sábado, 10 de abril de 2010

VIVENCIAS PERSONALES. Misionando en la "zona cero" del megaterremoto chileno (segunda parte)

Queridos amigos y hermanos del Blog: con estas palabras y este puñado de fotos quiero seguir compartiéndoles la gracia recibida durante la Semana Santa: haber podido servir a los más pobres en las zonas desvastadas por el megaterremoto chileno. Podría hacer distintos análisis desde diversas miradas, pero quiero contarles algo en referencia a la Iglesia en Chile y a una de sus prioridades más apremiantes. Un mes después del terremoto que azotó al país trasandino, un informe sobre los daños a las construcciones religiosas, publicado por la Oficina de estadística de la Conferencia Episcopal de Chile, revela que el 47 por ciento de las iglesias quedaron dañadas por el terremoto, lo que representa que un millón de fieles se encuentran sin un lugar de culto. Estos datos son sobre la base de una primera evaluación realizada por las diócesis.

Las diócesis más golpeadas han sido 12, entre San Felipe y Temuco, de las 27 que componen la Iglesia chilena. De los datos catastrales preliminares, reportados por dichas jurisdicciones, se puede ver que son 545 los locales religiosos dañados, de los cuales 440 son iglesias. En las nueve regiones civiles afectadas el 80% de las iglesias reportan daños, lo que significa el 47% del total de las iglesias en Chile. Los daños reportados son de distinta índole: el 19% de las iglesias fueron clasificadas como derrumbe o demolición, el 24% como graves daños eventualmente recuperables, el 25% como daños considerables pero recuperables y el 32% como daños reparables. la mayoría de los daños severos y graves corresponden a colapsos de recintos y templos con particular daño en torres y campanarios.

El número de lugares de culto dañados supone que casi un millón de fieles no cuentan con un lugar para vivir momentos comunitarios de oración. Los párrocos y los agentes pastorales están haciendo un gran esfuerzo para poder garantizar la continuidad de los servicios litúrgicos y de asistencia espiritual, pastoral y solidaria, tan necesarios en tiempos de dolor y de adversidad como estos. La pérdida patrimonial es de gran importancia, ya que en las zonas afectadas las iglesias correspondían a construcciones de antes de 1800, muchas de las cuales fueron declaradas monumentos nacionales o patrimonio cultural. Informes preliminares sostienen que la reconstrucción de los templos costaría unos 140.000 millones de pesos chilenos.

¿Cómo ayudar a la Iglesia en Chile para reconstruir sus templos y seguir ayudando a los más pobres?

El presidente de la Conferencia Episcopal Chilena, monseñor Alejandro Goic, recordó que la Iglesia canaliza la ayuda solidaria a las familias afectadas por el terremoto en ese país a través de Cáritas, su organismo especializado en emergencias.

Para esto se habilitó la Cuenta Corriente 1009, del Banco Santander, para depósitos y transferencias electrónicas, a nombre de CARITAS CHILE, RUT 70.020.800-1, correo electrónico: caritas@caritaschile.org. Un número de cuenta del mismo banco que se utilizaba con anterioridad sigue operativo y suma sus recursos a esta campaña.

Asimismo, se informó que en Santiago y en otras diócesis que están en condiciones de hacerlo, se reciben alimentos no perecederos: harina, arroz, fideos, leche en polvo, azúcar y aceite. Las personas que desean hacer estos aportes pueden dirigirse a sus parroquias o a los diversos puntos de la capital que se informan en http://www.iglesia.cl/ .

¡GRACIAS!

Termino estos comentarios con mi gratitud para con todos los que hicieron posible mi presencia en Chile y a todos los que recibieron con fe y con tanto cariño mi persona y ministerio sacerdotal. Gracias por todo y a todos. A cada hermana y hermano chileno con los cuales compartimos esos días los estrecho en mi corazón, les prometo mi oración y les ruego que recen por mí.

Con mi bendición.
Padre José Medina



La foto más querida: con los jóvenes acólitos de la parroquia, signos de ilusión y sangre nueva, ellos son la esperanza de la Iglesia



El Vía Crucis del Viernes Santo por las calles de la población, la recreación de las estaciones por parte de los jóvenes y el fervor de todos


La comunión del Viernes Santo, luego de una fuerte réplica, ante el frio, el viento y un Templo que ya no puede cobijar a sus fieles

Cargamento de pañales listo para ser llevado por "Cáritas Chile" a los bebés que están con sus familias en los albergues en espera de tener un techo propio para vivir



Vigilia Pascual y un grupo de adultos que se bautiza diciéndole sí a Cristo Resucitado en su Iglesia

Administrando el Sacramento de la Confirmación, en el nombre del Obispo, a los adultos de Coronel, Concepción

Santa Misa del Domingo de Pascua: la Cruz, el Cirio, la Eucaristía y el gozo por el Señor Resucitado


La despedida luego de la Misa de Pascua, el compromiso de rezar los unos por los otros y la ilusión de un futuro reencuentro.




Volviendo a casa y la foto de despedida con la entrañable familia que me hospedó en su casa durante la misión de Semana Santa

3 comentarios:

  1. Querido Padre José, que dicha debe sentir al haberse hecho parte de esa comunidad en estos momentos tan dolorosos,sólo el Señor trae la esperanza cuando todo se nos muestra como perdido. Gracias Señor por tener tan dignos misionesros de tu Amor...FER

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  2. Estimado Padre: He quedado totalmente impresionada con la labor que realizo usted en Chile.
    Soy Chilena, vivo en España y le estoy eternamente agradecida por su magnífica colaboración con mis compatriotas. Sé que tendré la oportunidad de agradecérselo personalmente en nuestra fundación.

    Muchísimas gracias nuevamente.
    Grace

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  3. Estimada Grace:
    ¡Qué chico es el mundo cuando Dios está de por medio! Yo estoy muy feliz y agradecido a Dios por haberme permitido "ayudar" y "servir" esos días en tu querido país. Tengo un recuerdo imborrable de toda esa gente tan noble que conocí en esos días.
    + Bendiciones.
    Padre José

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