miércoles, 26 de octubre de 2011

PRO VIDA: Una valiente madre soltera salva al genio de Steve Jobs


Queridos amigos y hermanos del blog: les comparto este interesante artículo que publicó días pasados AICA (Agencia Informativa Católica Argentina). La Sociedad Argentina de Ética Médica y Biológica (SAEMB) destacó las circunstancias del nacimiento de Steve Jobs, el genio fundador de Apple, a quien su madre soltera prefirió dar en adopción antes que practicarse un aborto, pese a que se trataba de un hijo “no deseado, no buscado, no querido”.

“Si lo hubieran abortado no habría nacido el creador del iPhone, el iPod, la Macintosh, las tabletas iPad 1 y iPad 2 o Pixar. Ni hubiéramos disfrutado con ‘Toy Story’ o ‘Buscando a Nemo’”, destacó la entidad que preside el doctor Luis Aldo Ravaioli.

El texto, de gran repercusión, también fue reproducido por la página web y el “Newsletter” de la ONG Argentinos Alerta.

Texto completo del artículo

La Sociedad Argentina de Ética Médica y Biológica, relató en su momento las circunstancias del nacimiento de Barack Obama. Ahora quiere contar las circunstancias del nacimiento de otro norteamericano famoso, que ustedes tratarán de desentrañar.

Es fácil y aleccionador.

Había una vez una sencilla joven estadounidense, blanca y cristiana, universitaria, que se enamoró de un inmigrante sirio y musulmán, adinerado y que estudiaban juntos. Corría 1954 y Joanne Carole Schieble, de clase media, se halló embarazada de Abdulfattah Jandali, su compañero de estudios, que provenía de una rica y poderosa familia de comerciantes.

Al igual que en el caso de Barack Obama, madre cristiana y pobre, y padre musulmán y rico; hubo problemas entre las dos familias acerca del futuro niño o niña. En esa época no había ecografía, ni tomografía computada, ni resonancia magnética ni nada. Los obstetras auscultaban al bebé con el antiguo estetoscopio de madera de Laennec y con sus manos expertas realizaban la semiología y conocían, menos el sexo, la posición del bebé, peso aproximado, si la presentación era cefálica, de nalgas, si había placenta previa, etc.

En los Estados Unidos, en esa época, había más respeto y amor por la vida naciente y el aborto era un delito. Recién se legalizó, a través de un fallo de la Corte Suprema, el 22 de enero de 1973 (Wae vs Roe).

De todos modos, Joanne quiso que su hijo naciera y se trasladó para el parto a San Francisco, California, dando a luz a un robusto varón el 24 de febrero de 1955.

Joanne y Abdulfatth le dieron una oportunidad a ese hijo no deseado, no querido y no buscado y que vino a problematizar a dos familias muy diferentes y a atrasar a ambos en la universidad.

Lo dieron en adopción a un sencillo matrimonio, Paul y Clara Jobs Hagopian, de origen armenio. El papá era maquinista de trenes y la mamá ama de casa y tenían una hija biológica Patty.

A esta altura del relato histórico, bien documentado, muchos ya sabrán quién era ese niño. Nada menos que Steve Paul Jobs, fallecido recientemente en Palo Alto, California, el 5 de octubre de 2011.

Si lo hubieran abortado no habría nacido el creador de Apple, iPhone, iPod, Macintosh, las tabletas iPad 1 , iPad 2, Pixar ni hubiéramos disfrutado con “Toy Story”, “Buscando a Nemo”, etc.

La historia terminó bien para Steve, que salvó la vida, y para los novios que luego se casaron y tuvieron una hija, la novelista Mona Simpson a la que Steve conoció y amó fraternalmente.

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