lunes, 8 de marzo de 2010

ACTUALIDAD: Día Internacional de la Mujer

Queridos amigos y hermanos del Blog: hoy 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer, y que buena oportunidad para volver a ellas nuestra mirada, especialmente sobre el papel de la mujer no sólo en la sociedad, sino también en su misión dentro del designio de Dios.

Ciertamente es un papel cuyo reconocimiento ha encontrado serios obstáculos en la historia. Somos por desgracia herederos de una historia de enormes condicionamientos que han hecho difícil el camino de las mujeres, a veces no apreciada en su dignidad, tergiversada en sus prerrogativas, y no pocas veces marginada. Pero lo que es más triste es que todavía hoy no podemos decir que plenamente esta resistencia haya sido superada.

Por esta razón esta celebración es una buena ocasión para hacer un reclamo en favor de la mujer que todavía en muchos lugares se ve despreciada, humillada, relegada. Y qué decir de los obstáculos que, en tantas partes del mundo, todavía impiden a las mujeres la plena inserción en la vida social, política y económica. A tal propósito, y recordando la Declaración Universal de los Derechos Humanos, deseo hacer un llamamiento en favor de las mujeres a las que todavía hoy se les niega los derechos fundamentales en los regímenes políticos de sus países: mujeres segregadas, a las cuales está prohibido estudiar, ejercitar una profesión, e incluso manifestar en público su propio pensamiento.

Cuántas mujeres han sido y son todavía valoradas más por el aspecto físico que por sus cualidades personales, la competencia profesional, las obras de inteligencia, la riqueza de su sensibilidad y en definitiva por la dignidad misma de su ser.

Es necesario alcanzar en nuestro mundo el pleno reconocimiento de la igualdad de la mujer, pero igualdad que debe ir aunada con un saber valorar adecuadamente las peculiares dotes con las cuales Dios quiso crearla. De tal manera que, como nos enseña la doctrina católica: Mujer y hombre son entre sí complementarios; se integran no sólo en sentido físico y psíquico, a nivel del obrar, sino incluso más profundamente a nivel del ser.

El Papa Pío XII decía: “la esposa y la madre es el sol de la familia. Es el sol con su generosidad y abnegación, con su constante prontitud, con su delicadeza vigilante y previsora en todo cuanto puede alegrar la vida a su marido y a sus hijos. Ella difunde en torno de sí luz y calor; y, si suele decirse de un matrimonio que es feliz cuando cada uno de los cónyuges, al contraerlo, se consagra a hacer feliz, no a sí mismo, sino al otro, este noble sentimiento e intención, aunque les obligue a ambos, es sin embargo virtud principal de la mujer, que le nace con las palpitaciones de madre y con la madurez del corazón; madurez que, si recibe amarguras, no quiere dar sino alegrías; si recibe humillaciones, no quiere devolver sino dignidad y respeto, semejante al sol que con sus albores alegra la nebulosa mañana, y dora las nubes con los rayos de su ocaso.”

Demos gracias a Dios por la mujer que es hija, especialmente cuando desde niña llena de alegría el hogar con su candor, su sonrisa, su servicialidad y esa femineidad que va brotando al estar atenta a muchos detalles que el varón con frecuencia descuida.

Demos gracias a Dios por la mujer que es esposa, compañera fiel y apoyo del marido.

Demos gracias a Dios por la mujer que es madre, abnegada y solícita, con un corazón grande para amar a todos y cada uno en la familia.

Los invito a agradecer a Dios por las mujeres que con su ternura y dedicación le han ayudado a crecer y madurar en la vida.

Pidamos a Dios por la mujer que ha sufrido marginación, maltrato, violación; por la que experimenta la tentación de suprimir la vida humana que ha empezado a crecer en su vientre; por la que se ha visto forzada a asumir la misión de madre-padre debido a la ausencia parcial o total del padre de sus hijos.

Pidamos a la Santísima Virgen, modelo de mujer realizada, su intercesión para todas las mujeres del mundo en su día: “María, modelo de mujer realizada, ayuda a todos, y en primer lugar a cada mujer, a comprender su ser y misión en nuestro mundo, no sólo para dar actuación a un preciso diseño de Dios, sino también para hacer más espacio a la mujer en los diversos ámbitos de la vida social. María, presenta al Señor las esperanzas y las oraciones, el empeño y los sufrimientos de todas las mujeres del mundo y a todos, hombres y mujeres, y muestra tu materna cercanía en el camino de la vida”.

Con mi bendición para todas las mujeres en su día.
Padre José Medina

2 comentarios:

  1. Gracias por estas bonitas palabras sobre la mujer, es un sencillo homenaje y muy bello el poner como ejemplo para todas a la madre de Dios, y me atrevo a hacerme portavoz del sentir de las lectoras del blog, en este agradecimiento.
    La educación que yo he recibido, gracias a Dios, ha sido de igualdad con respecto a mis hermanos, con las mismas oportunidades que ellos para estudiar y en los trabajos que he tenido nunca me he sentido discriminada y he recibido un salario equiparado con el de los compañeros varones. Por eso me ha costado entender como es posible que se discrimine a la mujer en tantos lugares del mundo, y no se la valore en lo que realmente es, una heroina de la vida.

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  2. Estimada Galilea:
    Gracias por tus palabras y por sumarte a mi homenaje a la mujer.
    Me gustó mucho esa definición de MUJER como "HEROINA DE LA VIDA"...
    Bendiciones.
    Padre José Medina

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