jueves, 4 de marzo de 2010

CATEQUESIS PAPA: "San Buenaventura: hombre de acción y contemplación, armonizó fe y cultura"

CIUDAD DEL VATICANO, 3 MAR 2010 (VIS).-En la catequesis de la audiencia general de hoy miércoles, Benedicto XVI habló de San Buenaventura, una figura "especialmente grata a mí por los estudios que realicé sobre él durante mi juventud", dijo el Papa. Buenaventura, nacido hacia el año 1217 en la ciudad italiana de Bagnoregio y muerto en 1274, fue uno de los grandes personajes que contribuyó a la "armonía entre fe y cultura" en la Europa del siglo XIII. Era "hombre de acción y contemplación, de profunda piedad y prudencia en el gobierno".

Bautizado con el nombre de Juan da Fidanza, una grave enfermedad en su juventud lo llevó a las puertas de la muerte. Su madre lo encomendó a Francisco de Asís, canonizado pocos años antes y Juan sanó. Ese hecho marcará toda su vida. Durante su formación en París, donde estudiaría Teología, decidió ingresar en un convento franciscano, tomando el nombre de Buenaventura. En los primeros años de vida religiosa destacó por su conocimiento de la Sagrada Escritura, de las Sentencias de Pedro Lombardo y de los más grandes teólogos de su época. "La perfección evangélica" es la respuesta de Buenaventura a la polémica desatada contra las Órdenes Menores, de las que se ponía en entredicho el derecho a enseñar en las universidades e incluso la autenticidad de su vida consagrada. En ese texto, el santo demuestra "como las Órdenes Menores, especialmente los Frailes Menores, practicando los votos de pobreza, castidad y obediencia, seguían los consejos del mismo Evangelio", explicó el Papa.

"Más allá de aquellas circunstancias históricas, la enseñanza de Buenaventura en su obra y su vida es siempre actual", recalcó el Santo Padre. "La Iglesia es más luminosa y hermosa gracias a la fidelidad a la vocación de sus hijos e hijas, que no sólo ponen en práctica los preceptos evangélicos, sino que, por la gracia de Dios, están llamados a seguir sus consejos y atestiguan así con su estilo de vida pobre, casto y obediente, que el Evangelio es fuente de alegría y perfección". Cuando en 1257 Buenaventura es elegido Ministro General de su Orden, los franciscanos son en todo el mundo 30.000, la mayor parte en Europa, pero también en África del Norte, Oriente Medio y China. "Era necesario consolidar esta expansión y sobre todo otorgarle, en plena fidelidad al carisma de Francisco, unidad de acción y de espíritu", porque "entre los seguidores del santo de Asís había diversos modos de interpretar su mensaje y existía realmente el peligro de una fractura interna".

Para preservar el carisma auténtico de Francisco, de su vida y su enseñanza, Buenaventura "recogió con gran cuidado los documentos concernientes al Pobrecillo y escuchó con atención los recuerdos de quien lo había conocido personalmente". Nació así la "Legenda Maior", considerada la biografía mas documentada del santo de Asís. Buenaventura presenta a Francisco como "un hombre que buscó apasionadamente a Cristo" y que "en el amor que lleva a la imitación, se conformó enteramente a Él". El teólogo de Bagnoregio propone "este ideal vivo a todos los seguidores de Francisco".

"Ese ideal, válido para todos los cristianos, ayer, hoy y siempre, ha sido también indicado como programa de la Iglesia para el Tercer Milenio por Juan Pablo II", dijo Benedicto XVI. Casi al final de su vida Buenaventura es consagrado obispo y nombrado cardenal por el Papa Gregorio X, que le encarga la preparación del Concilio de Lión, que trataría de la reunificación de la Iglesia Latina y Griega, pero el santo no pudo llegar a ver la conclusión del mismo porque murió durante su celebración.

El Papa concluyó la biografía del santo doctor de la Iglesia invitando a recoger su herencia, que "recuerda el sentido de la vida con estas palabras: "En la tierra podemos contemplar la inmensidad divina mediante el razonamiento y la admiración; en la patria celeste, en cambio, mediante la visión, cuando seremos hechos semejantes a Dios y mediante el éxtasis entraremos en el gozo de Dios".

Al final de la audiencia general de hoy, el Papa se dirigió a los peregrinos de diferentes lenguas presentes en el Aula Pablo VI. A un grupo de fieles de de la Universidad Sofía de Tokio (Japón), el Santo Padre dijo: "Espero y rezo para que el próximo centenario de la universidad refuerce vuestro servicio en la búsqueda de la verdad y el testimonio de la armonía de la fe y de la razón".

Benedicto XVI recordó, hablando en polaco, que se celebra en estos días el bicentenario del nacimiento de Fryderyk Chopin y el año dedicado a él. "Que la música de este famosísimo compositor polaco, que ha supuesto -dijo- una gran contribución a la cultura de Europa y del mundo, acerque a Dios a quienes lo escuchan y ayude a descubrir la profundidad del espíritu del ser humano". Dirigiéndose en italiano a los participantes en el encuentro que tiene lugar estos días en el Vaticano, sobre el tema: "Solicitud de la Iglesia con los gitanos en Europa: situación y perspectivas", el Papa manifestó el deseo de que "las iglesias locales sepan trabajar juntas por un compromiso cada vez más eficaz en favor de los gitanos".

2 comentarios:

  1. Padre José, lo felicito por el retiro espiritual, me hubiese encantado haber estado pero imposible.
    Qué maravilla la catequesis de Benedicto! un Maestro y defensor apasionado de la Verdad!
    Ojalá que sea escuchado por cada católico.
    Cuente con mi oración por sus intenciones, María del C. Rosón

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  2. Gracias María del Carmen por tus felicitaciones y por tus oraciones por mis intenciones. ¡Cuánto necesitamos la oración de nuestro pueblo, con la misma fe y cariño que por ustedes cada día rezamos!
    Bendiciones.
    Padre José Medina

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