sábado, 29 de septiembre de 2012

VIVENCIAS PERSONALES: 21 años…“In Persona Christi”



Queridos amigos y hermanos del blog: hoy se cumplen 21 años del día que recibí de la Santa Madre Iglesia la Ordenación Sacerdotal. Fue un día como hoy en la Iglesia Catedral de San Luis, Argentina y de manos del entonces obispo titular de esa diócesis, Mons. Juan Rodolfo Laise. Y hoy, 21 años después, celebro este aniversario como Director Espiritual del Seminario “San Bartolomé” de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, España, y participando de la ordenación sacerdotal de Juan José y Jesús; y de la ordenación diaconal de Antonio Jesús, Iván, Manuel y Juan Ramón. Todos ellos recibieron hoy de manos de Don Rafael Zornoza Boy, Obispo de Cádiz y Ceuta, la sagrada ordenación que transformó ontológicamente todo su ser.

No quiero abundar en palabras en este aniversario, simplemente hacer míos estos versos de la Hna. Martha María, sctjm, que con un hondo contenido bíblico (Cfr. Sal 27:8; Eclo 7:29-31; Num 18:6-7, Jn 15:15; Hb 3:1; Jn 6:68-69; Hch 17:28), ha sabido expresar lo que hoy siente mi corazón sacerdotal y con todos vosotros quiero compartirlos en la gratitud y el reconocimiento por el Don del Sacerdocio.

Me encomiendo y los encomiendo.
Con mi bendición.
Padre José Medina


“In Persona Christi”

Ante tu Presencia Real
escucho tu voz a mi corazón decir:

Con toda tu alma reverencia al Señor,
y venera a sus sacerdotes.
Con todas tus fuerzas ama al que te hizo,
y a sus ministros no abandones.

Son mis elegidos y vuestros hermanos.
Son un don que os hago.
Como servicio gratuito os
doy su sacerdocio.

Siervos ya más no son llamados,
Son mis amigos… mis elegidos y
los secretos de mi Corazón
les han sido dados.

Al Divino Pelicano, al Sumo y Eterno Sacerdote
a Jesucristo, el honor, la acción de gracias
la gloria y la alabanza en sus santos ministros.
¿Que seria de nosotros sin tus sacerdotes?
¿A dónde Señor iríamos y tu Alimento quien nos lo daría?

En tu Palabra eterna creemos…
En el Dios Uno y Trino, junto a ellos, celebramos
y en tu Amor vivimos, nos movemos y existimos…


 1991 09 29 – Al término de mi ordenación sacerdotal en el saludo a mi familia, mi madre toma mis manos y las besa. Un gesto de gratitud y respeto ante esas manos que ella dio vida y que habían sido ungidas para ser las manos de un sacerdote de Jesucristo, de un sacerdote para siempre.

viernes, 28 de septiembre de 2012

ACTUALIDAD: Cáritas constata en España un aumento de la pobreza, la desigualdad y la injusticia social


Ha pasado de atender a 370.251 personas en 2007, a 1.015.276 en 2011

Queridos amigos y hermanos del blog: "Los Servicios de Acogida y Atención Primaria de Cáritas en toda España están constatando la consolidación en el país de una sociedad más pobre, más desigual y más injusta". Así lo revela una nota del ente eclesial, referida a los datos del VII Informe del Observatorio de la Realidad Social (ORS), que ha sido presentado este jueves en Madrid por el secretario general de Cáritas, Sebastián Mora, y el coordinador del Equipo de Estudios, Francisco Lorenzo.

Bajo el título "De la coyuntura a la estructura. Los efectos permanentes de la crisis", el Informe analiza a lo largo de cinco capítulos la acción desarrollada por la red de Acogida y Atención Primaria de la Confederación Cáritas Española. Este servicio de ayuda cercana y urgente a las personas más vulnerables por parte de Cáritas se desarrolla especialmente a través de las parroquias, donde es la propia comunidad la que ofrece una respuesta ágil, directa y fraterna a quienes padecen los peores efectos de la crisis.

En esta séptima entrega del ORS se señala que desde que se inició la crisis se ha multiplicado por 2,7 el número de personas atendidas en los Servicios de Acogida y Atención Primaria de Cáritas, que ha pasado de 370.251 personas en 2007 a 1.015.276 en 2011.

Las causas principales de este incremento siguen siendo, principalmente, un proceso sostenido de destrucción de empleo, que reduce de manera drástica las posibilidades de ingresos económicos en numerosos hogares; y la consolidación de la reducción y el agotamiento de las ayudas de protección social.

Las necesidades básicas más demandadas

Entre las necesidades básicas más demandadas entre 2007 y 2011, el mayor aumento se ha producido en el número de ayudas económicas para alimentación, seguidas de ropa/calzado y vivienda. Por detrás aparecen otras necesidades, como gastos sanitarios y asuntos legales.

En 2011, se registraron unas 400.000 respuestas de ayuda económica para alimentación, más de 50.000 para vivienda y 60.000 para ropa y calzado.

Los fondos invertidos

El gasto en ayudas económicas a las personas y familias destinados por las Cáritas Diocesanas a través de sus Servicios de Acogida y Asistencia se han duplicado entre 2007 y 2010, hasta alcanzar cerca de 33 millones de euros en ese último año.

En 2011 se alcanzan más de 10 millones de euros en ayudas para alimentación y 7 millones de euros para vivienda, seguidos de 1,5 millones en educación/formación y 1 millón en gastos relacionados con la salud.

En total, entre 2007 y 2010, los recursos invertidos por la Confederación Cáritas en todo el país en el apartado de Acogida y Atención Primaria superan los 112 millones de euros.

El perfil de las personas atendidas

Las mujeres siguen siendo el rostro más visible de las demandas de ayuda de emergencia atendidas por Cáritas. Destacan, asimismo, el elevado número de desempleados que han pasado de ser “recientes” --al inicio de la crisis--, a ser de larga duración. Numerosas parejas jóvenes (de 20 a 40 años de edad) con hijos se han visto también muy afectadas, así como mujeres solas con familiares a cargo. Las parejas con hijos suponen el 40% y las familias monoparentales un 18%.

En Cáritas, 5 de cada 10 personas acogidas en 2011 son inmigrantes. Un tercio de ellos están en situación de irregularidad, en muchos casos sobrevenida a consecuencia de la crisis. Se estima que Cáritas atiende cada año a 130.000 personas en situación de irregularidad. 

En cuanto a los perfiles sociales que más aumentan en quienes han acudido por primera vez a los Servicios de Acogida en 2011, el Informe señala que son personas de nacionalidad española y extracomunitarias en irregularidad sobrevenida; en riesgo de perder su vivienda; parejas con hijos y, en menor medida, personas solas y familias monoparentales; jóvenes adultos con una edad de 30 a 44 años; y personas sin ingresos o con Rentas Básicas o Mínimas.

Escucha, calidad y calidez

El Informe destaca un aspecto de la acción de Acogida desarrollada por Cáritas que guarda estrecha relación con un modelo de trabajo basado en la identidad evangélica de su visión y la dimensión eclesial de su misión.

Se trata de las respuestas orientadas hacia la escucha a las personas que acuden a los centros y servicios de Cáritas en las parroquias, que abordan unas necesidades no mediatizadas por lo económico y que hablan más de la calidad y calidez de la acción de Cáritas que de la cuantificación.

“Las acciones que atienden este tipo de necesidades tienen un gran valor porque son muy significativas y transformadoras en la trayectoria vital de las personas, de las relaciones y de la sociedad”, precisan los autores del Informe.

Para descargar una copia-resumen en PDF del Informe: https://sendnow.acrobat.com/Receive.aspx?i=4-lCHGUscnNGAfilOAmC2A

jueves, 27 de septiembre de 2012

CATEQUESIS DEL PAPA: “La liturgia, lugar privilegiado del encuentro de los cristianos con Dios”




Queridos amigos y hermanos del blog: la audiencia general de ayer miércoles tuvo lugar a las 10,30 en la plaza de San Pedro, donde Benedicto XVI se encontró con grupos de peregrinos y fieles llegados de Italia y otros países. En su discurso, el papa, reanudó el ciclo de catequesis sobre la oración, centrado en su meditación sobre la liturgia. Les ofrezco el texto íntegro del discurso del santo padre:

Queridos hermanos y hermanas: En los últimos meses hemos caminado a la luz de la Palabra de Dios, para aprender a orar de un modo más auténtico, observando algunas grandes figuras del Antiguo Testamento, los Salmos, las epístolas de san Pablo y el Apocalipsis, pero también contemplando la experiencia única y fundamental de Jesús, en su relación con el Padre Celestial. De hecho, solo en Cristo, el hombre está capacitado para unirse a Dios con la profundidad y la intimidad de un niño ante un padre que lo ama, sólo en Él podemos acudir con toda verdad a Dios llamándolo con afecto "¡Abbá!, ¡Padre!" Al igual que los Apóstoles, también nosotros hemos repetido en estas semanas y le repetimos a Jesús hoy: "Señor, enséñanos a orar" (Lc. 11,1).

Además, para aprender a vivir con mayor intensidad la relación personal con Dios, hemos aprendido a invocar al Espíritu Santo, primer don del Resucitado a los creyentes, porque es él quien "viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos pedir como conviene" (Rm. 8,26), dice san Pablo, y sabemos que está en lo correcto.

En este punto, después de una larga serie de catequesis sobre la oración en la Escritura, podemos preguntarnos: ¿cómo puedo dejarme formar por el Espíritu Santo y por lo tanto volverme capaz de entrar en la atmósfera de Dios, de orar con Dios? ¿Cuál es esta escuela en la cual Él me enseña a orar, viene y me ayuda en mi esfuerzo por dirigirme de la manera correcta a Dios? La primera escuela para la oración –lo hemos visto en estas semanas-- , es la Palabra de Dios, la Sagrada Escritura. La Sagrada Escritura es un permanente diálogo entre Dios y el hombre, un diálogo progresivo en el que Dios se muestra cada vez más cerca, en el que podemos conocer cada vez mejor su rostro, su voz, su ser: y el hombre aprende a aceptar el poder conocer a Dios, de hablar con Dios. Así es que, en estas semanas, leyendo la Sagrada Escritura, hemos intentado, con la Escritura, a partir de este diálogo permanente, a aprender cómo podemos ponernos en contacto con Dios.

Hay otro valioso "espacio", otra valiosa "fuente" para crecer en la oración, una fuente de agua viva en estrecha relación con la anterior. Me refiero a la liturgia, que es un lugar privilegiado en el que Dios nos habla a cada uno de nosotros, aquí y ahora, y espera nuestra respuesta.

¿Qué es la liturgia? Si abrimos el Catecismo de la Iglesia Católica --subsidio siempre valioso, yo diría fundamental--, se lee que en un principio la palabra "liturgia" significa "servicio de parte de y en favor del pueblo" (n. 1069). Si la teología cristiana tomó esta palabra del mundo griego, lo hace obviamente pensando en el nuevo Pueblo de Dios nacido de Cristo, que abrió sus brazos en la cruz para unir a los hombres en la paz del único Dios. "Servicio a favor del pueblo", un pueblo que no existe por sí mismo, sino que se ha formado a través del Misterio Pascual de Jesucristo. De hecho, el Pueblo de Dios no existe por lazos de sangre, de territorio o nación, sino nace siempre de la obra del Hijo de Dios y de la comunión con el Padre que Él nos obtiene.

El Catecismo también dice que "en la tradición cristiana quiere significar que el Pueblo de Dios toma parte en 'la obra de Dios'" (n. 1069), porque el pueblo de Dios como tal existe solo por obra de Dios.

Esto nos lo ha recordado el propio desarrollo del Concilio Vaticano II, que inició su trabajo hace cincuenta años, con la discusión del proyecto sobre la sagrada liturgia, aprobado solemnemente después el 4 de diciembre de 1963, y que fue el primer texto aprobado por el Concilio. Que el documento sobre la liturgia fuese el primer resultado de la asamblea conciliar, tal vez fue considerado por algunos una casualidad. Entre los muchos proyectos, el texto sobre la sagrada liturgia parecía ser el menos controvertido y, justo por esta razón, pudo ser una especie de ejercicio para aprender la metodología de trabajo conciliar. 

Pero sin duda, lo que a primera vista puede parecer una casualidad, resultó ser la mejor opción, incluso en la jerarquía de los temas y tareas más importantes de la Iglesia. Comenzando así, con el tema de la "liturgia", el Concilio puso de manifiesto muy claramente la primacía de Dios, su principal prioridad. En primer lugar Dios: esto nos explica la elección conciliar de partir de la liturgia. Donde la mirada de Dios no es decisiva, todo lo demás pierde su orientación. El criterio básico para la liturgia es su orientación hacia Dios, para que podamos participar así de su obra.

Pero podemos preguntarnos: ¿cuál es esta obra de Dios a la que estamos llamados a participar? La respuesta que nos da la Constitución conciliar sobre la Sagrada Liturgia es aparentemente doble. En el número 5 nos dice, en efecto, que la obra de Dios son sus acciones históricas que nos traen la salvación, que culminan en la muerte y resurrección de Jesucristo; pero en el número 7 de la Constitución se define la celebración de la liturgia como "la obra de Cristo". De hecho, estos dos significados son inseparables.

Si nos preguntamos qué salva al mundo y al hombre, la única respuesta es Jesús de Nazaret, Señor y Cristo, crucificado y resucitado. ¿Y donde está presente para nosotros, para mí hoy el misterio de la Muerte y Resurrección de Cristo, que trae la salvación? La respuesta es: en la acción de Cristo a través de la Iglesia, en la liturgia, sobre todo en el sacramento de la Eucaristía, que hace presente la ofrenda sacrificial del Hijo de Dios, quien nos ha redimido; en el Sacramento de la Reconciliación, en el cual se pasa de la muerte del pecado a la nueva vida; y en los otros actos sacramentales que nos santifican (cf. Presbyterorum ordinis, 5). Por lo tanto, el Misterio Pascual de la Muerte y Resurrección de Cristo es el centro de la teología litúrgica del Concilio.

Vamos a dar un paso más y preguntarnos: ¿de qué modo se hace posible esta actualización del Misterio Pascual de Cristo? El beato Juan Pablo II, a 25 años de la constitución Sacrosanctum Concilium, escribió: "Para actualizar su misterio pascual, Cristo está siempre presente en su Iglesia, sobre todo en las acciones litúrgicas. La Liturgia es, por consiguiente, el «lugar» privilegiado del encuentro de los cristianos con Dios y con quien Él envió, Jesucristo (cf. Jn. 17,3)" (Vicesimus Quintus annus, n. 7). En el mismo sentido, lo leemos en el Catecismo de la Iglesia Católica de la siguiente manera: "Toda celebración sacramental es un encuentro de los hijos de Dios con su Padre, en Cristo y en el Espíritu Santo, y este encuentro se expresa como un diálogo a través de acciones y de palabras". (n. 1153). 

Por lo tanto, el primer requisito para una buena celebración litúrgica es que sea oración, conversación con Dios, sobretodo escucha y por lo tanto respuesta. San Benito, en su "Regla", hablando de la oración de los Salmos, indica a los monjes: mens concordet voci, "que la mente concuerde con la voz". El Santo enseña que en la oración de los Salmos, las palabras deben preceder a nuestra mente. Por lo general esto no sucede, primero debemos pensar y luego, cuando hemos pensado, se convierte en palabra. Aquí, en cambio, en la liturgia, es a la inversa, la palabra precede. Dios nos ha dado la palabra, y la sagrada liturgia nos ofrece las palabras; tenemos que entrar al interior de las palabras, en su significado, acogerla en nosotros, ponernos en sintonía con estas palabras; de este modo llegamos a ser hijos de Dios, similares a Dios.

Como lo señaló la Sacrosanctum Concilium, para garantizar la plena eficacia de la celebración "es necesario que los fieles se acerquen a la sagrada Liturgia con recta disposición de ánimo, pongan su alma en consonancia con su voz y colaboren con la gracia divina, para no recibirla en vano" (n. 11).

Un elemento fundamental, principal, del diálogo con Dios en la liturgia, es la correlación entre lo que decimos con nuestros labios y lo que llevamos en nuestros corazones. Entrando en las palabras de la gran historia de la oración, nosotros mismos estamos conformados al espíritu de estas palabras y son volvemos capaces de hablar con Dios.

En esta línea, sólo quiero referirme a uno de los momentos que, durante la misma liturgia, nos llama y nos ayuda a encontrar una correlación, este ajustarse a lo que oímos, decimos y hacemos en la celebración de la liturgia. Me refiero a la invitación que formula el celebrante antes de la Plegaria Eucarística: "Sursum corda", levantemos nuestros corazones fuera de la maraña de nuestras preocupaciones, de nuestros deseos, de nuestras angustias, de nuestra distracción. Nuestro corazón, lo íntimo de nosotros mismos, debe abrirse dócilmente a la Palabra de Dios, y unirse a la oración de la Iglesia, para recibir su orientación hacia Dios de las mismas palabras que escucha y dice. La mirada del corazón debe dirigirse al Señor, que está en medio de nosotros: es una disposición fundamental.

Cuando vivimos la liturgia con esta actitud de fondo, nuestro corazón está como sustraído a la fuerza de gravedad, que lo atrae hacia abajo, mientras se eleva interiormente hacia arriba, hacia la verdad y hacia el amor, hacia Dios. Como recuerda el Catecismo de la Iglesia Católica: "La misión de Cristo y del Espíritu Santo que, en la liturgia sacramental de la Iglesia, anuncia, actualiza y comunica el Misterio de la salvación, se continúa en el corazón que ora. Los Padres espirituales comparan a veces el corazón a un altar" (n. 2655): altare Dei est cor nostrum.

Queridos amigos, celebramos y vivimos bien la liturgia solo si permanecemos en una actitud de oración --no si queremos "hacer cualquier cosa", hacer que nos vean--, sino si orientamos nuestro corazón a Dios y estamos en actitud de oración uniéndonos al Misterio de Cristo y a su coloquio de Hijo con el Padre. Dios mismo nos enseña a orar, dice san Pablo (cf. Rom. 8,26). Él mismo nos ha dado las palabras adecuadas para dirigirnos a Él, palabras que encontramos en los Salmos, en las grandes oraciones de la sagrada liturgia y en la misma celebración eucarística.

Roguemos al Señor para ser cada vez más conscientes del hecho que la liturgia es acción de Dios y del hombre; oración que viene del Espíritu Santo y de nosotros, dirigida por completo al Padre, en unión con el Hijo de Dios hecho hombre (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2564). Gracias.

lunes, 24 de septiembre de 2012

VIRGEN MARÍA: Nuestra Señora de la Merced


Queridos amigos y hermanos del blog: hoy, 24 de septiembre, es la fiesta de Nuestra Señora de la Merced. En castellano se le ha llamado en plural, Virgen de las Mercedes, que no corresponde con el sentido originario de la advocación. El significado del título "Merced" es ante todo "misericordia". La Virgen es misericordiosa y también lo deben ser sus hijos. Esto significa que recurrimos a ella ante todo con el deseo de  asemejarnos a Jesús misericordioso.

El título mariano la Merced se remonta a la fundación de la Orden religiosa de los mercedarios el 10 de agosto de 1218, en Barcelona, España. En esa época muchos eran cautivos de los moros y en su desesperación y abandono estaban en peligro de perder lo mas preciado: la fe católica. Nuestra bendita Madre del Cielo, dándose a conocer como La Merced, quiso manifestar su misericordia hacia ellos por medio de dicha orden dedicada a atenderlos y liberarlos.

Desde el siglo XIII es patrona de Barcelona y el 25 de septiembre de 1687 se proclamo oficialmente patrona de la ciudad. Es además patrona de los cautivos (presos) y de muchos países de Latinoamérica.

La talla de la imagen de la Merced que se venera en la basílica de la Merced de Barcelona es del siglo XIV, de estilo sedente, como las románicas. En catalán "Mare de Deu de la Mercé", Madre de Dios de la Merced.

En el año 1696, el papa Inocencio XII extendió la fiesta de la Virgen de la Merced a toda la Iglesia, y fijó su fecha el 24 de septiembre. Pero a raíz de la reforma litúrgica del concilio Vaticano II, en el año 1969 la fiesta se suprimió del calendario universal.

San Pedro Nolasco

San Pedro Nolasco, inspirado por la Ssma. Virgen, funda una orden dedicada a la merced (obras de misericordia). Su misión particular era la misericordia para con los cristianos cautivos en manos de los musulmanes. Muchos miembros de la orden canjearon sus vidas por la de presos y esclavos. San Pedro fue apoyado en tan extraordinaria empresa por el Rey Jaime I de Aragón. 

San Pedro Nolasco y sus frailes eran muy devotos de la Virgen María, tomándola como patrona y guía. Su espiritualidad se fundamenta en Jesús el liberador de la humanidad y en la Santísima Virgen, la Madre liberadora e ideal de la persona libre. Los mercedarios querían ser caballeros de la Virgen María al servicio de su obra redentora. Por eso la honran como Madre de la Merced o Virgen Redentora.

En el capítulo general de 1272, tras la muerte del fundador, los frailes oficialmente toman el nombre de La Orden de Santa María de la Merced, de la redención de los cautivos, pero son mas conocidos como mercedarios. El Padre Antonio Quexal, siendo general de la Merced en 1406, dice: "María es fundamento y cabeza de nuestra orden".

El Padre Gaver, en el 1400, relata como La Virgen llama a san Pedro Nolasco en el año 1218 y le revela su deseo de ser liberadora a través de una orden dedicada a la liberación.

Nolasco pide a Dios ayuda y, como signo de la misericordia divina, le responde La Virgen María diciéndole que funde una orden liberadora.

Nolasco: ¿Quién eres tú, que a mí, un indigno siervo, pides que realice obra tan difícil, de tan gran caridad, que es grata Dios y meritoria para mi?

María: Yo soy María, aquella en cuyo vientre asumió la carne el Hijo de Dios, tomándola de mi sangre purísima, para reconciliación del género humano. Soy aquella a la que dijo Simeón cuando ofrecí mi Hijo en el templo: “Mira que éste ha sido puesto para ruina y resurrección de muchos en Israel; ha sido puesto como signo de contradicción: y a ti misma una espada vendrá a atravesarte por el alma”.

Nolasco: ¡Oh Virgen María, madre de gracia, madre de misericordia! ¿Quién podrá creer  (que tú me mandas)?

María: No dudes en nada, porque es voluntad de Dios que se funde una orden de ese tipo en honor mío; será una orden cuyos hermanos y profesos, a imitación de mi hijo Jesucristo, estarán puestos para ruina y redención de muchos en Israel (es decir, entre los cristianos) y serán signo de contradicción para muchos."

Actualidad del carisma

El carisma mercedario de liberar a los cautivos sigue siendo tan necesario como siempre.

María ofreció todo su ser para que viva el Hijo de Dios encarnado. En el cántico del Magnificat (Lucas 1, 46-55), María expresa la liberación de Dios. El Papa Juan Pablo II enseña que “María es la imagen mas perfecta de la libertad y de la liberación de la humanidad”. La Virgen continúa velando desde el cielo por sus hijos cautivos de Satanás (Cf. LG 62) y nos pide nuestra cooperación. Nosotros debemos dar nuestra vida para que su Hijo viva en nosotros y así pueda liberar a nuestros hermanos. Ella nos enseñará como hacerlo.

Dios es Padre de Misericordia, María es Madre de Misericordia. Ella refleja la misericordia de Dios, sufriéndolo todo por sus hijos. Los cristianos debemos también reflejar la misericordia de Dios sufriéndolo todo por amor.

“Mirad la hondura o cavidad del lago de donde habéis sido tomados, esto es, la piadosísimas entrañas de la madre de Dios” -De las constituciones de los mercedarios.

Los frailes mercedarios llevaron al continente americano su amor a la Virgen de la Merced, que se propagó ampliamente. En República Dominicana, Perú, Ecuador, Argentina y muchos otros países, la Virgen de la Merced es muy conocida y amada.

sábado, 22 de septiembre de 2012

SANTO PADRE PÍO: Carta al Padre Pío de Pietrelcina en el aniversario de su muerte


Queridos amigos y hermanos del blog: mañana domingo 23 de septiembre se cumple un nuevo aniversario de la muerte del santo Padre Pío (1887-1968). Les comparto una carta escrita en el 40 aniversario de su partida por Jesús de las Heras Muela, sacerdote, periodista, escritor, ensayista, nacido en Sigüenza (Guadalajara) en 1958.

“Alzaré con fuerza mi voz 
y no desistiré”

Querido Padre Pío, queridísimo Padre Pío:

Permíteme que también yo, como tantos cientos y miles de personas hicieron durante tu vida y siguen haciendo durante tu muerte y tu pascua, te escriba una carta. Ya sabes que hasta quien después sería el Papa Juan Pablo II te escribió en varias ocasiones.

Cuando aparecías en público, los fieles se arremolinaban en tu derredor para hacerte llegar sus cartas, que inundaban también las oficinas de correos. ¡Qué habría sido hoy con las nuevas tecnologías!… Y tú las recogías, con el amor y la rudeza habituales, y las guardabas junto a tus llagas. ¡Qué mejor lugar para que la gracia de Dios las rociara y las bendijera! Recibe también hoy mi carta. Guárdala a la vera de tus llagas florecidas y resucitadas. Y reza por mí, por mis intenciones y necesidades, por mi vida y ministerio. Que ya sabes por lo que pido y lo que necesito.

Hoy hace cuarenta años de tu muerte, de tu pascua. Apenas unas horas antes de que la hermana muerte llamará a tu puerta y a tu anciano, enfermo y crucificado cuerpo, la Pascua ya se había verificado en ti. Las llagas, que habían sido tu cruz y tu gloria, habían desaparecido misteriosamente, milagrosamente, de la misma manera misteriosa y milagrosa que llegaron de modo visible cincuenta años antes. Tu última misa había sido ya tu misa definitiva, tu Eucaristía eterna y pascual. Por cierto, ¡cuánto me hubiera gustado poder asistir a alguna de tus misas del alba, de tus largas, doloridas y gozosas Eucaristías!

Gracia, pura y gratuita gracia

En la vigilia de tu fiesta litúrgica, en la vigilia de hoy, he estado releyendo y revisando la documentación que tengo sobre ti. Y, ¿sabes?, la pregunta es siempre la misma: ¿cómo y por qué viniste hasta mí? Nos separan años, kilómetros, entornos culturales y sociales, en España apenas eres conocido…. ¿Cómo y por qué viniste hasta mí, querido Padre Pío? ¿Cuál es el porqué de mi “perra” hacia ti, querido Padre Pío? Y siempre que me lo pregunto, como ahora, como en la vigilia de tu fiesta litúrgica, la respuesta es siempre la misma: la gracia, pura gracia, la Providencia. Sí, no hay otra explicación: la gracia de Dios lo ha querido, has sido y eres para mí gracia de Dios, un regalo del Altísimo, como lo eres para tantos miles y millones de personas, como lo eres para esa multitud que, sin duda, se congrega estos días en San Giovanni Rotondo.

En una de tus cartas –en tu texto quizás más preciado y más precioso, más sagrado- escribes a tu director espiritual, el padre Benedicto de San Marco in Lamis, la narración de la visita sobre tu cuerpo y tu alma de las llagas y los estigmas del Señor. Fechas la carta el 22 de octubre de 1918, un mes después de que acontecieran definitivamente los hechos. Cuentas cómo sucedieron las cosas y tu perturbación. Las llagas habían herido tu pecho, tus manos y tus pies, sangraban y supuraban. Pero además te habían sumido en la confusión y en el dolor. No entendías lo que había pasado, lo que estaba pasando, lo que iba a pasar. Y pedías al Señor que actuase, que, al menos, te quitara la confusión que experimentabas ante aquellos signos externos.

“Alzaré fuerte mi voz a El –escribías y orabas- y no cesaré de conjurarle, para que por su misericordia retire de mi no el desagarro, no el dolor –porque lo veo imposible y siento que El me quiere embriagar de dolor-, sino estos signos externos que son para mí de una confusión y de una humillación indescriptible e insostenible”.

 Ni el dolor interior ni los signos externos de la cruz de Cristo te abandonaron, querido Padre Pío, hasta la víspera de tu pascua, hace ahora cuarenta años. Pero el Señor te escuchó e hizo de ti aptísimo instrumento de su Providencia y de su amor, fecundísimo ministro del perdón y de la conversión, testigo elocuente –hasta mudo, apartado, calumniado y confinado- de que solo podemos gloriarnos de la cruz de Cristo.

Las gracias son para compartirlas

“Alzaré con fuerza mi voz y no desistiré”, escribías, sí. Y yo, desde que te conocí hace poco más de seis años, siento también la necesidad de alzar con fuerza mi voz y de no desistir en el empeño de ponerme a la vera de tus llagas y de comunicar a los cuatro vientos quién eres y lo necesitados que estamos de contar con cristianos como tú.

Te diré al respecto una historia de hoy mismo, de ayer mismo. En la tarde de ayer al acabar la Eucaristía que oficiaba en la comunidad de religiosas de la que soy capellán, vino a saludarme una hermana “nueva”. Era una novicia de origen japonés que va a permanecer tres meses en esta comunidad mientras completa su noviciado en la preparación y en la espera de profesar los votos consagrados el próximo 8 de diciembre. Nada más saludarla me acordé de que al día siguiente –hoy- es tu memoria litúrgica y le dije: “Mañana es San Pío de Pietrelcina, un santo de los grandísimos, religioso como tú. Mañana diré la misa por ti y te encomendaré a él”.

Y así lo he hecho esta mañana temprano, cuarenta años después de tu partida. He ofrecido la misa por la joven novicia japonesa y te la he encomendado. Le he dado una reliquia y estampa tuyas, algunos escritos míos sobre ti y un rosario, recordándole tu amor por la Madonna, por tu amor por María. Y le he dicho: ”Hoy, no yo, sino el mismo Dios te hace un regalo maravilloso y extraordinario, dándote, ofreciéndote un santo tan grande como el Padre Pío”.

Y es que, querido Padre, queridísimo Padre, tú has sido y eres un inmenso regalo para mí. Y los regalos nunca se merecen, pero conllevan una deuda: la deuda de la gratitud. Y yo quisiera saldar esta deuda dándote a conocer y seguir más cerca y con mayor radicalidad –a tu lado, tras tu estela- al único Dios y Señor.

Dios está aquí

Pero, ¿sabes?, tu camino es camino de cruz, y a todos nos da miedo la cruz. Sí, ya sé que somos unos insensatos cuando actuamos así. Pero la humana fragilidad –lo sabes bien- pesa y condiciona más de lo que quisiéramos. Por eso, querido Padre Pío, ayúdanos a llevar la cruz, la propia, la de los nuestros y la de la entera humanidad. Ayúdanos a que con los labios y con el corazón –con toda nuestra vida- exclamemos y experimentemos: “Tu cruz adoramos, Señor, y tu santa resurrección glorificamos. Por el madero ha venido la alegría al mundo entero”.

“Oh Dios, que has otorgado a San Pío de Pietrelcina –rezamos en tu oración litúrgica- la gracia de participar de manera especial en la Pasión de tu Hijo, concédenos por su intercesión conformarnos con la muerte de Cristo, para ser participes de su resurrección”. Que esta sea también mi plegaria hoy y siempre.

Gracias, Padre Pío. Siempre llegas a mí como brisa suave y reconfortante, como viento fresco y puro, como aroma delicado y embriagador, como oferta tan atrayente y tan sugerente. Alzaré con fuerza mi voz, sí, y no desistiré: Dios está próximo a nosotros mediante hombres como tú. Dios, a través tuyo, nos inunda con los raudales de su gracia. Fue Dios quien escribió los renglones derechos y torcidos de tu vida. Es Dios –el mismo Dios- quien llega cada vez que tú vienes a mi vida, a la vida de los míos y de mis quehaceres y afanes, a la vida de nuestra Iglesia y humanidad.

Guarda, sí, esta carta, junto a tu costado. Apretújala entre tus manos. Hazla camino entre tus pies. Déjala florecer –sí- junto a tus llagas glorificadas. Preséntala en el ara del altar de tu Eucaristía eterna. E incrústala entre las cuentas de tu Rosario sin fin. Amén.

Jesús de las Heras Muela

jueves, 20 de septiembre de 2012

PRO VIDA: "Derecho a Vivir" presenta la III Marcha Internacional por la vida


Queridos amigos y hermanos del blog: “Derecho a Vivir” ha presentado ayer miércoles la 'III Marcha Internacional por la vida', en la que apoyará al Gobierno en su reforma del aborto, aunque le exigirá que esta sea «profunda» porque su objetivo sigue siendo el 'aborto cero'. La marcha se celebrará el próximo 7 de octubre en Madrid -entre la Puerta del Sol y la Plaza de Neptuno-, y contará con actos paralelos en 63 ciudades españolas y en otra treintena de países.

En concreto, la portavoz de la plataforma, Gádor Joya, ha asegurado que quieren «apoyar y respaldar al Gobierno en esas declaraciones de intenciones que hasta ahora ha hecho de proteger la vida humana y exigirle que esta reforma sea profunda».

En esta línea, Joya ha señalado que la abolición del aborto eugenésico es una «buena noticia», al tiempo que ha reclamado que se acabe con el supuesto de riesgo psicológico para la madre porque «se ha convertido en un coladero».

Durante la presentación, ha habido una conexión en directo con la directora ejecutiva y socia fundadora de European Dignity Watch, Sophia Kuby, que, desde Bruselas, ha subrayado que los ciudadanos europeos ven una «contradicción» entre la protección a la vida en las constituciones de sus países y las leyes que se aprueban. Por ello, ha indicado que lo que ocurra en España «tiene un impacto más allá de sus fronteras».

En este sentido, Derecho a Vivir ha mostrado un vídeo en el que representantes de organizaciones provida como la Fundación Sí a la Vida de El Salvador, Aktionbündnis Familiede Alemania, C-FAM de Estados Unidos, Red Familia de México o Voices for life de Belize, muestran su apoyo a la 'III Marcha Internacional por la vida'.

El acto también ha contado con la presencia del presidente de Hazte Oír, Ignacio Arsuaga; Frank Walters, miembro de 40 días por la vida; Leonor Tamayo, de Profesionales por la Ética; y el fundador del Grupo Provida de Madrid, Jesús Poveda, que ha estado acompañado por José, un adolescente del proyecto, cuyos padres, un seropositivo y una epiléptica, estuvieron a punto de abortar.

Aborto Cero

Así, Arsuaga ha incidido en que esperan «reunir a cientos de miles de ciudadanos que quieren lanzar un mensaje a la sociedad, a la opinión pública, y también al Gobierno de que les importa la vida y quieren una ley que proteja la vida humana sin excepción, una ley de 'aborto cero'».

«Esperamos que España sirva de ejemplo a muchos otros países para que esa corriente abortista retroceda y ese movimiento a favor de la vida vaya modificando las legislaciones y modificando, sobre todo, las conciencias de la gente para que el aborto, dentro de unos años, sea recordado como la esclavitud del siglo veinte», ha añadido.

Además, Arsuaga ha adelantado que el próximo 26 de septiembre entregarán en el Ministerio de Justicia las más de 100.000 firmas que han recogido en favor del 'aborto cero', a pesar de que seguirán recogiendo apoyos antes de la presentación del proyecto de ley y durante la tramitación parlamentaria del mismo.

Mientras, Tamayo ha mostrado su apoyo a la marcha ha criticado que la educación sexual obligatoria contemplada en la actual ley del aborto que «arrebata el derecho a la formación moral de los padres» y constituye, por ello, «una violación flagrante» de sus derechos. Walters, por su parte, ha explicado que su organización va a iniciar una campaña de oración delante de clínicas abortistas el próximo 26 de septiembre, para pedir por «el fin del aborto y el bien de las gestantes».

Para más información y firmar vuestra petición:           http://abortocero.org/