lunes, 2 de septiembre de 2013

INTENCIONES DEL PAPA: Mes de SEPTIEMBRE de 2013

Queridos amigos y hermanos del blog: el Santo Padre Francisco indica para cada año y para cada mes, cuales son las intenciones generales y misioneras de la Iglesia en todo el mundo, por las que quiere que se ore. Éstas intenciones las confía al Apostolado de la Oración, quienes propagan en el mundo entero la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, a fin de que éste las difunda con la mayor amplitud posible. Les comparto ahora las intenciones para este mes de septiembre de 2013 con una síntesis del comentario que ofrece el P. Claudio Barriga, S.J., Director General Delegado del Apostolado de la Oración.

La INTENCIÓN GENERAL para SEPTIEMBRE 2013 es: “Para que los hombres y mujeres de nuestro tiempo, a menudo abrumados por el bullicio, redescubran el valor del silencio y sepan escuchar a Dios y a los hermanos”.

COMENTARIO PASTORAL: El Valor del Silencio. En el libro ‘The World of Silence’, (El Mundo del Silencio) Picard observa que “en el silencio estamos conectados con las generaciones pasadas y futuras”. Puede ser que estemos familiarizados con un proverbio que dice “el silencio es oro”. Siendo verdad esto y otros proverbios análogos de otras partes del mundo, el silencio es una virtud humana esencial. Según la sabiduría nativa en muchas sociedades africanas, una de las tendencias más fuertes que la persona debe controlar es el deseo apremiante de hablar para dar lugar a guardar un silencio provechoso.

En la visión global indígena africana, el silencio no se considera como una entidad pasiva ni como un vacío, ni como la ausencia de hablar o de palabras, sino como una voz positiva y activa que alimenta el pensamiento y la reflexión y así mejora la calidad de la forma de hablar que va a seguir. Es en el silencio que es posible una reflexión constructiva sobre sí mismo y sobre los valores y significados de la vida. En esta misma visión, el ruido se considera opuesto al silencio. El ruido nos hace ignorar nuestra lucha más difícil y nuestra posesión más preciosa: nuestro tiempo y nuestro ser más profundo. Con frecuencia, es doloroso enfrentarnos o contemplar nuestro interior profundo y ser absolutamente sinceros con uno mismo. Y así, buscamos refugiarnos en el ruido por temor a descubrir la profundidad de nuestro vacío. Tenemos, por decirlo así, miedo del silencio, tanto miedo de la oportunidad de encontrarnos con nosotros mismos y de penetrar en nuestro mundo interior.

En la sabiduría africana indígena, existen varios niveles de significado para la virtud fundamental del silencio. En primer lugar, la disposición de guardar silencio implica la capacidad de controlar la lengua y la tendencia a hablar. Una persona madura deber ser capaz de controlar la lengua siempre y particularmente en un momento de enfado o en otros momentos de crisis emotiva. Se debe guardar silencio, por ejemplo, cuando un colega está hablando enfadadamente y sin control. También es un momento de quedarse ‘mudo’ cuando estás enfadado y emotivamente inestable. En pocas palabras, la sabiduría indígena africana anima a todos a desarrollar la capacidad de guardar silencio en la vida en los momentos apropiados. Hay un momento para hablar y un momento para no hablar.

En segundo lugar, en otro nivel el silencio es una condición que facilita la escucha atenta. La persona que sabe escuchar bien es un tesoro. La disposición a escuchar seriamente falta mucho en nuestro mundo hoy. Nos puede sorprender esta increíble falta de paciencia para escuchar, siendo que esta es una virtud indispensable para nosotros cristianos, que debemos al pueblo de Dios un oído que escucha. La palabra hablada necesita un oído que escucha así como la palabra escrita necesita un ojo que lea.

Escuchar en silencio es crucial en las relaciones humanas. El silencio ayuda al pensamiento y a la reflexión. Las personas ancianas saben por experiencia que el silencio ayuda a pensar. Un buen orador es también esa persona que proporciona momentos de silencio cuando habla. En otras palabras, la puntuación que un buen orador utiliza cuando habla es el silencio. Estos intervalos de silencio están llenos de oportunidades para pensar y para reflexionar.

Además, el silencio es un ingrediente indispensable para cualquier práctica religiosa. En la búsqueda del “tú interior”, la genuina cumbre espiritual sólo se puede alcanzar por medio de la introspección, que se obtiene forzosamente por medio del silencio. Es sólo en el silencio del corazón que es posible confrontarse con uno mismo y reflexionar sobre cuestiones importantes tales, como, por ejemplo, “¿Quién soy yo?”.

El Maharal, un comentarista místico del siglo XVI, explica que el habla se deriva de la faceta física del hombre. Es por esta razón, que cuando hablamos, nuestro aspecto físico nos controla. El silencio, sin embargo, permite a nuestra dimensión espiritual que recupere el control. Ya que la manera o el modo del hombre es el silencio, la tranquilidad permite que lo espiritual guíe o dirija lo físico, mientras que el hablar da a lo físico la función principal. Aun si pensamos que los argumentos o razones de Maharal no sean suficientemente válidos o acertados, el punto que presenta es que a nuestra vida espiritual le ayuda más el silencio que el ruido. Por lo tanto, no hay nada mejor para el cuerpo que el silencio.

El que aspira al progreso espiritual necesita ver el valor del silencio como un ejercicio del alma. El vehículo para la sabiduría es el silencio, como nos dice el Rey Salomón: “Cerrar los labios hace sabia a la persona” (Proverbio 10:19). Sócrates nos recuerda que una vida sobre la cual no se reflexiona no vale la pena ser vivida.

Establecer tiempos específicos para estar solo contigo mismo y con tus pensamientos te ayudarán a profundizar en tu mundo interior. Es en estos momentos que traspasamos y penetramos en nuestro ser más profundo y vemos las cosas en su perspectiva correcta o justa. Se puede decir que una oración rica no es aquella en la cual hablamos más con Dios sino aquella en la cual escuchamos más a Dios.

Ujah Gabriel Ejembi, SJ
Joven Jesuita en formación que estudia en Zimbabwe

La INTENCIÓN MISIONERA para SEPTIEMBRE 2013 es: “Para que los cristianos perseguidos puedan testimoniar el amor de Cristo”.

COMENTARIO PASTORAL: Una secta musulmana (o grupo, como algunos musulmanes devotos quisieran ser conocidos) comenzó a amenazar a los cristianos residentes en la parte norte de Nigeria ya desde 2008. Todo el país está dividido en dos partes, un Norte Musulmán y un Sur Cristiano. Ya en 2011 empeoró esta situación con el atentado con bombas en el día de Navidad contra los fieles en el templo católico de Sta. Teresa en la población de Madalla, cerca de la capital Abuja, que causó la muerte de más de 45 fieles. A esto siguieron varios otros atentados con bombas contra lugares cristianos de culto siendo la Iglesia Católica la más perseguida. Se ha sabido que más de mil personas han sido asesinadas desde el comienzo de esta persecución.
 
Ha habido mucha confusión acerca de cómo deben los cristianos reaccionar ante estos ataques no provocados. Algunos Pastores reclaman represalias. Mas la Conferencia Episcopal nigeriana en particular recomienda la moderación y la oración al decir que el Señor ha prometido llevar nuestra lucha adelante y que a Él corresponde la venganza (Rom 12,19).

Lo que ha sido extraordinario es que a pesar de que mucha población (sobre todo mujeres y niños) hayan sido evacuados del Norte, no haya habido una disminución en el entusiasmo de los demás fieles cristianos que viven en la áreas afectadas. Asimismo los cristianos del Sur todavía toleran a los del Norte (mayoritariamente musulmanes) y les permiten moverse y comerciar sin obstáculo.

La amenaza de otros atentados con bombas (que en efecto se produjeron) no impidió que muchas Parroquias siguieran adelante con sus actividades de Semana Santa y Tiempo Pascual. La mayoría de los cristianos han sido testigos de estos ataques al acercarse el periodo cuaresmal y lo han visto como su Cruz y prueba para ejercitar su fe y demostrar su confianza en Dios. La mayoría creen que Dios tiene un propósito al permitir esta maldad perpetrada en su país y que todo conspira para el provecho de los que le aman (Rom 8,28). Ellos de algún modo siguen creyendo que los que entregaron sus vidas son como los granos de trigo de la parábola, que mueren para dar abundante fruto, de modo que la fe cristiana por voluntad de Dios se extienda a todo el norte nigeriano.

Dr. Chudi Nwoye
Presidente del Apostolado de la Oración,
Nigeria, y Medico que ejerce en Kano, Nigeria.

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