jueves, 2 de diciembre de 2010

INTENCIONES DEL PAPA: Diciembre de 2010

Queridos amigos y hermanos del blog: les comparto las intenciones del Santo Padre Benedicto XVI para este mes de diciembre de 2010 con una síntesis del comentario que ofrece el P. Claudio Barriga, S.J., Director General Delegado del Apostolado de la Oración.

La INTENCIÓN GENERAL para el mes de DICIEMBRE de 2010 es: "Para que la experiencia del sufrimiento sea ocasión para comprender las situaciones de malestar y de dolor de las personas solas, enfermos y ancianos, y estimule a todos a salir a su encuentro con generosidad".

Comentario pastoral: A Santa Josefina Bakhita, joven africana secuestrada y hecha esclava a partir de sus nueve años, fallecida en 1947 y canonizada el 2000, le preguntaron, cuando ya era religiosa en Italia, qué haría si se encontrase de nuevo con los negreros que la secuestraron y la torturaron. Su respuesta: “me pondría de rodillas y les besaría las manos, porque si no hubiera ocurrido eso no sería ahora cristiana y religiosa.”

Un matrimonio que perdió a sus cuatro hijos en un accidente automovilístico fue capaz más tarde de agradecer al Señor al reconocer que él se había servido de ese intenso dolor para atraerlos hacia la Iglesia y el servicio de Dios, cambiando y mejorando sus vidas. No agradecían la muerte de sus hijos, sino la bondad del Señor que les transformó el corazón.

Los padres de la pequeña Laurita, espiritualmente transformados a través de la dolorosa experiencia de ver a su hija morir de cáncer, aprendieron a descubrir a un Dios lleno de ternura que siempre los acompañaba…

Son muchas las historias que podríamos relatar para ilustrar cómo experiencias de dolor resultan ser finalmente ocasiones de conversión y crecimiento espiritual. El dolor y el sufrimiento nunca es bueno ni querido por Dios. Dios no quería la esclavitud ni los innumerables sufrimientos que padeció Bakhita, ni provocó el accidente donde murieron esos cuatro jóvenes, ni envió el cáncer que mató a Laurita… Pero en su amor y providencia es capaz de valerse incluso del mal y de esas intensas experiencias de dolor para traer salvación. De la cruz, Dios hace brotar resurrección. Es la experiencia pascual que está en el corazón del cristianismo. De la muerte, brota la vida. Más precisamente, es del amor que brota la vida.

La muerte siempre es un mal. Es más, la muerte cruel e injusta de un inocente nunca es algo querido por Dios. El Padre Dios no estaba contento cuando estaban matando a su Hijo en la cruz, a todas luces una infamia y un crimen. Pero gracias al amor de Jesús, ese crimen y esa injusticia se transformó en la muestra de cuánto nos quiere Dios y en la causa de nuestra salvación. No fue la muerte de Jesús la que nos salvó, sino su amor, amor que todo lo transformó, como ocurrió en las vidas de las personas antes citadas.

El Santo Padre con esta intención de oración nos invita a hacer una reflexión personal, a partir de nuestras propias experiencias de sufrimiento. Nos ayuda a descubrir en el amor la clave que nos abre a los demás, que rompe el círculo de nuestro egoísmo, que nos impulsa a servir a las personas solas, enfermas, ancianas. El amor hace posible que una experiencia dura de dolor se convierta en causa de nuestra salvación, pues nos abre a una nueva comprensión del sufrimiento y da otro sentido a toda la vida. Tengamos esto presente al hacer cada día nuestra oración de ofrenda, que puede así dar sentido a nuestros sufrimientos aparentemente “absurdos” o “inútiles”. Es el amor y la generosidad con que ofrecemos la vida, unidos a la donación de la vida de Cristo, lo que cambia todo.


La INTENCIÓN MISIONERA para DICIEMBRE de 2010 es: "Para que los pueblos de la tierra abran las puertas a Cristo y a su Evangelio de paz, fraternidad y justicia".

Comentario pastoral: Todos recordamos el amable y sonriente rostro de Juan Pablo II repitiendo una de sus frases favoritas: “No teman, abran las puertas a Cristo.” Este mes, en tiempos de Navidad, su sucesor nos anima a su vez a dejar a Cristo y su Evangelio entrar más y más en nuestras vidas. Abrámosle esas puertas “en la prensa, la radio, la TV, el cine y el internet”, insistió el Papa Juan Pablo el 27 de Marzo de 2002. Acoger a Cristo es acoger el don gratuito de la paz, la fraternidad y la justicia para todos. Es don gratuito porque no depende de nuestros méritos personales y no pide nada de nuestra parte, sólo nos pide abrirle las puertas.

Compartamos como reflexión un extracto de las lúcidas palabras de Oscar Arias, presidente de Costa Rica, premio Nobel de la Paz en 1987, pronunciadas ante todos sus colegas presidentes del continente latinoamericano y el Caribe, en abril de 2009. No es un discurso religioso ni habla de abrir las puertas a Cristo, pero nos permite soñar que las cosas pueden ser diferentes:

“En mi intervención de esta mañana me referí a un hecho que para mí es grotesco y que demuestra que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el siglo XXI, está equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique cien mil millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo en un planeta que tiene dos mil quinientos millones de seres humanos con un ingreso de dos dólares por día, y que, por otra parte, gaste trece veces más (un billón trescientos mil millones de dólares) en armas y soldados. Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina gaste cincuenta mil millones de dólares en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro?... El enemigo nuestro es la desigualdad, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.” (Discurso pronunciado en la Cumbre de las Américas, en Trinidad Tobago, en abril de 2009, reproducido por la revista chilena Mensaje, en su número de junio 2009).

Que la contemplación del Dios que llega desarmado, que se hace vulnerable, que “entra a la historia por la puerta de servicio”, como ha dicho algún teólogo, que viene como Príncipe de la Paz, traiga en esta Navidad la Buena Noticia de un nuevo modo de vivir para todas las naciones de la tierra.

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