Dios y a encontrar en el Corazón Inmaculado de María un refugio seguro.

Y añadió que esta oración permita experimentar a los queridos enfermos el consuelo de nuestra Madre celeste, para que sostenidos por Ella afronten los momentos de la prueba, a la vez que pidió a los recién casados que el rezo de esta oración constituya una cita diaria en su familia que, de este modo, crecerá, gracias a la intercesión de María, en la unidad y en la fidelidad al Evangelio.

Benedicto XVI saludó en nuestro idioma con las siguientes palabras: "Saludo con afecto a los peregrinos de lengua española, en particular a los miembros de la Corte de Honor de la Virgen de los Desamparados, de Valencia; a los fieles de la Diócesis de Engativá, en Colombia, así como a los demás grupos procedentes de España, Argentina, México, Venezuela y otros países latinoamericanos. En este Año Sacerdotal, que el ejemplo y la intercesión de san Juan Leonardi estimulen a los pastores y a los laicos a vivir con fidelidad la vocación que les es propia. Muchas gracias".

EJERCICIOS ESPIRITUALES: Compartiendo con ustedes y pidiendo oraciones

Queridos amigos y hermanos del Blog: les comparto que desde ayer y hasta el próximo sábado estoy predicando una tanda de Ejercicios Espirituales para Sacerdotes en la Residencia “San Millán” en Ávila, España. El desarrollo de los temas que estamos compartiendo gira en torno a lo siguiente: “La espiritualidad y la identidad sacerdotal, en clave teresiano/sanjuanista”. Así en el marco del “Año Santo Sacerdotal” el esquema doctrinal y espiritual de los ejercicios nos llevará a plantearnos la espiritualidad propia del sacerdote unida a la identidad del sacerdocio. Ya que la garantía de la auténtica espiritualidad sacerdotal está en vivir el sacerdocio desde lo que es. En definitiva, volver a lo esencial, y esto es fundamental para cada etapa de la vida de un sacerdote, desde el alba hasta el atardecer.
Y este camino está siendo recorrido de la mano de dos grandes maestros de espiritualidad, como lo son Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, que, si bien ellos vivieron el carisma de la vida religiosa, hoy como “doctores de la Iglesia” nos presentan su magisterio como algo universal y tienen mucho que decirnos en este acercamiento a la vivencia profunda de ser lo que somos: Sacerdotes de Jesucristo para siempre.
Captando el cariño que ustedes me están demostrando en los diversos comentarios e e-mails que de tantas partes del mundo me están llegando por el Blog, me atrevo a pedirles oraciones por estos Ejercicios Espirituales, tanto como para cada uno de los sacerdotes ejercitantes, como para mí, en mi rol de predicador. Confío a vuestras oraciones los frutos del mismo.
Con todo mi cariño.
Padre José Medina
Seminario Diocesano, en el ala derecha funciona la Residencia Sacerdotal "San Millán" en Ávila, España.

lunes, 5 de octubre de 2009

FE Y VIDA: ¿Qué es la verdad?

Queridos amigos y hermanos del Blog, hay una palabra que es definitiva en la vida de los hombres, por ella han llegado muchos incluso a dar la vida, esa palabra es la verdad, ¡Cuántas cosas se dicen de ella, y cuántas cosas le hacen decir! Hablamos de ella todos los días, y muchas veces somos criticados, especialmente los católicos, porque dicen que nos creemos “dueños de la verdad”.

Jesús ha venido para dar a los hombres la vida y ha venido también para enseñarles el camino que a ella conduce; él, que es fuente de vida, es también maestro de vida. El mismo se ha llamado Maestro: “Vosotros me llamáis maestro... y decís bien, pues lo soy”; en cuanto a vosotros “no os hagáis llamar maestros, porque uno solo es vuestro Maestro”. Cuando Jesús afirma que es la Vida, afirma también que es la Verdad, más aún, delante de Pilato que le pregunta sobre su origen y su misión, Jesús declara, lo que encontramos en el Evangelio de Juan, 18, 37: “Para esto he nacido yo y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad”.

Y el que escucha y practica su palabra, escucha y conoce la verdad: “Si os mantenéis fieles a mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos y conoceréis la verdad”. Jesús es Maestro en cuanto que es el Verbo, la Palabra sustancial del Padre, que contiene y manifiesta toda la verdad, la sabiduría, la ciencia que puede haber; El mismo es la verdad, la sabiduría, la luz del Padre.

Los “maestros humanos”, e incluimos a los sacerdotes, conocen solo una parte de la verdad, Jesús no sólo conoce toda la verdad, sino que es la misma Verdad; los demás maestros enseñan verdades superiores a sí mismos, que tienen ser independiente de ellos y que, por lo tanto, conocen siempre imperfectamente. Jesús, en cambio, enseña la verdad que es él mismo por naturaleza, y por tanto su enseñanza es absolutamente única e infalible.

Por tal motivo ha podido decir: “Yo soy la luz del mundo, el que me sigue no caminará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”. Sólo Jesús puede declararse “luz del mundo” y dar la “luz de la vida”, que es su enseñanza, que no está hecha de solas palabras humanas, por sublimes y elevadas que puedan ser, sino que refleja la palabra de Dios. Y a esta palabra nos invita a abrirle la mente y el corazón.

Pidamos al Señor que “es la Verdad”, la gracia de serle fieles siempre y de no dejarnos arrastrar por doctrinas llamativas y extrañas que nos apartan, no sólo de la Verdad, sino también de la salvación eterna. La eternidad es un tiempo demasiado largo como para estar para siempre equivocados, especialmente acerca de Jesús. Por eso, si a esta altura del camino ya lo hemos probado todo, ¿Por qué no probamos con vivir en la verdad? Pero en la Verdad “con mayúsculas” en la Verdad que se identifica con una persona: Jesucristo.

Con mi bendición.
Padre José Medina