miércoles, 3 de noviembre de 2010

INTENCIONES DEL PAPA: Noviembre de 2010

Queridos amigos y hermanos del blog: les comparto las intenciones del Santo Padre Benedicto XVI para este mes de noviembre de 2010 con un breve comentario originado por el “Apostolado de la Oración” que nos ayuda a comprender la importancia y necesidad de acompañar la propuesta oracional del Papa.

La INTENCIÓN GENERAL para el mes de NOVIEMBRE de 2010 es: “Para que cuantos son víctimas de la droga y de toda forma de adicción encuentren en el poder de Dios Salvador la fuerza de cambiar radicalmente su vida, gracias al apoyo de la comunidad cristiana”.

Comentario pastoral: (la foto es sólo ilustrativa, no corresponde a la persona del ejemplo citado) Pedro tenía 26 años y era un buen muchacho, tal vez algo débil de carácter, pero trabajaba bien como albañil. Vivía en casa de sus padres, a quienes ayudaba con lo que ganaba, y tenía una pequeña hija que lo adoraba, fruto de una relación que no perduró. Su tragedia se precipitó cuando se dejó arrastrar a la droga por los que él llamaba sus amigos del barrio. Comenzó a vivir sólo para la droga, todo lo que ganaba en su trabajo era para comprarla… eso mientras tuvo trabajo, pues luego fue incapaz de mantener sus compromisos laborales y comenzó con pequeños robos en su propia casa y en casas de parientes. Esto lo llevó a ser rechazado por su propia gente, que le tenía miedo. Comenzó a vivir prácticamente en la calle, descuidó su aseo personal y se pasaba toda la noche en la esquina con el grupo de drogadictos. Casi no dormía y casi no comía, sólo le interesaba la droga. Adelgazó hasta parecer un espectro que deambulaba por el barrio dando lástima. Los vecinos meneaban la cabeza diciendo: “tan buen muchacho que era…” La tristeza y la vergüenza de sus padres llevó a su mamá a decir un día: “preferiría que mi hijo estuviese muerto…”

La historia de Pedro, y tantas otras similares son muy frecuentes y lamentablemente se siguen repitiendo hoy en muchos de nuestros países y en innumerables barrios populares de nuestras ciudades. Los pobres suelen ser los más afectados por la dependencia de la droga, pues aunque esta también se encuentra en sectores más acomodados, estos últimos tienen más recursos para un día salir del círculo de destrucción. Son muchos los factores que llevan al consumo de drogas, entre ellos la inestable situación familiar junto a la carencia de estímulo y afecto en la infancia, que a su vez produce inseguridad, falta de autovaloración y de confianza para enfrentar las dificultades de la vida, por nombrar los más importantes.

Sin embargo, la pobreza y la falta de oportunidades en la juventud, si bien no son determinantes para la incidencia en la droga, sí lo son para la permanencia en lo que llamo ‘el círculo de destrucción’ de la droga. La inestabilidad personal unida a su pobreza hizo de los protagonistas de estas historias blancos vulnerables a los traficantes. Por lo tanto, al orar junto al Santo Padre por esta intención, pedimos también por una sociedad más justa, donde nuestros jóvenes tengan acceso a una buena educación, a sentirse queridos, valorados y respetados, y que pueda crecer en un ambiente sano y digno.

Pedimos este mes por todos aquellos que han perdido su libertad interior y por consiguiente su dignidad humana. Oramos por los que están esclavizados por la droga o también por otros tipos de dependencias: el alcohol, los juegos de azar, la adicción al sexo y la pornografía, la desmesurada ambición y afición al dinero y al poder y, más recientemente, la adicción a internet, entre las más frecuentes. Pedimos que estas personas puedan encontrar en el poder salvador de Dios la fuerza para el cambio, y que ellos sean ayudados por la acogida y el apoyo de las comunidades cristianas.

Para ser libres nos libertó Cristo, afirma San Pablo (Gal 5,1), sin duda fruto de su propia experiencia de ser salvado de esclavitudes de su vida pasada. En la carta a los Filipenses da testimonio de su completo cambio de valores: lo que antes era prioritario y lo obsesionaba, pasó a ser considerado como basura al conocer a Cristo y ser alcanzado por él (3,1-14). Al seguir a Cristo, San Pablo se hizo interiormente libre, y descubrió que ese era el camino para alcanzar la auténtica humanidad y la verdadera felicidad.

Final de la historia: Pedro se rehabilitó, ayudado por tres factores: el heroico y perseverante amor de sus padres, el largo proceso que siguió en un centro de rehabilitación de drogadictos de la Iglesia católica, y el posterior apoyo que recibió en la comunidad cristiana de su barrio.

La INTENCIÓN MISIONERA para NOVIEMBRE de 2010 es: "Para que las Iglesias de América Latina prosigan la misión continental propuesta por sus Obispos, insertándola en la tarea misionera universal del Pueblo de Dios".

Comentario pastoral: Una de las conclusiones de la reunión de los obispos de América Latina en Aparecida, Brasil, el 2007, y que provocó gran entusiasmo en las iglesias locales, fue la propuesta de lanzar una misión continental en todos los países de la región. Dijeron los obispos al concluir: Al terminar la Conferencia de Aparecida, en el vigor del Espíritu Santo, convocamos a todos nuestros hermanos y hermanas, para que, unidos, con nuevo entusiasmo misionero realicemos la Gran Misión Continental. Será un nuevo Pentecostés que nos impulse a ir, de manera especial, en búsqueda de los católicos alejados y de los que poco o nada conocen a Jesucristo, para que formemos con alegría la comunidad de amor de nuestro Padre Dios. Misión que debe llegar a todos, ser permanente y profunda. (Mensaje Final, 5)

La idea prosperó y fue oficialmente lanzada por los respectivos episcopados el 17 de agosto de 2008, debiendo cada país establecer el calendario sucesivo de acuerdo a su realidad. ¿Qué objetivos se plantea la misión continental? Poner a la Iglesia en estado permanente de misión e impregnar de espíritu misionero la vida de todos los bautizados. Se espera que también pueda impregnar de este espíritu las mismas estructuras de la Iglesia, de manera que estar en misión se convierta en un modo habitual de ser y vivir de las comunidades cristianas del continente.

El continente con el mayor número de católicos del mundo, sigue, para vergüenza nuestra, marcado por graves injusticias y fuertes contrastes sociales. El renovado anuncio de la buena nueva tiene el desafío de penetrar la cultura y las culturas para provocar un nuevo modo de vivir. Especialmente urgente es evangelizar la cultura política de nuestros países, la de la familia, la del consumo, la de los jóvenes, entre otras. La misión continental pretende llevar a Jesucristo a estos y a todos los ámbitos de la vida de los caribeños y latinoamericanos.

Entre el 10 y 12 de marzo de 2009 se reunieron en Bogotá, Colombia, los secretarios generales de las Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe junto a los responsables de la Misión Continental de cada Episcopado. En esa fecha comprobaron que en la mayoría de los países la misión ya se estaba consolidando, al constatar cómo sus objetivos están integrados en los planes pastorales nacionales. Entre otras cosas, se planteó la necesidad de trabajar para que se siga destacando el carácter central de la Palabra de Dios en todo el proceso, y para que uno de los frutos de la Misión sea la promoción de un liderazgo católico que responda a los desafíos actuales de América Latina.

Ahora a todos nos toca nuestra parte, sea participando activamente en la misión, sea orando por ella según nuestra vocación de apóstoles de la oración… y, si vivo en América Latina, puedo participar de ambas maneras. Por lo tanto, junto al Santo Padre renovemos este mes la conciencia que todos los fieles están llamados a ser “discípulos y misioneros de Cristo, para que nuestros pueblos en él tengan vida”, como reza el lema con que fue convocada la Conferencia de Aparecida.

1 comentario:

  1. “Para que cuantos son víctimas de la droga y de toda forma de adicción encuentren en el poder de Dios Salvador la fuerza de cambiar radicalmente su vida, gracias al apoyo de la comunidad cristiana”.

    Quedan resonando en mi mente luego de leer el artículo, las ultimas palabras de la intención del Papa para Noviembre: "Gracias al apoyo de la comunidad Cristiana"
    Estas me llaman al compromiso, a que vea este problema no del lado de afuera, no como espectador, sino que me involucre en la ayuda, creo que es la única forma de sanar esta sociedad enferma, y creo firmemente que la ayuda primaria tiene que recaer sobre los más pequeños, sobre los niños que se encuentran en situación de riesgo, que viven en familias desordenadas, carenciadas de todo; el gran desafío es mostrarles que se puede vivir de una manera diferente.
    El tema es que como siempre, nuestra mente y corazón entienden pero la acción es muy difícil; dar el primer paso implica dejar un estado de reposo y comodidad.
    El alma reclama y la mente se escusa, que contradicción tan grande!
    Sin embargo en medio de mis contradicciones, cada vez el deseo de comenzar a cambiar es mas grande...
    Ojalá que cuando mis días terminen, pueda mirar a los ojos a Cristo y poner a descansar mi alma en sus brazos, ojala que no tenga que bajar la mirada avergonzado poniéndole a El las mismas escusas que hoy me pongo a mi mismo.

    Ayudando a los demás, yo mismo me ayudo, anunciándolo, yo mismo lo encuentro...

    Como siempre padrecito y amigo, te mando un abrazo grande y cuidate mucho

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