martes, 30 de octubre de 2012

PRO VIDA: Gabriel el niño sin pies que jugó fútbol con Messi derriba mito del aborto eugenésico


Queridos amigos y hermanos del blog: les comparto este interesante y edificante reporte de la Agencia de Noticias Aci Prensa (ACI).- Gabriel Muniz tiene once años. Nació sin pies por una malformación congénita pero es un excepcional jugador de fútbol y esta semana conmovió a la sociedad española por haber cumplido su sueño de entrenar con el FC Barcelona y jugar pelota con Lionel Messi. Para los líderes pro-vida, su historia desafía la ley que permite el aborto eugenésico en el país.

Sandra, madre de Gabriel, pensó que su hijo no podría valerse por sí mismo pues ella no contaba con los recursos para darle un tratamiento adecuado. Sin embargo, el asombroso niño logró caminar antes de cumplir un año.

Gabriel vive en un humilde hogar de Campos dos Goytacazes, a 170 kilómetros al noreste de Río de Janeiro. Comparte su pequeña habitación con su hermano mayor Mateus, va todos los días a la escuela en bicicleta y pasa su tiempo libre jugando al fútbol junto a sus amigos.

Su increíble habilidad para el deporte le valió varias medallas escolares y la posibilidad de participar en julio pasado de una academia organizada por el club español en su país, donde la prensa dio a conocer su conmovedora historia de superación.

"Cuando recién comenzó a caminar lo perseguíamos esperando que caiga, y nunca cayó", recordó su madre en un reportaje para la televisión brasileña.

Ante la destreza del niño y su particular empeño, el FC Barcelona le ofreció costear un viaje a España para entrenar en la escuela del club por una semana y conocer al equipo, incluyendo a Messi. El niño dejó una lección de vida que los famosos jugadores no olvidarán.

Tras el encuentro, uno de los más elocuentes fue el jugador brasileño Adriano Correia, quien aseguró que el caso de Gabriel "es una lección de vida, de superación total, porque muchas veces nos quejamos por cosas y lo ves tan feliz, haciendo todo con tanta alegría". Adriano agradeció a Gabriel "por ser así. Dios quiera que él cumpla todos los deseos que tenga".

El futbolista brasileño aseguró que no imaginaba cómo hacía Gabriel para jugar, "pero hoy viéndolo es una cosa increíble. Me ha tocado mucho y llevaré eso para toda mi vida".

Para Gádor Joya, el caso de Gabriel llama a los españoles a reflexionar, pues "cuando hablamos de aborto eugenésico debemos recordar la atrocidad que supone sentenciar a muerte a un ser humano porque no cumpla un determinado nivel de 'calidad biológica'".

"¿Acaso alguien puede decir que es biológicamente perfecto? ¿Acaso alguien puede otorgarse el poder de dar el certificado de calidad a otro ser humano?", cuestionó.

Gádor Joya, portavoz de la plataforma pro-vida española Derecho a Vivir, señaló que la historia de Gabriel, demuestra que el aborto eugenésico es inadmisible.

En declaraciones a ACI Prensa el 25 de octubre, señaló que "la historia de Gabriel es un ejemplo más de que el aborto eugenésico, aquél que se practica bajo la premisa inhumana de que quien padece una enfermedad o un defecto físico antes de nacer no merece vivir, es absolutamente inadmisible".

La Dra. Joya también alertó "sobre los avances científicos que permiten la detección precoz de enfermedades y malformaciones en los fetos. Estos mecanismos sólo deben servir para una mejor preparación médica, psicológica y social, nunca para adelantar la práctica del aborto".

Por su parte, el Dr. José María Simón Castellví, miembro del Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios (Pastoral de la Salud) y presidente de la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC), dijo a ACI Prensa que la legislación española "es un desastre" en lo referente a la protección de la vida de las personas con discapacidad.

"Se aborta sin limite de semanas y con pocos controles", criticó.

Simón Castellví, quien participa en estos días en el Sínodo de los Obispos sobre Nueva Evangelización como auditor, lamentó que "la policía o la fiscalía no suelen indagar en los casos de aborto".

"Es muy triste que un ser humano con problemas sea menos considerado que uno sano. ¡Está fracasando nuestra civilización!", señaló.

La portavoz de Derecho a Vivir señaló que si el Ministro de Justicia de España, Alberto Ruiz-Gallardón, quien es responsable de la reforma de la ley del aborto en ese país, cumple su ofrecimiento de respetar la sentencia del Tribunal Constitucional sobre aborto de 1985, "acabaría con el 98 por ciento de los abortos porque tanto el aborto eugenésico como el llamado terapéutico, serían inconstitucionales".

La ley vigente del aborto en España fue aprobada en febrero de 2010. Fue impulsada por el PSOE, más precisamente por la ministra de Sanidad de entonces, Bibiana Aído. Esta norma permite el aborto a pedido de las madres hasta la semana 14 de gestación, incluidas las menores de edad a partir de los 16 años. El gobierno de Mariano Rajoy del Partido Popular ha ofrecido reformar esta ley y actualmente se encuentra en debate.

sábado, 27 de octubre de 2012

VIVENCIAS PERSONALES: Predicando Ejercicios Espirituales en el Real Convento de San Pascual (S. XVIII), en Aranjuez, Madrid


Queridos amigos y hermanos del blog: en estos otoñales días de fines de octubre me encuentro, una vez más, en Aranjuez y dentro de esta hermosa ciudad en el Real Convento de San Pascual, que fue fundado por el Rey Carlos III como convento franciscano, y que pasó, en el reinado de Isabel II, a las monjas concepcionistas franciscanas, que lo ocupan hasta hoy.

Las Madres Concepcionistas Franciscanas me invitaron tiempo atrás a predicarles los Ejercicios Espirituales del presente curso y aquí estoy, cumpliendo el compromiso asumido, con gozo y gratitud, ejerciendo el ministerio de la palabra y del acompañamiento espiritual con esta querida comunidad contemplativa. La vivencia es bajo la guía segura de san Ignacio de Loyola, ya que estamos llevando a cabo los Ejercicios Espirituales llamados “Ignacianos”, por ser según el esquema y el espíritu que encontramos en ese “pequeño” y a la vez “gigante” escrito ignaciano.

El Real Convento de San Pascual

Este singular conjunto arquitectónico, que engloba la iglesia, el convento y la huerta, se encuentra situado en el perímetro oriental del casco histórico. Fue Carlos III, a fines del S. XVII, quien dio la orden de construir un convento en el límite oriental del Real Sitio de Aranjuez, para que alojara a los frailes de la Orden Franciscana Descalza de San Pedro de Alcántara, bajo la advocación de San Pascual Baylon.

El proyecto de la obra corrió a cargo del arquitecto italiano Marcelo Fontón, quien comenzó las obras el 17 de Agosto de 1765, y continuada bajo la dirección del arquitecto Sabatini, jefe de ingenieros y maestro mayor de palacio. Las obras se terminaron por completo en enero de 1770.

En 1836, a causa de la Desamortización de Mendizábal, se prohibieron las comunidades religiosas, lo que implicó la expulsión de los frailes de todos los conventos religiosos, excepto los dedicados a la enseñanza y cuidado de enfermos, cerrándose el templo al culto público y trasladándose las alhajas y ropas donadas por Fernando VII de nuevo al Palacio Real.

En 1857 –pasada la desamortización- se alojaron en el convento las integrantes de la Comunidad de Concepcionistas Descalzas de Torrelaguna, pasando a denominarse Convento de Nuestra Señora del Olvido y Arcángel San Miguel, cuya abadesa fue la famosa Sor Patrocinio, la cuál ejercía una gran influencia sobre la reina Isabel.

Hacia 1889 las monjas habían abierto una escuela, y durante varias décadas se dedicaron a la enseñanza y la oración, hasta que a causa de la Guerra Civil de 1936, por un lado fueron expulsadas de nuevo del convento, a la vez que el edificio fue blanco de los bombardeos, destruyéndose los altares y varias valiosas pinturas y vidrieras. Así mismo el convento fue utilizado como cuartel, desapareciendo las obras artísticas atesoradas por las monjas.

Al finalizar la guerra, el convento fue utilizado como cárcel de mujeres hasta el año 1954, aunque para entonces las monjas ya habían conseguido que se les permitiera utilizar parte del edificio para realizar su labor benéfico-social y vida religiosa. En los años sucesivos se acometieron varias reformas y la última remodelación importante se llevó a cabo en 1983, procediéndose a recuperar el colorido original de algunas decoraciones y revocando y enfoscando las fachadas exteriores, pilastras, columnas y cúpula.

Las Monjas Concepcionistas Franciscanas
(Orden de la Inmaculada Concepción)

La Orden de la Inmaculada Concepción (OIC), fue fundada por Santa Beatriz de Silva para “Contemplar el Misterio de Dios en el misterio de la Inmaculada Concepción de María”, es allí donde encuentra toda su raíz y su razón de ser. Razón de ser que se traduce en una relación intensa, acendrada, de la hermana concepcionista con respecto a María, hasta el punto de que “esta vida consagrada, tanto dentro como fuera, se ordene a la gloria de Dios y de su santísima Madre” (Regla OIC).

Esta vocación inmaculista se compenetra profundamente con la espiritualidad franciscana y se formula el rico carisma concepcionista franciscano: la Inmaculada Concepción como centro, lectura evangélica franciscana, en la tradición monástica contemplativa.

Los rasgos fundamentales de la Orden Concepcionistas son los permanentes en la tradición monástica, marcada por la impronta mariana y franciscana: vida trinitaria, comunión plena con Jesucristo, entrega al Espíritu Santo, vida en contemplación y celebración, fraternidad, pobreza y humildad, separación del mundo. Pero todo ello adquiere peculiar hermosura a la luz de la Inmaculada Concepción de María. María, en efecto, es el ejemplo y el criterio, la maestra de contenido y de estilo, la madre amorosa, alegre y sencilla, la Regla de vida. La concepcionista se entrega a vivir el seguimiento, el desposorio con Cristo en las actitudes de María.

La OIC es íntegramente contemplativa. La concepcionista seducida por el amor eterno de Dios, vive el misterio de Cristo desde la fe, la oración constante, la disponibilidad y el ocultamiento silencioso. Como lo vivió María.

Las hermanas llamadas a formar parte de nuestra orden emiten en su profesión religiosa los consejos evangélicos de obediencia, sin nada propio y en castidad; y un cuarto voto: perpetua clausura. El sentido profundo de la clausura es estar exclusivamente con el Señor.

Nos encomendamos a vuestras oraciones

El objetivo de los Ejercicios Espirituales Ignacianos no es otro que el ejercitante se encuentre “a solas con Dios”, que se deje seducir por Él y que se replantee la vida desde esa fascinación. Esto exige un tiempo y un proceso, oración y discernimiento.

De mi parte el desafío de iluminarlas desde la Palabra de Dios y el acompañamiento desde el ministerio sacerdotal. De parte de ellas la docilidad y el cumplimiento de los distintos momentos de cada día de los Santos Ejercicios. De vuestra parte la oración de intercesión por esta querida comunidad contemplativa, en estos días de retiro y siempre, para que siendo fieles a su llamado encuentren en una respuesta cada vez más generosa e integral la razón más profunda de sus vidas y la consecución de la felicidad, en el tiempo y en la eternidad.

Nos encomendamos y los encomiendo, con mi bendición.
Padre José Medina.



Esta es la fachada principal del Real Convento de San Pascual, que fue fundado por el Rey Carlos III como convento franciscano, y que pasó, en el reinado de Isabel II, a las monjas concepcionistas franciscanas, que lo ocupan hasta hoy.


Presbiterio y Altar Mayor de la Iglesia Conventual de San Pascual, según como quedó desde la última remodelación importante que se llevó a cabo en 1983.


Desde sus inicios alrededor del edificio se habilitó un extenso jardín y una gran huerta delimitada por una robusta tapia que daba a tres fachadas (norte, oriente y mediodía). Para el riego de dicha huerta se construyó una canalización que traía agua del Mar de Ontígola.


En estos días de Ejercicios Espirituales la Adoración Eucarística está muy presente. Las Concepcionistas Franciscanas están llamadas a contemplar el misterio Divino unidas y desde el misterio de la Inmaculada Concepción de la Virgen María.


Esta foto es al concluir los Ejercicios Espirituales Ignacianos, han sido días de gracia y bendición, es realmente edificante haber compartido la fuerte vivencia del retiro ignaciano con esta comunidad de 16 religiosas, que son signo vivo del amor y de la fidelidad a Dios y a la vocación recibida. ¡Dios las bendiga siempre, les de la santa perseverancia y la eterna salvación!

jueves, 25 de octubre de 2012

CATEQUESIS DEL PAPA: “La fe es adherirse a quien me da confianza y esperanza”


Queridos amigos y hermanos del blog: Benedicto XVI continúa sus catequesis sobre la fe para los numerosos fieles y peregrinos procedentes de todo el mundo que, ayer y como siempre se dieron cita en la Plaza de San Pedro, para escuchar su catequesis y recibir su bendición. Les comparto el texto completo de dicha catequesis:

Queridos hermanos y hermanas: el pasado miércoles, con el comienzo del Año de la Fe, comencé una nueva serie de catequesis sobre la fe. Hoy quisiera reflexionar con ustedes sobre lo elemental: ¿qué es la fe? ¿tiene sentido la fe en un mundo donde la ciencia y la tecnología han abierto nuevos horizontes hasta hace poco impensables? ¿qué significa creer hoy en día? En efecto, en nuestro tiempo es necesaria una educación renovada en la fe, que abarque por cierto el conocimiento de sus verdades y de los acontecimientos de la salvación, pero que, en primer lugar, nazca de un verdadero encuentro con Dios en Jesucristo, de amarlo, de confiar en Él, de modo que abrace toda nuestra vida.


En la actualidad, junto con tantos signos buenos, crece también en nuestro alrededor un desierto espiritual. A veces, se tiene la sensación – ante ciertos acontecimientos de los que recibimos noticias cada día – de que el mundo no se encamina hacia la construcción de una comunidad más fraterna y pacífica, las mismas ideas de progreso y bienestar muestran también sus sombras. A pesar de la grandeza de los descubrimientos de la ciencia y de los avances de la tecnología, el hombre de hoy no parece ser verdaderamente más libre, más humano, permanecen todavía muchas formas de explotación, de manipulación, de violencia, de opresión, de injusticia ... Además, un cierto tipo de cultura ha educado a moverse sólo en el horizonte de las cosas, en lo posible, a creer sólo en lo que vemos y tocamos con nuestras manos. Pero por otro lado, aumenta también el número de personas que se sienten desorientadas y que tratan de ir más allá de una visión puramente horizontal de la realidad, que están dispuestas a creer en todo y su contrario. En este contexto, vuelven a surgir algunas preguntas fundamentales, que son mucho más concretas de lo que parecen a primera vista: ¿qué sentido tiene vivir? ¿hay un futuro para el hombre, para nosotros y para las generaciones futuras? ¿en qué dirección orientar las decisiones de nuestra libertad para lograr en la vida un resultado bueno y feliz resultado ser un éxito y una vida feliz? ¿qué nos espera más allá del umbral de la muerte?


De estas preguntas que no se logran apagar, emerge cómo el mundo de la planificación, del cálculo exacto y de la experimentación, en una palabra, el conocimiento de la ciencia, si bien son importantes para la vida humana, no son suficientes. Nosotros necesitamos no sólo el pan material, necesitamos amor, sentido y esperanza, un fundamento seguro, un terreno sólido que nos ayude a vivir con un sentido auténtico, incluso en la crisis, en la oscuridad, en las dificultades y problemas cotidianos. La fe nos dona precisamente esto: en una confiada entrega a un "Tú", que es Dios, el cual me da una certeza diferente, pero no menos sólida que la que proviene del cálculo exacto o de la ciencia.

La fe no es un mero asentimiento intelectual del hombre a las verdades particulares sobre Dios, es un acto con el cual me entrego libremente a un Dios que es Padre y me ama, es adhesión a un "Tú" que me da esperanza y confianza. Ciertamente, esta unión con Dios no carece de contenido: con ella, sabemos que Dios se ha revelado a nosotros en Cristo, que hizo ver su rostro y se acercó realmente a cada uno de nosotros. Aún más, Dios ha revelado que su amor al hombre, a cada uno de nosotros es sin medida: en la Cruz, Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios hecho hombre nos muestra, en la forma más luminosa, hasta dónde llega este amor, hasta darse a sí mismo hasta el sacrificio total.

Con el misterio de la muerte y resurrección de Cristo, Dios desciende hasta el fondo de nuestra humanidad, para volverla a llevar hacia Él, para elevarla hasta que alcance su altura. La fe es creer en este amor de Dios, que nunca falla ante la maldad de los hombres, ante el mal y la muerte, sino que es capaz de transformar todas las formas de esclavitud, brindando la posibilidad de la salvación

Tener fe, entonces, es encontrar a ese "Tú," a Dios, que me sostiene y me concede la promesa de un amor indestructible, que no sólo aspira a la eternidad, sino que la dona; es entregarme a Dios con la actitud confiada de un niño, que sabe que todas sus dificultades y todos sus problemas están a salvo en el "tú" de la madre. Y esta posibilidad de la salvación por medio de la fe es un don que Dios ofrece a todos los hombres. Creo que deberíamos meditar más a menudo - en nuestra vida cotidiana, caracterizada por problemas y situaciones a veces dramáticas – sobre el hecho de que creer cristianamente implica ese entregarme con confianza al sentido profundo que me sostiene - a mí y al mundo – ese sentido que no somos capaces de darnos nosotros mismos, sino que sólo podemos recibir como don, y que es el cimiento sobre el cual podemos vivir sin miedos. Y debemos ser capaces de proclamar y anunciar esta certeza liberadora y tranquilizadora de la fe, con palabras y con nuestras acciones para mostrarla con nuestra vida como cristianos.

A nuestro alrededor, sin embargo, vemos cada día que muchas personas son indiferentes o se niegan a aceptar este anuncio. Al final del Evangelio de Marcos, hoy tenemos palabras duras de Resucitado que dice: "El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará." (Marcos 16:16). Se perderá a sí mismo. Los invito a reflexionar sobre esto. La confianza en la acción del Espíritu Santo, siempre nos debe empujar a predicar el Evangelio, a dar testimonio valiente de la fe; pero, además de la posibilidad de una respuesta positiva al don de la fe, también existe el riesgo de rechazo del Evangelio, de no querer recibir el encuentro vital con Cristo.

San Agustín ya ponía este problema en un comentario sobre la parábola del sembrador: "Nosotros hablamos - decía- tiramos la semilla, esparcimos la semilla. Hay quienes desprecian, hay los que critican, los que se burlan. Si les tememos, no tenemos nada que sembrar y el día de la cosecha perderemos la cosecha. Así pues, venga la semilla de la buena tierra" (Discursos sobre la disciplina cristiana, 13,14: PL 40, 677-678). El rechazo, por lo tanto, no nos debe desalentar. Como cristianos, somos testigos de este suelo fértil, nuestra fe, incluso dentro de nuestros límites, demuestra que hay buena tierra, donde la semilla de la Palabra de Dios produce frutos abundantes de justicia, paz y amor, de nueva humanidad, de salvación. Y toda la historia de la Iglesia, con todos los problemas, demuestra también que existe la tierra buena, existe la semilla buena que da fruto.

Pero preguntémonos: ¿de dónde saca el hombre aquella apertura de corazón y de la mente para creer en el Dios que se ha hecho visible en Jesucristo, muerto y resucitado, para recibir su salvación, para que Él y su Evangelio sean la guía y la luz de la existencia? Respuesta: Podemos creer en Dios porque Él viene a nosotros y nos toca, porque el Espíritu Santo, don del Señor resucitado, nos hace capaces de acoger el Dios vivo. La fe es, pues, ante todo un don sobrenatural, un don de Dios.

El Concilio Vaticano II afirma, cito: " Para profesar esta fe es necesaria la gracia de Dios, que proviene y ayuda, y son necesarios los auxilios internos del Espíritu Santo, el cual mueve el corazón y lo convierte a Dios, abre los ojos de la mente y da "a todos la suavidad en el aceptar y creer la verdad"(Constitución dogmática. Dei Verbum, 5). La base de nuestro camino de fe es el bautismo, el sacramento que nos da el Espíritu Santo, que nos hace hijos de Dios en Cristo, y marca la entrada en la comunidad de fe, en la Iglesia: no se cree, sin prevenir la gracia del Espíritu; y no creemos solos, sino junto con los hermanos. A partir del Bautismo cada creyente está llamado a re-vivir y hacer su propia confesión de fe, junto con sus hermanos.

La fe es un don de Dios, pero también es un acto profundamente humano y libre. El Catecismo de la Iglesia Católica lo dice claramente: "Sólo es posible creer por la gracia y los auxilios interiores del Espíritu Santo. Pero no es menos cierto que creer es un acto auténticamente humano. No es contrario ni a la libertad ni a la inteligencia del hombre "(n. 154). Es más, las implica y los exalta, en una apuesta de vida que es como un éxodo, es decir: un salir de sí mismos, de los propias seguridades, de los propios esquemas mentales, para confiarse a la acción de Dios que nos muestra su camino para con seguir la verdadera libertad, nuestra identidad humana, la verdadera alegría de corazón, la paz con todos. Creer es confiarse libremente y con alegría al plan providencial de Dios en la historia, como lo hizo el patriarca Abraham, como lo hizo María de Nazaret. La fe es, pues, un consentimiento con el que nuestra mente y nuestro corazón dicen su "sí" a Dios, confesando que Jesús es el Señor. Y este "sí" transforma la vida, le abre el camino hacia una plenitud de sentido, que la hace nueva, rica de alegría y esperanza fiable.

Queridos amigos, nuestro tiempo requiere cristianos que han sido aferrados por Cristo, que crezcan en la fe a través de la familiaridad con las Sagradas Escrituras y los Sacramentos. Personas que sean casi como un libro abierto que narra la experiencia de la vida nueva en el Espíritu, la presencia del Dios que nos sostiene en el camino y nos abre a la vida que no tendrá fin. Gracias.

martes, 23 de octubre de 2012

ENTREVISTAS: Benedicto XVI en “Campanas de Europa” un filme sobre la identidad cristiana del continente



Queridos amigos y hermanos del blog: días pasados, después de una sesión del Sínodo, se presentó a varios padres sinodales la película "Bells of Europe-Campanas de Europa" sobre la relación entre el cristianismo, la cultura europea y el futuro del continente. La película presenta una serie de entrevistas con líderes de la religión cristiana: el papa Benedicto XVI, el patriarca ecuménico Bartolomé I, el patriarca Kirill de Moscú, el arzobispo de Canterbury Rowan Williams, el expresidente de la Federación de Iglesias Evangélicas en Alemania Wolfgan Huber, y otros representantes de la política y la cultura.

El hilo conductor es el toque de las campanas de los diferentes rincones del continente y la fusión de una única campana. Realizado por el Centro Televisivo Vaticano, basándose en la idea del padre Germán Marani, con el apoyo de otras instituciones, como la Fundación Gregoriana, el filme está ya a disposición de RAI Cinema, que posee los derechos de la emisión en televisión y de home video.

Les ofrezco el texto de la entrevista a Benedicto XVI, incluida en el filme.

Santidad, en sus encíclicas propone una antropología fuerte, un hombre habitado por el amor de Dios, un hombre de racionalidad ampliada por la fe, un hombre que tiene una responsabilidad social gracias a la dinámica de caridad recibida y dada en la verdad. Santidad, en este horizonte antropológico en que el mensaje evangélico exalta todos los elementos dignos de la persona humana, purificando las escorias que oscurecen el verdadero rostro del hombre creado a imagen y semejanza de Dios, Usted ha reafirmado en repetidas ocasiones que este redescubrimiento de rostro humano, de los valores evangélicos, de las raíces profundas de Europa es una fuente de gran esperanza para el continente europeo, y no sólo ... ¿Puede explicar las razones de su esperanza?

Benedicto XVI: La primera razón de mi esperanza consiste en que el deseo de Dios, la búsqueda de Dios está profundamente grabada en cada alma humana y no puede desaparecer. Ciertamente, durante algún tiempo, Dios puede olvidarse o dejarse de lado, se pueden hacer otras cosas, pero Dios nunca desaparece. Simplemente, es cierto, como dice san Agustín, que nosotros, los hombres, estamos inquietos hasta que encontramos a Dios. Esta preocupación también existe en la actualidad. Es la esperanza de que el hombre, siempre de nuevo, también hoy, se encamine hacia este Dios.

La segunda razón de mi esperanza consiste en el hecho de que el Evangelio de Jesucristo, la fe en Cristo, es simplemente verdad. Y la verdad no envejece. También se puede olvidar durante algún tiempo, es posible encontrar otras cosas, se puede dejar de lado; pero la verdad como tal no desaparece. Las ideologías tienen un tiempo determinado. Parecen fuertes, irresistibles, pero después de un determinado período se consumen; pierden su fuerza porque carecen de una verdad profunda. Son partículas de verdad, pero al final se consumen. En cambio, el evangelio es verdadero, y por lo tanto nunca se consume. En todos los períodos de la historia aparecen sus nuevas dimensiones, aparece en toda su novedad, para responder a las necesidades del corazón y de la razón humana que puede caminar en esta verdad y encontrarse en ella. Y así, por esta razón, estoy convencido de que también hay una nueva primavera del cristianismo.

Un tercer motivo empírico lo vemos en que esta inquietud se manifiesta en la juventud de hoy. Los jóvenes han visto tantas cosas --las ofertas de las ideologías y del consumismo- pero perciben el vacío de todo esto, su insuficiencia. El hombre ha sido creado para el infinito. Todo lo finito es demasiado poco. Y por eso vemos cómo, en las generaciones más jóvenes, esta inquietud se despierta de nuevo y cómo se ponen en camino; así hay nuevos descubrimientos de la belleza del cristianismo; un cristianismo que no es barato, ni reducido, sino radical y profundo. Por lo tanto, me parece que la antropología, como tal, nos indica que siempre habrá nuevos despertares del cristianismo y los hechos lo confirman con una palabra: cimiento profundo. Es el cristianismo. Es verdadero, y la verdad siempre tiene un futuro”.

Santidad, usted ha dicho muchas veces que Europa ha tenido y tiene todavía una influencia cultural sobre toda la humanidad y tiene que sentirse especialmente responsable, no sólo del propio futuro, sino también del de todo el género humano. Mirando hacia adelante, ¿es posible trazar los límites del testimonio visible de los católicos y de los cristianos pertenecientes a las Iglesias ortodoxas y protestantes, en la Europa del Atlántico a los Urales que, viviendo los valores evangélicos en los que creen, contribuyan a la construcción de una Europa más fiel a Cristo, más acogedora, solidaria, no sólo custodiando la herencia cultural y espiritual que los caracteriza, sino también en el compromiso de buscar nuevas vías para afrontar los grandes desafíos comunes que marcan la época post-moderna y multicultural?

Benedicto XVI: Es la gran cuestión. Es evidente que Europa tiene también hoy en el mundo un gran peso tanto económico como cultural e intelectual. Y, de acuerdo con este peso, tiene una gran responsabilidad. Pero como usted ha dicho, Europa tiene que encontrar todavía su plena identidad para poder hablar y actuar según su responsabilidad. El problema hoy no son ya, en mi opinión, las diferencias nacionales. Se trata de diversidades que, gracias a Dios, ya no constituyen divisiones. Las naciones permanecen, y en sus diversidades culturales, humanas, temperamentales, son una riqueza que se completa y da lugar a una gran sinfonía de culturas. Son, fundamentalmente, una cultura común. 

El problema de Europa para encontrar su identidad creo que consiste en el hecho de que hoy, en Europa tenemos dos almas: una de ellas es una razón abstracta, antihistórica, que pretende dominar todo porque se siente por encima de todas las culturas. Una razón que al fin llega a sí misma, que pretende emanciparse de todas las tradiciones y valores culturales en favor de una racionalidad abstracta. La primera sentencia de Estrasburgo sobre el Crucifijo era un ejemplo de esta razón abstracta que quiere emanciparse de todas las tradiciones, de la misma historia. Pero así no se puede vivir. Además, también la "razón pura" está condicionada por una determinada situación histórica, y solo en este sentido puede existir. La otra alma es la que podemos llamar cristiana, que se abre a todo lo que es razonable, que ha creado ella misma la audacia de la razón y la libertad de una razón crítica, pero sigue anclada en las raíces que han dado origen a esta Europa, que la han construido sobre los grandes valores, las grandes intuiciones, la visión de la fe cristiana. 

Como usted decía, sobre todo en el diálogo ecuménico entre Iglesia católica, ortodoxa, protestante, este alma tiene que encontrar una común expresión y después tiene que confrontarse con esa razón abstracta, es decir, aceptar y conservar la libertad crítica de la razón con respecto a todo lo que puede hacer y ha hecho, pero practicarla, concretarla en el fundamento, en la cohesión con los grandes valores que nos ha dado el cristianismo. Sólo en esta síntesis Europa puede tener peso en el diálogo intercultural de la humanidad de hoy y de mañana, porque una razón que se ha emancipado de todas las culturas no puede entrar en un diálogo intercultural. Sólo una razón que tiene una identidad histórica y moral puede también hablar con los demás, buscar una interculturalidad en la que todos pueden entrar y encontrar una unidad fundamental de los valores que pueden abrir las vías al futuro, a un nuevo humanismo, que tiene que ser nuestro objetivo. Y para nosotros este humanismo crece precisamente a partir de la gran idea del hombre a imagen y semejanza de Dios”.

sábado, 20 de octubre de 2012

ACTUALIDAD: DOMUND 2012 y los Misioneros de la FE



En total, el número de misioneros españoles, repartidos por los cinco continentes, asciende, 
en la actualidad, a 14.000

Queridos amigos y hermanos del blog: este domingo 21 de octubre, el Secretariado Diocesano de Misiones celebra el DOMUND 2012. Bajo el lema “Misioneros de la FE”, los objetivos de la campaña de este año se centran en iniciar a los fieles en la apertura al mundo, donde cada persona está llamada a conocer y acoger el Evangelio; presentar a los fieles el “Año de la Fe” desde la perspectiva y la dimensión misionera; reconocer que la razón de ser del misionero es la propuesta de la fe para que quienes aún no conocen a Jesucristo se dispongan a seguirle; invitar a las comunidades cristianas a participar en las actividades organizadas con motivo de la celebración del DOMUND; colaborar con una generosa aportación económica para atender las necesidades materiales de los misioneros y de las misiones; y participar en la Campaña Mundial de Oración por la Evangelización propuesta por la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, a través del rezo del Rosario Misionero.

Las necesidades económicas más urgentes en los territorios de misión son: la construcción de iglesias y capillas; la compra y sostenimiento de vehículos para la pastoral; la formación básica y permanente de los responsables de la pastoral; el sostenimiento de comunidades religiosas; la compra de objetos litúrgicos; el mantenimiento de los catequistas misioneros; algunos proyectos sociales, educativos y sanitarios.

La Iglesia católica atiende a 121.564 instituciones sociales en todo el mundo. El 21% se encuentran en territorios de misión. Además, atiende a 206.946 instituciones educativas en todo el mundo. Un 47,86% se encuentran en territorios de misión. Representa un aumento del 11% en un intervalo de 13 años.

En total, el número de misioneros españoles, repartidos por los cinco continentes, asciende, en la actualidad, a 14.000.

Las ayudas que la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe (DOMUND) envía a misiones se dividen, según su destino, en dos grandes partidas: ayudas ordinarias (24.664.076,92€) destinadas al sostenimiento de los territorios de misión; ayudas extraordinarias (40.799.767,66€), para construcciones, vehículos, emergencias y formación. A esto hay que añadir 17.118.440,00 euros destinados a seminarios y centros de formación de misioneros. La suma total destinada a los territorios de misión en el año 2011 ha sido de 82.582.284,58€.

El DOMUND es el DOmingo MUNDial de las Misiones, el día en el que toda la Iglesia reza y colabora económicamente en favor de la actividad evangelizadora de los misioneros y misioneras.