jueves, 30 de septiembre de 2010

CATEQUESIS DEL PAPA: "La liturgia es escuela de espiritualidad" (Santa Matilde de Hackeborn)

CIUDAD DEL VATICANO, 29 SEP 2010 (VIS).-Santa Matilde de Hackeborn (1241/2 -1298), una de las grandes figuras del monasterio alemán de Helfta, fue la protagonista de la catequesis de la audiencia general del Santo Padre que tuvo lugar en la Plaza de San Pedro.

Matilde, hija de los barones de Hackeborn, ingresó muy joven en el monasterio de Helfta donde su hermana, Santa Gertrudis, fue abadesa durante cuarenta años. Gertrudis dio "una impronta peculiar a la espiritualidad del monasterio, que conoció un florecimiento extraordinario como centro de mística y cultura, escuela de formación científica y teológica". Las religiosas de Helfta gozaban de "una elevada instrucción intelectual que les permitía cultivar una espiritualidad fundada en la Sagrada Escritura, la Liturgia, la tradición Patrística y la regla y la espiritualidad cisterciense".

La fuente principal para conocer la vida de Matilde es precisamente el libro escrito por su hermana y titulado "El libro de las gracias", donde la describe como dotada de elevadas cualidades naturales y espirituales como "la ciencia, la inteligencia, el conocimiento de las letras humanas, la voz de una suavidad maravillosa".

Matilde, cuando todavía es muy joven, pasa a ser directora de la escuela del monasterio de Helfta y más tarde directora del coro y maestra de novicias. La santa poseía además "el don divino de la contemplación mística" y era "maestra de fiel doctrina y gran humildad, consejera, consoladora y guía en el discernimiento". Por eso, "muchas personas, no solo en el monasterio, sino también ajenos a él, (...) atestiguaban que (...) les había librado de sus penas y que no habían sentido nunca tanto consuelo como a su lado", observó el Santo Padre.

"En la larga vida transcurrida en el monasterio, Matilde se ve afligida por sufrimientos intensos y continuos, a los que hay que añadir las durísimas penitencias por la conversión de los pecadores. De esa forma participa en la pasión del Señor hasta el final de su vida".

"La oración y la contemplación fueron el centro de su existencia", dijo el Papa. "Las revelaciones, sus enseñanzas, su servicio al prójimo, su camino en la fe y en el amor tienen aquí su raíz y su contexto. (...) En la oración litúrgica, Matilde resalta especialmente las horas canónicas, la celebración de la Santa Misa, sobre todo la Santa Comunión. (...) Sus visiones, sus enseñanzas, sus vivencias están descritas con expresiones que evocan el lenguaje litúrgico y bíblico. Se aprecia así su profundo conocimiento de la Sagrada Escritura, que era su pan cotidiano.".

La santa, "dejándose guiar por las Sagradas Escrituras y nutrir por el Pan Eucarístico, recorrió un camino de íntima unión con el Señor, siempre en plena fidelidad a la Iglesia. También para nosotros -concluyó el pontífice-, la suya es una fuerte invitación a intensificar nuestra amistad con el Señor, sobre todo a través de la oración diaria y la participación atenta, fiel y activa en la Santa Misa. La Liturgia es una gran escuela de espiritualidad".

Oraciones por Nigeria, Haití, inicio del Mes Mariano

Al final de la audiencia general de este miércoles, el Papa se refirió a la "grave crisis humanitaria que ha afectado recientemente el norte de Nigeria, donde dos millones de personas han sido obligadas a dejar sus hogares a causa de las fuertes inundaciones. Expreso mi cercanía espiritual a todos los afectados y les aseguro mis oraciones".

Posteriormente, el Santo Padre se dirigió a un grupo de peregrinos de Haití, a quienes aseguró que seguía "rogando a Dios en la oración para que alivie a los haitianos de su miseria".

Asimismo, recordó que "el viernes comienza el mes mariano de octubre. Os invito -dijo- a aprender de la Virgen de Nazaret a estar siempre disponibles para cumplir la voluntad de Dios".

miércoles, 29 de septiembre de 2010

VIVENCIAS PERSONALES: 19 años de sacerdocio en la gratitud a la infinita misericordia de Dios

Queridos amigos y hermanos: escribo con emoción, alegría y gratitud estas palabras en este 29 de septiembre en el cual se cumplen 19 años del día que fui ordenado sacerdote para siempre. Yo aún ahora todavía no lo puedo creer… ¡Sacerdote para siempre! Y además… ¡Cómo va pasando el tiempo! Cuando estaba en el Seminario los días, los meses y los años me parecían eternidades que nunca pasaban ante el santo deseo del sacerdocio, y ahora estoy compartiendo con ustedes, mis amigos de siempre y mis nuevos amigos, el haber transcurrido ya 19 años portando en mí el Sacerdocio de Jesucristo.

Para mí, y cada vez con más convencimiento, cada 29 de septiembre es el día de la infinita misericordia y paciencia de Dios para conmigo. Con amor infinito y eterno me llamó, y con su exquisita paciencia me sigue acompañando en el camino sacerdotal de mi vida. ¡Bendito sea Dios!

Siguen resonando en mi alma aquellas inspiradas palabras de Juan Pablo II que elegí para el reverso de mi recordatorio de ordenación: “Aceptar la vocación, elegir el Sacerdocio, quiere decir: creer en el Amor”. Con estos sentimientos doy gracias a Dios en este nuevo aniversario de mi ordenación sacerdotal y me encomiendo a la oración de todos ustedes, mis queridos amigos, que a través de su diaria o frecuente visita a mi blog, le dan sentido a este esfuerzo por seguir llevando el Evangelio a todas las gentes.

Les comparto un texto sobre el sacerdocio llamado “El sacerdote es… un simple ser humano”. Este texto no es mío, e inclusive hay más de una variante en su redacción en el ciberespacio. A mí me hace mucho bien releerlo con cierta frecuencia. Alguno quizás pueda decir que es demasiado humano en sus reflexiones, es así y aquí está su valía. Desde que el Verbo se hizo Carne, la mediación de lo humano es parte del misterio y es el soporte de la misma gracia. Ya que “la gracia supone la naturaleza” según la certera expresión de la teología tomista.

Nuevamente me encomiendo a vuestras oraciones para que en la “Fidelidad de Jesucristo” pueda encontrar siempre los elementos de mi “fidelidad al sacerdocio”, según el lema e idea fuerza del pasado Año Sacerdotal.

Con mi bendición.
Padre José Medina


EL SACERDOTE ES…
UN SIMPLE SER HUMANO…

UN SIMPLE SER HUMANO que subimos solos a los altares y bajamos con todos a la calle y a las plazas.

SOMOS UN SIMPLE SER HUMANO que para algunos, somos los que siempre tienen razón. Y que, para otros, somos los que tenemos la culpa de todo.

Y, en realidad, no somos más que… UN SIMPLE SER HUMANO.

UN SIMPLE SER HUMANO que nos hemos metido en un lío descomunal de querer continuar nada menos que la obra de Cristo y…claro, tantas veces lo hacemos mal.

Porque no somos Cristo, sino solamente… UN SIMPLE SER HUMANO.

UN SIMPLE SER HUMANO que nos hemos metido a redentores y a quienes el pueblo, aún el cristiano, sigue crucificando como a Cristo. Ciertamente con más motivo. Porque no somos Cristo, sino solamente… UN SIMPLE SER HUMANO.

SOLAMENTE UN SIMPLE SER HUMANO que no hemos bajado del cielo y que hemos nacido con tantos defectos como los demás hombres, pero que, con más buena voluntad que acierto en muchos casos, nos hemos metido a ejercer un oficio que es más que para hombres.

SOMOS UN SIMPLE SER HUMANO que hemos renunciado a tener una esposa, un hogar y unos hijos propios y nos han puesto en los brazos todo el Pan y todo el Perdón de Dios.

Y no éramos más que… UN SIMPLE SER HUMANO.

UN SIMPLE SER HUMANO que nos hemos metido en el lío de enseñar a nuestros niños, aconsejar a nuestros grandes, consolar a nuestros apenados, perdonar y enderezar a los pecadores, preparar a nuestros moribundos, exigir perdón a nuestros cristianos… sabiendo que nosotros hacemos tantas cosas mal y que somos los primeros pecadores.

Sabiendo que no somos más que… UN SIMPLE SER HUMANO.

SOMOS UN SIMPLE SER HUMANO que queremos pedirle perdón a los cristianos, a todos los hombres, por lo mal que manejamos las enormes y estupendas cosas de Dios…

SOMOS UN SIMPLE SER HUMANO que les pedimos que tengan un poco de paciencia con nosotros. Y que recen mucho hoy y siempre, pero especialmente hoy por nosotros.

PORQUE NO SOMOS MÁS QUE… UN SIMPLE SER HUMANO….


Imposición de manos: momento de mi Ordenación Sacerdotal cuando Mons. Juan Rodolfo Laise, en aquel entonces Obispo de San Luis, impone sus manos sobre mi cabeza. Este es el elemento material de la consagración del diácono, del presbítero y del obispo (Constitución Apostólica Sacramentum Ordinis, Pío XII). La imposición de las manos se debe hacer por contacto físico de éstas con la cabeza del ordenando, aunque basta el contacto moral obtenido extendiendo las manos sobre los ordenandos. La Sagrada Escritura (Hech 6, 6; 1Tim 4, 4; 5, 22; 2Tim 1, 6) y la Sagrada Tradición divina reconocen la imposición de manos como elemento material del sacramento del Orden.

Las manos del labrador: aquí, luego de terminado el rito de ordenación sacerdotal mi padre realiza el tradicional gesto de besar las manos recientemente ungidas y consagradas. Estrecha entre sus manos paternales labradas por el intenso y sacrificado trabajo de toda una vida, mis manos que cada día traen del cielo a Jesús y lo hacen vivo y presente en la Sagrada Hostia Consagrada.

martes, 28 de septiembre de 2010

ACTUALIDAD: El viaje de Benedicto XVI al Reino Unido ya es un "hecho histórico" que ha eliminado los prejuicios en contra del Papa

Queridos amigos y hermanos del blog: ahora que la visita del Papa Benedicto XVI al Reino Unido ha dejado de estar en los titulares de las informaciones, me parece que es hora de hacer algunas reflexiones serenas sobre este acontecimiento de gracia. La visita de Estado y pastoral de Benedicto XVI ha sido un “viaje histórico” para todo el mundo, creyentes y no creyentes, y lo que más ha impresionado ha sido “la acogida que ha tenido el Santo Padre, tanto por parte de católicos como de los demás cristianos, los pertenecientes a otras religiones y los que han ido sólo a verlo cuando atravesaba la ciudad”.

El coordinador de la visita del Papa al Reino Unido, monseñor Andrew Summergill, realizando un balance de la visita papal para Radio Vaticano, ha señalado la “gran consistencia” del mensaje que el Pontífice ha ofrecido en Gran Bretaña. “En todos los lugares ha destacado la importancia de la razón y de la fe”. “El Papa ha hablado al corazón, pero sobre todo ha hablado desde el corazón”. “El Santo Padre se ha dado a nosotros desde su corazón: tanto a través de sus palabras, como de sus comportamientos”.

Otra opinión cualificada, la del padre Federico Lombarda, aporta lo siguiente: “Anunciar como amigo el mensaje positivo de Jesucristo a los católicos y a toda la sociedad – de corazón a corazón – era el anhelo de Benedicto XVI en su viaje al Reino Unido, cuyo balance es totalmente positivo’. Es la afirmación del director general de Radio Vaticano y de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, quien sintetiza así los densos días de este XVII Viaje Apostólico:

«Diría que sí. Y que es positivo en la perspectiva que interesa al Papa, es decir el poder pronunciar un mensaje positivo en nombre de Cristo, en nombre de la fe cristiana y saber que este mensaje llega a oídos dispuestos a escucharlo. Al Papa no le interesan tanto los grandes números, aunque sí los ha habido. Lo importante es lo que los números pueden expresar. Es decir la audiencia, la escucha del mensaje. Podemos estar muy tranquilos, pues ha sido escuchado lo que el Papa quería decir en este viaje a la sociedad, a la comunidad católica y a los responsables políticos.

En particular, se ha evidenciado un cambio radical en el tono de los medios de comunicación. Alguien habla de ‘éxito personal del Papa’:

«Sí. El Papa no quiere ser una estrella - y eso lo sabemos muy bien - porque ello no corresponde a su personalidad, a su ministerio y a su deseo. Lo que sí le pone contento es ser conocido y visto como lo que realmente es, como un siervo del Señor y también como persona, con su verdadera actitud. El Papa no es sólo un gran maestro, un hombre de cultura como todo el mundo sabe, sino que es también un hombre humilde, amable, sensible, que desea acercarse a los demás con una profunda humanidad. Y han sido muchísimos los que lo han percibido durante el viaje. Superando los que podían ser prejuicios en su contra o una falta de conocimiento. Ahora podemos decir que los católicos ingleses, pero también la sociedad británica conoce mejor al Papa, por lo que realmente es. Y por lo tanto lo conoce también como amigo, como una persona que ha llegado a traer un mensaje positivo».

El padre Federico Lombardi subraya el gran servicio que la televisión puede brindar cuando se utiliza de forma positiva, como ha sido durante este viaje, por lo que han sido muchas las personas que han podido ver y escuchar a Benedicto XVI. Además viendo la cara, del Papa, su mirada y su sonrisa, de cerca. Y no sólo la gran cantidad de personas que acudieron para estar y rezar con él:

«Creo que éste es uno de los grandes servicios que la televisión puede y debe ofrecer para hacer conocer mejor la persona del Papa. En el pasado también, recuerdo el viaje a Turquía, en relación con el mundo musulmán – precisamente las imágenes televisivas del Papa - en particular en la Mezquita Azul - fueron decisivas para comprender su actitud amistosa y su respeto hacia el mundo musulmán. En los EE.UU., las imágenes de televisión del Papa en la Quinta Avenida, su sonrisa, su afecto hacia la gente, su amabilidad, despertaron el entusiasmo, la amistad y la cordialidad del pueblo estadounidense. Así fue también en el Reino Unido: las imágenes de la BBC y el equipo televisiones que cubrían este viaje han ayudado a la gente a comprender mejor y, en muchos casos, a cambiar la opinión que tenían antes sobre el Papa. Y, podemos decir, a amarlo y a estar más dispuestos a escuchar su mensaje correctamente».

Al padre Lombardi se le ha pedido que destaque, en particular, una imagen que le queda de este viaje:

«La sociedad del Reino Unido, en su conjunto que se pone a la escucha ante la propuesta discreta, pero muy profunda y clara que el Papa presenta: es la imagen del discurso en el Westminster Hall, donde tuvimos la atención y el silencio impresionante de todos los representantes de esta sociedad, de este país. Incluso al más alto nivel, que oyó lo que el Papa tenía que ofrecer, como una reflexión sobre la relación entre fe y razón, el papel y la contribución que la fe puede brindar en la sociedad actual, debido a la responsabilidad que todos tenemos para el futuro de nuestra sociedad. La imagen de esta gran audiencia en la escucha atenta de las palabras del Papa en el Palacio de Westminster, lugar histórico y en el que ningún Papa había hablado antes, creo que expresa muy bien uno de los puntos clave de este viaje».

¡Demos gracias a Dios por todo lo que ha obrado en el Reino Unido con la presencia del Papa Benedicto XVI! Sigamos apoyando con nuestra oración y fidelidad su persona y labor, única e insustituible, en la Iglesia de Jesucristo.

Con mi bendición.
Padre José Medina

viernes, 24 de septiembre de 2010

SANTO PADRE PIO: Oración para después de recibir la Sagrada Comunión


Oración escrita por el Santo Padre Pío
para después de recibir la Sagrada Comunión


Quédate conmigo, Señor, porque es necesario tenerte presente para que no te pueda olvidar. Tú sabes que tan fácilmente te abandono.

Quédate conmigo, Señor, porque soy débil y necesito de tu fortaleza, para que no caiga tan frecuentemente.

Quédate conmigo, Señor, porque tú eres mi vida y sin Ti estoy sin fervor.

Quédate conmigo, Señor, porque tú eres mi luz y sin Ti estoy en la oscuridad.

Quédate conmigo, Señor, para mostrarme tu voluntad.

Quédate conmigo, Señor, para que pueda escuchar tu voz y seguirte.

Quédate conmigo, Señor, porque deseo amarte mucho y siempre estar en tu compañía.

Quédate conmigo, Señor, si tú deseas que sea fiel a ti.

Quédate conmigo, Señor, pobre como mi alma es, yo deseo que sea un lugar de consolación para Ti, un nido de amor.

Quédate conmigo, Señor, porque se hace tarde y el día se está terminando, y la vida pasa. La muerte, el juicio y la eternidad se acercan. Es necesario renovar mi fortaleza, para que no pare en el camino y por eso te necesito.

Se está haciendo tarde y la muerte se aproxima, tengo miedo de la oscuridad, las tentaciones, la aridez, la cruz, los sufrimientos.

O como te necesito, mi Jesús, en esta noche de exilio.

Quédate conmigo, esta noche, Jesús, en la vida con todos los peligros, te necesito.

Déjame reconocerte como lo hicieron tus discípulos en la partición del pan, para que la Comunión Eucarística sea la luz que dispersa la oscuridad, la fuerza que me sostiene, el único gozo de mi corazón.

Quédate conmigo, Señor, porque a la hora de mi muerte, quiero permanecer unido contigo, sino por la Comunión, por lo menos por la gracia y el amor.

Quédate conmigo, Señor, por que solamente eres tú a quien yo busco, tu amor, tu gracia, tu voluntad, tu corazón, tu espíritu, porque te amo y te pido no otra recompensa que amarte más y más.

Con un amor firme, te amaré con todo mi corazón mientras esté aquí en la tierra y continuaré amándote perfectamente durante toda la eternidad. Amén.


Oración al Señor por intercesión de
San Pío de Pietrelcina

Oh Dios, que a San Pío de Pietrelcina, sacerdote capuchino, le has concedido el insigne privilegio de participar, de modo admirable, de la pasión de tu Hijo: concédeme, por su intercesión, la gracia que ardientemente deseo (aquí se pide la gracia que se desea alcanzar) y otórgame, sobre todo, que yo me conforme a la muerte de Jesús para alcanzar después la gloria de la resurrección.

Gloria al Padre... (3 veces)


jueves, 23 de septiembre de 2010

SANTO PADRE PIO: Modelo de espiritualidad y humanidad

Queridos amigos y hermanos del blog: hoy celebra la iglesia la fiesta litúrgica de San Pío de Pietrelcina y yo les propongo el volver a considerar las palabras que Juan Pablo II propuso al mundo cuando canonizó al padre Pío, en la canonización más multitudinaria de la historia vivida en el Vaticano, esto fue el 16 de junio de 2002.

«El nuevo santo nos invita a poner a Dios por encima de todo, a considerarlo como nuestro sumo y único bien», dijo el pontífice en la homilía de canonización del italiano Francesco Giorgione, nombre de bautismo del fraile capuchino de los estigmas, fallecido en 1968 a los 81 años de edad.

Los más de 300 mil peregrinos (era casi imposible saber su número exacto) que fueron a Roma para participar en la celebración, no cabían en la plaza de San Pedro del Vaticano. Cientos de miles se congregaron en la Vía de la Conciliación y en las plazas cercanas, siguiendo la liturgia a través de pantallas gigantes. Fue una prueba durísima, pues fueron golpeados por un sol húmedo implacable, bajo una temperatura que superó los 35 grados centígrados a la sombra, calentados además por el asfalto romano. Los organizadores distribuyeron millones de botellas de agua.

El momento más emocionante tuvo lugar a las 10:25 de la mañana -la canonización transmitida por televisión en muchos países había comenzado a las 10-, cuando el pontífice, pronunció en latín, con voz en ocasiones temblorosa, la fórmula con la que inscribió al padre Pío en el registro de los santos.

El 462 santo proclamado por este pontificado (el Papa Wojtyla también había proclamado a 1.288 beatos hasta esa fecha) es quizá también el más conocido y amado, especialmente en Italia. En todo el mundo, además, se han extendido varios miles de grupos de oración que se inspiran en su espiritualidad.

Entre los presentes se encontraban las dos personas que atribuyen a la intercesión del padre Pío un milagro. Han sido decisivas para llegar hasta ese momento: se trata de Consiglia De Martino, curada en 1992 de una enfermedad mortal (su milagro permitió la beatificación) y del niño Matteo Colella, que hoy tiene casi veinte años y que en el 2000 entró en coma irreversible por una meningitis fulminante (su curación inexplicable permitió la canonización). Matteo recibió ese domingo la primera comunión de manos del Papa.

Cuando el Santo Padre quiso resumir en la homilía el legado del seguidor de san Francisco, lo hizo con pocas palabras: «Oración y caridad, esta es una síntesis sumamente concreta de la enseñanza del padre Pío, que hoy vuelve a proponerse a todos». «¡Qué actual es la espiritualidad de la Cruz vivida por el humilde capuchino de Pietrelcina! -dijo el Papa en la homilía- Nuestro tiempo necesita redescubrir su valor para abrir el corazón a la esperanza».

Al concluir la eucaristía, al rezar la oración mariana del «Angelus», Juan Pablo II anunció con satisfacción que la memoria litúrgica del padre Pío tendrá carácter «obligatorio» y desde ese momento es celebrada el 23 de septiembre, en el aniversario de su muerte, que en el caso de los santos, es el día de «su nacimiento al Cielo».

Juan Pablo II propuso a san Pío de Pietrelcina como «modelo de espiritualidad y humanidad» para los hombres y mujeres de hoy. «¿Cuál es el secreto de tanta admiración y amor por este nuevo santo?», preguntó el Papa. «Es ante todo un "fraile del pueblo", tradicional característica de los capuchinos. Es, además, un santo taumaturgo, como lo testimonian los acontecimientos extraordinarios que llenaron su vida. Pero, sobre todo, es un religioso sinceramente enamorado de Cristo crucificado».

«Participó en el misterio de la Cruz de manera incluso física en el curso de su vida», reconoció el Papa. El padre Pío recorrió este camino «en profunda comunión con la Iglesia», aclaró el pontífice. «No detuvieron esta actitud de filial obediencia momentáneas incomprensiones con una u otra autoridad eclesial».

El padre Pío tuvo que sufrir de hecho investigaciones y restricciones en el ejercicio de su ministerio sacerdotal, impuestas por el Santo Oficio, a causa de falsas acusaciones de personas que veían con recelo el extraordinario impacto que ejercía sobre la gente.

Les invito a visitar mis otros artículos sobre el Santo Padre Pío:

http://padrejosemedina.blogspot.com/2009/09/santoral-santo-padre-pio-hoy-en-tu-dia.html

http://padrejosemedina.blogspot.com/2010/08/sacerdocio-los-100-anos-de-sacerdote.html

Les comparto esta foto que le saqué al rostro del Santo Padre Pío, fue el 7 de abril de 2009, Martes Santo, muy de madrugada, en un largo momento de oración ante su cuerpo incorrupto. Está sacada a los 41 años de su fallecimiento, ¿hacen falta más palabras?...

miércoles, 22 de septiembre de 2010

CATEQUESIS DEL PAPA: Benedicto XVI hace una síntesis de su viaje apostólico al Reino Unido

Miércoles, 22 sep (RV).- Benedicto XVI se trasladó esta mañana en helicóptero desde las Villas Pontificias de Castelgandolfo hasta la Ciudad del Vaticano, para celebrar a las 10,30 la tradicional audiencia general de los miércoles, que tuvo lugar en la plaza de San Pedro ante la presencia de varios miles de fieles y peregrinos de numerosos países. A mediodía el Papa regresó a esta localidad de la región italiana del Lacio, a unos 30 km al sur de Roma.

En su encuentro con los numerosos fieles que participaron en la audiencia general de esta mañana Benedicto XVI evocó su visita apostólica y oficial al Reino Unido, que concluyó el domingo pasado y cuyo recuerdo conservará siempre en su corazón. Con el lema de este viaje, que ha calificado de histórico, y que el que había elegido el beato Newman para su escudo cardenalicio, el Papa ha ido recorriendo «las cuatro intensas y bellísimas jornadas» que transcurrió «en esa noble tierra, en la que tuvo la gran alegría de hablar al corazón de los habitantes del Reino Unido, y en la que ellos le hablaron al suyo, en especial con su presencia y su testimonio de fe».

Recordando que en la Nunciatura Apostólica en Londres encontró a algunas víctimas de abusos por parte de exponentes del clero y de religiosos, Benedicto XVI ha afirmado que fue «un momento intenso de conmoción y de oración». Y se ha referido también al encuentro que mantuvo con un grupo de profesionales y voluntarios responsables de la protección de los menores y de los jóvenes en los ambientes eclesiales. «Aspecto particularmente importante y presente en el compromiso pastoral de la Iglesia», ha señalado el Papa, destacando luego que les ha expresado su «gratitud y los ha alentado a continuar con su trabajo, que se inserta en la larga tradición de la Iglesia en la atención del respeto, educación y formación de las nuevas generaciones».

Al destacar que el punto culminante fue la beatificación del cardenal John Henry Newman, a quien el Papa definió “excepcional en la historia reciente de ese país”, el Santo Padre pidió a Dios que por intercesión del nuevo beato sostenga los propósitos y los esfuerzos de la comunidad católica presente en Gran Bretaña. Estas fueron sus palabras en nuestro idioma:

«Queridos hermanos y hermanas: Hoy quisiera hablar del viaje apostólico a Reino Unido, que he realizado hace unos días. Se ha tratado de una visita con carácter oficial y, al mismo tiempo, una verdadera peregrinación a una tierra rica en fe y cultura. He podido mantener diversos encuentros con las más altas autoridades políticas del País, con los parlamentarios, con los representantes de las diversas religiones, con los cristianos de otras confesiones, y con los obispos y fieles católicos. A todos agradezco la calurosa bienvenida que me han dispensado.

En primer lugar, he querido sostener a los católicos británicos, animándoles a continuar siendo testigos del Evangelio y de la verdad moral que brota de éste, y que está en la base de una sociedad verdaderamente humana, justa y libre. De igual modo, he querido dirigirme a todos los miembros de la sociedad para entablar un diálogo franco, comunicándole la novedad del Evangelio, del cual la cultura occidental está todavía impregnada. Este viaje apostólico me ha confirmado en una profunda convicción: las antiguas naciones europeas conservan su alma cristiana. Y, aunque el secularismo agresivo la amenace, la Iglesia, convencida del bien que supone, se esfuerza por mantener esta rica tradición.

El punto culminante del viaje ha sido la beatificación del Cardenal John Henry Newman, una figura excepcional en la historia reciente de ese País. Pido a Dios, por la intercesión del nuevo beato, que sostenga los propósitos y los esfuerzos de la comunidad católica presente en Gran Bretaña».

Por último, y con especial afecto, el Papa dirigió su pensamiento a los jóvenes, enfermos y recién casados presentes en esta audiencia general. Refiriéndose a la “amistad con Jesús”, manifestó su deseo de que sea para los jóvenes “fuente de alegría y motivo para realizar elecciones laboriosas”; y que a los enfermos “dé consuelo en los momentos difíciles e infunda serenidad al cuerpo y al espíritu”. Mientras a la luz de la amistad con Jesús, invitó a los recién casados a empeñarse para “corresponder a su vocación en el amor recíproco, en la apertura a la vida y en el testimonio cristiano”.

El Santo Padre saludó asimismo, como es tradicional a los fieles y peregrinos procedentes de España y América Latina. Éstas eran sus palabras: «Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los sacerdotes del Pontificio Colegio Mexicano, en Roma, y a los fieles provenientes de Medellín. Os invito a agradecer a Dios los numerosos frutos apostólicos de mi reciente visita a Reino Unido. Muchas gracias».

martes, 21 de septiembre de 2010

ACTUALIDAD: Cardenal John Henry Newman, flamante Beato de la Iglesia Católica

Queridos amigos y hermanos del blog: el pasado 19 de septiembre el Papa Benedicto XVI celebró en Birmingham la Santa Misa de beatificación del Cardenal Newman. Esta ceremonia de beatificación fue uno de los momentos cumbres de la ya llamada “visita histórica” del Papa al Reino Unido.

¿Quién es
John Henry Newman?

Es uno de los grandes intelectuales cristianos del siglo XIX, nació en 1801 en Londres. En búsqueda de espiritualidad desde su adolescencia, estudió teología en la Universidad de Oxford, donde también enseñó durante un tiempo, y se convirtió en pastor anglicano. Lideró el Movimiento de Oxford, que buscaba las raíces católicas de la fe en Inglaterra. En 1842, mientras escribía su "Ensayo sobre el Desarrollo de la Doctrina Cristiana" maduró su conversión al catolicismo. Fue admitido en la Iglesia Católica en 1845 y se ordenó sacerdote católico el 1 de junio de 1847 en Roma.

Tras la ordenación sacerdotal, alentado por el Papa Pío IX, fundó el primer Oratorio de San Felipe Neri en Inglaterra. En 1851 fue nombrado rector de la Universidad Católica de Dublín, cargo que ejerció hasta 1854. El Papa León XIII le creó cardenal en 1879. Falleció el 11 de agosto de 1890 en el Oratorio de Edgbaston. Su proceso de beatificación comenzó en 1958 y Benedicto XVI aprobó en julio de 2009 el milagro que reconoce a Newman la intercesión por la curación del diácono Jack Sullivan, aquejado de una grave enfermedad en la columna vertebral.

La Beatificación de Newman

En su homilía, al referirse al nuevo beato, el Papa señaló que “Inglaterra tiene un larga tradición de santos mártires, cuyo valiente testimonio ha sostenido e inspirado a la comunidad católica local durante siglos. Es justo y conveniente reconocer hoy la santidad de un confesor, un hijo de esta nación que, si bien no fue llamado a derramar la sangre por el Señor, jamás se cansó de dar un testimonio elocuente de Él a lo largo de una vida entregada al ministerio sacerdotal, y especialmente a predicar, enseñar y escribir. Es digno de formar parte de la larga hilera de santos y eruditos de estas islas, San Beda, Santa Hilda, San Aelred, el Beato Duns Scoto, por nombrar sólo a algunos”.

“El lema del Cardenal Newman, “Cor ad cor loquitur”, “el corazón habla al corazón”, nos da la perspectiva de su comprensión de la vida cristiana como una llamada a la santidad, experimentada como el deseo profundo del corazón humano de entrar en comunión íntima con el Corazón de Dios. Nos recuerda que la fidelidad a la oración nos va transformando gradualmente a semejanza de Dios”.

“El Evangelio de hoy afirma que nadie puede servir a dos señores y el Beato John Henry, en sus enseñanzas sobre la oración, aclara cómo el fiel cristiano toma partido por servir a su único y verdadero Maestro, que pide sólo para sí nuestra devoción incondicional Newman nos ayuda a entender en qué consiste esto para nuestra vida cotidiana: nos dice que nuestro divino Maestro nos ha asignado una tarea específica a cada uno de nosotros, un ‘servicio concreto’ confiado de manera única a cada persona concreta”.

“El servicio concreto al que fue llamado el Beato John Henry incluía la aplicación entusiasta de su inteligencia y su prolífica pluma a muchas de las más urgentes ‘cuestiones del día’. Sus intuiciones sobre la relación entre fe y razón, sobre el lugar vital de la religión revelada en la sociedad civilizada, y sobre la necesidad de una educación esmerada y amplia fueron de gran importancia, no sólo para la Inglaterra victoriana. Hoy también siguen inspirando e iluminando a muchos en todo el mundo”.

“Me gustaría rendir especial homenaje a su visión de la educación, que ha hecho tanto por formar el ethos que es la fuerza motriz de las escuelas y facultades católicas actuales. Firmemente contrario a cualquier enfoque reductivo o utilitarista, buscó lograr unas condiciones educativas en las que se unificara el esfuerzo intelectual, la disciplina moral y el compromiso religioso. El proyecto de fundar una Universidad Católica en Irlanda le brindó la oportunidad de desarrollar sus ideas al respecto, y la colección de discursos que publicó con el título "La Idea de una Universidad" sostiene un ideal mediante el cual todos los que están inmersos en la formación académica pueden seguir aprendiendo. (...) Hoy (...) pido para que, a través de su intercesión y ejemplo, todos los que trabajan en el campo de la enseñanza y de la catequesis se inspiren con mayor ardor en la visión tan clara que el nos dejó”.

Benedicto XVI recordó por último “la visión del ministerio pastoral bajo el prisma de la calidez y la humanidad” del cardenal Newman, que plasmó “en sus desvelos pastorales por el pueblo de Birmingham, durante los años dedicados al Oratorio que él mismo fundó, visitando a los enfermos y a los pobres, consolando al triste, o atendiendo a los encarcelados”.

“No sorprende que a su muerte -concluyó- tantos miles de personas se agolparan en las calles mientras su cuerpo era trasladado al lugar de su sepultura, a no más de media milla de aquí. Ciento veinte años después, una gran multitud se ha congregado de nuevo para celebrar el solemne reconocimiento eclesial de la excepcional santidad de este padre de almas tan amado”.

El Santo Padre Benedicto XVI en la ceremonia de Beatificación del Cardenal John Henry Newman.

sábado, 18 de septiembre de 2010

ACTUALIDAD: Entrevista al Santo Padre Benedicto XVI durante el vuelo al Reino Unido

Queridos amigos y hermanos del blog: como lo hace habitualmente en este tipo de viajes, rumbo al Reino Unido Benedicto XVI respondió a las preguntas de varios periodistas que le acompañan en el vuelo. Les comparto, por su interés y por lo peculiar del estilo, algunas de las preguntas de los periodistas y las respuestas del Santo Padre:

Un periodista preguntó al Papa si estaba preocupado por las polémicas durante la preparación del viaje a Gran Bretaña: “En la tradición pasada del país ha habido fuertes posiciones anticatólicas. ¿Está preocupado por cómo va a ser acogido?”.

Benedicto XVI respondió: “Debo decir que no estoy preocupado, ya que cuando estuve en Francia se dijo que era el país más anticlerical, con fuertes corrientes anticlericales y con un mínimo número de fieles; cuando fui a la República Checa, se dijo que sería el país más antirreligioso de Europa y también el más anticlerical. (...) Naturalmente, Gran Bretaña tiene su propia historia de anticatolicismo, esto es evidente, pero es también un país con una gran historia de tolerancia. Estoy seguro de que, por una parte, habrá una acogida positiva de los católicos y de los creyentes, atención de cuantos buscan cómo ir adelante en este tiempo nuestro, y respeto y tolerancia recíproca donde hay un anticatolicismo. Voy adelante con gran valentía y con alegría”.

La segunda pregunta fue: “El Reino Unido, como muchos otros países occidentales, es considerado un país secular, con un fuerte movimiento de ateísmo también con motivaciones culturales. Sin embargo, hay también signos de que la fe religiosa, en particular en Jesucristo, está todavía viva a nivel personal. ¿Qué puede significar esto para católicos y anglicanos? ¿Se puede hacer algo para mostrar a la Iglesia como institución más creíble y atractiva para todos?”.

“Diría -respondió el Papa- que una Iglesia que busca sobre todo ser atractiva, estaría ya en un camino equivocado. Porque la Iglesia no trabaja para sí, para aumentar los propios números, el propio poder. La Iglesia está al servicio de Otro, sirve no para sí misma, para ser un cuerpo fuerte, sino para hacer accesible el anuncio de Jesucristo, las grandes verdades, las grandes fuerzas de amor y de reconciliación que han aparecido en esta figura y que vienen siempre de la presencia de Jesucristo. (...) En este sentido, me parece también que anglicanos y católicos tienen el mismo deber, la misma dirección que tomar. Si anglicanos y católicos ven que no sirven para sí mismos, sino que son instrumentos para Cristo, "amigo del Esposo" como dice san Juan, si ambos siguen la prioridad de Cristo y no de sí mismos, entonces van juntos. Porque entonces la prioridad de Cristo los une y no son ya competidores, cada uno buscando el mayor número, sino que están juntos en el compromiso por la verdad de Cristo que entra en este mundo, y de este modo se encuentran también recíprocamente en un verdadero y fecundo ecumenismo”.

La siguiente pregunta fue cómo restablecer la confianza de los fieles tras el escándalo de los abusos sexuales.

“En primer lugar, debo decir que estas revelaciones han sido para mí un shock, son una gran tristeza. Es difícil entender cómo fue posible esta perversión del ministerio sacerdotal. El sacerdote, en el momento de la ordenación, preparado durante años para este momento, dice sí a Cristo para hacerse su voz, su boca, su mano, y servirlo con toda la existencia para que el Buen Pastor que ama, ayuda y guía a la verdad esté presente en el mundo. Es difícil comprender cómo un hombre que ha hecho y dicho esto puede luego caer en esta perversión, es una gran tristeza, una tristeza también que la autoridad de la Iglesia no fuera suficientemente vigilante y suficientemente veloz y decidida para tomar las medidas necesarias. Por todo esto, estamos en un momento de penitencia, de humildad, de renovada sinceridad. (...)

En cuanto a las víctimas, diría que son importantes tres cosas. (...) Cómo podemos reparar, qué podemos hacer para ayudar a estas personas a superar este trauma, a reencontrar la vida, a reencontrar también la confianza en el mensaje de Cristo. La cura, el compromiso por las víctimas es la primera prioridad con ayudas materiales, psicológicas y espirituales. Lo segundo es el problema de las personas culpables: la justa pena, excluirlos de toda posibilidad de acceso a los jóvenes, porque sabemos que ésta es una enfermedad, que la libre voluntad no funciona donde está esta enfermedad y, por lo tanto, debemos proteger a estas personas contra sí mismas y encontrar la manera de ayudarlas y protegerlas y excluirlas de todo acceso a los jóvenes. Y el tercer punto es la prevención en la educación y en la elección de los candidatos al sacerdocio. Estar atentos de tal modo que, según las posibilidades humanas, se excluyan futuros casos. Quisiera en este momento también agradecer al episcopado británico su atención y su colaboración tanto con la Sede de Pedro como con las instancias públicas y la atención por las víctimas. Creo que el episcopado británico ha hecho y hace un gran trabajo. Por eso, estoy muy agradecido”.

“La figura del cardenal Newman -preguntó otro periodista-, es muy significativa para usted. Y para el cardenal Newman usted hace la excepción de presidir su beatificación. ¿Piensa que su recuerdo puede ayudar a superar las divisiones entre anglicanos y católicos? ¿Y cuáles son los aspectos de su personalidad sobre los que desea poner el acento más fuerte?”.

“El cardenal Newman es sobre todo, por una parte, un hombre moderno que ha vivido todo el problema de la modernidad, que ha vivido también el problema del agnosticismo, de la imposibilidad de conocer a Dios, de creer. (...) Señalaría tres elementos: modernidad de su existencia con todas las dudas y los problemas de nuestro ser de hoy; cultura grande, conocimiento de los grandes tesoros de la cultura de la humanidad, disponibilidad de búsqueda permanente, de renovación permanente; y espiritualidad, vida espiritual, vida con Dios, dan a este hombre una grandeza excepcional para nuestro tiempo y por eso es una figura de doctor de la Iglesia para nosotros y para todos, y también un puente entre anglicanos y católicos”.

La última pregunta fue: “Esta visita es considerada con el rango de una visita de Estado. ¿Hay puntos importantes de sintonía con las autoridades inglesas, en particular respecto a los grandes desafíos del mundo actual?”.

“Estoy muy agradecido a Su Majestad la Reina Isabel II, que ha querido dar a esta visita el rango de visita de Estado, que sabe expresar el carácter público de esta visita y también la responsabilidad común de la política y de la religión para el futuro del continente y también para el futuro de la humanidad. La gran responsabilidad común para que los valores que crean justicia y política y que vienen de la religión estén juntos, en camino, en nuestro tiempo. Naturalmente, este hecho de que jurídicamente es una visita de Estado no hace que mi visita sea un hecho político porque si el Papa es jefe de Estado esto es sólo un instrumento para garantizar la independencia de su anuncio y el carácter público de su labor de pastor. En este sentido, también la visita de Estado permanece como sustancial y esencialmente una visita pastoral”.

jueves, 16 de septiembre de 2010

CATEQUESIS DEL PAPA: "Santa Clara de Asís dio un impulso decisivo a la renovación de la Iglesia"

CIUDAD DEL VATICANO, 15 SEP 2010 (VIS).-Benedicto XVI dedicó la catequesis de la audiencia general de los miércoles a Santa Clara de Asís (1193-1253), contemporánea de San Francisco, una de las santas más amadas de la Iglesia y cuyo testimonio "demuestra -dijo el Papa- cuánto deba toda la Iglesia a las mujeres valientes y ricas de fe como ella, capaces de dar un impulso decisivo a la renovación de la Iglesia".

El Santo Padre explicó que Clara nació en una familia rica y aristocrática y que siendo todavía muy joven sus parientes decidieron casarla con un personaje de relieve, pero a los dieciocho años, la santa, con un gesto audaz, en compañía de una amiga e inspirada por un profundo deseo de seguir a Cristo, dejó la casa paterna. Se incorporó al grupo de los hermanos menores en la iglesia de la Porciúncula en Asís y fue el mismo Francisco el que la acogió y en una sencilla ceremonia le cortó el cabello y le impuso un hábito penitencial. Desde aquel momento Clara se convirtió en esposa de Cristo, humilde y pobre y a Él se consagró totalmente.

"Sobre todo al principio de su experiencia religiosa -prosiguió Benedicto XVI- Clara tuvo en Francisco de Asís no solo un maestro del que seguir las enseñanzas, sino también un amigo fraternal. La amistad entre estos dos santos es un aspecto bello e importante. Efectivamente, cuando dos almas puras e inflamadas del mismo amor por Dios se encuentran, hallan en la amistad recíproca un fuerte estímulo para recorrer el camino de la perfección. La amistad es uno de los sentimientos humanos más nobles y elevados que la Gracia divina purifica y transfigura".

De cómo vivían las seguidoras de Clara al principio del movimiento franciscano habla el obispo flamenco Jacques de Vitry que visitó en aquellos años Italia, notando "una característica de la espiritualidad franciscana a la que Clara era muy sensible: la radicalidad de la pobreza ligada a la confianza total en la Providencia divina".

Por ese motivo, la santa obtuvo del Papa Gregorio IX o más probablemente ya de Inocencio III, recordó Benedicto XVI, el llamado "Privilegium Paupertatis", por el cual Clara y sus compañeras de San Damiano "no podían poseer ninguna propiedad material. Se trataba de una excepción verdaderamente extraordinaria del derecho canónico vigente y las autoridades eclesiásticas de aquella época lo concedieron, apreciando los frutos de santidad evangélica que reconocían en el modo de vivir de Clara y sus hermanas".

"Este hecho demuestra como también en la Edad Media -subrayó el pontífice- el papel de las mujeres no era secundario, sino considerable. A este propósito hay que recordar que Clara fue la primera mujer en la historia de la Iglesia que redactó una Regla escrita sometida a la aprobación del Papa para que el carisma de San Francisco se conservase en todas las numerosas comunidades femeninas que se establecían en aquellos tiempos y que querían inspirarse en el ejemplo de Francisco y Clara".

En el convento de San Damiano, Clara "practicó de forma heroica las virtudes que deberían distinguir a todos los cristianos: humildad, espíritu de piedad y de penitencia, caridad". Su fama de santidad y los prodigios que gracias a ella se verificaron llevaron al Papa Alejandro IV a canonizarla en 1255, solo dos años después de su muerte. Sus seguidoras, las Clarisas, "desempeñan con su oración y su obra un papel inapreciable en la Iglesia", concluyó Benedicto XVI.

Llamamiento por la paz en India, Pakistán y Afganistán

Al final de la audiencia general de este miércoles, el Papa señaló que seguía "con preocupación los hechos que se han verificado en estos días en varias regiones de Asia meridional, especialmente en India, Pakistán y Afganistán. Rezo por las víctimas y pido que el respeto de la libertad religiosa y la lógica de la reconciliación y de la paz prevalezcan sobre el odio y la violencia".

jueves, 9 de septiembre de 2010

CATEQUESIS DEL PAPA: "Las mujeres pueden aportar una peculiar contribución a la teología"

CIUDAD DEL VATICANO, 8 SEP 2010 (VIS).-En la audiencia general de hoy, celebrada en el Aula Pablo VI, en el Vaticano, el Papa continuó hablando de Santa Hildegarda de Bingen, religiosa benedictina de origen alemán, del siglo XII, que "se distinguió por su santidad de vida y su sabiduría espiritual".

Refiriéndose a las visiones místicas de las que gozó durante su vida, el Santo Padre subrayó que "eran ricas en contenido teológico. Hacen referencia a los principales acontecimientos de la historia de la salvación, y usan un lenguaje principalmente poético y simbólico. Por ejemplo, en su obra más famosa, titulada "Scivias", es decir, "Conoces las vías", resume en treinta y cinco visiones los eventos de la historia de la salvación, desde la creación del mundo al fin de los tiempos. (...) En la parte central de su obra desarrolla el tema del matrimonio místico entre Dios y la humanidad realizado en la Encarnación".

Benedicto XVI dijo que con estas breves observaciones "vemos cómo la teología también puede recibir una contribución peculiar de las mujeres, porque son capaces de hablar de Dios y de los misterios de la fe con su inteligencia y sensibilidad propias". En este sentido, alentó a "todas las que desarrollan este servicio a realizarlo con profundo espíritu eclesial, alimentando la propia reflexión con la oración y teniendo en cuenta la gran riqueza, aún en parte inexplorada, de la tradición mística medieval, sobre todo la representada por modelos luminosos como Hildegarda de Bingen".

Hablando de otros escritos de la santa, el Papa recordó "dos de ellos particularmente importantes, porque muestran, como en "Scivias", sus visiones místicas: el "Liber vitae meritorum" (Libro de los méritos de la vida) y el "Liber divinorum operum" (Libro de las obras divinas), también llamado "De operatione Dei". En el primero, "subraya la profunda relación entre el hombre y Dios y nos recuerda que toda la creación, de la que el ser humano es la cumbre, recibe la vida de la Trinidad". En el segundo, "considerado por muchos su obra maestra, describe la creación en su relación con Dios y la centralidad del hombre, con un fuerte cristocentrismo de sabor bíblico-patrístico".

El Santo Padre señaló que Hildegarda "se ocupó de medicina y de ciencias naturales, así como de música. (...) Para ella, toda la creación es una sinfonía del Espíritu Santo, que es en sí mismo alegría y júbilo". "La popularidad de Hildegarda llevaba a muchas personas a consultarle cosas. (...) Se dirigían a ella comunidades monásticas de hombres y mujeres, obispos y abades. Muchas de las respuestas siguen siendo válidas para nosotros".

El Santo Padre afirmó que "con la autoridad espiritual de la que estaba dotada, Hildegarda viajó en los últimos años de su vida. (...) Todos la escuchaban con gusto, incluso cuando utilizaba un tono severo: la consideraban una mensajera enviada por Dios. Recordaba sobre todo a las comunidades monásticas y al clero que tenían que vivir en conformidad con su vocación. En particular, Hildegarda contrastó el movimiento de los cátaros alemanes. Los cátaros -que literalmente significa "puros"-, propugnaban una reforma radical de la Iglesia, sobre todo para combatir los abusos del clero. Ella les reprendió con fuerza por querer subvertir la naturaleza misma de la Iglesia, recordándoles que una verdadera renovación de la comunidad eclesial no se consigue tanto con el cambio de las estructuras, como con un sincero espíritu de penitencia y un camino continuo de conversión. Este es un mensaje que nunca debemos olvidar".

"Invoquemos siempre al Espíritu Santo -concluyó- para que suscite en la Iglesia mujeres santas y valientes, como Santa Hildegarda de Bingen, que apreciando los dones recibidos de Dios, aporten su preciosa y peculiar contribución para el crecimiento espiritual de nuestras comunidades y de la Iglesia en nuestro tiempo".

MENSAJE DEL PAPA EN LA VIGILIA DE SU VIAJE AL REINO UNIDO

Durante la audiencia general, Benedicto XVI leyó un mensaje en lengua inglesa con motivo de su próxima visita al Reino Unido, que tendrá lugar del 16 al 19 de septiembre. "Espero con gran ilusión visitar dentro de una semana el Reino Unido y saludo de todo corazón al pueblo de Gran Bretaña", dijo el Papa. "Sé muy bien la gran cantidad de trabajo que han requerido los preparativos para la visita, no sólo por parte de la comunidad católica, sino por el Gobierno, las autoridades locales de Escocia, Londres y Birmingham, los medios de comunicación y los servicios de seguridad, y quiero manifestar mi gran aprecio por los esfuerzos llevados a cabo para conseguir que los diversos acontecimientos previstos sean realmente eventos felices. Gracias a las innumerables personas que han rezado por el éxito de la visita y por la efusión de la gracia de Dios sobre la Iglesia y el pueblo de vuestra nación".

"Para mí será un motivo de alegría especial beatificar al venerable John Henry Newman en Birmingham el domingo 19 de septiembre. Este gran inglés vivió una vida sacerdotal ejemplar y con sus numerosos escritos aportó una contribución duradera a la Iglesia y a la sociedad, tanto en su tierra natal como en muchas otras partes del mundo. Espero fervientemente y rezo para que cada vez más personas se beneficien de su amable sabiduría suave y se inspiren en su ejemplo de integridad y santidad de vida".

"Espero reunirme con representantes de las diferentes tradiciones religiosas y culturales que conforman la población británica, así como con sus líderes civiles y políticos. Estoy muy agradecido a Su Majestad la Reina y a Su Gracia el arzobispo de Canterbury por recibirme y deseo encontrarme con ambos. Aunque siento que hay muchos lugares y gente que no tendré la oportunidad de visitar, quiero que sepáis que os recuerdo a todos en mis oraciones. ¡Dios bendiga al pueblo del Reino Unido!".

martes, 7 de septiembre de 2010

PRO VIDA: Bebé dado por muerto despierta gracias a las caricias de su madre

Queridos amigos y hermanos del blog: días pasados me emocionó profundamente, una vez más, el milagro del amor y de la vida a través de una noticia que propagó la Agencia ACI Prensa y que ahora sin más comentarios se las comparto. Con una aclaración: la foto que presento es simplemente ilustrativa y no corresponde a las personas que presenta la nota.
Con mi bendición.
Padre José Medina


LONDRES, 01 Sep. 10 (ACI) Jamie Ogg es un milagro para los australianos. Nació antes de los siete meses de gestación, era tan frágil que los médicos lo dieron por muerto y lo entregaron a su madre para el primer y último abrazo. Dos horas después, mientras aún recibía las caricias maternas, el pequeño comenzó a dar señales de vida.

Kate y David Ogg solo dan gracias a Dios por su milagrosa historia. Kate dio a luz a sus mellizos Emily y Jamie a las 27 semanas de embarazo. La niña sobrevivió sin mayores complicaciones, pero los médicos creían que el varón no tenía posibilidades de sobrevivir.

Durante 20 minutos trataron de que el bebé respirara por su cuenta y como no lograron su cometido lo declararon muerto y entregaron el cuerpo a Kate y David para una despedida privada.

"El médico me preguntó después del parto si ya habíamos elegido el nombre para nuestro hijo. Le dije: ‘Jamie’, se dio la vuelta con mi hijo envuelto y me dijo: “Hemos perdido a Jamie, lo siento’", recuerda Kate en una entrevista televisiva.

Después de dos horas de estar con su madre, quien no dejó de hablarle y acariciarlo, Jamie comenzó a dar signos de vida. Aunque una enfermera le dijo que se trataba de un reflejo, Kate le ofreció leche materna con el dedo, y tras ese contacto, el niño comenzó a respirar con regularidad para asombro de todos.

"Jamie no se movía en lo absoluto y comencé a hablar con él. Le dijimos cuál era su nombre y que tenía una hermana. Le dijimos las cosas que queríamos hacer con él durante toda su vida", asegura Kate recordando los momentos en que creyó haber perdido a su bebé.

Cuando empezó a moverse "pensé ‘Oh, Dios mío, ¿qué está pasando?’. Poco tiempo después abrió los ojos. Fue un milagro", agrega.

"Le dije a mi mamá, que estaba allí, que él todavía estaba vivo. Luego tendió la mano y agarró el dedo. Abrió los ojos y movió su cabeza de lado a lado", agrega sosteniendo a Jamie ahora de cinco meses de vida.

David agradece a Dios por su esposa. "Tengo una mujer muy fuerte y muy inteligente. Instintivamente, hizo lo que hizo. Si ella no hubiera hecho eso, entonces probablemente Jamie no estaría aquí".

sábado, 4 de septiembre de 2010

JÓVENES: Mensaje del Papa Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Juventud de 2011

CIUDAD DEL VATICANO, 3 SEP 2010 (VIS).-"Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe" (Epístola de San Pablo a los Colosenses) es el título del mensaje de Benedicto XVI para la XXVI Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en Madrid (España) en el mes de agosto de 2011. Ofrecemos a continuación párrafos del mensaje, fechado en el Vaticano el pasado 6 de agosto, festividad de la Transfiguración del Señor y publicado hoy:

"Pienso con frecuencia en la Jornada Mundial de la Juventud de Sydney, en el 2008. Allí vivimos una gran fiesta de la fe, en la que el Espíritu de Dios actuó con fuerza, creando una intensa comunión entre los participantes, venidos de todas las partes del mundo. Aquel encuentro, como los precedentes, ha dado frutos abundantes en la vida de muchos jóvenes y de toda la Iglesia. (...) Ahora, en un momento en que Europa tiene que volver a encontrar sus raíces cristianas, hemos fijado nuestro encuentro en Madrid, con el lema: "Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe".

1. En las fuentes de vuestras aspiraciones más grandes

En cada época, también en nuestros días, numerosos jóvenes sienten el profundo deseo de que las relaciones interpersonales se vivan en la verdad y la solidaridad. (...) Al recordar mi juventud, veo que, en realidad, la estabilidad y la seguridad no son las cuestiones que más ocupan la mente de los jóvenes. Sí, la cuestión del lugar de trabajo, y con ello la de tener el porvenir asegurado, es un problema grande y apremiante, pero al mismo tiempo la juventud sigue siendo la edad en la que se busca una vida más grande (...) Queríamos encontrar la vida misma en su inmensidad y belleza. Ciertamente, eso dependía también de nuestra situación. Durante la dictadura nacionalsocialista y la guerra, estuvimos, por así decir, "encerrados" por el poder dominante. Por ello, queríamos salir afuera para entrar en la abundancia de las posibilidades del ser hombre. Pero creo que, en cierto sentido, este impulso de ir más allá de lo habitual está en cada generación.

(...) ¿Se trata sólo de un sueño vacío que se desvanece cuando uno se hace adulto? No, el hombre en verdad está creado para lo que es grande, para el infinito (...) El deseo de la vida más grande es un signo de que Él nos ha creado, de que llevamos su "huella". Dios es vida, y cada criatura tiende a la vida; en un modo único y especial, la persona humana, hecha a imagen de Dios, aspira al amor, a la alegría y a la paz. Entonces comprendemos que es un contrasentido pretender eliminar a Dios para que el hombre viva. Dios es la fuente de la vida; eliminarlo equivale a separarse de esta fuente e, inevitablemente, privarse de la plenitud y la alegría.

La cultura actual, en algunas partes del mundo, sobre todo en Occidente, tiende a excluir a Dios, o a considerar la fe como un hecho privado, sin ninguna relevancia en la vida social. Aunque el conjunto de los valores, que son el fundamento de la sociedad, provenga del Evangelio - como el sentido de la dignidad de la persona, de la solidaridad, del trabajo y de la familia -, se constata una especie de "eclipse de Dios", una cierta amnesia, más aún, un verdadero rechazo del cristianismo y una negación del tesoro de la fe recibida, con el riesgo de perder aquello que más profundamente nos caracteriza.

Por este motivo, queridos amigos, os invito a intensificar vuestro camino de fe en Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo. Vosotros sois el futuro de la sociedad y de la Iglesia. Como escribía el apóstol Pablo a los cristianos de la ciudad de Colosas, es vital tener raíces y bases sólidas. Esto es verdad, especialmente hoy, cuando muchos no tienen puntos de referencia estables para construir su vida, sintiéndose así profundamente inseguros. El relativismo que se ha difundido, y para el que todo da lo mismo y no existe ninguna verdad, ni un punto de referencia absoluto, no genera verdadera libertad, sino inestabilidad, desconcierto y un conformismo con las modas del momento. Vosotros, jóvenes, tenéis el derecho de recibir de las generaciones que os preceden puntos firmes para hacer vuestras opciones y construir vuestra vida, del mismo modo que una planta pequeña necesita un apoyo sólido hasta que crezcan sus raíces, para convertirse en un árbol robusto, capaz de dar fruto.

2. Arraigados y edificados en Cristo

Para poner de relieve la importancia de la fe en la vida de los creyentes, quisiera detenerme en tres términos que san Pablo utiliza en: "Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe". Aquí podemos distinguir tres imágenes: "arraigado" evoca el árbol y las raíces que lo alimentan; "edificado" se refiere a la construcción; "firme" alude al crecimiento de la fuerza física o moral. Se trata de imágenes muy elocuentes.

(...) La primera imagen es la del árbol, firmemente plantado en el suelo por medio de las raíces, que le dan estabilidad y alimento (...) ¿Cuáles son nuestras raíces? Naturalmente, los padres, la familia y la cultura de nuestro país son un componente muy importante de nuestra identidad. La Biblia nos muestra otra más. El profeta Jeremías escribe: "Bendito quien confía en el Señor y pone en el Señor su confianza: será un árbol plantado junto al agua, que junto a la corriente echa raíces". (...) Echar raíces, para el profeta, significa volver a poner su confianza en Dios. De Él viene nuestra vida (...) Jesús mismo se presenta como nuestra vida Por ello, la fe cristiana no es sólo creer en la verdad, sino sobre todo una relación personal con Jesucristo. El encuentro con el Hijo de Dios proporciona un dinamismo nuevo a toda la existencia.

(...) Existe un momento en la juventud en que cada uno se pregunta: ¿qué sentido tiene mi vida, qué finalidad, qué rumbo debo darle? Es una fase fundamental que puede turbar el ánimo, a veces durante mucho tiempo (...) En este contexto, vuelvo a pensar en mi juventud. En cierto modo, muy pronto tomé conciencia de que el Señor me quería sacerdote. Pero más adelante, después de la guerra, cuando en el seminario y en la universidad me dirigía hacia esa meta, tuve que reconquistar esa certeza. Tuve que preguntarme: ¿es éste de verdad mi camino? ¿Es de verdad la voluntad del Señor para mí? (...) Una decisión así también causa sufrimiento. No puede ser de otro modo. Pero después tuve la certeza: ¡así está bien! Sí, el Señor me quiere, por ello me dará también la fuerza. Escuchándole, estando con Él, llego a ser yo mismo. No cuenta la realización de mis propios deseos, sino su voluntad. Así, la vida se vuelve auténtica.

Como las raíces del árbol lo mantienen plantado firmemente en la tierra, así los cimientos dan a la casa una estabilidad perdurable. Mediante la fe, estamos arraigados en Cristo así como una casa está construida sobre los cimientos. En la historia sagrada tenemos numerosos ejemplos de santos que han edificado su vida sobre la Palabra de Dios (...) Estar arraigados en Cristo significa responder concretamente a la llamada de Dios, fiándose de Él y poniendo en práctica su Palabra.

Queridos amigos, construid vuestra casa sobre roca (...) Intentad también vosotros acoger cada día la Palabra de Cristo. (...) Con Él a vuestro lado seréis capaces de afrontar con valentía y esperanza las dificultades, los problemas, también las desilusiones y los fracasos. Continuamente se os presentarán propuestas más fáciles, pero vosotros mismos os daréis cuenta de que se revelan como engañosas, no dan serenidad ni alegría. Sólo la Palabra de Dios nos muestra la auténtica senda, sólo la fe que nos ha sido transmitida es la luz que ilumina el camino. (...) No creáis a los que os digan que no necesitáis a los demás para construir vuestra vida. Apoyaos, en cambio, en la fe de vuestros seres queridos, en la fe de la Iglesia, y agradeced al Señor el haberla recibido y haberla hecho vuestra.

3. Firmes en la fe

"Estad "arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe". La carta de la cual está tomada esta invitación, fue escrita por san Pablo para responder a una necesidad concreta de los cristianos de la ciudad de Colosas. (...) Nuestro contexto cultural, queridos jóvenes, tiene numerosas analogías con el de los colosenses de entonces. En efecto, hay una fuerte corriente de pensamiento laicista que quiere apartar a Dios de la vida de las personas y la sociedad, planteando e intentando crear un "paraíso" sin Él. Pero la experiencia enseña que el mundo sin Dios se convierte en un "infierno", donde prevalece el egoísmo, las divisiones en las familias, el odio entre las personas y los pueblos, la falta de amor, alegría y esperanza. En cambio, cuando las personas y los pueblos acogen la presencia de Dios, le adoran en verdad y escuchan su voz, se construye concretamente la civilización del amor, donde cada uno es respetado en su dignidad y crece la comunión, con los frutos que esto conlleva. Hay cristianos que se dejan seducir por el modo de pensar laicista, o son atraídos por corrientes religiosas que les alejan de la fe en Jesucristo. Otros, sin dejarse seducir por ellas, sencillamente han dejado que se enfriara su fe, con las inevitables consecuencias negativas en el plano moral".

"Queridos amigos, la cruz a menudo nos da miedo, porque parece ser la negación de la vida. En realidad, es lo contrario. Es el "sí" de Dios al hombre, la expresión máxima de su amor y la fuente de donde mana la vida eterna. (...) Por eso, quiero invitaros a acoger la cruz de Jesús, signo del amor de Dios, como fuente de vida nueva".

4. Creer en Jesucristo sin verlo

"A muchos se les hace hoy difícil el acceso a Jesús. Muchas de las imágenes que circulan de Jesús, y que se hacen pasar por científicas, le quitan su grandeza y la singularidad de su persona. Por ello, a lo largo de mis años de estudio y meditación, fui madurando la idea de transmitir en un libro algo de mi encuentro personal con Jesús, para ayudar de alguna forma a ver, escuchar y tocar al Señor, en quien Dios nos ha salido al encuentro para darse a conocer".

"Queridos jóvenes, aprended a "ver", a "encontrar" a Jesús en la Eucaristía, donde está presente y cercano hasta entregarse como alimento para nuestro camino; en el Sacramento de la Penitencia, donde el Señor manifiesta su misericordia ofreciéndonos siempre su perdón. Reconoced y servid a Jesús también en los pobres y enfermos, en los hermanos que están en dificultad y necesitan ayuda. Entablad y cultivad un diálogo personal con Jesucristo, en la fe. Conocedle mediante la lectura de los Evangelios y del Catecismo de la Iglesia Católica; hablad con Él en la oración, confiad en Él. Nunca os traicionará. (...) Así podréis adquirir una fe madura, sólida, que no se funda únicamente en un sentimiento religioso o en un vago recuerdo del catecismo de vuestra infancia. Podréis conocer a Dios y vivir auténticamente de Él, como el apóstol Tomás, cuando profesó abiertamente su fe en Jesús: "¡Señor mío y Dios mío!".

5. Sostenidos por la fe de la Iglesia, para ser testigos

"En la historia de la Iglesia, los santos y mártires han sacado de la cruz gloriosa la fuerza para ser fieles a Dios hasta la entrega de sí mismos; en la fe han encontrado la fuerza para vencer las propias debilidades y superar toda adversidad. (...) La victoria que nace de la fe es la del amor. Cuántos cristianos han sido y son un testimonio vivo de la fuerza de la fe que se expresa en la caridad".

"Cristo no es un bien sólo para nosotros mismos, sino que es el bien más precioso que tenemos que compartir con los demás. En la era de la globalización, sed testigos de la esperanza cristiana en el mundo entero: son muchos los que desean recibir esta esperanza". "También vosotros, si creéis, si sabéis vivir y dar cada día testimonio de vuestra fe, seréis un instrumento que ayudará a otros jóvenes como vosotros a encontrar el sentido y la alegría de la vida, que nace del encuentro con Cristo".

6. Hacia la Jornada Mundial de Madrid

"Queridos amigos, os reitero la invitación a asistir a la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. Con profunda alegría, os espero a cada uno personalmente. Cristo quiere afianzaros en la fe por medio de la Iglesia. La elección de creer en Cristo y de seguirle no es fácil. Se ve obstaculizada por nuestras infidelidades personales y por muchas voces que nos sugieren vías más fáciles. No os desaniméis, buscad más bien el apoyo de la comunidad cristiana, el apoyo de la Iglesia.

"A lo largo de este año, preparaos intensamente para la cita de Madrid con vuestros obispos, sacerdotes y responsables de la pastoral juvenil en las diócesis, en las comunidades parroquiales, en las asociaciones y los movimientos. La calidad de nuestro encuentro dependerá, sobre todo, de la preparación espiritual, de la oración, de la escucha en común de la Palabra de Dios y del apoyo recíproco.

"Queridos jóvenes, la Iglesia cuenta con vosotros. Necesita vuestra fe viva, vuestra caridad creativa y el dinamismo de vuestra esperanza. Vuestra presencia renueva la Iglesia, la rejuvenece y le da un nuevo impulso. Por ello, las Jornadas Mundiales de la Juventud son una gracia no sólo para vosotros, sino para todo el Pueblo de Dios. La Iglesia en España se está preparando intensamente para acogeros y vivir la experiencia gozosa de la fe".

jueves, 2 de septiembre de 2010

INTENCIONES DEL PAPA: Septiembre de 2010

Queridos amigos y hermanos del blog: les comparto las intenciones del Santo Padre Benedicto XVI para este mes de septiembre de 2010 con una síntesis del comentario que ofrece el P. Claudio Barriga, S.J., Director General Delegado del Apostolado de la Oración.


La INTENCIÓN GENERAL para el mes de SEPTIEMBRE de 2010 es: “Para que en las regiones menos desarrolladas del mundo el anuncio de la Palabra de Dios renueve el corazón de las personas, alentándolas a ser protagonistas de un auténtico progreso social”.

Comentario pastoral: La intención de oración del Santo Padre para septiembre, mes en que muchas Iglesias celebran el Mes de la Biblia, nos invita a poner la Palabra de Dios al centro. Él nos llama a renovar nuestra confianza en la fuerza transformadora de la Palabra, capaz de hacer nuevas todas las cosas, aún en las regiones menos desarrolladas del mundo.

“Así como la lluvia y la nieve bajan sobre la tierra y no regresan sin antes empaparla, fecundarla y hacerla germinar, así la palabra de Dios no vuelve a Él sin producir frutos” (Is 55,10-11). La Palabra renueva la esperanza y moviliza a la acción en situaciones donde hay mucho dolor, en las regiones en conflicto o aquellas que padecen grave pobreza: “Haré brotar ríos en los cerros desiertos y manantiales en medio de los valles” (Is 41,18).

“Miren, yo voy a crear un cielo nuevo y una tierra nueva. Lo pasado quedará olvidado, nadie se acordará más de ello. […] Allí no habrá niños que mueran a los pocos días, ni ancianos que no completen su vida. […] La gente construirá casas y vivirá en ellas, sembrará viñedos y comerá sus uvas. […] El lobo y el cordero comerán juntos, el león comerá pasto como el buey, y la serpiente se alimentará de tierra. En todo mi monte santo, no habrá quien haga ningún daño. El Señor lo ha dicho” (Is 65,17-25).

La Palabra trae el consuelo y la ternura de Dios: “El Dios de ustedes dice: Consuelen, consuelen a mi pueblo; hablen con cariño a Jerusalén y díganle que su esclavitud ha terminado. […] Llega ya el Señor con poder, sometiéndolo todo a la fuerza de su brazo. […] Viene como un pastor que cuida su rebaño; levanta los corderos en sus brazos, los lleva junto al pecho y atiende con cuidado a las recién paridas” (Is 40,1-11).

La Palabra de Dios es de fiar: “La hierba se seca y la flor se marchita, pero la Palabra de nuestro Dios permanece firme para siempre” (Is 40,8).

La formulación de la intención del Papa expresa su fe en la potencialidad de la Palabra de Dios para gestar el “auténtico progreso social”. Actúa en nosotros y nos moviliza a hacer real el gozoso anuncio de la salvación que viene del Señor: “El espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha consagrado; me ha enviado a dar buenas noticias a los pobres, a aliviar a los afligidos, a anunciar libertad a los presos, […]a anunciar el año favorable del Señor” (Is 61,1-2). “Todos los que tengan sed, vengan a beber agua; los que no tengan dinero, vengan, consigan trigo de balde y coman…” (Is 55,1).

Dios interviene a favor de sus pobres, y lo hace suscitando profetas que anuncian y llevan adelante su obra de salvación: “Yo no dejo que se cumplan las predicciones de los falsos profetas […] Pero hago que se cumplan las palabras de mis siervos y que salgan bien los planes de mis enviados” (Is 44,25-26). “Así dice el Señor: Los de Israel han cometido tantas maldades que no dejaré de castigarlos: pues venden al inocente por dinero y al pobre por un par de sandalias. Oprimen y humillan a los pobres y se niegan a hacer justicia a los humildes”(Amós 2,6-7).

Que la intención de este mes renueve nuestro amor por la Palabra y nos estimule a abrir el Libro Santo con frecuencia. Que su asidua lectura haga de nosotros nuevos profetas, comprometidos en el nacimiento de una nueva cultura y un auténtico progreso social.


La INTENCIÓN MISIONERA para SEPTIEMBRE de 2010 es: “Para que abriendo el corazón al amor, se ponga fin a tantas guerras y conflictos que aún ensangrientan el mundo”.

Comentario pastoral: El anhelo de paz está en todos. El deseo de trabajar por la paz, en muchos. La acción por la paz, en pocos. Para alcanzarla, no basta con no hacer la guerra. La paz se forja mediante el compromiso de la vida y mediante acciones decididas, contrarias a la lógica de la guerra y de la violencia.

“Felices los constructores de paz, porque Dios los llamará hijos suyos”, enseña Jesús (Mt 5,9). Por lo tanto la paz es una construcción, un resultado de acciones concretas. La paz es fruto de obras, obras de justicia y de reconciliación. La paz es fruto del respeto a las personas, del diálogo paciente, de la perseverancia, de la humildad. Requerirá muchas veces de gran valentía, pues quienes proponen acciones de paz serán perseguidos por quienes se benefician de la injusticia.

“Felices los perseguidos por hacer lo que es justo, porque de ellos es el reino de Dios” (Mt 5,10). Sabemos que se juegan muchos intereses personales y grandes beneficios económicos en la multimillonaria industria bélica. Llama la atención que las principales industrias de armamentos se encuentran en los países ricos, mientras que todas las guerras actualmente se libran en los países pobres. Cabe preguntarse en muchos casos si de parte de los primeros hay verdadera voluntad de lograr la paz, o más bien prevalecen intereses comprometidos que mantienen activas las guerras en las naciones pobres.

El sitio web italiano Conflitti dimenticati (Las guerras olvidadas) destaca 22 áreas de crisis en el mundo, que han estado o están ahora en conflicto. Siete de éstas se encuentran en Africa: Algeria, Burundi, Uganda, Ruanda, Liberia, R.D. del Congo y Sudan; otras seis en Asia: India (Cachemira), Nepal, Filipinas, Myanmar (ex Birmania), Sri Lanka y Pakistán; cuatro en el Medio Oriente: Iraq, Afganistán, Israel-Palestina y Turquía; otras tres en el continente americano: Colombia, El Salvador y Perú; dos, por último, en Europa: Rusia (Chechenia) y Georgia. Podemos de nuestra parte añadir a la lista Somalia. Hoy felizmente algunos de estos conflictos han cesado, como la guerra civil en El Salvador y la guerrilla en Perú.

Desde los años 90 - continúa la misma fuente - se han combatido 57 guerras en el suelo de 45 países. Si incluimos el período entre 1945-1999, se registran 25 guerras entre Estados, que han producido unos 3.3 millones de muertos en combate. En el mismo período, se han producido 127 guerras civiles que han dejado 16.2 millones de muertos. Los daños que causa la guerra muchas veces continúan por largo tiempo después del fin oficial del conflicto, por las miles de minas antipersonales que siguen activas por muchos años, mutilando o matando más que nada a la población civil.

La Iglesia siempre ha sido activa en su apoyo a las iniciativas mundiales de paz y, en este último tiempo, a los tratados de no proliferación nuclear. La voz de la Iglesia ha sido constante en denunciar que la guerra nunca es la solución a los problemas, constatando que más bien los agrava. El Papa con frecuencia expresa su dolor ante los conflictos y pide con insistencia por la paz en aquellos lugares del mundo que hoy se desangran en guerras. Oremos intensamente este mes con el Santo Padre por el fin de las guerras que causan indecibles sufrimientos.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

CATEQUESIS DEL PAPA: "Santa Hildegarda de Bingen con autoridad suscitaba una emulación santa en la práctica el bien"

CIUDAD DEL VATICANO, 1 SEP 2010 (VIS).-El Santo Padre condujo esta mañana la audiencia general de los miércoles en la plaza situada ante el Palacio Apostólico de Castelgandolfo, donde transcurre un período de descanso estival y dedicó la catequesis a Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179), llamada la "profetisa teutónica".

Antes de presentar la figura de la santa, el Papa recordó la Carta Apostólica de Juan Pablo II "Mulieres dignitatem", publicada en 1988, que trataba del "inapreciable papel que las mujeres han desarrollado y desarrollan en la vida de la Iglesia", y expresaba el agradecimiento de la Iglesia "por todas las manifestaciones del genio femenino en el curso de la historia".

"También en los siglos de la historia que llamamos habitualmente Medioevo -dijo Benedicto XVI- algunas figuras femeninas destacaron por la santidad de su vida y la riqueza de sus enseñanzas", como Hildegarda de Bingen, hija de una familia noble y numerosa que quiso dedicarla al servicio de Dios.

Después de recibir una adecuada formación humana y cristiana por parte de la maestra Jutta de Spanheim, Hildegarda entró en el monasterio benedictino de San Disibodenberg, recibiendo el velo del obispo Otón de Bamberg. En 1136, fue elegida superiora y llevó a cabo esta tarea "sirviéndose de sus dotes de mujer culta, espiritualmente elevada y capaz de afrontar con competencia los aspectos organizativos de la vida claustral", señaló el Papa.

Poco después, debido a las numerosas vocaciones, Hildegarda fundó otra comunidad en Bingen dedicada a San Ruperto, donde transcurrió el resto de su vida. "El estilo con que ejercía el ministerio de la autoridad es ejemplar para toda comunidad religiosa -explicó el Santo Padre-, porque suscitaba una emulación santa en la práctica del bien".

La santa empezó a dictar sus visiones místicas cuando todavía era superiora del monasterio de San Disibodenberg, a su consejero espiritual, el monje Volmar y a su secretaria, Richardis di Strade. "Como sucede siempre en la vida de los verdaderos místicos, también Hildegarda quiso someterse a la autoridad de personas sabias para discernir el origen de sus visiones, temiendo que fueran fruto de ilusiones y no procedieran de Dios".

Con este propósito habló con San Bernardo de Claraval, que la tranquilizó y alentó. Además, en 1147 recibió la crucial aprobación del Papa Eugenio III, que en el sínodo de Treveris leyó un texto de Hildegarda que le había presentado el arzobispo de Maguncia.

"El Papa autorizó a la mística a escribir sus visiones y a hablar en público. Desde aquel momento el prestigio espiritual de Hildegarda creció cada vez más, hasta el punto de que sus contemporáneos le atribuyeron el título de "profetisa teutónica", comentó Benedicto XVI.

"Este es el signo de una experiencia auténtica del Espíritu Santo, fuente de todo carisma: la persona depositaria de dones sobrenaturales no se vanagloria jamás; no los ostenta y sobre todo demuestra una obediencia total a la autoridad eclesiástica. Todo don distribuido por el Espíritu Santo está destinado efectivamente a la edificación de la Iglesia y la Iglesia a través de sus pastores reconoce su autenticidad", concluyó el pontífice.

Jóvenes: ¡Vivid y transmitid los valores del Evangelio!

Entre sus saludos a los grupos de peregrinos presentes esta mañana en Castelgandolfo, el Papa se dirigió en especial a los participantes en el Tercer Congreso Latinoamericano de Jóvenes, que se celebrará próximamente en la ciudad de Los Teques (Venezuela), bajo el lema: "Caminemos con Jesús para dar Vida a nuestros pueblos".

Benedicto XVI invitó a los jóvenes a "poner sus ojos en Jesucristo, el Hijo de Dios vivo. Con su gracia -dijo-, hallaréis la fuerza que impulsa a comprometerse con las causas que dignifican al hombre y hacen grandes a los pueblos.

"Queridos jóvenes, que estos días de convivencia, oración y estudio os sirvan para encontraros personalmente con el Señor y escuchar su Palabra. No quedaréis defraudados, pues Él tiene para todos designios de amor y salvación. El Papa está a vuestro lado y os reitera su confianza, a la vez que pide a Dios que os asista para que, siendo auténticos discípulos de Jesucristo, viváis los valores del Evangelio, los transmitáis con valentía a los que os rodean y os inspiréis en ellos para construir un mundo más justo y reconciliado. Vale la pena entregarse a esta hermosa misión".

El Papa concluyó pidiendo que la Virgen María les acompañe en su camino y les "recuerde siempre que no hay mayor felicidad que ser amigo de Cristo".