miércoles, 25 de septiembre de 2013

VIRGEN MARÍA: 30º Aniversario de las apariciones de María del Rosario de San Nicolás


Queridos amigos y hermanos del blog: vamos a meditar sobre la historia –muy reciente- y el mensaje de María del Rosario de San Nicolás.

En setiembre de 1983, la población de la ciudad de San Nicolás, provincia de Buenos Aires, se conmocionó con la noticia de que en diversas casas de familias se iluminaban los rosarios, despertando el sentimiento religioso de unos y el escepticismo de otros.

Mientras esto se repetía, cada vez con más frecuencia, congregando al rezo del Santo Rosario a multitud de vecinos, a una mujer sencilla, buena esposa y madre ejemplar, comienza a aparecérsele la Santísima Virgen, registrándose el 25 de setiembre de 1983, como la fecha en que por primera vez experimenta este suceso maravilloso. Gladys Quiroga de Motta, reconoció de inmediato la figura que –por sobrenatural aparición- estaba delante de sus ojos y la miraba con dulzura, era, sin duda, la imagen de la Virgen María.

Desde ese día, esta sencilla mujer, esposa y madre de dos hijas, que solamente había podido cursar el cuarto grado y sin conocimientos teológicos ni bíblicos, manifiesta ver y oír a la Santísima Virgen, coincidiendo sus características, con la imagen de la Virgen del Rosario, expuesta a la veneración en el templo parroquial. Su mayor mérito consiste quizás, en la discreta conducta observada, ya que nunca intentó cobrar notoriedad pese al extraordinario privilegio de haber sido destinataria de tal gracia.

Comienza así el fluido e ininterrumpido dialogo, donde la Reina del Cielo, avala sus mensajes con citas bíblicas, cuya concordancia resultaría imposible explicar sin la intervención divina, por no contar la receptora, con la más elemental instrucción bíblica, exegética y teológica necesaria, para armonizar los textos de los mensajes con los de la Palabra de Dios, en forma tan exacta.

La Santísima Virgen, le había pedido la construcción de un templo en su honor, en un lugar determinado, y comienza a darle una serie de mensajes preferentemente exhortativos juntamente con citas bíblicas, llamando a la oración y a la conversión.
 

Sra. Gladys Quiroga de Motta
Los mensajes

Los mensajes, uno o varios por día, constituyen una verdadera catequesis, lo que es la originalidad de esta manifestación mariana, cuya principal temática, al estilo de Lourdes, Fátima o Lasalette, o cualquiera de las otras revelaciones de la Virgen.

Sintetizando y resumiendo los mensajes de María del Rosario de San Nicolás, podemos enumerar las siguientes ideas, por las cuales la Virgen nos invita a:

- Consagrar nuestra vida a su Corazón Inmaculado.
- Rezar mucho y especialmente el Santo Rosario.
- Leer la Palabra de Dios y meditarla todos los días.
- Dios quiere revitalizar su Alianza con la humanidad, pero esta Alianza, que es don de Dios, exige nuestra aceptación y nuestra respuesta obediente.
- Hacer penitencia por nuestros pecados y por los pecados de todos los hombres; vivir en continua actitud interior de conversión a Dios y de amor al prójimo.
- Consientes de la existencia del demonio, luchar en continua vigilancia, contra la tentación.
- Acercarnos a la Iglesia y a sus Pastores, vivir así la vida cristiana en íntima unión al Papa, los Obispos y los Sacerdotes, portadores de la Palabra de Dios, dispensadores de la Gracia Sacramental y trabajadores de la unidad de la Iglesia.
- Recibir frecuentemente los sacramentos de la Confesión y de la Comunión.
- Ejercitarnos en vivir las grandes virtudes cristianas: fe, esperanza, caridad, humildad, obediencia, fortaleza, sobriedad, mansedumbre...
- Ser evangelizadores: anunciar por todas partes la Palabra de Dios.

La Imagen

La Virgen le dice a la mujer, que hay una imagen suya, bendecida por un Papa, es una imagen de madera de María del Rosario.

En efecto, para sorpresa de los sacerdotes, su imagen con el niño en sus brazos estaba allí desde hace muchos años, olvidada en el Campanario de la Iglesia Catedral.

La imagen es restaurada y puesta a la veneración del pueblo de Dios.

Las actas conservadas en la parroquia, dan fe de que la misma data de 100 años, época en que llega con motivo de la inauguración del templo parroquial y fue enviada desde Roma por León XIII, quien la bendijo, para que fuera honrada y bendijera al pueblo de San Nicolás.

Consta también en los archivos, que la cofradía del Santísimo Rosario, fundada por el entonces Cura Párroco, Mons. Cecarelli, rezó por primera vez la oración compuesta por Santo Domingo de Guzmán, frente a la venerada imagen, el 25 de setiembre de 1884.

Le dice la Santísima Virgen María a la señora: "Me tenían olvidada, pero he resurgido, ponedme allí, porque me veis tal cual Soy".

La celeste aparición se manifiesta a la vidente, como la "Virgen del Rosario" y le comunica su complacencia en que, para distinguirla de los otros lugares donde se la venera con esa advocación, se la llama "MARÍA DEL ROSARIO DE SAN NICOLAS"

Dice la Santísima Virgen: "Yo Soy la patrona de esta región. Haced valer mis derechos"

Y no hay duda que lo es, y de que tiene sobrados derechos, ya que antes de la creación del Curato de los Arroyos, aproximadamente a partir del año 1700, fue construida en la desembocadura del Arroyo del Medio, un oratorio en honor a la Santísima Virgen del Rosario, donde periódicamente se celebraban los oficios religiosos, pues era la única capilla de la entonces pequeña población nicoleña.

En 1730, se crea el Curato de los Arroyos con asiento en la actual ciudad de Rosario, y la Virgen del Rosario fue su Patrona. Dicha jurisdicción se extendía desde el Arroyo de la Hermanas, hasta el Río Carcarañá, perteneciendo a la misma la población de San Nicolás. Posteriormente a su creación, Rafael de Aguiar, que tenía proyectada la capilla en honor a San Nicolás, hizo reconstruir el oratorio del Rosario (del Arroyo del Medio), pues un malón lo había destruido parcialmente.
 
En la segunda mitad del siglo pasado, cuando explota el polvorín cercano al viejo Templo de San Nicolás, se recupera de entre los escombros, ya que el Templo se había derrumbado, la única imagen de la Virgen del Rosario.

Esta sucinta narración histórica es para revalidar los títulos de Nuestra Señora, la que con dulzura, pero con firmeza, exige se atienda sus pedidos y se trasmitan sus mensajes, basta como ejemplo que: La Santísima Virgen María le dice a la señora: Leed Exodo 25,8 "Háganme un santuario, para que Yo habite entre ellos. Haz que te apoyen en lo que dices. Quiero estar cerca de vosotros".

Manifiesta además su deseo de estar junto al río y requerida si desea una Capilla o un Santuario responde: Dice la Santísima Virgen: "Lo dicen las escrituras, cumplid Mis palabras".

El rezo del Santo Rosario

Es importante señalar que uno de los primeros mensajes que trascendió a la población, fue una jaculatoria para rezar después de cada misterio del Santo Rosario, prometiendo una gracia especial a quienes así lo hicieran, por la siguiente intención: "El Señor tenga misericordia con el mundo entero y que el mundo entero responda a su llamado de conversión, que el hombre se entregue totalmente a Dios y que no deje pasar este momento tan especial"

La jaculatoria, que actualmente muchísimas personas rezan, respondiendo al pedido de la Virgen es la siguiente: "Padre líbranos de todo mal, con tu santa sabiduría Señor sálvanos de todo pecado. En nombre de todos cuantos te queremos Señor, llévanos por el camino del bien, amen.”

Muchos son los pedidos de María sobre la oración como camino de entrada a los Corazones de Jesús y de Ella misma: Dice la Santísima Virgen: "Con el Santo Rosario se puede enfrentar cualquier peligro, ya que en él está presente Cristo y la Madre de Cristo.  Es la oración profunda, la inmediata comunicación con el Señor y con María. Es el regalo que os estoy dando para que vosotros lo aceptéis y lo conservéis mediante su rezo.  Amén, amén". 

"El arma que constituye mayor influencia sobre el mal, es el rezo del Santo Rosario.  Con este rezo, se ahonda en la vida espiritual, el espíritu crece en amor a Dios y lo aleja así, del pecado.  Disipa las sombras del espíritu y hace que éste permanezca fiel a Dios. Agradad hijos míos, al Señor, orando, ya que de esta manera, se rechazan las tentaciones del maligno. Por siempre sea glorificado el Señor.  Hazlo conocer a tus hermanos".  

"Digo a tus hermanos: Estáis rezando el Santo Rosario, tal como lo pido, es necesario hijos míos, por eso mi insistencia.  Si todos lo hicierais, encontraríais en el Santo Rosario, el nexo que une a los hijos con la Madre del Cielo.  Junto con vuestra Madre, está Cristo Jesús, disponéos desde ya, a seguir orando y alabando al Señor. Amén, amén". 

Quizás el enorme crecimiento de la oración del Santo Rosario, en familia, comunidad o en forma individual, sea el triunfo mayor de María en San Nicolás. ¡No por nada Ella se manifestó aquí como Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás!

Muchas otras cosas podríamos seguir enumerando de este regalo de amor de Dios Padre a todos sus hijos: María del Rosario de San Nicolás, que esta buena Señora, interceda siempre por nosotros, que la consideramos nuestra Madre.

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