martes, 4 de mayo de 2010

INTENCIONES PAPA: Mayo de 2010

Queridos amigos y hermanos del blog: les comparto las intenciones del Santo Padre Benedicto XVI para este mes de mayo de 2010 con una síntesis del comentario que ofrece el P. Claudio Barriga, S.J., Director General Delegado del Apostolado de la Oración.

La INTENCIÓN GENERAL para el mes de MAYO de 2010 es: "Para que se ponga fin al vergonzoso e inicuo comercio de seres humanos, que tristemente involucra a millones de mujeres y niños".


Comentario: Uno de los fenómenos más vergonzosos, injustos y ultrajantes de nuestros tiempos es la trata de personas para la explotación sexual o laboral, contra la libre voluntad de las víctimas. No se trata de otra cosa que de esclavitud, que aún en nuestro mundo moderno envuelve a millones de personas en todos los continentes.

La trata de personas es un delito que se ha incrementado en forma importante a nivel mundial desde la década del 90. Entre los abusos que comúnmente experimentan las víctimas de trata se cuentan “la violación, la tortura, la servidumbre por deuda, el confinamiento ilegal y las amenazas contra los familiares o personas allegadas a las víctimas así como otras formas de violencia física, sexual y sicológica” aclara la Oficina Internacional para las Migraciones, OIM. La entidad agrega que “la demanda de mano de obra barata, de servicios sexuales y de ciertas actividades delictivas son las causas originarias de la trata de personas. La falta de oportunidades y recursos, así como de poder social son otros factores que contribuyen a este fenómeno”.

Según información de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, a 2005 la trata de personas era uno de los tres ilícitos más lucrativos a nivel mundial, aventajado sólo por el tráfico de drogas y de armas. Según estimaciones esta actividad reporta al crimen organizado unos 32.000 millones de dólares anuales. Para la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNDOC, las víctimas de la trata de personas tienen como principal destino la explotación sexual y los trabajos forzados.

Dada la clandestinidad en la cual operan las mafias es muy difícil saber cuántas son las víctimas de esta grave violación a la dignidad humana. Los números pueden oscilar entre 700 mil a dos millones de personas traficadas cada año. La concentración más alta de tráfico humano o trata de personas se encuentra en Asia, pero es una realidad presente también en los otros continentes.

Resulta difícil imaginar la indecible angustia e impotencia que viven las víctimas que, generalmente, terminan en drogadicción, padeciendo enfermedades de transmisión sexual y cuyo fin no es otro que la muerte en condiciones de inhumana precariedad. Aún así, hay personas que han podido escapar a ese destino.

La voz de alerta del Santo Padre nos invita a trabajar por oponernos, resistir y trabajar para eliminar esta lacra de nuestra sociedad. La intención de oración de este mes constituye un llamado en primer lugar a informarnos sobre el tema, darlo a conocer y evitar que nuestro silencio favorezca a los criminales. Interesémonos en saber cómo y a quién denunciar situaciones sospechosas, esto es, a los organismos especializados de la policía de mi país (cuando estos son fiables), o a otros. Podemos incluso colaborar activamente en instituciones que se encuentran ya trabajando en el tema. Aquí podemos conocer algunas de estas:

•www.proyectoesperanza.org
•www.oim/int
•www.acnur.org
•www.unodc.org
•www.un.org
•www.acnur.org/biblioteca/pdf/6020.pdf

La INTENCIÓN MISIONERA para MAYO de 2010 es: "Para que los ministros ordenados, las religiosas, religiosos y los laicos comprometidos en el apostolado, sepan infundir entusiasmo misionero a las comunidades confiadas a su cuidado".

Comentario: En la intención de este mes el Santo Padre nos recuerda la participación que todos tenemos en la tarea misionera de la Iglesia. Cada miembro de la Iglesia, pero sobre todo los que tienen alguna responsabilidad pastoral, está invitado a infundir entusiasmo misionero en la comunidad o en las personas que le han sido confiadas.

La forma en que está redactada la intención evidencia una realidad frecuente en muchos lugares: inicialmente por escasez de sacerdotes, la atención pastoral de las comunidades ha pasado a estar muchas veces en manos de religiosas o laicos. Este hecho ha servido para desarrollar más ampliamente la definición del rol de estos últimos en la Iglesia. Hoy las estructuras eclesiales funcionan en general en una rica relación mutua de colaboración entre el clero y los laicos. Ambos necesitan de la ayuda y del rol propio del otro.

La vocación misionera nos viene dada como semilla en el bautismo. Es parte esencial del ser cristiano que, como en sus otras dimensiones, es gracia. Despertar ese entusiasmo misionero no será fruto de nuestra fuerza de voluntad, es un don del Espíritu. Por lo tanto es una gracia que se debe pedir. Este es el sentido de la oración que nos encarga el Santo Padre para este mes. Recordemos que el Apostolado de la Oración nació misionero, como una invitación a todos los cristianos a colaborar mediante una vida santa con la obra apostólica de la Iglesia. Pidamos para que el Espíritu Santo que hizo nacer la Iglesia en la experiencia pascual, la siga engendrando en tantas comunidades a través de un nuevo fuego de entusiasmo misionero.


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