jueves, 27 de mayo de 2010

CATEQUESIS PAPA: "El sacerdote sólo puede gobernar y guiar por Cristo y con Cristo"



CIUDAD DEL VATICANO, 26 MAY 2010 (VIS).-En la audiencia general de hoy, celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa habló sobre la tarea del sacerdote de "gobernar y guiar con la autoridad de Cristo, no con la suya, la porción del pueblo que Dios le ha confiado". En la última de las tres catequesis sobre las tareas esenciales del ministerio presbiteral, el Santo Padre se preguntó "cómo comprender en la cultura contemporánea una dimensión como esta, que implica el concepto de autoridad y tiene su origen en el mandato del Señor de apacentar a sus ovejas".

Benedicto XVI dijo que "los regímenes que en el siglo pasado sembraron el terror y la muerte recuerdan con fuerza que la autoridad en todos los ámbitos, cuando se ejerce sin referencia al Trascendente, prescindiendo de la autoridad suprema, que es Dios mismo, termina inevitablemente por ir contra el hombre. Por eso, es importante reconocer que la autoridad humana no es nunca un fin, sino siempre y sólo un medio y que, necesariamente y en todos los tiempos, el fin es siempre la persona".

"Para ser pastores según el corazón de Dios debe haber un profundo enraizamiento en la amistad viva con Cristo, no sólo de la inteligencia, sino también de la libertad y la voluntad, una conciencia clara de la identidad recibida en la ordenación sacerdotal, una disposición incondicional para dirigir el rebaño confiado donde el Señor quiere, y no en la dirección que, aparentemente, parece más conveniente o más fácil. Esto requiere, en primer lugar, la disponibilidad constante y progresiva para dejar que Cristo mismo gobierne la existencia sacerdotal de los presbíteros. De hecho, nadie es realmente capaz de pastorear el rebaño si no vive una verdadera y profunda obediencia a Cristo y a la Iglesia, y la docilidad del pueblo a sus sacerdotes depende de la docilidad de los sacerdotes a Cristo".

Refiriéndose al concepto de "jerarquía" en la Iglesia, el pontífice señaló que en la opinión pública prevalece la idea de que es "un elemento de subordinación (...) y para muchos contrasta con la flexibilidad y la vitalidad del sentido pastoral. (...) Se trata de una interpretación equivocada que tiene sus orígenes en abusos de la historia". Sin embargo, añadió, "el verdadero significado es de origen sagrado, es una autoridad que viene de otro, somete a la persona al misterio de Cristo y le convierte en servidor de El y solo en cuanto siervo suyo puede gobernar y guiar por Cristo y con Cristo".

En este contexto, "el Papa, que es un punto de referencia para la comunión con todos los pastores de la Iglesia, no puede hacer lo que quiere, sino al contrario; es custodio de la obediencia a Cristo y a su palabra". El Santo Padre subrayó que "fuera de una visión clara y explícitamente sobrenatural no es comprensible la tarea de gobernar propia de los sacerdotes. Sin embargo, cuando se apoya en el verdadero amor por la salvación de cada fiel, es especialmente valiosa y necesaria también en nuestro tiempo".

"¿Dónde puede obtener hoy un sacerdote la fuerza para el ejercicio de su ministerio, siendo plenamente fiel a Cristo y a la Iglesia, con una dedicación total a su rebaño? La respuesta -dijo el Papa- es una: en Cristo el Señor".

Benedicto XVI alentó a los presbíteros a "no tener miedo de guiar a Cristo a cada uno de los hermanos que El os ha confiado, con la seguridad de que todas las palabras y todos los actos, si responden a la obediencia a la voluntad de Dios, darán fruto; vivid apreciando los méritos y reconociendo los límites de la cultura en la que vivimos, con la firme certeza de que el anuncio de Evangelio es el mayor servicio que se puede hacer al ser humano. De hecho -añadió-, no existe un bien mayor, en esta vida terrena, que llevar a los hombres a Dios, avivar la fe, aliviar al ser humano de la inercia y de la desesperación, dar la esperanza de que Dios está cerca y guía la historia personal y la del mundo: este es, en definitiva, el sentido profundo y último de la tarea de gobernar que el Señor nos ha confiado".

El Papa concluyó invitando a los sacerdotes a las celebraciones de clausura del Año Sacerdotal, los próximos 9, 10 y 11 de junio en Roma: "meditaremos sobre la conversión y la misión, el don del Espíritu Santo y la relación con María Santísima, y renovaremos nuestras promesas sacerdotales, sostenidos por todo el Pueblo de Dios".

miércoles, 26 de mayo de 2010

VIDEOS EN YOU TUBE: Bicentenario de Argentina, himno, paisajes y un Ave María a la Virgen

ACTUALIDAD: El Papa Benedicto XVI rogó por la concordia, paz y prosperidad de los argentinos

Queridos amigos y hermanos del blog: el arzobispo de Mercedes-Luján, Agustín Radrizzani, exhortó ayer 25 de Mayo, Día del Bicentenario de la República Argentina a defender "a cualquier costo" el bien común y la unidad nacional, y reclamó también "un nuevo proyecto de país" fundado en valores "sólidos y verdaderos" que hagan posible "un justo y solidario desarrollo de la Argentina". Delante de la presidenta Cristina Fernández, mandatarios extranjeros y demás autoridades nacionales, el prelado suplicó por "una justicia más efectiva, una mejor y más equitativa distribución de la riqueza, y una mayor independencia de los poderes republicanos".

"El Bicentenario es una opotunidad única para promover una mayor fidelidad a la democracia, ya que es la única que puede garantizar la igualdad y los derechos de todos", aseveró. En la homilía, Radrizzani recordó, parafraseando el último documento del Episcopado, que "la Patria es un don que hemos recibido, la Nación una tarea que nos convoca y compromete nuestro esfuerzo".

"Asumir esta misión con espíritu fraterno y solidario es el mejor modo de celebrar el Bicentenario de nuestra Patria", subrayó. El arzobispo mercedino advirtió además que el Bicentenario es "un desafío insoslayable" para la democracia argentina, y afirmó que el período jubilar 2010-2016 reclama e interpela a "elaborar proyectos políticos, a presentar propuestas sociales y culturales, y a mejorar la calidad de nuestras instituciones", porque "acá se pone en juego nuestra capacidad de ser Nación, que como rezamos en la conocida oración por la Patria, ‘una Nación cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común'".

"Aprendamos de nuestras crisis, hagamos de nuestros desencuentros una oportunidad de crecimiento. De nada sirve llorar sobre las cenizas. Nunca ha ayudado la falta de esperanza. Solo se puede crecer en la comunión y el amor recíproco", aseveró."Nos debemos un dialogo magnánimo y sereno, que significa abrirnos camino a través de la palabra y para eso debemos escucharnos con respeto y fortalecer el consenso sobre referencias comunes y constantes, más allá de partidismos e intereses personales", aseveró. También marcó como desafíos "impostergables" el trabajar por una educación para todos, saldar la deuda con los pueblos originarios y promover la igualdad y el desarrollo social, aunque reconoció que "no será tarea fácil incluir a todos".

Monseñor Radrizzani consideró, además que "como argentinos y argentinas nos debemos un mayor desarrollo federal, sano y armónico. Llevamos transitados el mayor período en régimen democrático de nuestra historia y son apenas 27 años. Hemos de promover, como dice el papa Benedicto ‘una mayor fidelidad a la democracia, ya que es la única que puede garantizar la igualdad y los derechos de todos'. Se trata, explica más adelante en el mismo discurso, de una democracia con valores, es decir que busque la verdad y se pruebe en la justicia".

"El desafío de una educación para todos y que, como decía el gran educador de la juventud San Juan Bosco tenga por finalidad lograr ‘honestos ciudadanos y buenos cristianos'. Otro desafío impostergable será saldar nuestra deuda con los pueblos originarios. Ambas tareas nos permitirán construir nuestro futuro en paz y prosperidad", agregó. "Estamos ante una oportunidad única, ya sea a nivel mundial, donde la llamada globalización nos desafía a no perder nuestra identidad ni replegarnos sobre nosotros mismos. Se trata de enriquecernos dándonos. También es una ocasión propicia y hasta necesaria para una mayor integración al continente, a la América latina que conforman nuestros hermanos más cercanos: la patria grande soñada por San Martín y por Bolívar", indicó.

Monseñor Radrizzani concluyó la acción de gracias poniendo el Bicentenario "una vez en tus manos María de Luján, para que nos alcances de tu Hijo Jesús la fortaleza y la sabiduría que nos encaminen decididamente hacia la Patria de hermanos que soñamos", y pidiendo al Señor que conceda a los argentinos: Humildad para poder servirte en los pobres. Esperanza para superar las dificultades. Paciencia para saber construir con generosidad y alegría. Hambre y sed de justicia para trabajar por un mundo nuevo. Misericordia para sabernos perdonados. Un corazón puro para descubrirte en todos. Ser artesanos de la paz en cada día de nuestra vida. En una palabra, no avergonzarnos nunca de creer en Ti y vivir con coherencia el Evangelio. Jesucristo Señor de la historia, te necesitamos. Sé nuestro Pastor y guíanos siempre".

Benedicto XVI y la Argentina

El papa Benedicto XVI expresó su cercanía con el pueblo argentino, a quien encomienda en sus oraciones, con motivo de los festejos por los 200 años de la Patria. Lo hizo a través del nuncio apostólico, monseñor Adriano Bernardini, quien antes de empezar el Te Deum, leyó un mensaje del papa Benedicto XVI a la Presidenta y al pueblo argentino.

"Me es grato hacer llegar mi felicitación más cordial con ocasión de la fiesta nacional y expresó vivamente mi afecto y cercanía espiritual a todos los argentinos, a los cuales encomiendo en mis oraciones, pidiendo al Señor que los bendiga abundantemente con la concordia, la paz y la prosperidad", leyó el diplomático que participó de la ceremonia en carácter en "enviado extraordinario" del Pontífice.



Los fieles se acercan a celebrar el Bicentenario a los pies de la Virgen de Luján (fotografía de La Nación On Line)

martes, 25 de mayo de 2010

ACTUALIDAD: Bicentenario Argentino: ¿Ya es hora de pensar la patria, no?


Queridos amigos y hermanos del blog: hoy les propongo que hablemos de política, pero quédense tranquilos, no voy hacer propaganda partidista, sino hablar en el sentido más amplio y más noble del término; hablaré como argentino de nuestro ser “independientes” como nación. Esto en relación, por supuesto, a la celebración del Bicentenario de la República Argentina que tiene lugar hoy 25 de mayo de 2010, doscientos años después de la Revolución de Mayo de 1810 en la cual se destituyó al virrey español Baltasar Hidalgo de Cisneros, dando lugar a la creación de una Junta de gobierno conformada por destacados representantes del pueblo. Así tuvo su origen el primer gobierno patrio.

Se conoce como el surgimiento del Estado Argentino al período de la historia de la Argentina durante el cual la autoridad de la monarquía española llega a su fin en el virreinato del Río de la Plata, el cual se disgrega en diversas unidades políticas y se produce la conformación jurídico-política de lo que hoy es la República Argentina. Con el primer antecedente en las invasiones inglesas, este proceso se inicia propiamente con la Revolución de Mayo y culmina con la sanción de la Constitución Nacional en 1853.

La abdicación de Carlos IV y su hijo Fernando VII dejó vacante el trono español por lo que los virreinatos podían tomar decisiones por sí solos. En Buenos Aires, se declaró al Cabildo como órgano representante de la voluntad popular y depositario de la soberanía y se conforma la Junta Provisional Gubernativa, o Primera Junta, que juró en la tarde del 25 de mayo de 1810. Su formación marcó el comienzo del ejercicio del poder por parte de los criollos, prescindiendo de las autoridades existentes en España.

El resto de la organización virreinal siguió intacta: audiencias, gobernadores, intendentes y cabildo permanecían en sus funciones. La Junta envió una circular a las provincias solicitando la designación de representantes para unírseles. El 28 de mayo la Junta dictó su propio reglamento. Las milicias fueron transformadas en regimientos regulares, dando origen al ejército de la revolución. Así comienza el proceso de “independencia” de la Nación Argentina.

Según el diccionario ser independiente es “no depender de otras personas”, y es lo mismo que decir ser autónomo o libre. Y según esta definición, la Argentina lo es en parte. No será del todo independiente mientras no sepa “pensar sola”. Y para desarrollar estas ideas le cedo la palabra a uno de los hombres que más “pensó” la patria, el P. Leonardo Castellani, que quizás sea –desgraciadamente- alguien a quien poco o nada se citará en la celebración. En un libro póstumo llamado “Las ideas de mi tío el cura”, nos presenta su esquema de los grados de “ser independiente” en la persona humana, realidad que podemos aplicar análogamente a una nación:

Del nacimiento hasta sus 7 años el hombre no piensa solo ni enseñado: por eso a los 7 años ponemos el uso de la razón naciente. La actividad intelectual se va elaborando entonces por medio de un intenso y gozoso arraigo de sensaciones. Es la época en que el niño hace “el descubrimiento del ser”, de la realidad que lo rodea.

De sus 7 a los 14 años el hombre no piensa sólo pero sí enseñado: Es el tiempo de la escuela. Es el tiempo del creer, de empezar a usar la memoria y la imaginación, el tiempo del construir. A los 14 años se comienza a pensar solo.

De los 14 a los 21 años el hombre puede pensar solo: y no sólo que puede sino que debe pensar solo. Es el tiempo de la ciencia, de la acción y de la filosofía, acompañado como de la mano por la fe, la creencia y la enseñanza. Pero es el momento de enfrentarse a solas con la Verdad. A los 21 años dado ya por maduro llega a la mayoría de edad y el disfrute y responsabilidad de sus bienes.

Comparemos la Argentina a esto que hemos explicado: ¿Cree Usted que la Argentina piensa sola? No. Hasta ahora y a lo largo de estos doscientos años han pensado por nosotros España, Francia, Italia y, ¿hace falta decirlo? Estados Unidos. Hemos copiado nuestra Constitución como quien alza de un mueble un reloj y lo pone en otro. Hemos hecho ciudades europeas y norteamericanas. Hasta la literatura europea hemos copiado. Todo esto lo hemos hecho bien, honestamente, como buenos discípulos.

Pero ya es hora de dejar de copiar y empezar a pensar solos y construir solos nuestra patria. Seremos independientes, cuando tengamos el cerebro despegado y las manos libres. Pero para esto hay que estudiar en serio, trabajar en serio, gobernar en serio, y por sobre todo, rezar en serio.

La patria grande que soñamos la construimos desde Cristo o nunca será una realidad. Que nuestra Señora de Luján, Patrona de la República Argentina, nos ayude a “pensar la patria” y de su mano empezar a construirla.

Desde la que es –con razón- la Madre Patria, a cada hermano argentino que visita mi blog, con “corazón argentino” les mando mi bendición. ¡Feliz Bicentenario Patrio!

Padre José Medina


jueves, 20 de mayo de 2010

CATEQUESIS PAPA: "El mensaje de Fátima va más allá de las amenazas, los peligros y los horrores de la historia y nos invita a confiar en Dios"

CIUDAD DEL VATICANO, 19 MAY 2010 (VIS).-Benedicto XVI rememoró en la catequesis de la audiencia general de los miércoles el viaje apostólico que efectuó a Portugal entre el 11 y el 14 de mayo, con motivo del décimo aniversario de la beatificación de los pastorcillos Jacinta y Francisco. El Santo Padre afirmó que a lo largo de todo su viaje se sintió "sostenido espiritualmente" por su predecesor Juan Pablo II, "que visitó Fátima tres veces, dando las gracias a la "mano invisible" que lo liberó de la muerte durante el atentado del 13 de mayo, aquí en esta misma Plaza de San Pedro".

Durante la misa en Lisboa, la capital "de la que partieron a través de los siglos tantos misioneros para llevar el Evangelio a muchos continentes", el Papa animó a los diversos componentes de la Iglesia local a "una vigorosa acción evangelizadora en los distintos sectores de la sociedad, para ser sembradores de esperanza en un mundo marcado a menudo por la desconfianza" y en particular, exhortó a los creyentes a "anunciar la muerte y resurrección de Cristo, corazón del cristianismo, fulcro y apoyo de nuestra fe y causa de nuestra alegría".

Benedicto XVI se refirió después a su encuentro con los representantes del mundo de la cultura en Belem, donde resaltó "el patrimonio de valores con que el cristianismo ha enriquecido la cultura, el arte y la tradición del pueblo portugués. En esta noble tierra, como en cualquier otro país profundamente influenciado por el cristianismo, se puede construir un futuro de entendimiento fraternal y cooperación con las otras instancias culturales, abriéndose recíprocamente a un diálogo sincero y respetuoso".

En Fátima, "una ciudad marcada por una atmósfera de misticismo genuino en la que se siente de forma casi palpable la presencia de la Virgen", el Papa fue "un peregrino con los peregrinos" y depositó en la Cova da Iria ante María "las alegrías y esperanzas y también los sufrimientos del mundo entero". Asimismo, el Papa recordó las vísperas celebradas con los sacerdotes, religiosos, religiosas y diáconos de Portugal en la iglesia de la Santísima Trinidad, a quienes dio las gracias "por su testimonio a menudo silencioso y no siempre fácil y su fidelidad al Evangelio y a la Iglesia", invitándoles a seguir en este Año Sacerdotal el "luminoso ejemplo del cura de Ars".

Durante el rezo del Rosario con cientos de miles de personas en la noche del 12 de mayo, víspera de la primera aparición de la Virgen, el Santo Padre observó que "esa oración tan querida por el pueblo cristiano ha encontrado en Fátima un centro propulsor para toda la Iglesia y el mundo". "Podríamos decir -afirmó- que Fátima y el Rosario son casi sinónimos". En la solemne misa del 13 de mayo, celebrada en la explanada de Fátima y a la que asistió medio millón de personas, el Papa reafirmó que "el mensaje de Fátima, comprometido y al mismo tiempo consolador, está cargado de esperanza. Es un mensaje centrado en la oración, la penitencia y la conversión que se proyecta más allá de las amenazas, de los peligros y horrores de la historia, para invitar a la humanidad a confiar en la acción de Dios, a cultivar la gran Esperanza, a experimentar la gracia del Señor para enamorarse de Él, fuente del amor y de la paz".

A las organizaciones de la pastoral social, el pontífice propuso "el estilo del Buen Samaritano para salir al encuentro de las necesidades de los hermanos más necesitados y para servir a Cristo promoviendo el bien común". En la Eucaristía celebrada en Oporto, "la Ciudad de la Virgen", el Papa "recordó el compromiso de testimoniar el Evangelio en todos los ambientes, ofreciendo al mundo a Cristo resucitado para que toda dificultad, sufrimiento o miedo se transforme por el Espíritu Santo, en ocasión de crecimiento y de vida".

"Sabiduría y Misión -concluyó Benedicto XVI- ha sido el lema de mi viaje apostólico a Portugal, y en Fátima la Virgen María nos invita a caminar con gran esperanza, dejándonos llevar por la sabiduría que viene de las alturas, que se ha manifestado en Jesús, la sabiduría del amor para traer al mundo la luz y la alegría de Cristo".

El Santo Padre visita a la Virgen de Fátima y Ella sale a su encuentro.



Cada paso del Papa fue precedido por la Imagen Peregrina de Fátima.


Benedicto XVI, peregrino entre peregrinos, camino a la Santa Misa.



Una multidud acompaña a Benedicto XVI en la Santa Misa en Fátima.




El Santo Padre a los pies de la Virgen sabiendo que "al final su Corazón Inmaculado triunfará".



El Papa ora ante la Virgen por nosotros, por el mundo entero.

miércoles, 19 de mayo de 2010

ACTUALIDAD: Multitudinaria muestra de solidaridad, afecto y reconocimiento a la persona y magisterio de Benedicto XVI

Queridos amigos y hermanos del blog: El Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Tarcisio Bertone, señaló que la multitudinaria demostración de solidaridad y apoyo al Papa Benedicto XVI ante los ataques mediáticos del que es objeto, y que reunió a unas 200 mil personas el pasado domingo en la Plaza de San Pedro para el rezo del Regina Caeli, son una muestra del deseo de muchos cristianos de renovar "el corazón de la Iglesia".

En declaraciones a Radio Vaticano, comentó que "la manifestación que se ha desarrollado aquí en Roma dice todo del afecto que circunda al Papa", no sólo de los católicos italianos sino de los fieles de todo el mundo. Esta presencia masiva "también habla de la voluntad, de los buenos propósitos de los cristianos auténticos –pertenecientes a los diversos movimientos– de renovar desde lo profundo el corazón de la Iglesia, de hacer penitencia por los pecados que están en la Iglesia y el mundo; y de desarrollar un esfuerzo por un testimonio límpido, claro y coherente con el Evangelio de Cristo".


Éste, continuó el Secretario de Estado, "es el sentido más bello de esta manifestación y de las grandes manifestaciones en Portugal", concluyó refiriéndose al reciente viaje del Papa Benedicto XVI en el que rezó junto a cientos de miles de peregrinos a los pies de la Virgen de Fátima.

EL PAPA AGRADECE LA CERCANIA
DE LA IGLESIA Y DEL PUEBLO ITALIANO

CIUDAD DEL VATICANO, 16 MAY 2010 (VIS).-Después del rezo del Regina Coeli, el Papa agradeció la "presencia y confianza" de las 200.000 personas presentes en la Plaza de San Pedro y en Via della Conciliazione. "Hoy mi primer saludo -dijo- se dirige a los fieles laicos procedentes de toda Italia y al cardenal Angelo Bagnasco, que les acompaña como presidente de la Conferencia Episcopal. ¡Os doy las gracias de corazón, queridos hermanos y hermanas, por vuestra cálida y numerosa presencia!".

"Respondiendo a la invitación del Consejo Nacional Italiano de las Asociaciones Laicales, habéis adherido con entusiasmo a esta hermosa y espontánea manifestación de fe y de solidaridad, en la que participa también un importante grupo de parlamentarios y de administradores locales. A todos deseo expresar mi más sentido reconocimiento. Saludo también a los miles de inmigrantes, conectados con nosotros desde la Plaza de San Juan de Letrán, junto al cardenal vicario Agostino Vallini, con motivo de la "Fiesta de los Pueblos".

"Queridos amigos -continuó-, hoy demostráis el gran afecto y la profunda cercanía de la Iglesia y del pueblo italiano al Papa y a vuestros sacerdotes, que diariamente os atienden, para que en el compromiso de renovación espiritual y moral podamos servir cada vez mejor a la Iglesia, el Pueblo de Dios, y a cuantos se dirigen a nosotros con confianza".


El Santo Padre afirmó que "el verdadero enemigo que hay que temer y combatir es el pecado, el mal espiritual, que a veces, por desgracia, también contagia a los miembros de la Iglesia. Vivimos en el mundo, dice el Señor, pero no somos del mundo, aunque tenemos que estar precavidos ante sus seducciones. Por el contrario, debemos tener miedo del pecado y por este motivo estar profundamente arraigados en Dios, siendo solidarios en el bien, en el amor, en el servicio. Es lo que la Iglesia, sus ministros, unidos a sus fieles, han hecho y siguen haciendo con ferviente compromiso por el bien espiritual y material de las personas en todas las partes del mundo. Es lo que especialmente vosotros tratáis de hacer habitualmente en la parroquias, en las asociaciones y en los movimientos: servir a Dios y al hombre en el nombre de Cristo".


El Papa concluyó animando a "seguir juntos con confianza en este camino, y que las pruebas, que el Señor permite nos lleven a una mayor radicalidad y coherencia. Es hermoso ver hoy esta multitud en la Plaza de San Pedro, así como ha sido emocionante para mí ver en Fátima la inmensa multitud que, escuchando a María, ha rezado por la conversión de los corazones. Renuevo hoy este llamamiento, alentado por vuestra presencia tan numerosa. ¡Gracias!".

lunes, 17 de mayo de 2010

JÓVENES: Carta a una chica de 16 años

Escribe:
Mons. Jesús García Burillo,
Obispo de Ávila, España

22 de febrero de 2010

Hola, Clara:

Contesto a tu carta en la que me expones tu inquietud ante tantas informaciones que estás recibiendo, especialmente sobre la “ley del aborto”. Los católicos nos oponemos a ella, pues consideramos que es una reforma innecesaria e injusta. Te escribo esta carta para que puedas conocer mejor las razones.

El argumento más repetido a favor de esta ley es el derecho de la madre a decidir libremente sobre sí misma. Nunca se habla del nuevo ser que ha sido engendrado en su seno ni del derecho a la vida que él tiene. ¿Puede alguien acabar con la existencia de un ser humano? ¿Te imaginas a ti misma destruyendo a ese niño, anulando su pleno derecho a la vida?

Los cristianos consideramos el aborto como un crimen porque estamos convencidos de que la célula resultante de la unión de los gametos es una persona humana. Lo que nos da derecho a la vida es el hecho mismo de existir, no el momento en que nos encontramos de nuestro desarrollo. Pregúntate por qué un feto de noventa y nueve días goza de la protección del Estado, mientras uno de noventa y ocho puede eliminarse impunemente. ¿Qué cambio sustancial acontece en esas veinticuatro horas?

La Iglesia cree que la dignidad personal le viene al hombre por el hecho de ser creado a imagen de Dios, de ser amado por Él «desde el vientre materno», como afirman los profetas, y sobre todo, de poseer la misma naturaleza que asumió Cristo en su encarnación. Al hacerse uno de nosotros, su divinidad santificó la condición humana. Como todos nosotros, Jesús también estuvo en el seno de una madre.

Fuera del cristianismo no siempre hay unanimidad al definir el concepto de persona. Lo científicamente indiscutible es que el embrión es un individuo de la especie humana genéticamente distinto de la madre. Pues bien, ¿acaso piensas que existe algún ser humano sin dignidad personal, que no tenga derecho a la vida? Siempre que en el pasado se ha afirmado esto, se han perpetrado las peores masacres de la historia.

Algunos piensan que esta ley no supone un cambio sustantivo respecto de la hasta ahora vigente. No es verdad. Sí hay una modificación importantísima: antes el aborto era un delito, despenalizado en algunos supuestos; ahora es un derecho. De la noche a la mañana una misma acción pasa de atentar contra el ordenamiento jurídico a ser una garantía preservada por la ley. Además, ¿obligarán a las escuelas a incluir en sus planes educativos el derecho al aborto al lado del derecho a la educación o a una vivienda digna? Ya ves dónde está la diferencia esencial.

Otro aspecto negativo de esta ley es que, a pesar de lo que dicen, es absolutamente machista: porque descarga al varón de toda responsabilidad, que ahora recae exclusivamente sobre la mujer. ¿Tú lo crees justo? También es negativo que la ley suponga que la sexualidad no tiene nada que ver con la afectividad. Sabes que los cristianos pensamos que las relaciones sexuales no son un juego, sino la mejor expresión de una afectividad consolidada y comprometida, abierta a la vida. De forma única se dan estas condiciones en el ámbito del matrimonio.

Finalmente, aunque lo ideal es que una chica no conciba a un niño hasta no estar casada, si esto sucede ¿dónde está escrito que ser madre joven es una desgracia insuperable? Una mujer que tiene un niño no deseado es libre para orientar su vida y su maternidad de muchas maneras. Sin embargo, una mujer que ha abortado es ya para siempre prisionera de su decisión, pues nada de lo que haga podrá devolver la vida al hijo que ha matado. El Estado, que facilita al máximo el aborto o la píldora abortiva, aun sabiendo las consecuencias negativas que trae para la mujer, debería ayudar con mayor empeño a las jóvenes embarazadas, como lo hacen muchas instituciones de la Iglesia.

Los cristianos, siguiendo el Evangelio de Jesús y junto a otros hombres de buena voluntad, defendemos a los más pobres y necesitados, a aquellos que no se pueden defender. Por eso, de la misma manera que luchamos por la vida del niño explotado y hambriento, del joven enganchado a la droga, del emigrante, del parado o del enfermo a punto de morir, con igual firmeza denunciamos el aborto y apoyamos a una joven embarazada.

Mi última consideración es que te apoyes en tu familia, en tus padres, que los aprecies como un regalo de Dios y que les pidas consejo siempre. También que busques una buena educación afectiva y sexual y estés prevenida ante quienes te ofrecen sexo sin afecto o “sexo sí, hijos no”. Por último no confundas el amor con el placer. El placer, separado del amor, tiende al egoísmo, pero unido al amor auténtico, que siempre es generoso, puede realizarte plenamente como persona.

Todo lo que aquí te escribo necesitaría una profundización mayor. Soy consciente de ello. Si te interesa, tu párroco, tu catequista o tu profesor de religión te ayudarán a resolver cualquier pregunta o comentario que tengas. Si necesitas algo de mí, estoy a tu disposición.

Reza por mí, como yo lo hago por ti.
Y recibe un cariñoso saludo de tu amigo,

Jesús, Obispo de Ávila

sábado, 15 de mayo de 2010

SANTORAL: San Isidro Labrador, Patrono de Madrid

Una vida oculta con Cristo en Dios que nos arrastra. Una vida humilde y sencilla que pone la santidad al alcance de todos. Labrador incansable hasta la ancianidad, riega con sudores heredades ajenas. Un santo con paño burdo y capa parda. Aguijada en mano, guía la yunta arando la tierra. Espera paciente el fruto valioso de la tierra, mientras recibe la lluvia temprana y tardía.

En sus largas horas de oración, mientras abre surcos o siega espigas, otea el futuro y se ofrece por un mundo mejor. Esposo y padre, santifica la vida del hogar Bautizado de a pie, ni sacerdote ni religioso, se ofrece casi noventa años por la santidad del trabajo y de la familia. Nos enseña a hacer del trabajo de cada día plegaria de alabanza que humanice nuestro mundo.

Una aldea, Mayoritum, era el Madrid de hoy. A finales del siglo XI, le ve nacer en el reinado de Alfonso VI de Castilla. Se asienta en una colina que se eleva sobre el Manzanares cara a la meseta que la circunda. Recibe el Bautismo probablemente en la Parroquia de San Andrés, una de las más viejas de la futura capital. Le llaman Isidro, síncope de Isidoro, en recuerdo quizá del insigne arzobispo de Sevilla.

Padres muy pobres, pero ricos en fe, son los suyos. En su corazón infantil cultivan el amor a Dios. La precaria situación económica familiar le obliga a dedicarse a los pocos años a las rudas faenas del campo. Nunca salió a su trabajo sin oír muy de madrugada la Santa Misa y encomendarse a Dios y a su Madre Santísima. A pesar de su jornada agotadora, jamás deja de hacer ayunos y abstinencias.

Huérfano a los pocos años, se ve abandonado. La soledad es la patria de los fuertes, y el silencio su plegaria. Niño aún, tiene que ganarse la vida. Trabaja como labriego de varios señores. Es fiel e incansable. La envidia se ceba siempre en la virtud ajena. Sus compañeros le acusan de que descuida el trabajo por estar embebido en la oración. No se altera, y con elegancia evangélica perdona y olvida. Supera con viril y cristiana entereza los asaltos de la crítica, pone amor donde hay odio, perdón donde hay ofensa, unión donde hay discordia.

Era costumbre en Castilla que el señor entregase como salario a sus criados unas parcelas de tierra, el pegujal. Trabaja su pegujal y logra cuantioso grano. La avaricia del amo coloca al santo en trance difícil. Calma las iras del dueño. Le dice: "Tomad, señor, todo el grano. Yo me quedaré con la paja". Dios se encarga siempre de confundir la envidia y codicia. El poco trigo que entre la paja había quedado, se multiplica milagrosamente con pasmo de todos.

En Torrelaguna conoce a María, con la que contrae un esponsalicio santo. Ella, según los biógrafos, es cristiana recia, amante del trabajo y asidua en la oración. La historia la conoce con el nombre de Santa María de la Cabeza. Al morir, su cabeza fue trasladada a una ermita no lejos de Torrelaguna. Los esposos desean consagrarse más a Dios, y deciden vivir separados. María se retira a una ermita y el santo permanece solo. Volverían a unirse en los últimos años de su vida y tienen un hijo único.

Lustros y lustros de trabajo sencillo, oculto y gozoso. Sabe que esta vida es buena pero miserable, y que la eterna es mejor y además feliz. El santo es tan pobre que no podía serlo más. No cultiva su prado, viña o pegujal, y trabaja los campos de otro: "Señor amo, ¿a dónde hay que ir mañana?" Así le señalan la tarea de la jornada. Sembrar, arar, barbechar, limpiar y podar vides o levantar la cosecha.

Horas y horas de labor bajo sol calcinante o lluvia pertinaz. Un trabajo ennoblecido por las claridades de la fe. Nunca se fatiga, y si se fatiga ama la misma fatiga, pues el amor le hace encontrar descanso en el trabajo. Las mesetas de Castilla quedarán siempre iluminadas y fecundadas con su sencillez y paciencia. No hizo nada extra, pero fue un héroe que sembraba en la tierra una cosecha de eternidad. En su zamarra de labriego podría bordarse una cruz y un arado. Con letras de oro, “ora et labora”.

Sus émulos, llenos de envidia que carcome al que la tiene y no mella la virtud ajena, no cejan en la persecución. Le calumnian nuevamente de no rendir en el trabajo, embebido en la oración. El dueño del campo se cerciora de la inocencia de su mayoral, al ver que mientras Isidro labra, dos ángeles empuñaban la mancera y conducían la yunta de bueyes con que araba.

Adalid y protector de Madrid, se ofrecería pidiendo coraje y valentía para los primeros cristianos. Durante centurias evangelizarían Madrid cristinizándolo como fermento en la masa. Su corazón saltaría de gozo al ver surgir en la capital multitud de familias consagradas religiosas y laicas, que como grano de mostaza cubrirían el mundo con sus ramas.

En los últimos años de su vida, cuando Isidro está aquejado por grave enfermedad -tiene unos noventa años-, María vuelve de la ermita para cuidarle. Próximo a expirar, hizo humildísima confesión de sus faltas, recibió el Viático y exhortó a los suyos al amor a Dios y al prójimo.

Su cuerpo lo entierran en el cementerio de San Andrés. Se conservó allí incorrupto cuarenta años a pesar de las inclemencias del tiempo. Un amigo suyo lo trasladó a la Parroquia. En 1563, delegados de la Santa Sede abren el sepulcro, y encuentran el cuerpo intacto. Felipe III se libra de una enfermedad por su intercesión, y solicita su beatificación. Paulo V la decreta en 24 de junio de 1619. Tres años más tarde Gregorio XV lo canoniza en 13 de mayo de 1622, a una con Felipe Neri y tres españoles más.

Arado, esteva y aguijada de Isidro son inmortales como la pluma de santa Teresa de Jesús, el genio organizador de san Ignacio de Loyola, el ardor misionero de san Francisco Javier, subieron el mismo día a los altares. El arte de Goya nos legó un delicioso grabado del santo "San Isidro de rodillas". Se conserva en la Biblioteca Nacional, y el gremio de plateros de Madrid costeó la rica urna de plata que guarda sus restos en la catedral vieja de Madrid.

viernes, 14 de mayo de 2010

SACERDOCIO: Acto de consagración de los sacerdotes al Corazón Inmaculado de María

Queridos amigos y hermanos del blog: les comparto la oración que elevó el Santo Padre Benedicto XVI en la Iglesia de la Santísima Trinidad de Fátima, en la tarde del miércoles 12 de mayo, en el acto de consagración de los sacerdotes al Corazón Inmaculado de María al final de las vísperas con sacerdotes, religiosas, religiosos, seminaristas y diáconos.
Recemos y mucho por la santidad y fidelidad de todos los sacerdotes.
Con mi bendición.
Padre José Medina

* * *

Madre Inmaculada,
en este lugar de gracia,
convocados por el amor de tu Hijo Jesús,
Sumo y Eterno Sacerdote, nosotros,
hijos en el Hijo y sacerdotes suyos,
nos consagramos a tu Corazón materno,
para cumplir fielmente la voluntad del Padre.

Somos conscientes de que, sin Jesús,
no podemos hacer nada (Cf. Juan 15,5)
y de que, sólo por Él, con Él y en Él,
seremos instrumentos de salvación para el mundo.

Esposa del Espíritu Santo,
alcánzanos el don inestimable
de la transformación en Cristo.
Por la misma potencia del Espíritu que,
extendiendo su sombra sobre ti,
te hizo Madre del Salvador,
ayúdanos para que Cristo, tu Hijo,
nazca también en nosotros.
Y, de este modo, la Iglesia pueda
ser renovada por santos sacerdotes,
transfigurados por la gracia de Aquel
que hace nuevas todas las cosas.

Madre de Misericordia,
ha sido tu Hijo Jesús quien nos ha llamado
a ser como Él:
luz del mundo y sal de la tierra
(Cf. Mateo 5,13-14).

Ayúdanos,
con tu poderosa intercesión,
a no desmerecer esta vocación sublime,
a no ceder a nuestros egoísmos,
ni a las lisonjas del mundo,
ni a las tentaciones del Maligno.

Presérvanos con tu pureza,
custódianos con tu humildad
y rodéanos con tu amor maternal,
que se refleja en tantas almas
consagradas a ti
y que son para nosotros
auténticas madres espirituales.

Madre de la Iglesia,
nosotros, sacerdotes,
queremos ser pastores
que no se apacientan a sí mismos,
sino que se entregan a Dios por los hermanos,
encontrando la felicidad en esto.
Queremos cada día repetir humildemente
no sólo de palabra sino con la vida,
nuestro "aquí estoy".

Guiados por ti,
queremos ser apóstoles
de la Divina Misericordia,
llenos de gozo por poder celebrar diariamente
el Santo Sacrificio del Altar
y ofrecer a todos los que nos lo pidan
el sacramento de la Reconciliación.

Abogada y Mediadora de la gracia,
tú que estas unida
a la única mediación universal de Cristo,
pide a Dios, para nosotros,
un corazón completamente renovado,
que ame a Dios con todas sus fuerzas
y sirva a la humanidad como tú lo hiciste.

Repite al Señor
esa eficaz palabra tuya: "no les queda vino" (Juan 2,3),
para que el Padre y el Hijo derramen sobre nosotros,
como una nueva efusión,
el Espíritu Santo.

Lleno de admiración y de gratitud
por tu presencia continua entre nosotros,
en nombre de todos los sacerdotes,
también yo quiero exclamar:
"¿quién soy yo para que me visite
la Madre de mi Señor? (Lucas 1,43)

Madre nuestra desde siempre,
no te canses de "visitarnos",
consolarnos, sostenernos.
Ven en nuestra ayuda
y líbranos de todos los peligros
que nos acechan.
Con este acto de ofrecimiento y consagración,
queremos acogerte de un modo
más profundo y radical,
para siempre y totalmente,
en nuestra existencia humana y sacerdotal.

Que tu presencia haga reverdecer el desierto
de nuestras soledades y brillar el sol
en nuestras tinieblas,
haga que torne la calma después de la tempestad,
para que todo hombre vea la salvación
del Señor,
que tiene el nombre y el rostro de Jesús,
reflejado en nuestros corazones,
unidos para siempre al tuyo.

Así sea.
Su Santidad Benedicto XVI

jueves, 13 de mayo de 2010

CATEQUESIS PAPA: "La persecución más grande a la Iglesia no procede de enemigos externos, sino que nace del pecado en la Iglesia"

Queridos amigos y hermanos del blog: con motivo del viaje pastoral del Santo Padre Benedicto XVI al Santuario de Fátima, Portugal, no se ha realizado ayer la tradicional “catequesis de los miércoles” del Papa. En su lugar les comparto la síntesis de la Conferencia de Prensa que Benedicto XVI realizó ante los periodistas acreditados que viajaban con él, que es por supuesto, una más que interesante catequesis papal.

ENTREVISTA AL PAPA DURANTE
EL VUELO RUMBO A LISBOA

CIUDAD DEL VATICANO, 11 MAY 2010 (VIS).-Benedicto XVI respondió -como es tradicional- a las preguntas de los periodistas que esta mañana le acompañaban en el vuelo rumbo a Lisboa.

- Secularización:

Al preguntarle sobre la secularización que experimenta en estos momentos Portugal, país que en el pasado era profundamente católico, el Santo Padre respondió que Portugal "ha llevado la fe a todos los lugares del mundo, una fe valiente, inteligente y creativa". Tras poner de relieve que "la dialéctica entre fe y secularización en Portugal tiene una larga historia", el Papa señaló que "en estos siglos de dialéctica entre iluminismo, secularismo y fe, no faltaron personas que querían crear puentes y crear un diálogo".

"Pienso -continuó- que precisamente la tarea y la misión de Europa en esta situación consiste en encontrar este diálogo, integrar fe y racionalidad moderna en una única visión antropológica, que da plenitud al ser humano y hace también comunicables las culturas humanas. Por eso, diría que la presencia de la secularización es algo normal, pero la separación, la contraposición entre secularismo y cultura de la fe es anómala y debe ser superada. El gran desafío de este momento consiste en que los dos se encuentren, y de este modo hallen su verdadera identidad. Esta es una misión de Europa y una necesidad humana de nuestra historia".

- Crisis económica:

Respondiendo a otra pregunta sobre la actual crisis económica, que podría poner en peligro, según algunos, el futuro de la Unión Europea, Benedicto XVI subrayó que "la ética no es algo externo, sino interno a la racionalidad y al pragmatismo económico". El Papa confesó que "la fe católica, cristiana (...) descuidaba a menudo las cosas concretas, las cuestiones económicas del mundo, pensando sólo en la salvación individual".

"Toda la tradición de la doctrina social de la Iglesia trata de ampliar el aspecto ético y de la fe, más allá del individuo, hasta llegar a la responsabilidad por el mundo, a una racionalidad "conformada" por la ética. Por otra parte -concluyó-, los últimos acontecimientos en el mercado de estos últimos dos o tres años han demostrado que la dimensión ética es interna y debe penetrar en la acción económica; porque el ser humano es uno, y se trata de una antropología sana y solo así se resuelve el problema y Europa realiza su misión".

- El mensaje de Fátima y el 3º secreto:

La tercera pregunta fue sobre el significado de las apariciones de Fátima y si el tercer secreto, además del atentado a Juan Pablo II, hacía referencia al sufrimiento de la Iglesia en nuestros días a causa de los abusos sexuales a menores.

"Además de la gran visión del sufrimiento del Papa, que en primera instancia podemos referir a Juan Pablo II, se indican realidades del futuro de la Iglesia que poco a poco se van mostrando", dijo Benedicto XVI. "Por eso es verdad que, además del momento indicado en la visión, se habla de la necesidad de una pasión de la Iglesia que, naturalmente se refleja en la persona del Papa, pero el Papa es Iglesia y por tanto lo que se anuncia son sufrimientos de la Iglesia

"En cuanto a las novedades que hoy podemos descubrir en este mensaje -prosiguió el Santo Padre-, encontramos que los ataques al Papa y a la Iglesia no sólo vienen del exterior, sino que los sufrimientos de la Iglesia proceden de dentro, del pecado que existe en la Iglesia. Esto se ha sabido siempre, pero hoy lo vemos de una forma aterradora: que la persecución más grande a la Iglesia no procede de enemigos externos, sino que nace del pecado en la Iglesia. Y por lo tanto, la Iglesia tiene una profunda necesidad de aprender la penitencia, de aceptar la purificación, de aprender el perdón, pero también la necesidad de justicia. El perdón no sustituye a la justicia".

sábado, 8 de mayo de 2010

VIRGEN MARÍA: Nuestra Señora de Luján, Patrona de la República Argentina

Queridos amigos y hermanos del blog, ¿se acuerdan cuándo éramos niños y había noche de tormenta, con truenos y relámpagos, y corríamos presurosos a cobijarnos al regazo de nuestra madre? Qué tranquilidad daba el saber que pasara lo que pasara, ella estaba allí, lista para protegernos y darnos todo su amor. Con ese ejemplo, quiero significar lo que sucede en el orden de la fe: tenemos una Madre en el cielo que está pronta a socorrernos y está siempre intercediendo por nosotros ante el trono de su Hijo Jesucristo.

Y esto que experimentamos, cada uno como cristianos, nos sucede también, como nación. La República Argentina tiene una Madre, que por especial designio de Dios, quiso quedarse en nuestra tierra para ser la Madre de todos los argentinos, Aquella que invocamos como: Nuestra Señora de Luján, Patrona de la República Argentina.

El culto a la Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján, data del año 1630, cuando una imagen de la Inmaculada Concepción era transportada en una carreta desde Buenos Aires a Santiago del Estero. Poco después de pasar, al que hoy llamamos el río Luján, se produjo el hecho milagroso que dio origen a esta advocación:

“Al llegar a las orillas del río Luján se detuvieron los troperos a pasar la noche. A la madrugada siguiente, intentan proseguir la marcha, pero los bueyes no pueden mover la carreta. Se quita peso a la carreta, pero es en vano. Después de mucha labor bajan a tierra el cajoncito que contenía la imagen de la Virgen Inmaculada, y todo marcha bien. Los troperos entienden que aquello era un signo del cielo y que la Virgen quería quedarse allí, para ser venerada en aquel lugar”.

Cerca de 400 años han pasado del hecho extraordinario de Luján, pero cuantos milagros de conversiones, curaciones, sanaciones interiores, suceden a diario en la Basílica de Luján, a los pies de la “Limpia y Pura Concepción”. La Virgen ha elegido ese lugar para dispensar desde allí especial protección al pueblo argentino. Al primitivo oratorio le fueron sucediendo capillas e iglesias. Entre 1890 y 1935 se construyó la actual basílica de estilo gótico, solemnemente dedicada el 6 de octubre de 1930.

Desde allí la Virgen ejerce su función de Madre de cada uno y de todos los argentinos, derramando su bendición a cada niño, a cada joven, a cada adulto y a cada hogar de nuestra nación. Llegar física o espiritualmente ante su Sagrada Imagen y ante su Basílica, es llegar al corazón mismo de nuestro pueblo, católico y mariano. Y allí, postrados a los pies de la Virgen Gaucha, pedirle que Argentina sea siempre fiel al Evangelio.

Quizás hoy, 8 de mayo, día de su Solemnidad, puede ser el comienzo de ese ser un poco más hijos de María Santísima, para el bien nuestro y de nuestra Patria, por eso hoy y siempre: “Nuestra Señora de Luján, ruega por nosotros”.

Los invito a ver en You Tube la video-catequesis de “Dios con Nosotros” sobre la historia y devoción a Nuestra Señora de Luján:
http://www.youtube.com/watch?v=dx_MN0-n8oQ

Con mi bendición.
Padre José Medina


Imagen original de Nuestra Señora de Luján (1630)

miércoles, 5 de mayo de 2010

CATEQUESIS PAPA: "Rezar y sostener a los sacerdotes sobre todo en las dificultades"

CIUDAD DEL VATICANO, 5 MAY 2010 (VIS).-En la audiencia general de hoy, celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa habló de la misión del sacerdote de santificar a los seres humanos. Tras hacer hincapié en que "santificar a una persona significa ponerla en contacto con Dios", el Santo Padre afirmó que "parte esencial de la gracia del sacerdocio es el don y la misión de crear este contacto, que se realiza en el anuncio de la palabra de Dios y (...) de un modo particularmente denso, en los sacramentos".

"En las últimas décadas -dijo-, ha habido una tendencia a hacer prevalecer en la identidad y en la misión del sacerdote, la dimensión del anuncio, separándola de la de la santificación, a menudo se ha dicho que es necesario superar una pastoral meramente sacramental". Benedicto XVI subrayó que "el ministro ordenado representa a Cristo, el Enviado del Padre, es su presencia, continúa su misión a través de la "palabra" y el "sacramento", que son los dos pilares fundamentales del servicio sacerdotal". En este contexto señaló que "es necesario reflexionar si en algunos casos, el haber minusvalorado el ejercicio fiel del "munus sanctificandi", no haya quizá representando una debilitación de la misma fe en la eficacia salvífica de los sacramentos y, en definitiva, en el obrar de Cristo y de su Espíritu, a través de la Iglesia, en el mundo".

"Es importante, por tanto -continuó- promover una adecuada catequesis para ayudar a los fieles a comprender el valor de los sacramentos, pero también es necesario, siguiendo el ejemplo del Santo Cura de Ars, estar disponibles y atentos y ser generosos para donar a los hermanos los tesoros de la gracia que Dios ha puesto en nuestras manos, y de los que no somos los "dueños", sino custodios y administradores. Especialmente en nuestro tiempo, en el que, por una parte, parece que la fe debe se debilita y, por otra, hay una profunda necesidad y una búsqueda general de espiritualidad, es necesario que cada sacerdote recuerde que en su misión, el anuncio misionero y el culto nunca se separan y promueva un sano ministerio sacramental para formar al Pueblo de Dios y ayudarlo a vivir plenamente la liturgia, el culto de la Iglesia, los sacramentos como dones gratuitos de Dios, actos libres y eficaces de su acción de salvación".

El Papa señaló que "cada sacerdote sabe que es un instrumento necesario para la acción salvífica de Dios, pero sigue siendo un instrumento. Esto debe hacer más humildes y generosos a los presbíteros en la administración de los sacramentos, en la observancia de las normas canónicas, y también en la profunda convicción de que su misión es asegurar que todas las personas, unidas a Cristo, puedan ofrecerse a Dios como hostia viva, santa, agradable a El". Dirigiéndose a todos los sacerdotes, el Santo Padre les alentó a "vivir con alegría y con amor la liturgia y el culto" y renovó la reciente invitación "a volver al confesionario, como lugar en que celebrar el sacramento de la Reconciliación, pero también como lugar en que "habitar" más a menudo, para que el fiel pueda encontrar misericordia, consejo y consuelo, sentirse amado y comprendido por Dios y experimentar la presencia de la Misericordia divina, junto a la presencia real en la Eucaristía".

"Quisiera invitar también a los sacerdotes -añadió- a celebrar y vivir con intensidad la Eucaristía". Los presbíteros "están llamados a ser ministros de este gran misterio, en el sacramento y en la vida". Asimismo, añadió, "es indispensable que el sacerdote tienda a la perfección moral, que debe habitar todo corazón verdaderamente sacerdotal": también hay un ejemplo de fe y de testimonio de santidad que el Pueblo de Dios se espera justamente de sus pastores".

Benedicto XVI terminó pidiendo a los fieles que fueran "conscientes del gran don que los sacerdotes son para la Iglesia y el mundo; a través de su ministerio, el Señor sigue salvando a los hombres, se hace presente y santifica. Dad gracias a Dios, y sobre todo rezad y sostened a vuestros sacerdotes, especialmente en las dificultades, para que sean cada vez más pastores según el corazón de Dios".

Llamamiento al desarme nuclear y elogio al matrimonio

Al final de la catequesis de la audiencia general el Santo Padre recordó que anteayer, 3 de mayo, se inauguraron en Nueva York, los trabajos de la Octava Conferencia de Examen del Tratado de no proliferación de las armas nucleares. "El progreso hacia un desarme nuclear concertado y seguro -dijo el Papa- está estrechamente vinculado con el cumplimiento pleno y solícito de los compromisos internacionales. La paz, de hecho, se basa en la confianza y el respeto de las obligaciones asumidas y no sólo en el equilibrio de fuerzas. En ese espíritu, aliento las iniciativas que persiguen un desarme progresivo y la creación de zonas libres de armas nucleares, con la perspectiva de su completa eliminación del planeta".

"Exhorto, por tanto, a todos los participantes en la reunión de Nueva York -subrayó- a superar los condicionamientos de la historia y a tejer pacientemente la trama política y económica de la paz para contribuir al desarrollo humano integral y a las auténticas aspiraciones de los pueblos".

Benedicto XVI saludó también a todos los que participarán, a finales de este mes, en el Congreso sobre la familia en Jönköping, Suecia. "Ofrecéis al mundo un mensaje de alegría -afirmó el pontífice- porque el don que Dios nos da con la vida matrimonial y familiar nos permite experimentar algo del amor infinito que une a las tres divinas personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Los seres humanos, creados a imagen y semejanza de Dios, están hechos para el amor. De hecho, en lo profundo de nuestro ser anhelamos amar y ser amados".

"El matrimonio es un verdadero instrumento de salvación, no sólo para los casados, sino para toda la sociedad", concluyó Benedicto XVI. "Al igual que cualquier objetivo que valga verdaderamente la pena, nos interpela y nos llama a estar dispuestos a sacrificar nuestros propios intereses por el bien del otro. Nos obliga a la tolerancia y al perdón. Nos invita a cuidar y proteger el don de vida nueva. (...) Animo vuestros esfuerzos para promover el aprecio y la adecuada comprensión del bien inestimable que el matrimonio y la vida familiar ofrecen a la sociedad".

martes, 4 de mayo de 2010

INTENCIONES PAPA: Mayo de 2010

Queridos amigos y hermanos del blog: les comparto las intenciones del Santo Padre Benedicto XVI para este mes de mayo de 2010 con una síntesis del comentario que ofrece el P. Claudio Barriga, S.J., Director General Delegado del Apostolado de la Oración.

La INTENCIÓN GENERAL para el mes de MAYO de 2010 es: "Para que se ponga fin al vergonzoso e inicuo comercio de seres humanos, que tristemente involucra a millones de mujeres y niños".


Comentario: Uno de los fenómenos más vergonzosos, injustos y ultrajantes de nuestros tiempos es la trata de personas para la explotación sexual o laboral, contra la libre voluntad de las víctimas. No se trata de otra cosa que de esclavitud, que aún en nuestro mundo moderno envuelve a millones de personas en todos los continentes.

La trata de personas es un delito que se ha incrementado en forma importante a nivel mundial desde la década del 90. Entre los abusos que comúnmente experimentan las víctimas de trata se cuentan “la violación, la tortura, la servidumbre por deuda, el confinamiento ilegal y las amenazas contra los familiares o personas allegadas a las víctimas así como otras formas de violencia física, sexual y sicológica” aclara la Oficina Internacional para las Migraciones, OIM. La entidad agrega que “la demanda de mano de obra barata, de servicios sexuales y de ciertas actividades delictivas son las causas originarias de la trata de personas. La falta de oportunidades y recursos, así como de poder social son otros factores que contribuyen a este fenómeno”.

Según información de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, a 2005 la trata de personas era uno de los tres ilícitos más lucrativos a nivel mundial, aventajado sólo por el tráfico de drogas y de armas. Según estimaciones esta actividad reporta al crimen organizado unos 32.000 millones de dólares anuales. Para la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, UNDOC, las víctimas de la trata de personas tienen como principal destino la explotación sexual y los trabajos forzados.

Dada la clandestinidad en la cual operan las mafias es muy difícil saber cuántas son las víctimas de esta grave violación a la dignidad humana. Los números pueden oscilar entre 700 mil a dos millones de personas traficadas cada año. La concentración más alta de tráfico humano o trata de personas se encuentra en Asia, pero es una realidad presente también en los otros continentes.

Resulta difícil imaginar la indecible angustia e impotencia que viven las víctimas que, generalmente, terminan en drogadicción, padeciendo enfermedades de transmisión sexual y cuyo fin no es otro que la muerte en condiciones de inhumana precariedad. Aún así, hay personas que han podido escapar a ese destino.

La voz de alerta del Santo Padre nos invita a trabajar por oponernos, resistir y trabajar para eliminar esta lacra de nuestra sociedad. La intención de oración de este mes constituye un llamado en primer lugar a informarnos sobre el tema, darlo a conocer y evitar que nuestro silencio favorezca a los criminales. Interesémonos en saber cómo y a quién denunciar situaciones sospechosas, esto es, a los organismos especializados de la policía de mi país (cuando estos son fiables), o a otros. Podemos incluso colaborar activamente en instituciones que se encuentran ya trabajando en el tema. Aquí podemos conocer algunas de estas:

•www.proyectoesperanza.org
•www.oim/int
•www.acnur.org
•www.unodc.org
•www.un.org
•www.acnur.org/biblioteca/pdf/6020.pdf

La INTENCIÓN MISIONERA para MAYO de 2010 es: "Para que los ministros ordenados, las religiosas, religiosos y los laicos comprometidos en el apostolado, sepan infundir entusiasmo misionero a las comunidades confiadas a su cuidado".

Comentario: En la intención de este mes el Santo Padre nos recuerda la participación que todos tenemos en la tarea misionera de la Iglesia. Cada miembro de la Iglesia, pero sobre todo los que tienen alguna responsabilidad pastoral, está invitado a infundir entusiasmo misionero en la comunidad o en las personas que le han sido confiadas.

La forma en que está redactada la intención evidencia una realidad frecuente en muchos lugares: inicialmente por escasez de sacerdotes, la atención pastoral de las comunidades ha pasado a estar muchas veces en manos de religiosas o laicos. Este hecho ha servido para desarrollar más ampliamente la definición del rol de estos últimos en la Iglesia. Hoy las estructuras eclesiales funcionan en general en una rica relación mutua de colaboración entre el clero y los laicos. Ambos necesitan de la ayuda y del rol propio del otro.

La vocación misionera nos viene dada como semilla en el bautismo. Es parte esencial del ser cristiano que, como en sus otras dimensiones, es gracia. Despertar ese entusiasmo misionero no será fruto de nuestra fuerza de voluntad, es un don del Espíritu. Por lo tanto es una gracia que se debe pedir. Este es el sentido de la oración que nos encarga el Santo Padre para este mes. Recordemos que el Apostolado de la Oración nació misionero, como una invitación a todos los cristianos a colaborar mediante una vida santa con la obra apostólica de la Iglesia. Pidamos para que el Espíritu Santo que hizo nacer la Iglesia en la experiencia pascual, la siga engendrando en tantas comunidades a través de un nuevo fuego de entusiasmo misionero.