martes, 7 de septiembre de 2010

PRO VIDA: Bebé dado por muerto despierta gracias a las caricias de su madre

Queridos amigos y hermanos del blog: días pasados me emocionó profundamente, una vez más, el milagro del amor y de la vida a través de una noticia que propagó la Agencia ACI Prensa y que ahora sin más comentarios se las comparto. Con una aclaración: la foto que presento es simplemente ilustrativa y no corresponde a las personas que presenta la nota.
Con mi bendición.
Padre José Medina


LONDRES, 01 Sep. 10 (ACI) Jamie Ogg es un milagro para los australianos. Nació antes de los siete meses de gestación, era tan frágil que los médicos lo dieron por muerto y lo entregaron a su madre para el primer y último abrazo. Dos horas después, mientras aún recibía las caricias maternas, el pequeño comenzó a dar señales de vida.

Kate y David Ogg solo dan gracias a Dios por su milagrosa historia. Kate dio a luz a sus mellizos Emily y Jamie a las 27 semanas de embarazo. La niña sobrevivió sin mayores complicaciones, pero los médicos creían que el varón no tenía posibilidades de sobrevivir.

Durante 20 minutos trataron de que el bebé respirara por su cuenta y como no lograron su cometido lo declararon muerto y entregaron el cuerpo a Kate y David para una despedida privada.

"El médico me preguntó después del parto si ya habíamos elegido el nombre para nuestro hijo. Le dije: ‘Jamie’, se dio la vuelta con mi hijo envuelto y me dijo: “Hemos perdido a Jamie, lo siento’", recuerda Kate en una entrevista televisiva.

Después de dos horas de estar con su madre, quien no dejó de hablarle y acariciarlo, Jamie comenzó a dar signos de vida. Aunque una enfermera le dijo que se trataba de un reflejo, Kate le ofreció leche materna con el dedo, y tras ese contacto, el niño comenzó a respirar con regularidad para asombro de todos.

"Jamie no se movía en lo absoluto y comencé a hablar con él. Le dijimos cuál era su nombre y que tenía una hermana. Le dijimos las cosas que queríamos hacer con él durante toda su vida", asegura Kate recordando los momentos en que creyó haber perdido a su bebé.

Cuando empezó a moverse "pensé ‘Oh, Dios mío, ¿qué está pasando?’. Poco tiempo después abrió los ojos. Fue un milagro", agrega.

"Le dije a mi mamá, que estaba allí, que él todavía estaba vivo. Luego tendió la mano y agarró el dedo. Abrió los ojos y movió su cabeza de lado a lado", agrega sosteniendo a Jamie ahora de cinco meses de vida.

David agradece a Dios por su esposa. "Tengo una mujer muy fuerte y muy inteligente. Instintivamente, hizo lo que hizo. Si ella no hubiera hecho eso, entonces probablemente Jamie no estaría aquí".

8 comentarios:

  1. Dios obra maravillas todos los días.
    Es una relato conmovedor, y lo bueno es que ha recorrido todo el mundo esta noticia.
    En lo personal, Dios me ha dado la vida tres veces, cuando nací un 1 de octubre del 70, a los ocho años después de una descarga eléctrica muy grande de la que sobreviví sin secuela alguna, y por último durante el parto de mi hija, con 26 de presión.
    Que mi comentario sea tomado como una verdadera Alabanza al Señor, que nos da la vida muchas veces, aunque no lo notemos.
    Un abrazo querido Padre.

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  2. Querida comunidad de San Pablo: me sumo a vuestra alabanza ante el misterio y el milagro de la vida: ¡Bendito sea Dios!
    Gracias por visitar el blog.
    Con mi bendición.
    Padre José Medina

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  3. Respuesta para Edit: así es, estimada Edit, Dios va recreando a diario el don de la vida en nosotros, habitualmente de manera imperceptible, a veces de manera extraordinaria como tú nos compartes. Gracias por tu testimonio y habituales visitas al blog.
    Con mi bendición.
    Padre José Medina

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  4. Que hermoso relato!
    Cuantas milagros que nos da nuestro Papá Bueno!
    Son caricias a nuestra alma.

    Mariano

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  5. Querido Mariano:
    Esos dos hermosos "peques" que tienes son también parte del hermoso milagro de la vida. Los recuerdo con mucha ternura cuando hacía los bautismos en la Asunción y ellos andaban por ahí... regalando vida.
    Un fuerte abrazo.
    P. José.

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  6. Querido padrecito, es verdad que los enanos son el mejor regalo que he recibido. Ellos también te recuerdan mucho y estás en sus oraciones diarias antes de dormir.
    Están grandes, Naza ya está en segundo grado y Bauti en salita de 5. Los domingos al mediodía siguen como los recordás, corriendo por la parroquia durante los bautismos.
    Dios quiera que siempre sigan cerca suyo.

    Te mando un abrazo grande

    Marian

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  7. Diles que yo también los recuerdo con mucho cariño y rezo por ellos para que sean siempre amiguitos de Jesús.
    + Bendiciones para Naza y Bauti.
    P. José.

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