jueves, 21 de enero de 2010

CATEQUESIS PAPA: "A perseverar en la oración y en los esfuerzos para alcanzar la unidad"

Miércoles, 20 ene (Radio Vaticano).- En su catequesis de la Audiencia General, Benedicto XVI invita a todos los fieles, en esta semana de oración por la unidad de los cristianos, a perseverar en la oración y en los esfuerzos para alcanzar los objetivos comunes. El Papa reconoce que las relaciones entre la Iglesia y las otras confesiones cristianas han dado pasos hacia delante, en particular en el año 2009. “El diálogo es un signo positivo que manifiesta el deseo intenso de unidad”.

Benedicto XVI ha dedicado la catequesis de hoy, durante la habitual Audiencia General de los miércoles, a la tradicional Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos que, como cada año, celebramos estos días y que constituye un tiempo propicio para reavivar el espíritu ecuménico entre los seguidores de Cristo, “para encontrarse, conocerse, rezar y reflexionar juntos”. Ya lo hizo el Santo Padre el domingo, invitando a todos a rezar incesantemente por la plena unidad de los cristianos, y volvió a insistir asimismo el lunes, al inicio del octavario de oración, recibiendo a una delegación ecuménica de la Iglesia Luterana en Finlandia.

El Papa dice que “perseverar en la oración para conseguir la plena comunión entre los discípulos del Señor es la manifestación más auténtica, la más profunda de toda la búsqueda y de la tarea ecuménica, porque la unidad es ante todo un don de Dios”. En esta semana de oración, “la llamada de la exigencia de un testimonio común de Cristo subraya la importancia para sus discípulos de engrandecer la profesión de fe común y el testimonio unánime al Señor resucitado, a pesar de que la comunión sea todavía parcial”.

El movimiento ecuménico, señala el Pontífice, “favorece no solamente las relaciones fraternas entre las Iglesias y las Comunidades Eclesiales cristianas, sino que al mismo tiempo estimula la investigación y la búsqueda teológica”. Es más, implica un camino concreto en los campos que interesan la vida pastoral y sacramental. El Papa ha hablado de la importancia del Concilio Vaticano II en lo que respecta a las relaciones fraternas con las demás iglesias y comunidades cristianas.

“Un diálogo teológico que ha llevado a encontrar convergencias y consenso sobre diversos puntos, en lo que ha significado una profundización de los lazos y vínculos de comunión”. El Papa ha reconocido que las relaciones entre la Iglesia y las otras confesiones cristianas han dado pasos hacia delante en el curso de los últimos 50 años y en particular en el año 2009. “El diálogo es un signo positivo que manifiesta cuán intenso sea el deseo de unidad, a pesar de los problemas que se oponen”.

Este ha sido el resumen que de su catequesis ha hecho Benedicto XVI en español para los fieles de nuestra lengua presentes en el Aula Pablo VI del Vaticano.

“Queridos hermanos y hermanas, Estamos celebrando estos días la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, en la cual se nos invita a rezar pidiendo al Señor por la unidad de todos sus discípulos, puesto que ésta es ante todo un don que viene de Dios. El tema propuesto este año nos recuerda la exigencia de dar un testimonio común de Cristo, ya que la división de los cristianos dificulta el anuncio eficaz del Evangelio en el mundo. El movimiento ecuménico moderno se ha desarrollado de manera notable, hasta convertirse en el último siglo en un elemento importante en la vida de la Iglesia.

A partir del Concilio Vaticano II, la Iglesia Católica ha establecido relaciones fraternas con todas las Iglesias de Oriente y las Comunidades eclesiales de Occidente, organizando con la mayor parte de ellas diálogos teológicos bilaterales, que han servido para alcanzar consensos sobre varias cuestiones, profundizando de esta manera los vínculos de comunión. Os pido a todos vuestra oración para superar las divergencias y promover el diálogo y la fraternidad, así como para que los cristianos de hoy puedan dar un nuevo testimonio común de fidelidad a Cristo.

Saludo cordialmente a los fieles de lengua española aquí presentes, y os animo a todos a intensificar vuestra vida de oración y vuestra participación ferviente en la Eucaristía, para que unidos cada vez más a Cristo trabajéis en la Iglesia y en el mundo por la salvación y el bien de vuestros hermanos. Muchas gracias.”

Como siempre antes de terminar la Audiencia General, el pensamiento del Papa se ha dirigido a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados, a los que hoy ha querido “exhortar a que los traduzcan precisamente en gestos concretos, la oración por la unidad de los cristianos”. “Que estos días de reflexión constituyan para vosotros, queridos jóvenes -ha dicho Benedicto XVI- una invitación para ser en todas partes agentes de paz y reconciliación; que sea para vosotros, queridos enfermos, un momento propicio para ofrecer vuestros sufrimientos por una comunión de los cristianos más plena; y para vosotros, queridos recién casados, la ocasión para vivir todavía más vuestra vocación especial con un solo corazón y una sola alma”.

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