miércoles, 2 de mayo de 2012

INTENCIONES DEL PAPA: Mayo de 2012


Queridos amigos y hermanos del blog: el Santo Padre Benedicto XVI indica para cada año y para cada mes, cuales son las intenciones generales y misioneras de la Iglesia en todo el mundo, por las que quiere que se ore. Éstas intenciones las confía al Apostolado de la Oración, quienes propagan en el mundo entero la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, a fin de que éste las difunda con la mayor amplitud posible. Les comparto ahora las intenciones para este mes de mayo de 2012 con una síntesis del comentario que ofrece el P. Claudio Barriga, S.J., Director General Delegado del Apostolado de la Oración.

La INTENCIÓN GENERAL para MAYO 2012 es: “Para que sean promovidas en la sociedad las iniciativas que defienden y refuerzan el rol de la familia”.

COMENTARIO PASTORAL: En este mes en que se celebra en Milán, Italia, el Encuentro mundial de las Familias, la intención del Papa busca la promoción de iniciativas que fortalezcan a la familia que está siendo atacada de diversas formas y se encuentra herida profundamente.

No es insensato afirmar que los problemas que tienen ciertas personas con las drogas, la pornografía, la delincuencia, etc., tienen en gran parte su origen en su familia, que no lo aceptó, no lo amó, no lo educó, ni le dio el apoyo que necesitaba. Todo ser humano necesita sentirse amado y apoyado por sus padres, que le den buenos ejemplos y lo encaminen a su propia realización. Si carece de eso, se sentirá mal, y no le importará hacer cualquier cosa, porque no se siente amado, respetado ni aceptado.

La familia es el núcleo, la base y el fundamento de la sociedad, y para que la sociedad esté sana y próspera, debemos cuidar a la familia, fundada por un hombre y una mujer, que enseñen a los hijos cómo se es hombre o mujer, cómo se vive en sociedad, inculcando buenos hábitos en la familia. De esa forma, cada familia será un fermento de amor, una escuela donde se aprende a ser artífice de paz y justicia. Sólo así la sociedad se irá mejorando poco a poco y recuperando de sus heridas. Sus problemas no se resolverán si esperamos que la solución venga de fuera, que 'alguien' realice el cambio en la sociedad. La solución está dentro de la misma familia, que a través de sus miembros, vayan cambiando y transformando la sociedad.

Si tú eres padre de familia, considera que el Señor te ha dado una gran misión con los tuyos. Trabaja por ellos. Da buen ejemplo, cuidando lo que entra en tu hogar, sean revistas, televisión, etc. Piensa que estás dando un testimonio ante tus hijos, que te observan y algún día copiarán tus cualidades o tus defectos y harán lo que tú haces. Procura ser un padre presente, que conviva con su familia. Realicen actividades o deportes juntos. Respeta a tu esposa y trátala con educación y cariño. Ten fidelidad en tu matrimonio, haciendo felices a tu mujer e hijos. Cultiva tu vida espiritual, los valores morales y esfuérzate por construir el hogar sobre bases sólidas: Jesucristo, la justicia, la verdad, el respeto, la honradez, la patria, etc. Colabora con tu esposa en las tareas de la casa y en la educación de tus hijos, formando correctamente la conciencia de ellos, indicando con claridad lo que está bien y lo que está mal.

Marca límites claros y haz que los hijos los obedezcan. Si eres madre de familia, protege y acepta con amor el tesoro de los hijos que el Señor te ha dado, desde su concepción. Muéstrate cercana a todos los miembros de tu hogar por tu compasión, cariño, disposición al diálogo, fidelidad y respeto. Si trabajas fuera del hogar, cumple con amor tu doble jornada laboral, pues al llegar a casa te espera tu deber de madre y esposa. O en caso que seas madre soltera, lleva con dignidad tu misión de madre ejemplar. Fomenta en tus hijos la hermandad, la sana diversión y la cultura.

Desde pequeños, da alguna responsabilidad a tus hijos en el hogar, de manera que se sientan parte de la familia, y que su trabajo contribuye al bienestar de todos. Conoce y practica tu religión, reúne a la familia en la práctica de la oración. Enséñales a rezar, a amar y a confiar en Dios y en la Virgen, que deben estar presentes en tu hogar. Conserva las tradiciones familiares, aquellas que unen a la familia y cuida la armonía en tu hogar. Inculca buenos hábitos: orden, limpieza, sinceridad, educación, paciencia, y da el ejemplo practicando la caridad con los demás.

Si eres hijo o hija, muéstrate agradecido de tus padres ayudándoles en lo que puedas, respetándolos, obedeciéndoles y comprendiéndolos si se equivocan. Tenles confianza y platícales lo que te pasa, para que ellos te ayuden. Sigue sus consejos, que son los mejores, ya que buscan tu bien. Sé un buen hijo, un buen hermano y estudia mucho, para que cuando seas mayor, puedas formar bien tu propia familia.

Pidamos al Señor, para que cada familia sea una luz en el mundo y en la sociedad, un ejemplo para todos, que sea un fermento de amor, comprensión y respeto.

Ma. Carmen Celayeta, Madre de familia, escritora y miembro del Apostolado de la Oración en México.

La INTENCIÓN MISIONERA para MAYO 2012 es: “Para que María, Reina del mundo y Estrella de la evangelización, acompañe a todos los misioneros en el anuncio de su Hijo Jesús”.

COMENTARIO PASTORAL: Por lo general, a los misioneros se les envía en grupos de dos o más. Esta fue la manera como Jesús envió a los primeros apóstoles y discípulos. Una persona laica puede ser acompañada por el esposo/a.

Los Religiosos y religiosas van a la misión con miembros de su Congregación, a Zambia o Zimbabwe, a Corea o a China. Pero a cualquier parte a donde se les envía, nunca van solos.

El Espíritu Santo los guía, la Buena Nueva del Evangelio es el tesoro que comparten. Y, al rezar este mes con el Papa, María también los acompaña a todos los misioneros.

María acompañó y cuidó a Jesús desde el momento de la Anunciación, desde su nacimiento en Belén, y durante su vida escondida en Nazaret. Ella estuvo presente en el primer milagro en Cana, el primer misterio de la Luz. Ella estuvo con Jesús en el camino al Calvario como nos lo recuerda la cuarta estación del Via Crucis y permaneció con su Hijo al pie de la Cruz.

Aunque María no era uno de los apóstoles que Jesús envió hasta las extremidades de la tierra a enseñar a todas las naciones, ella estuvo en la Sala Superior junto con los apóstoles cuando se estaban preparando para llevar a cabo su misión. Ella, en oración esperó juntamente con ellos la venida del Espíritu para que los capacitara. El Papa Pablo VI describe su presencia fuerte con estas palabras: “En la mañana de Pentecostés ella presidió con su oración el comienzo de la Evangelización bajo el influjo del Espíritu Santo. Sea ella la Estrella de la evangelización siempre renovada que la Iglesia, dócil al mandamiento del Señor, debe promover y realizar, sobre todo en estos tiempos difíciles y llenos de esperanza” (Evangelización en el Mundo Moderno, Nº 82).

Así pues, este mes rezamos para que todos los misioneros sientan la presencia de María, compasiva y amorosa que los guía. Los cristianos saben desde hace más de 2000 años que uno verdaderamente no entiende ni tiene a Jesucristo en su vida a menos que honre y respete a su Madre María. Así como María trajo a Jesús a nuestro mundo hace 2000 años, que ella también, Estrella de la Evangelización, acompañe y asista a los misioneros hoy llevando a Jesús a que nazca en los corazones de hombres y mujeres hoy.

Rev. Peter Schineller, S.J.
Archivero de la Provincia de Nueva York de la Compañía de Jesús

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