jueves, 26 de agosto de 2010

SANTORAL: Centenario del nacimiento de la Beata Madre Teresa de Calcuta

Queridos amigos y hermanos del blog: hoy se celebra el centenario del nacimiento de la Beata Madre Teresa de Calcuta (Skopje, 26 de agosto de 1910- Calcuta, 5 de septiembre de 1997). Las congregaciones religiosas fundadas por la beata, así como las Iglesias particulares del mundo celebran este aniversario con eucaristías, vigilias de oración, novenas y simposios con el tema común Dios nos ha creado para cosas más grandes: amar y ser amados.

Las misioneras de la Caridad y el Centro Madre Teresa de Calcuta han difundido un texto que invita a reflexionar sobre la vida de la beata y sobre lo que ella ha aportado a la Iglesia y al mundo.

Tomando su ejemplo -se lee en el documento-, personas de distintas creencias han empezado a experimentar que sólo el don de sí mismo es capaz de satisfacer el aliento vital presente en cada criatura: un aliento vital espiritual que tiende a la relación con Dios y pasa por el amor al prójimo.

En este sentido, el texto cita el magisterio de Benedicto XVI en la Deus caritas est : “Amar al prójimo es también una vía para encontrar a Dios” (n. 16) porque “en el más pequeño, encontramos al mismo Jesús y en Jesús encontramos a Dios” (n. 15).

También recuerda las palabras que Juan Pablo II pronunció en un discurso con motivo del tercer aniversario de la muerte de Madre Teresa: “Ella ha encarnado el amor que Jesús indicó como signo distintivo a sus discípulos: 'En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros'” (Jn 13,35).

Por otra parte, el texto destaca el carácter “cotidiano” del amor de Madre Teresa, un amor alimentado con pequeños gestos, oportunidades ofrecidas a todos para llevar consuelo en los sufrimientos, la soledad, el desánimo en todo lugar y toda circunstancia, comenzando por su propia familia, con el objetivo de transmitir al prójimo el amor de Dios.

A sus hermanas, la beata les resumió la vocación universal al amor de esta manera: “Todos nosotros estamos llamados a la perfección de la caridad: la santidad no es un lujo de unos pocos, sino sencillamente un deber para cada uno de nosotros”.

Finalmente, el texto evoca el pasaje de un discurso pronunciado por Benedicto XVI el 10 de febrero de 2007 durante un encuentro con las Misericordias de Italia y los donantes de sangre: “En el Juicio final -afirmó el Papa-, Dios nos preguntará si hemos amado no de una manera abstracta, sino concreta, con hechos (cf. Mt 25, 31-46)... Al final de nuestra vida, le gustaba repetir a san Juan de la Cruz, seremos juzgados sobre nuestro amor”.

En Roma, el vicario general de Su Santidad para el Estado de la Ciudad del Vaticano, el cardenal Angelo Comastri, presidirá una misa en la basílica de San Lorenzo en Damasco, a las 19 horas.

En ella, participarán las congregaciones religiosas y las comunidades de vida contemplativa fundadas por la beata presentes en Roma, así como los voluntarios, benefactores y las personas acogidas en los conventos romanos.

La celebración estará precedida por la inauguración de una exposición de fotografías titulada Beata Teresa de Calcuta, vida, obras, mensaje, organizada en el Palacio de la Cancillería.

En la India, donde Madre Teresa llegó en 1929 y donde pasó gran parte de su vida, las celebraciones empezaron el 17 de agosto con una novena en todas las parroquias de la arquidiócesis de Calcuta, sede de la Casa madre de las Misioneras de la Caridad. Allí, el centenario se abrirá oficialmente el 26 de agosto con una celebración eucarística presidida por el arzobispo de Ranchi, el cardenal Telesphore Toppo.

Con el Padre Pío y Juan Pablo II, Madre Teresa ha sido una de las personas que han marcado profundamente la historia del cristianismo de nuestro tiempo. Padre Pío, con la llama de su altísima experiencia mística; Juan Pablo II con el viento impetuoso de la acción y de los continuos viajes apostólicos; Madre Teresa con el amor, desnudo y absoluto, hacia los últimos. Sus actos, sus enseñanzas, sus ejemplos han tocado a creyentes y no creyentes, y siguen estando vivos.

Que el ejemplo de su amor, desnudo, absoluto, definitivo, para los pobres más pobres, nos ilumine en este día… y que también nos cuestione.

Con mi bendición.
Padre José Medina.


"La querida Religiosa reconocida universalmente como la Madre de los Pobres, nos deja un ejemplo elocuente para todos, creyentes y no creyentes. Nos deja el testimonio del amor de Dios. Las obras por ella realizadas hablan por si mismas y ponen de manifiesto ante los hombres de nuestro tiempo el alto significado que tiene la vida. Misionera de la Caridad. Su misión comenzaba todos los días antes del amanecer, delante de la Eucaristía. En el silencio de la contemplación, Madre Teresa de Calcuta escuchaba el grito de Jesús en la cruz: tengo sed. Ese grito la empujaba hacia las calles de Calcuta y de todas las periferias del mundo, a la búsqueda de Jesús en el pobre, el abandonado, el moribundo". (Siervo de Dios Juan Pablo II)

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