lunes, 30 de abril de 2012

ACTUALIDAD: El gesto contracorriente del Papa en el temporal de Cuatro Vientos, el mejor icono de su pontificado


Queridos amigos y hermanos del blog: en estos días pasados se han escrito muy buenos artículos sobre el 7º aniversario del pontificado de Su Santidad el Papa Benedicto XVI. Les comparto uno de ellos que ha sido publicado en el portal de noticias católicas “Religión en Libertad” (http://www.religionenlibertad.com/):

Nadie lo ha dicho, una semana atrás, en el diluvio de homenajes que se desató por el séptimo aniversario de Benedicto XVI como Papa: el elemento que más ha develado el sentido profundo de su pontificado ha sido un temporal.

Un temporal que dio pie a una actitud y gesto "audaz" y "contracorriente" del Papa Benedicto XVI en una tórrida noche de agosto de 2011 en Cuatro Vientos con ocasión de la JMJ 2011 es, según el prestigioso vaticanista Sandro Magister, "el elemento que más ha develado el sentido profundo de su pontificado".

En el "diluvio de homenajes" por el séptimo aniversario del pontificado de Joseph Ratzinger, apunta Magister, nadie a dicho nada respecto a lo que sucedió frente a un millón de jóvenes y justo en el medio de un violento temporal, señalando que el actual Papa "será recordado más por las homilías que por las encíclicas"... y "por sus gestos audaces, a contracorriente".

El experto en asuntos vaticanos y eclesiales, recuerda que "era una noche tórrida en Madrid, en agosto de 2011. Frente al papa Benedicto, en la explanada, un millón de jóvenes, con una edad promedio de 22 años, desconocidos. Imprevistamente un remolino de agua, de relámpagos y de viento se abate sobre todos, sin ninguna posibilidad de cubrirse. Vuelan por el aire manojos de focos, vuelan lejos carteles, también el Papa se moja. Pero él se queda en el lugar, frente al explosivo regocijo de los jóvenes por el inesperado espectáculo no programado que brinda el cielo".

"Cuando cesa la lluvia, el Papa pone al costado el discurso escrito y dirige a los jóvenes pocas palabras. Invita a mirar no a él, sino a ese Jesús que está presente en la hostia consagrada sobre el altar. Se arrodilla en silencio y en actitud de adoración. Lo mismo ocurre en la explanada: todos se arrodillan sobre la tierra mojada, en medio de un silencio absoluto, durante una buena media hora".

El periodista italiano comenta en un artículo publicado en www.espressonline.it que "al evaluar este papado, pocos han comprendido la audacia de estos gestos contracorriente. Pero cuando Benedicto XVI los cumple y los explica, lo hace con la actitud apacible de quien no quiere inventar nada propio, sino simplemente ir al corazón de la aventura humana y del misterio cristiano".

La Eucaristía

Otro de los gestos del Papa resaltados por Magister es cuando Benedicto XVI convocó su primer sínodo, en el 2005, dedicado a la Eucaristía, y en el que quiso que se proyectara durante todo el encuentro un fresco de Rafael, en una pantalla colocada frente a los obispos allí congregados de todo el mundo. La obra del pintor era la "Disputa del Santísimo Sacramento", en el que puso la hostia consagrada en el centro de todo, sobre el altar de una grandiosa litúrgica cósmica que ve interactuar al Padre, al Hijo, al Espíritu Santo, a la Iglesia terrenal y celestial, al tiempo y a lo eterno.

Las homilías de Benedicto XVI, como San León Magno

"De Joseph Ratzinger se han discutido las doctas exposiciones en la universidad de Ratisbona y en el Collège des Bernardins de París, en el Westminster Hall de Londres y en el Parlamento Federal de Berlín. Pero un día se descubrirá que el mayor distintivo de este Papa son las homilías, al igual que antes de él lo han sido para san León Magno, el Papa que detuvo la invasión de Atila", continúa Magister.

Las homilías, apunta, "son las palabras de Benedicto XVI que no se tienen en cuenta. Las pronuncia durante la Misa, peligrosamente cercano, entonces, a ese Jesús que está vivo y presente en los signos del pan y del vino".

"A la fe nula o escasa de tantos hombres de hoy, en las Misas banalmente reducidas a abrazos de paz y asambleas solidarias", Benedicto XVI "le ofrece la fe sustancial en un Dios que se hace realmente próximo, que ama y perdona, que se hace tocar y comer".

Artículo completo:

Nadie lo ha dicho, una semana atrás, en el diluvio de homenajes que se desató por el séptimo cumpleaños de Benedicto XVI como Papa: el elemento que más ha develado el sentido profundo de su pontificado ha sido un temporal.

Era una noche tórrida en Madrid, en agosto de 2011. Frente al papa Benedicto, en la explanada, un millón de jóvenes, con una edad promedio de 22 años, desconocidos. Imprevistamente un remolino de agua, de relámpagos y de viento se abate sobre todos, sin ninguna posibilidad de cubrirse. Vuelan por el aire manojos de focos, vuelan lejos carteles, también el Papa se moja. Pero él se queda en el lugar, frente al explosivo regocijo de los jóvenes por el inesperado espectáculo no programado que brinda el cielo.

Cuando cesa la lluvia, el Papa pone al costado el discurso escrito y dirige a los jóvenes pocas palabras. Invita a mirar no a él, sino a ese Jesús que está presente en la hostia consagrada sobre el altar. Se arrodilla en silencio y en actitud de adoración. Lo mismo ocurre en la explanada: todos se arrodillan sobre la tierra mojada, en medio de un silencio absoluto, durante una buena media hora.

En Madrid no fue la primera vez que Benedicto XVI se arrodilló delante de la hostia sagrada, en prolongado silencio. Ya lo había hecho en Colonia, en el año 2005, poco después de haber sido elevado al papado, allí también en la vigilia nocturna con miles de jóvenes, ante el asombro de todos.

Al evaluar este papado, pocos han comprendido la audacia de estos gestos contracorriente. Pero cuando Benedicto XVI los cumple y los explica, lo hace con la actitud apacible de quien no quiere inventar nada propio, sino simplemente ir al corazón de la aventura humana y del misterio cristiano.

También Rafael, hace cinco siglos, en ese sublime fresco de las Salas Vaticanas que es la "Disputa del Santísimo Sacramento", puso la hostia consagrada en el centro de todo, sobre el altar de una grandiosa litúrgica cósmica que ve interactuar al Padre, al Hijo, al Espíritu Santo, a la Iglesia terrenal y celestial, al tiempo y a lo eterno.

Cuando Benedicto XVI convocó su primer sínodo, en el 2005, lo dedicó justamente a la Eucaristía, y quiso que se proyectara durante todo el encuentro ese fresco de Rafael, en una pantalla colocada frente a los obispos allí congregados de todo el mundo.

De Joseph Ratzinger se han discutido las doctas exposiciones en la universidad de Ratisbona y en el Collège des Bernardins de París, en el Westminster Hall de Londres y en el Parlamento Federal de Berlín. Pero un día se descubrirá que el mayor distintivo de este Papa son las homilías, al igual que antes de él lo han sido para san León Magno, el Papa que detuvo la invasión de Atila.

Las homilías son las palabras de Benedicto XVI que no se tienen en cuenta. Las pronuncia durante la Misa, peligrosamente cercano, entonces, a ese Jesús que está vivo y presente en los signos del pan y del vino, a ese Jesús que – él predica incansablemente – es el mismo que explicó las Sagradas Escrituras a los caminantes de Emaús, en forma tan parecida a los hombres extraviados de hoy, y que se les reveló al partir el pan, como en el cuadro pintado por Caravaggio que está en la National Gallery de Londres, y que desaparece en el momento que es reconocido, porque la fe es así, no es nunca visión geométricamente cumplida, sino que es juego inagotable de libertad y de gracia.

A la fe nula o escasa de tantos hombres de hoy, en las Misas banalmente reducidas a abrazos de paz y asambleas solidarias, el papa Benedicto XVI le ofrece la fe sustancial en un Dios que se hace realmente próximo, que ama y perdona, que se hace tocar y comer.

Ésta era también la fe de los primeros cristianos. Benedicto XVI lo ha recordado en el Ángelus de dos domingos atrás. Dijo que el nacimiento del domingo como "día del Señor" fue un gesto de audacia revolucionaria, precisamente porque extraordinario y conmovedor fue el acontecimiento que lo originó: la resurrección de Jesús y sus apariciones posteriores, en su condición de resucitado, entre los discípulos cada "primer día de la semana", es decir, el día del comienzo de la creación.

El pan terrenal que se convierte en comunión con Dios, dijo el Papa en una homilía, "quiere ser el comienzo de la transformación del mundo, para que se convierta en un mundo de resurrección, en un mundo de Dios".

Sandro Magister

sábado, 28 de abril de 2012

CINE: "Bella", un emotivo elogio a la vida


Queridos amigos y hermanos del blog: el pasado miércoles 18 de abril en la explanada de ingreso a la Basílica de San Pedro, en Roma, mientras esperábamos que comenzara la Audiencia General a cargo del Santo Padre Benedicto XVI, tuve un encuentro muy particular.

Junto a un grupo de peregrinos mexicanos estaba el actor Eduardo Verástegui, quien en los últimos años ha experimentado un fuerte proceso de conversión que lo ha convertido en un actor “pro-vida”. Esta nueva actitud de vida lo lleva por distintos escenarios de diversos países y a través de distintas iniciativas a dar su testimonio evangelizador en un mundo nada fácil: el mundo de los grandes medios de comunicación social.

Pudimos compartir algunas palabras y nuestra charla giró en torno al mucho bien que había hecho la película “Bella” (2006) de la cual fue su productor y uno de los protagonistas principales. Yo no la había visto en su momento y anoche en su versión de DVD la pude ver y ahora se las comento y recomiendo para aquellos que no la han visto o desean volverla a ver.

“Bella” (2006)

Bella es una película estadounidense del año 2006 dirigida por Alejandro Gómez Monteverde, protagonizada por Eduardo Verástegui y Tammy Blanchard que aborda el tema del aborto y la adopción. Ha recibido numerosos premios incluyendo el titulo “1 Top Rated Movie of 2007” (Película mejor clasificada del 2007) en el sitio de internet especializado en crítica de cine Rotten Tomatoes.

Se exhibió el 6 de septiembre de 2006 en el Festival Internacional de Cine de Toronto, donde ganó el premio People's Choice Award (Premio de la audiencia). Posteriormente formó parte de la selección oficial en diversos festivales de cine en Estados Unidos y México.

Síntesis argumental

José era una estrella de futbol internacional a punto de firmar un contrato multimillonario, pero una serie de eventos desafortunados desencadenó el final de su carrera de manera abrupta. Ahora es el chef principal del restaurante de su hermano Manny. 

Nina es una bella camarera en dicho lugar, quien lucha por sobrevivir en Nueva York, descubre algo sobre si misma para lo cual no está preparada. Es así como un irreversible momento, hace que sus vidas den un giro inesperado, hasta que un simple gesto de bondad los lleva a unirse, convirtiendo un día ordinario en una experiencia inolvidable.

Premios

Bella se llevó el premio People's Choice Award en el Festival Internacional de Cine de Toronto en 2006, situándolo en la categoría de "previos ganadores al Oscar" junto con Carros de Fuego, La vida es bella, American Beauty, entre otras.

En el 2007 Bella ganó en el Festival Heartland el premio Crystal Heart Award y también el gran premio de cien mil dólares americanos para el "Mejor Film Dramático". Este es el mayor premio en efectivo de cualquier festival de cine en el mundo. Bella ya había ganado dicho año ese Festival y el segundo premio fue otorgado por una selección entre las 5 mejores películas dramáticas.

El Instituto Smithsoniano, el más grande y prestigioso del mundo, entregó el día 5 de septiembre del 2007 el Premio Legacy (Herencia) a los cineastas mexicanos Eduardo Verástegui y Alejandro Monteverde, por su positiva contribución al arte y cultura latina, en una gran fiesta de gala, en reconocimiento a sus contribuciones a la cultura de ambos países por medio de su trabajo, visión y compromiso.

Recibió también en el 2007 el Tony Bennett Media Excellence Award.

Mi recomendación:

Hoy “Bella” está disponible en DVD en España, como en otros tantos países, en una buena versión con su “making of”, trailer, spots de tv, la crónica de su premiere en Madrid y otros extras.

Hago mías las palabras de Verástegui en la presentación de la película en Mexico: “Bella, una historia de amor que va mas allá del romance, es una historia sobre la vida, la amistad, la familia y la capacidad humana para amar en las circunstancias más inesperadas”.

Les recomiendo vivamente el verla porque es un emotivo elogio a la vida. Y el tener en DVD en casa puede ser la oportunidad de hacer el bien y mucho, porque Ud. puede ser el vehículo para que quizás una mujer que esté a punto de abortar, viendo “Bella” cambie de parecer y apueste por el milagro de la vida...

Padre José Medina 


viernes, 27 de abril de 2012

PRO VIDA: ¿Qué es el aborto?


La pregunta parece de fácil respuesta. Sin embargo, hoy en día muchas personas desconocen o incluso niegan la realidad que rodea al aborto provocado. 

Te ofrecemos a continuación las tres principales facetas que muestra la realidad del aborto:
  


La muerte de un ser humano

La ciencia demuestra, hoy en día, que en el momento de la concepción aparece una nueva vida humana. Su código genético es distinto de los códigos genéticos de sus padres. El nuevo código acompañará a esa persona para toda su vida. Durante un aborto provocado, el niño reacciona e incluso emite lo que muchos han llamado un “grito silencioso”. El organismo inmunitario de la madre, por otra parte, reconoce al bebé en edad prenatal como un objeto extraño al cuerpo de la mujer y tiende a atacarlo, aunque la placenta protege al nuevo ser humano.

Aunque todos los estudios científicos demuestran que lo que hay en el seno materno durante el embarazo es un nuevo ser humano, muchos prefieren cerrar los ojos a esta evidencia, haciendo afirmaciones anticientíficas y que carecen de todo fundamento, como que el niño forma parte del cuerpo de la madre, o que es simplemente un ser en potencia, como si de un embrión o un feto humano pudiese surgir una marmota. En pleno siglo XXI las falacias que manejan quienes defienden el aborto sólo se pueden sostener desde la ignorancia científica o desde el desprecio por la ciencia.




Un sufrimiento para la mujer

El doctor John C. Willke dijo en una ocasión: “Es más fácil sacar al niño del útero de su madre que sacarlo de su pensamiento”. Y es que a los numerosos riesgos físicos que implica el aborto provocado para la mujer hay que añadir un fenómeno muy frecuente pero que es sistemáticamente silenciado: el Síndrome Postaborto (SPA).

Una psiquiatra española, la doctora Carmen Gómez Lavín, explica que las consecuencias psicológicas del aborto que se dan con más frecuencia son “cuadros depresivos que se acompañan de un sentimiento grande de culpabilidad”. Una psiquiatra canadiense, la doctora Susan Standford, ha relatado su propia experiencia con el SPA explicando sus tres fases: desasosiego y tristeza; se revive continuamente el momento traumatizante del aborto de un modo muy profundo; y finalmente una gran depresión. Ninguno de estos riesgos es advertido a las mujeres por los centros que practican abortos.




Un negocio millonario

En enero de 2008, la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA) calculó el “negocio” del aborto mueve 40 millones de euros al año en España, es decir, más de 6.650 millones de pesetas. La mayoría de las administraciones públicas subvencionan el negocio del aborto, enriqueciendo a unos pocos empresarios con pocos escrúpulos al mismo tiempo que niegan toda ayuda a la mujer embarazada, incluso a aquellas que atraviesan una situación de necesidad. Para esa mayoría de administraciones no existe el derecho a ser madre, pero sí existe el derecho a lucrarse con fondos públicos de la eliminación de seres humanos y del sufrimiento de miles de mujeres.

Mientras el aborto se convierte en un “chollo” para esos empresarios, sus consecuencias económicas pesan sobre todos. En el primer trimestre de 2008, el Instituto del Capital Social (INCAS) publicó un estudio, titulado “El Impacto Económico del Aborto”, en el que calculaba que en el año 2006 los abortos costaron más de 51.325 millones de euros (más de 8.5 billones -con B- de pesetas) en pérdidas de capital humano sólo en España.

© Derecho a vivir · SÍ a la vida · SÍ a la mujer · NO al aborto

jueves, 26 de abril de 2012

CATEQUESIS DEL PAPA: La oración de cada día da sentido a nuestra vida cotidiana


Queridos amigos y hermanos del blog: la Audiencia General de este miércoles tuvo lugar a las 10,30 horas en la plaza de San Pedro, donde el santo padre Benedicto XVI se encontró con grupos de peregrinos y fieles llegados de Italia y de otros países. En el discurso en lengua italiana, el papa continuando la catequesis sobre la oración en los Hechos de los Apóstoles, ha centrado su meditación sobre el primado de la oración y del anuncio de la Palabra de Dios. Les ofrezco las palabras textuales del santo padre:

Queridos hermanos y hermanas: en la última catequesis, mostré que la Iglesia desde el inicio de su recorrido, ha debido afrontar situaciones imprevistas, cuestiones nuevas y situaciones de emergencia a las que ha tratado de responder a la luz de la fe, dejándose guiar por el Espíritu Santo. Hoy quisiera detenerme a reflexionar sobre otra de estas situaciones, un problema serio que la primera comunidad cristiana de Jerusalén tuvo que enfrentar y resolver, como san Lucas narra en el sexto capítulo de los Hechos de los Apóstoles, referido al ministerio de la caridad ante las personas solas y necesitadas de asistencia y ayuda. La cuestión no es secundaria para la Iglesia y amenazó en ese momento con crear divisiones dentro de la misma; el número de discípulos, de hecho, fue en aumento, pero los de lengua griega comenzaron a quejarse contra los de lengua hebrea, porque sus viudas eran desatendidas en la distribución diaria (cf. Hch. 6,1). 

Frente a esta emergencia relacionada con un aspecto esencial en la vida de la comunidad, es decir, la caridad con los débiles, los pobres, los indefensos y la justicia, los apóstoles convocaron a todo el grupo de discípulos. En este tiempo de emergencia pastoral sobresale el discernimiento hecho por los apóstoles. Ellos se enfrentan a la exigencia primordial de proclamar la palabra de Dios de acuerdo con el mandato del Señor, pero aun siendo esta la primera exigencia de la Iglesia, consideran igualmente en serio el deber de la caridad y la justicia, es decir, el deber de ayudar a las viudas, a los pobres, de proveer con amor a las necesidades en que se encuentran los hermanos y hermanas, para responder al mandato de Jesús: ámense unos a otros como yo os los he amado (cf. Jn. 15,12.17 ).

Así, las dos realidades que se deben vivir en la Iglesia: la predicación de la palabra, la primacía de Dios, y la caridad práctica, la justicia, están creando dificultades y se debe encontrar una solución, para que ambas puedan tener su lugar, su relación justa. La reflexión de los apóstoles es muy clara, dicen, como hemos escuchado: "No está bien que nosotros abandonemos la palabra de Dios por servir a las mesas. Por tanto, hermanos, busquen de entre ustedes a siete hombres, de buena fama, llenos de Espíritu y de saber, y los pondremos al frente de esta tarea; mientras que nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra" (Hch. 6, 2-4).

Hay dos cosas que aparecen: en primer lugar, existe desde aquel momento en la iglesia, un ministerio de la caridad. La Iglesia no solo debe proclamar la palabra, sino también cumplir la palabra, que es amor y verdad. Y, en segundo lugar, estos hombres no solo deben gozar de buena reputación, sino que deben ser hombres llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, es decir, que no pueden ser solo organizadores que saben cómo "hacer" sino que deben "hacer" según el espíritu de la fe con la la luz de Dios, en la sabiduría del corazón; y por lo tanto su función --si bien es sobretodo práctica--, es sin embargo una función espiritual. La caridad y la justicia no son solo acciones sociales, sino son acciones espirituales realizadas a la luz del Espíritu Santo. Así que podemos decir que esta situación se enfrenta con una gran responsabilidad por parte de los apóstoles que toman esta decisión: son elegidos siete hombres; los apóstoles oran para pedir la fuerza del Espíritu Santo; y luego les imponen las manos para que se dediquen de manera particular a este servicio de la caridad. Por lo tanto, en la vida de la iglesia, en los primeros pasos que realiza, se refleja en un cierto modo lo que sucedió durante la vida pública de Jesús, en casa de Marta y María en Betania. Marta estaba abrumada con el servicio de ofrecer hospitalidad a Jesús y a sus discípulos; María, sin embargo, se dedica a la escucha de la palabra del Señor (cf. Lc. 10,38-42). 

En ambos casos, no se oponen los momentos de oración y escucha de Dios, con la actividad diaria, con el ejercicio de la caridad. El llamado de Jesús: "Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada" (Lc. 10,41-42), así como la reflexión de los apóstoles: "Nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la Palabra" (Hch. 6,4), muestran la prioridad que debemos darle a Dios; yo no entraría ahora en la interpretación de esta perícopa Marta-María. En cualquier caso, no se condena la actividad por el prójimo, por el otro, pero se subraya que debe ser penetrada interiormente también por el espíritu de la contemplación. Por otro lado, san Agustín dice que esta realidad de María es una visión de nuestra situación en el cielo, por lo que en la tierra nunca podremos tenerlo toda, pero un poco de la anticipación sí debe estar presente en toda nuestra actividad. Debe estar presente también la contemplación de Dios. No debemos perdernos en el activismo puro, sino siempre dejarnos penetrar en nuestras actividades de la luz de la palabra de Dios y así aprender la verdadera caridad, el verdadero servicio a los demás, que no necesita de tantas cosas --necesita sin duda de las cosas necesarias--, pero sobre todo tiene necesidad del afecto de nuestro corazón, de la luz de Dios.

San Ambrosio, comentando el episodio de Marta y María, exhorta de este modo a sus fieles y también a nosotros: "Buscamos tener también nosotros, aquello que no se nos puede quitar, dándole a la palabra del Señor una diligente atención, no distraída: ocurre también con las semillas de la palabra divina, que se pierden si se plantan a lo largo del camino. Te estimule también a ti, como a María, el deseo de saber: este es la más grande, la obra más perfecta" Y añade también que: "el cuidado por el ministerio no distraiga la atención de la palabra divina", por la oración (Expositio Evangelii secundum Lucam, VII, 85: PL 15, 1720). Los santos, por lo tanto, han experimentado una profunda unidad de vida entre la oración y la acción, entre el amor total a Dios y el amor a los hermanos. San Bernardo, que es un modelo de armonía entre la contemplación y la actividad, en su libro De consideratione, dirigido al papa Inocencio II para ofrecerle algunas reflexiones sobre su ministerio, insiste precisamente en la importancia del recogimiento interior, de la oración para defenderse de los peligros de una actividad excesiva, cualquiera que sea la condición en la que se encuentra y la tarea que se esté llevando a cabo. San Bernardo dice que las muchas ocupaciones, una vida frenética, a menudo terminan endureciendo el corazón y hacen sufrir el espíritu (cf. II, 3).

Es un valioso recordatorio para nosotros hoy, acostumbrados a evaluar todo con el criterio de la productividad y de la eficiencia. El pasaje de los Hechos de los Apóstoles nos recuerda la importancia del trabajo --sin duda se crea un verdadero ministerio--, del compromiso en la actividad diaria que se lleva a cabo con responsabilidad y dedicación, pero también nuestra necesidad de Dios, de su orientación, de su luz que nos da fortaleza y esperanza. Sin la oración diaria fielmente vivida, nuestra acción se vacía, pierde su alma profunda, se reduce a un simple activismo sencillo que con el tiempo nos deja insatisfechos. Hay una hermosa invocación de la tradición cristiana para ser recitada antes de una actividad, que dice: «Actiones nostras, quæsumus, Domine, aspirando præveni et adiuvando prosequere, ut cuncta nostra oratio et operatio a te semper incipiat, et per te coepta finiatur», es decir, "Inspira nuestras acciones, Señor, y acompáñalas con tu ayuda, para que todo nuestro hablar y actuar, tenga siempre en ti su principio y en ti su cumplimiento". Cada paso de nuestra vida, cada acción, incluso en la iglesia, debe estar realizada ante Dios, a la luz de su palabra.

En la catequesis del pasado miércoles, había subrayado la oración unánime de la primera comunidad cristiana frente a la prueba y cómo, justamente en la oración, en la meditación de la sagrada escritura, ha podido entender los acontecimientos que estaban ocurriendo. Cuando la oración se nutre de la palabra de Dios, podemos ver la realidad con nuevos ojos, con los ojos de la fe y el Señor, que habla a la mente y al corazón, da una nueva luz al camino en todo momento y en cualquier situación. Creemos en el poder de la palabra de Dios y en la oración. Incluso la dificultad que estaba experimentando la Iglesia frente al problema del servicio a los pobres, a la cuestión de la caridad, viene superada a través de la oración, a la luz de Dios, del Espíritu Santo. Los apóstoles no se limitan a ratificar la elección de Esteban y de los demás hombres. Sino "habiendo hecho oración, les impusieron las manos" (Hch. 6,6). El evangelista recordará estos gestos de nuevo en la elección de Pablo y Bernabé, donde leemos: "Después de haber ayunado y orado, les impusieron las manos y los enviaron" (Hch. 13,3). Confirma una vez más que el servicio práctico de la caridad es un servicio espiritual. Ambas realidades deben ir juntas.

Con el gesto de la imposición de las manos, los apóstoles confieren un ministerio particular a siete hombres, para que se les diera la correspondiente gracia. El énfasis de la oración, "después de haber rezado", es importante porque pone de relieve la dimensión espiritual del gesto; no se trata simplemente de asignar un encargo como en una organización social, sino que es un acontecimiento eclesial en que el Espíritu Santo toma posesión de siete hombres escogidos por la iglesia, consagrándolos en la Verdad que es Jesucristo: Él es el protagonista silencioso, presente en la imposición de las manos para que los elegidos sean transformados por su poder y santificados para hacer frente a los desafíos prácticos, los desafíos pastorales. Y el énfasis en la oración nos recuerda también que solo por la relación íntima con Dios, cultivada todos los días, nace la respuesta a la elección del Señor y se le confían todos los ministerios en la iglesia.

Queridos hermanos y hermanas, el problema pastoral que llevó a los apóstoles a elegir y a imponer las manos sobre siete varones encargados ​​del servicio de la caridad, para dedicarse ellos a la oración y a la proclamación de la Palabra, nos señala también a nosotros, la primacía de la oración y de la palabra de Dios, que, sin embargo, produce luego también la acción pastoral. Para los pastores esta es la primera y más valiosa forma de servicio a la grey a ellos confiada. Si los pulmones de la oración y la palabra de Dios no alimentan la respiración de nuestra vida espiritual, corremos el riesgo de asfixiarnos en medio de miles de cosas todos los días: la oración es la respiración del alma y de la vida. Y hay otro valioso llamado que me gustaría destacar: en la relación con Dios, en la escucha de su Palabra, en el diálogo con Dios, incluso cuando estamos en el silencio de una Iglesia o en nuestra habitación, estamos unidos en el Señor con muchos hermanos y hermanas en la fe, como un conjunto de instrumentos que, a pesar de su individualidad, elevan una única y gran sinfonía de intercesiones a Dios, de acción de gracias y de alabanzas.

miércoles, 25 de abril de 2012

ACTUALIDAD: Nuevo libro sobre Benedicto XVI en el VII Aniversario del comienzo de su pontificado se puede descargar gratuitamente desde internet


Queridos amigos y hermanos del blog: ”Benedicto XVI, teólogo y pontífice” es el título del libro con el cual los periódicos “L'Osservatore Romano” e “Il Sole 24 Ore” rinden homenaje al Papa con motivo del séptimo aniversario del inicio de su pontificado (24 de abril de 2005). El volumen ha salido ayer gratuitamente con “Il Sole 24 Ore” y esta disponible en versión digital en la web de ese diario, enriquecido con contenidos multimedia, también en inglés y en castellano. El 26 de abril, el periódico español “La Razón” lo incluirá en su sitio web.

La iniciativa, agrega Vian, “se propone, sobre todo, contribuir al conocimiento de la figura y las obras de un intelectual que ha dedicado y dedica su vida a la búsqueda incansable de la verdad, en un diálogo continuo entre fe y razón, con un lenguaje accesible a todos”.

Prólogo del director de “L'Osservatore Romano”, 
Giovanni Maria Vian:

Cuando el 19 de abril de 2005 Joseph Ratzinger, a la edad de setenta y ocho años, fue elegido Papa –en menos de un día y por el cónclave más numeroso de la historia– fueron muchos los que se sorprendieron. Por una razón, sobre todo: la etiqueta de conservador tenaz, y además alemán, aplicada a quien durante veintitrés años había dirigido de forma autorizada el antiguo Santo Oficio y parecía destinado a lo sumo a desempeñar un papel importante como gran elector en la difícil sucesión de Juan Pablo II, que lo había llamado a Roma y con el cual había colaborado estrechamente.

Eran previsiones y expectativas lejanas de los hechos, así como la imagen tópica, difundida por muchos pero en realidad infundada. Es cierto que el cardenal elegido Papa en el cónclave, que desde hacía años deseaba retirarse a su Baviera natal para volver a dedicarse por entero a los estudios, no hizo nada para ser elegido. Se trató, en suma, de un viraje no buscado. Como aquel que en 1977 imprimió en la vida del brillante teólogo, de cincuenta años –que había llegado a Roma quince años antes para participar en las sesiones del concilio Vaticano II como asesor de uno de los exponentes de relieve del episcopado alemán– el nombramiento a arzobispo de Munich y la casi inmediata creación cardenalicia por parte de Pablo VI.

Para el octogésimo quinto cumpleaños de Benedicto XVI, y al comienzo de su octavo año de su pontificado, nació la idea de reunir y actualizar en este librito algunos textos poco conocidos: un diálogo sencillo pero no superficial, sobre laicidad y religión entre un ratoncito (Armando Massarenti) y un elefantito (Giuliano Ferrara), una propuesta de lectura de las obras de Ratzinger –no especializada ni sistemática, sino inteligente y comprensiva– por parte de una historiadora (Lucetta Scaraffia) y, por último, una síntesis cronológica de la vida del teólogo convertido en Pontífice.

La iniciativa de los dos periódicos que la promueven –“Il Sole 24 Ore” y “L’Osservatore Romano”– quiere sobre todo contribuir a un primer conocimiento de la figura y de las obras de un intelectual que ha dedicado y dedica su vida a la inexhausta e inagotable búsqueda de la verdad, en un diálogo continuo entre fe y razón, con un lenguaje que quiere hablar a todos. Con ocasión de un importante aniversario para el cual se puede aplicar el deseo de la liturgia bizantina *èis ète pollà*, traducido calcado en latín *ad multos annos*: con palabras sencillas, para desear al Papa un feliz cumpleaños.

Descarga gratuita desde internet

El libro esta disponible también en versión digital, enriquecido por contenidos multimedios, en la dirección: www.ilsole24ore.com/paparatzinger
 
Un código presente en el interior del libro permitirá el acceso a la versión electrónica, con videos y galería de fotos sobre la vida del Papa y algunos momentos particularmente significativos de su pontificado.

El libro se publicará mañana 26 de abril en España por “La Razón”, como suplemente y en la web del periódico de Madrid. 


viernes, 20 de abril de 2012

ACTUALIDAD: Estadísticas de 7 años de Pontificado del Papa que «no duraría» y «no sabría»


Queridos amigos y hermanos del blog: al cumplir 85 años de edad y 7 de pontificado, el balance de trabajo de Benedicto XVI es impresionante. Un comunicado editorial del portavoz de la Santa Sede en Radio Vaticano ha servido para conmemorar a la vez el cumpleaños de Joseph Ratzinger (85 años el pasado lunes) y el aniversario de su llegada al trono de Pedro (7 años ayer jueves).

Y el padre Federico Lombardi, S.I. ha recordado lo que se decía de él cuando fue elegido: "Muchos se preguntaron si, tras años marcados por la enfermedad de su gran predecesor, su papado sería tan fuerte y duradero como se esperaba, y si un teólogo que había conducido un dicasterio específicamente doctrinal durante tanto tiempo sabría cómo abordar las muy diferentes tareas del gobierno pastoral de la Iglesia universal".

Pues bien, ¿cuáles son los resultados? La lista que hace Lombardi no deja lugar a dudas de cómo Benedicto XVI ha disipado todas esas dudas:

-23 viajes internacionales;
-23 países visitados;
-26 viajes dentro de Italia;
-4 sínodos de obispos;
-3 jornadas mundiales de la juventud;
-3 encíclicas e infinidad de otros actois magisteriales;
-2 años dedicados, a San Pablo y al Sacerdocio;
-2 libros, Jesús de Nazaret y Luz del mundo.

Y, añade Lombardi, "hemos visto al Papa afrontar con valentía, humildad y determinación -esto es, con un claro espíritu evangélico-, situaciones difíciles, como la crisis de los abusos sexuales".

Además, "y por encima de todo, hemos conocido, por la coherencia y consistencia de sus enseñanzas, que la prioridad de su servicio a la Iglesia y a la humanidad es conducir a las almas a Dios, al Dios que nos dio a conocer Jesucristo, y que la fe y la razón se ayudan mutuamente en la búsqueda de la verdad y responden a las expectativas y exigencias de cada uno de nosotros y de la humanidad en su conjunto, que la marginación de Dios y el relativismo son serios peligros de nuestro tiempo".

Lombardi recuerda, por último, que la tarea continúa, y el Papa tiene por delante a corto plazo el Encuentro Mundial de las Familias, el viaje a Oriente Medio, el Sínodo para la Nueva Evangelización y el Año de la Fe.

Todo ello está, concluye, "en las manos de Dios, al servicio de Dios y de su Iglesia".

La raíz de la serenidad de Benedicto es su misma fe

“Ciertamente. El Papa es un hombre de fe y un verdadero creyente. Es el que puede ayudar y servir a la Iglesia como roca de la fe, precisamente porque es el primero en creer. Y, en este sentido, la fe es fuente de una serenidad y de una alegría tan profunda que nadie puede apagar. La raíz de la serenidad del alma de papa Benedicto es su misma fe y, por lo tanto, la esperanza que mana de ella”, lo expresó el director de la oficina de prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi SJ, en una entrevista de Radio Vaticana con motivo del cumpleaños del Santo Padre.

Y expresó que en este día del cumpleaños del Pontífice lo embargan dos sentimientos: “Uno es la gratitud al Señor por este Papa que nos guía con gran firmeza, amabilidad y fe. Por lo que es un don de Dios. Y el otro es de admiración. Pues, aun habiendo comenzado su ministerio al servicio de la Iglesia universal con una edad avanzada, se trata de un Pontificado muy rico e intenso, con tantos viajes y hechos muy importantes, con un Magisterio intenso y múltiple. Por lo tanto, hay que decir que lo que el Papa logró hacer en estos siete años es algo admirable”.

 Y destacando la personalidad del Pontífice alemán, el padre Lombardi expresó que “lo que más me impacta es su amabilidad y su atención. Él vive de forma muy intensa el trato con alguien: escucha verdaderamente lo que le dice su interlocutor. Y lo hace con gran atención y respeto. Además, tiene una lucidez y una claridad de pensamiento y de expresión, una densidad de contenido que comunica -junto con su amabilidad y su atención– y que impacta de forma muy profunda”.

A pedido del entrevistador destacó, a modo de balance de los siete años de Pontificado, “diría que en este Pontificado, la Iglesia se concentró sobre lo esencial de su misión. Es decir, la prioridad de la atención a Dios, a la relación del hombre con Dios, a la dimensión trascendente de la vida, a la personalidad de Jesucristo como revelador del verdadero Rostro de Dios. Me parece que una característica de este Pontificado es la dimensión religiosa del ministerio de la Iglesia, un tiempo en que algunos aspectos de ‘poder’ se vuelven cada vez más secundarios. El papa Benedicto XVI guía a la Iglesia hacia el centro de su misión”.

En estos últimos tiempos el Papa sufrió por hechos internos en el Vaticano, como las fugas de noticias. Y, sin embargo, dice el vocero vaticano “el Papa testimonia serenidad y alegría. Se trata de un episodio transitorio. Los problemas que el Papa siente son los de la secularización, del olvido de Dios, del relativismo y de la pérdida de referencias en la orientación, de tantas personas, en la época moderna”.

“En lo que se refiere a la Iglesia, sufrió por cierto ante los aspectos de incoherencia y de infidelidad a su misión y a su dignidad. En estos años vimos también, con mucho sufrimiento, todo lo relacionado con los abusos. Creo que éstas son las cosas que hacen sufrir al Papa, más que algún chisme interno”.

Pero, resaltó el padre Lombardi, “ante los pesares, el Papa transmite serenidad y alegría, alentando asimismo a los fieles a pesar de las preocupaciones..."

“Percibo mucho el ‘intercambio’ de infundir aliento que el Papa vive. Es decir, el Papa dice a menudo ‘he venido para confirmar en la fe y para alentar, pero agradezco el aliento que me dan cuando me responden con gratitud y cariño’. Cuando me reciben con apertura y fervor. Mi deseo, es, por lo tanto, que siga sintiendo este ‘intercambio’ y él también sea alentado -por la Iglesia y por tantas personas- en el desarrollo de su ministerio”, concluyó el padre Lombardi.