jueves, 4 de julio de 2013

INTENCIONES DEL PAPA: Mes de JULIO de 2013

Queridos amigos y hermanos del blog: el Santo Padre Francisco indica para cada año y para cada mes, cuales son las intenciones generales y misioneras de la Iglesia en todo el mundo, por las que quiere que se ore. Éstas intenciones las confía al Apostolado de la Oración, quienes propagan en el mundo entero la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, a fin de que éste las difunda con la mayor amplitud posible. Les comparto ahora las intenciones para este mes de julio de 2013 con una síntesis del comentario que ofrece el P. Claudio Barriga, S.J., Director General Delegado del Apostolado de la Oración.

La INTENCIÓN GENERAL para JULIO 2013 es: “Que la Jornada Mundial de la Juventud en Brasil anime a todos los jóvenes cristianos a hacerse discípulos y misioneros del Evangelio”.

COMENTARIO PASTORAL: Los inicios de las Jornadas Mundiales de la Juventud se remontan al año 1984 cuando Juan Pablo II invitó a los jóvenes de todo el mundo a participar del Jubileo Internacional de la Juventud. En 1986 el Papa institucionalizó las Jornadas convocando la primera para el año 1987. Desde entonces, todas ellas han sido importantes para que miles de jóvenes profundicen su fe y descubran su vocación evangelizadora. Una vez más, el Papa nos invita a rezar por la próxima Jornada Mundial de la Juventud que habrá de realizarse en julio de 2013 en Río de Janeiro. La intención es clara: que la Jornada anime a los jóvenes a hacerse discípulos y misioneros del Evangelio.

Ahora bien, pedir que la Jornada Mundial de la Juventud anime a todos los jóvenes cristianos a hacerse discípulos y misioneros del Evangelio, es pedir que el Espíritu Santo despierte en ellos la adhesión profunda a Cristo y a su mensaje. Sólo quién se apasiona por Jesús y su Evangelio puede ser discípulo y misionero. Sabemos que esa pasión y esa adhesión profundas no tienen su fuente más radical en la propia voluntad, ni en el conocimiento que podamos adquirir sobre la persona de Jesús y de su Evangelio, aunque todo ello sea necesario. La adhesión profunda y verdadera a la persona de Cristo y a su Evangelio proviene, en última instancia, de la acción del Espíritu Santo en nuestros corazones. El dulce huésped del alma, como reza el himno, es quién puede sacarnos de las enmarañadas redes que despliega nuestro egoísmo, incitándonos a buscar el placer personal por encima de todo, o a asegurar el futuro con títulos, dinero, relaciones y tantas otras cosas que apuntan a la propia realización, como si allí estuviese el sentido último de la vida.

El Espíritu Santo, el Paráclito (defensor), es quién puede hacernos sentir que Cristo es el sentido verdadero sentido para nuestras vidas. ¡Sólo Dios salva! Sólo Dios puede hacer que nos enamoremos de Cristo y de su Evangelio. A nosotros nos toca pedir y acoger al Espíritu que desea traer vida nueva a nuestros corazones.

San Agustín nos recuerda que la oración nos prepara para recibir los dones que Dios nos ofrece: “…nuestro Dios y Señor no pretende que le descubramos nuestros deseos, pues él, ciertamente no puede desconocerlos, sino que pretende que, por la oración, se acreciente nuestra capacidad de desear, para que así nos hagamos más capaces de recibir los dones que nos prepara.” (Carta a Proba. Carta 130, 8, 15.. CSEL 44, 56-57).

El Papa pide nuestras oraciones para que la Jornada Mundial sea una oportunidad privilegiada, un espacio propicio, una tierra fértil, para acoger al Espíritu Santo que se ofrece a todos los jóvenes cristianos. ¡Recemos para que se intensifique el deseo en los jóvenes de conocer y amar a Jesús para que con la fuerza de lo alto se animen a ser discípulos de Cristo y misioneros de su Evangelio!

Padre Armando Raffo, sj
Miembro del Equipo de
Coordinación latinoamericana
de la Compañía de Jesús (CPAL),
responsable del sector juventud.

La INTENCIÓN MISIONERA para JULIO 2013 es: “Que en toda Asia se abran las puertas a los mensajeros del Evangelio”.

COMENTARIO PASTORAL: Casi la mitad de la población mundial vive en Asia. Aproximadamente, diez por ciento de la gente es cristiana, de la cual más o menos cinco por ciento es católica. Las Filipinas y Timor del Este son considerados los únicos países “Católicos”, o incluso Cristianos, en Asia.

La Iglesia trabaja enfrentada a numerosas dificultades en Asia. Algunos de los Gobiernos allí son abiertamente materialistas y hostiles a la religión, considerando todas las religiones como una amenaza a la soberanía. Entonces, en algunas partes del continente, hay un resurgir agresivo y creciente del Islam. En algunos países, existe la oposición al Cristianismo porque se le considera como “importado” del Occidente. A veces, el nacionalismo exagerado refuerza el fervor anticristiano. La pobreza extrema de mucha gente de Asia a veces les dificulta que se vuelvan a Dios, por las muchas necesidades inmediatas y urgentes con las cuales se enfrentan.

Pero a pesar de que la Iglesia en Asia es proporcionalmente pequeña, es una Iglesia vibrante. El cristianismo está cercano a muchos sectores de la población de Asia porque es un cristianismo práctico, por medio de las instituciones de educación, los centros de salud y las clínicas, y las agencias sociales de la Iglesia.

En Asia, la Iglesia es apreciada porque se le considera la defensora de la dignidad humana y de los derechos humanos. La dedicación y compromiso de muchos – tanto misioneros como los cristianos localmente – se aprecian mucho. La mies es mucha pero los obreros son pocos. Por medio de la caridad práctica estos obreros dan testimonio que Dios ha creado a cada persona “a su imagen y semejanza”, que Dios ama lo que ha hecho, y que Dios redime lo que ama.

Pedimos que todos puedan aprender a considerar la fe en Cristo como un vínculo, un puente entre los pueblos, y que esta fe destruya los miedos que nos cohíben y que llegue a ser la base de nuestro amor y respeto de unos por otros.

Padre Theodore Overberg, sj
Secretario para el Continente Asiático
Curia General SJ, Roma

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