martes, 28 de septiembre de 2010

ACTUALIDAD: El viaje de Benedicto XVI al Reino Unido ya es un "hecho histórico" que ha eliminado los prejuicios en contra del Papa

Queridos amigos y hermanos del blog: ahora que la visita del Papa Benedicto XVI al Reino Unido ha dejado de estar en los titulares de las informaciones, me parece que es hora de hacer algunas reflexiones serenas sobre este acontecimiento de gracia. La visita de Estado y pastoral de Benedicto XVI ha sido un “viaje histórico” para todo el mundo, creyentes y no creyentes, y lo que más ha impresionado ha sido “la acogida que ha tenido el Santo Padre, tanto por parte de católicos como de los demás cristianos, los pertenecientes a otras religiones y los que han ido sólo a verlo cuando atravesaba la ciudad”.

El coordinador de la visita del Papa al Reino Unido, monseñor Andrew Summergill, realizando un balance de la visita papal para Radio Vaticano, ha señalado la “gran consistencia” del mensaje que el Pontífice ha ofrecido en Gran Bretaña. “En todos los lugares ha destacado la importancia de la razón y de la fe”. “El Papa ha hablado al corazón, pero sobre todo ha hablado desde el corazón”. “El Santo Padre se ha dado a nosotros desde su corazón: tanto a través de sus palabras, como de sus comportamientos”.

Otra opinión cualificada, la del padre Federico Lombarda, aporta lo siguiente: “Anunciar como amigo el mensaje positivo de Jesucristo a los católicos y a toda la sociedad – de corazón a corazón – era el anhelo de Benedicto XVI en su viaje al Reino Unido, cuyo balance es totalmente positivo’. Es la afirmación del director general de Radio Vaticano y de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, quien sintetiza así los densos días de este XVII Viaje Apostólico:

«Diría que sí. Y que es positivo en la perspectiva que interesa al Papa, es decir el poder pronunciar un mensaje positivo en nombre de Cristo, en nombre de la fe cristiana y saber que este mensaje llega a oídos dispuestos a escucharlo. Al Papa no le interesan tanto los grandes números, aunque sí los ha habido. Lo importante es lo que los números pueden expresar. Es decir la audiencia, la escucha del mensaje. Podemos estar muy tranquilos, pues ha sido escuchado lo que el Papa quería decir en este viaje a la sociedad, a la comunidad católica y a los responsables políticos.

En particular, se ha evidenciado un cambio radical en el tono de los medios de comunicación. Alguien habla de ‘éxito personal del Papa’:

«Sí. El Papa no quiere ser una estrella - y eso lo sabemos muy bien - porque ello no corresponde a su personalidad, a su ministerio y a su deseo. Lo que sí le pone contento es ser conocido y visto como lo que realmente es, como un siervo del Señor y también como persona, con su verdadera actitud. El Papa no es sólo un gran maestro, un hombre de cultura como todo el mundo sabe, sino que es también un hombre humilde, amable, sensible, que desea acercarse a los demás con una profunda humanidad. Y han sido muchísimos los que lo han percibido durante el viaje. Superando los que podían ser prejuicios en su contra o una falta de conocimiento. Ahora podemos decir que los católicos ingleses, pero también la sociedad británica conoce mejor al Papa, por lo que realmente es. Y por lo tanto lo conoce también como amigo, como una persona que ha llegado a traer un mensaje positivo».

El padre Federico Lombardi subraya el gran servicio que la televisión puede brindar cuando se utiliza de forma positiva, como ha sido durante este viaje, por lo que han sido muchas las personas que han podido ver y escuchar a Benedicto XVI. Además viendo la cara, del Papa, su mirada y su sonrisa, de cerca. Y no sólo la gran cantidad de personas que acudieron para estar y rezar con él:

«Creo que éste es uno de los grandes servicios que la televisión puede y debe ofrecer para hacer conocer mejor la persona del Papa. En el pasado también, recuerdo el viaje a Turquía, en relación con el mundo musulmán – precisamente las imágenes televisivas del Papa - en particular en la Mezquita Azul - fueron decisivas para comprender su actitud amistosa y su respeto hacia el mundo musulmán. En los EE.UU., las imágenes de televisión del Papa en la Quinta Avenida, su sonrisa, su afecto hacia la gente, su amabilidad, despertaron el entusiasmo, la amistad y la cordialidad del pueblo estadounidense. Así fue también en el Reino Unido: las imágenes de la BBC y el equipo televisiones que cubrían este viaje han ayudado a la gente a comprender mejor y, en muchos casos, a cambiar la opinión que tenían antes sobre el Papa. Y, podemos decir, a amarlo y a estar más dispuestos a escuchar su mensaje correctamente».

Al padre Lombardi se le ha pedido que destaque, en particular, una imagen que le queda de este viaje:

«La sociedad del Reino Unido, en su conjunto que se pone a la escucha ante la propuesta discreta, pero muy profunda y clara que el Papa presenta: es la imagen del discurso en el Westminster Hall, donde tuvimos la atención y el silencio impresionante de todos los representantes de esta sociedad, de este país. Incluso al más alto nivel, que oyó lo que el Papa tenía que ofrecer, como una reflexión sobre la relación entre fe y razón, el papel y la contribución que la fe puede brindar en la sociedad actual, debido a la responsabilidad que todos tenemos para el futuro de nuestra sociedad. La imagen de esta gran audiencia en la escucha atenta de las palabras del Papa en el Palacio de Westminster, lugar histórico y en el que ningún Papa había hablado antes, creo que expresa muy bien uno de los puntos clave de este viaje».

¡Demos gracias a Dios por todo lo que ha obrado en el Reino Unido con la presencia del Papa Benedicto XVI! Sigamos apoyando con nuestra oración y fidelidad su persona y labor, única e insustituible, en la Iglesia de Jesucristo.

Con mi bendición.
Padre José Medina

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