martes, 31 de diciembre de 2013

ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS: Falleció el padre Jorge Loring, autor de “Para Salvarte”

Queridos amigos y hermanos del blog: ayer, 30 de diciembre “AICA” (Agencia Informativa Católica Argentina), me ha publicado un artículo sobre el querido Padre Jorge Loring. Siempre es para mí, una alegría y un orgullo, ver un escrito mío publicado en AICA, mi gratitud y reconociendo. Se los comparto:

Falleció el padre Jorge Loring, 
autor de 
“Para Salvarte”

Málaga (España) (AICA): El sacerdote jesuita Jorge Loring Miró, autor de “Para Salvarte”, con un millón de copias en España, falleció el día de Navidad en Málaga a los 92 años de edad. Se hallaba grave tras haber sufrido un ataque cerebro vascular. En los últimos años su salud decayó considerablemente y había sido sometido a varias intervenciones quirúrgicas. Dios lo llamó al cielo el mismísimo día de Navidad, a las 3 de la tarde, hora de la Divina Misericordia. Expiró rezando el Rosario y sus últimas palabras fueron Ave María Purísima. 

Nació en Barcelona el 30 de septiembre de 1921. Fue sacerdote jesuita, ensayista, experto en apologética y gran defensor y difusor de la Sábana Santa. Bisnieto de Jorge Loring y Oyarzábal e hijo del ingeniero Jorge Loring Martínez, estudió seis años en el Colegio Nuestra Señora del Pilar, de los marianistas de Madrid. En el verano de 1936, durante la Guerra Civil, los republicanos asesinan a su padre en Madrid. Se traslada a Málaga donde estudia el bachillerato en el Colegio San Estanislao de Kostka y regresa a Madrid para cursar ingeniería en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ICAI), ordenándose sacerdote en 1954, a la edad de 33 años en la Compañía de Jesús.

Reconocido por sus acciones de difusión y evangelización que durante muchos años realizó por televisión y radio, además de haber dado conferencias por todo el mundo, escribió varios libros, siendo el más popular el titulado "Para Salvarte", que fue editado en España, México, Ecuador, Perú, Chile, Estados Unidos, Egipto, Israel y Rusia. Además de sus publicaciones, grabó algunas de sus conferencias en video, y apareció en emisoras de televisión como EWTN.

Entre sus escritos destacamos el ya mencionado “Para Salvarte”: Enciclopedia del católico (con 63 ediciones), editado por Edibesa con más 1.300.000 ejemplares vendidos. El mismo Loring hizo una edición en 2012 en 3 tomos a la que llamaba coloquialmente “Edición Príncipe” impresa en México. Hay también ediciones en inglés, portugués, italiano, chino y ruso. Muchos años después completó ese escrito profundizando en muchos de sus temas con la edición de “40 Conferencias” editado por Spiritus Media, en Cádiz.

Otras de sus publicaciones fueron: “Testimonio”, editado por Autores Católicos Escogidos con 55 ediciones; “Motivos Para Creer”, de Editorial Planeta, Barcelona; “Los Evangelios. 2000 Dudas Resueltas”, Planeta Pub Corp; “La Sábana Santa, dos mil años después”, Editorial Planeta; “Más de 200 respuestas a preguntas que usted se ha hecho sobre la fe, la moral y la doctrina católica”, de Editorial Libros Libres, Madrid; y por último el reciente “Anécdotas de una vida apostólica”, edición personal del autor en De Buena Tinta, Madrid, 2013.

Narra en “Para Salvarte” un recuerdo de su visita a nuestro país: “Cuando estuve en la Argentina, para la gran misión de Buenos Aires, en octubre de 1960, conocí el acto de contrición que allí se usa, me gustó mucho y luego lo transcribí en mi libro”.

El padre Loring fue un apóstol de los grandes, un dignísimo hijo de san Ignacio de Loyola, que hasta sus últimos días fue incansable discípulo, apóstol y misionero de Jesucristo. ¿Cuántos hemos crecido y nos hemos formado cristianamente con su libro "Para salvarte"?
¿Cuál ha sido su secreto? Vivió siempre teniendo como fundamento una fe sólida. Fue coherente en la fidelidad hasta en el detalle: fe y vida eran una sola realidad para él. Puso a trabajar con la gracia de Dios unas facultades innatas que convirtió en dones sagrados: trabajador incansable por el Reino y comunicador vehemente y apasionado de Jesucristo.

Su funeral fue el pasado jueves 26 en la intimidad, a las 13 en la parroquia del Sagrado Corazón en el seno de la Comunidad de Jesuitas de Málaga. Uno de sus hermanos, el también jesuita padre Jaime Loring, fundador del centro universitario ETEA, presidió y predicó en las exequias. Destacó de su hermano su enorme capacidad de “constancia y superación”: “Jorge vivió la fe que heredó de nuestra madre y quiero hacer también un recuerdo de nuestra madre, que tuvo ocho 8 hijos, de los que ya han muerto cuatro. Mamá no era una mujer beata, pero era una mujer creyente. De una fe absoluta. Quedó viuda y cada vez que salía a la calle a resolver algo se arrodillaba y rezaba un padrenuestro para que el Señor le ayudara. Esa fe que tenía nuestra madre y que nos transmitió a todos, es la que acompañó a Jorge durante su vida. Que el ejemplo que Jorge nos deja sea para nosotros un aliciente para vivir y difundir nuestra fe”.

Según su última voluntad su cuerpo fue cremado y ya descansa en el cinerario junto a la iglesia que la Compañía de Jesús tiene en su casa del Puerto de Santa María, en Cádiz, donde residió gran parte de su vida. También cumpliendo su voluntad el obispo de Cádiz y Ceuta, monseñor Rafael Zornoza Boy, presidirá un solemne funeral en sufragio por su alma el próximo 11 de enero de 2014 en la iglesia de Santiago Apóstol, de la ciudad de Cádiz, donde tuvo por incontables años su confesionario.

El Ayuntamiento de Cádiz, ciudad muy amada por el padre Loring, mostró mediante un comunicado de prensa su pesar por la muerte de este jesuita, teólogo y escritor que dejó una profunda huella en la ciudad, hecho por el cual en 2006 fue declarado Hijo Adoptivo de Cádiz. Por ello, en su honor, el ayuntamiento mantuvo las banderas a media asta por tres días a partir de su fallecimiento.

Elevamos una oración por su alma al Dulce Niño de Belén, con la certeza de que pronto estará con Aquel a quien llevó por el mundo entero, “con alma grande y generosidad” al decir de san Ignacio de Loyola, con su vida dedicada a la evangelización y junto a su Madre, María Santísima, para quien fueron sus últimas palabras.
Pbro. José Antonio Medina Pellegrini, especial para AICA

Link permanente en AICA:

lunes, 30 de diciembre de 2013

ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS: El secreto del Padre Loring

Queridos amigos y hermanos del blog: el pasado 26 de diciembre “Aleteia”, me ha publicado un artículo sobre el querido Padre Jorge Loring.

¿Qué es Aleteia? Es una red católica mundial para compartir recursos sobre la fe con quienes buscan la verdad, una importante iniciativa de evangelización en el mundo digital, lanzada en otoño 2011 en Roma.

Aleteia.org no depende de ningún movimiento en particular, pero está promovida por la Fundación para la Evangelización a través de los Medios (FEM) - creada en Roma en 2010 - para movilizar a todas las grandes instituciones comprometidas en la evangelización y los medios de comunicación. Aleteia constituye una red abierta a la contribución de todas las personas que buscan la verdad y vive de su interacción (comentarios, críticas, propuestas...) El objetivo es crear una verdadera red, donde cada participante tenga un papel protagonista al seleccionar, compartir y votar los contenidos.

Agradeciendo que hayan tenido a bien contarme entre sus colaboradores les comparto ahora dicho artículo:
El secreto del Padre Loring

Sus últimas palabras: “Ave María Purísima”

El sacerdote Jorge Loring, jesuita, falleció este miércoles, solemnidad de la Natividad del Señor, en Málaga a los 92 años de edad, donde se encontraba grave después de haber sufrido un ataque cerebrovascular. En los últimos años su salud había decaído considerablemente y había sido sometido a numerosas intervenciones quirúrgicas.

Dios le llamó al cielo el mismísimo día de Navidad, a las 3 de la tarde, hora de la Divina Misericordia. Según trascendió, expiró rezando el Santo Rosario y sus últimas palabras fueron “Ave María Purísima”.

Síntesis de su vida

El Padre Loring nació en Barcelona en 1921. Bisnieto de Jorge Loring y Oyarzábal e hijo del ingeniero Jorge Loring Martínez, estudió seis años en el Colegio de Nuestra Señora del Pilar, de los marianistas de Madrid.

En el verano de 1936, durante la Guerra Civil, los republicanos asesinan a su padre en Madrid. Se traslada a Málaga donde estudia el bachillerato en el Colegio San Estanislao de Kostka y regresa a Madrid para cursar ingeniería en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ICAI), ordenándose sacerdote en 1954, a la edad de 33 años en la Compañía de Jesús.

Es reconocido en España y en toda Hispanoamérica por sus acciones de difusión y evangelización que durante muchos años ha realizado por televisión y radio, además de haber impartido conferencias por todo el mundo.

Ha escrito varios libros, siendo el más popular el titulado "Para Salvarte", que ha alcanzado la edición número sesenta y tres, superando el millón de ejemplares vendidos en España, siendo editado también en Méjico, Ecuador, Perú, Chile, EE.UU., Egipto, Israel, Rusia, etc.
Además de sus publicaciones, ha grabado algunas de sus conferencias en video, y ha aparecido en emisoras de televisión como EWTN.

Mis encuentros con él

En la segunda quincena de julio de 2012 estuve unos días de vacaciones en Cádiz, y visitando la iglesia de Santiago Apóstol, me encuentro con la sorpresa de ver un confesionario que indicaba los horarios de confesión del P. Jorge Loring en ese lugar.

Contacté con él, le comenté que siendo joven de la Acción Católica me formé doctrinal y espiritualmente con sus libros, especialmente con “Para Salvarte” y que su figura y testimonio sacerdotal había sido para mí una gran luz en mis momentos de discernimiento espiritual camino al sacerdocio.

En esa conversación le propuse grabarle una entrevista donde compartiera vivencias sacerdotales y apostólicas, perfilando ese diálogo como un legado espiritual para que muchos, como yo un día, pudiesen ser iluminados por tan alto testimonio de celo apostólico.

Me respondió afirmativamente y ahí quedó ese extenso testimonio grabado –todavía inédito- que está repleto de sentidas anécdotas y reflexiones profundas sobre el sacerdocio y el celo por las almas, entrevista que se ha convertido para mí -al volver a escucharla en estos días conociendo la gravedad de su estado- en un auténtico legado espiritual, un verdadero testamento sacerdotal.

Poco más de un mes de ese primer encuentro, el 1 de septiembre del 2012, asumí mis funciones como director espiritual del Seminario San Bartolomé de la diócesis de Cádiz y Ceuta y me encuentro que esa misma iglesia de Santiago donde le conocí, ahora era parte de mi ministerio sacerdotal y por las vueltas que tiene la vida, ¿quién me lo iba a decir?... en estos dos últimos años lo tuve de vecino en el confesionario que está junto al mío en esa misma iglesia.

A partir de ese momento nos encontramos innumerables veces en la Iglesia de Santiago, él yéndose o volviendo de confesar, yo por comenzar o habiendo celebrado la misa, nos cruzábamos compartiendo siempre edificantes conversaciones.

El secreto del Padre Loring

El Padre Loring, jesuita, ha sido un apóstol de los grandes, un dignísimo hijo de san Ignacio de Loyola, que hasta sus últimos días ha sido incansable discípulo, apóstol y misionero de Jesucristo. ¿Cuántos como yo hemos crecido y nos hemos formado cristianamente con su libro "Para salvarte"?

¿Cuál ha sido su secreto? Vivió siempre teniendo como fundamento una fe sólida. Fue coherente en la fidelidad hasta en el detalle: fe y vida eran una sola realidad para él. Puso a trabajar con la gracia de Dios unas facultades innatas que convirtió en dones sagrados: trabajador incansable por el Reino y comunicador vehemente y apasionado de Jesucristo.

Hoy elevamos una oración por su alma al Dulce Niño de Belén, con la certeza de que pronto estará con Aquel a quien llevó por el mundo entero, “con alma grande y generosidad” al decir de san Ignacio de Loyola, con una vida dedicada a la evangelización y siempre junto a su Madre, María Santísima, a quien le dedicó sus últimas palabras.

Padre José Medina

Link permanente en Aleteia:
http://www.aleteia.org/es/sociedad/noticias/el-secreto-del-padre-loring-5339232893665280

domingo, 29 de diciembre de 2013

EVANGELIO DOMINICAL: La Sagrada Familia y la auténtica familia cristiana

Fiesta de la Sagrada Familia 
de Jesús, María y José
Ciclo A
Evangelio: Mateo 2,13-15.19-23

Después que se fueron los Magos, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle». Él se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo.

Muerto Herodes, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre, y ponte en camino de la tierra de Israel; pues ya han muerto los que buscaban la vida del niño». El se levantó, tomó consigo al niño y a su madre, y entró en tierra de Israel. Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí; y avisado en sueños, se retiró a la región de Galilea, y fue a vivir en una ciudad llamada Nazaret; para que se cumpliese el oráculo de los profetas: «Será llamado Nazareno».

Palabra del Señor.


La Iglesia nos invita este domingo inmediatamente posterior a la celebración del Nacimiento de Jesús, a meditar sobre la Sagrada Familia compuesta por Él, María santísima y san José.

Detengámonos en algunos aspectos que nos presentan de esta Sagrada Familia los textos bíblicos correspondientes, y tratemos de aplicarlos a nuestra vida cristiana, precisamente cuando en este tiempo de las conmemoraciones propias de la Navidad se suelen reunir por unos días los integrantes de muchas familias, y cobra especial importancia el sentido de las relaciones familiares.

1. Jesús perteneció a una familia desplazada

El Evangelio nos presenta al niño Jesús, a María y a José viviendo la suerte de una familia humilde sometida al desplazamiento forzado. Por eso, en medio de la realidad de tanta gente pobre arrancada de su tierra y desplazada a otras partes del mundo, cobra un especial significado el relato evangélico de la “huida a Egipto”.

El sufrimiento que desde su más tierna infancia experimentó la Sagrada Familia, hoy podemos verlo prolongado en el de tantas familias desarraigadas de su cultura y despojadas de lo poco que tenían, al verse obligadas a abandonar sus viviendas por la destrucción de las poblaciones y la amenaza de las masacres.

En consecuencia, nuestra conmemoración de este domingo, en el contexto de las celebraciones navideñas, tendrá un verdadero sentido si la vivimos dispuestos a una solidaridad efectiva, en cuanto nos sea posible, con nuestros hermanos y hermanas de las familias desplazadas.

2. Honra a tu padre y a tu madre

Tanto la primera lectura, tomada de un libro del Antiguo Testamento escrito hacia el año 180 a.C. y llamado el Eclesiástico (3, 3-7.14-17a), como la segunda, de la carta escrita entre los años 57 y 62 d.C. por san Pablo a la comunidad de los Colosenses (3, 12-21), habitantes de la pequeña población de Colosas, en el Asia Menor, nos recuerdan el cuarto mandamiento de la Ley de Dios: “Honrarás a tu padre y a tu madre”.

Ahora bien, en la segunda lectura encontramos un detalle interesante: la exhortación de Pablo a los padres para que traten a sus hijos como personas que merecen respeto (“padres, no exasperen a sus hijos”), tiene una actualidad especial en nuestro país, donde el maltrato infantil es una de las manifestaciones más trágicas de la violencia. Así, pues, el cuarto mandamiento de la Ley de Dios no es sólo para los hijos con respecto a padres y madres. 

Implica también que éstos sepan ganarse el respeto de sus hijos, con el testimonio de su ejemplo y su dedicación a ser sus primeros educadores en la fe y en todos les demás aspectos del desarrollo humano.

3. La Sagrada Familia y la auténtica familia cristiana

La segunda lectura nos presenta también todo un programa para la realización de la vida familiar de acuerdo con las enseñanzas de nuestro Señor Jesucristo. Entre las virtudes de una auténtica familia cristiana, resalta la disposición a la comprensión y al perdón, indispensable para la armonía entre los esposos y entre padres e hijos. Es en el seno de la familia donde se aprende a ser perdonado y a perdonar, con todo lo que ello implica en términos de reconciliación y a la vez de disposición a enmendarse y reparar los males ocasionados por el mal comportamiento. Si no existe en el hogar esta experiencia, muy difícilmente se darán después en la persona las virtudes de la humildad y la compasión, tan necesarias e indispensables para la convivencia pacífica en la sociedad.

Pero además el texto bíblico nos presenta una doble referencia a la celebración de la “Acción de Gracias”, término que corresponde en griego a la palabra Eucaristía. La Misa de los domingos y de los días festivos debería ser una actividad constante de la vida familiar, además de la oración diaria en familia, por ejemplo a la hora de sentarse a la mesa para compartir el alimento, dándole gracias al Señor por él y pidiéndole que nos disponga a compartir lo que tenemos con los más necesitados.

Dispongámonos entonces a participar con la debida frecuencia en la celebración del sacramento de la Eucaristía, que no sólo nos da la oportunidad a todos de escuchar en comunidad lo que nos dice el Señor en las sagradas escrituras, sino también de ser alimentados con la Palabra de Dios hecha carne en la persona de Jesucristo, cuya vida resucitada nos alimenta y nos fortalece espiritualmente para vivir en verdadera comunión, siguiendo el ejemplo de la Sagrada Familia.

Gabriel Jaime Pérez, S.J.

sábado, 28 de diciembre de 2013

CONOCIENDO AL PAPA FRANCISCO (audios): Especial de Navidad con Palito Ortega


Este es el audio del “Especial de Navidad con Palito Ortega” del programa "Conociendo al Papa Francisco". Fue originado conjuntamente con Radio María Uruguay y su programa “Para todos” dirigido por Celia Bonifacino y Guillermo Silva. Con ellos compartimos una sentida entrevista con Palito Ortega, autor e intérprete de “La luz de Francisco” canción sintonía de nuestro programa “Conociendo al Papa Francisco”. Dios, la fe, el Papa Francisco, el amor y la solidaridad fueron los temas compartidos, como así también las repercusiones de la canción y del programa realizado en Radio María España, que es emitido por muchas radios de evangelización de todo Hispanoamérica.

jueves, 26 de diciembre de 2013

PAPA FRANCISCO: “Jesús ha venido a nuestra historia y ha compartido nuestro camino”

Homilía del Santo Padre Francisco en 
la Solemnidad de la Navidad del Señor

1. «El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande» (Is 9,1). Esta profecía de Isaías no deja de conmovernos, especialmente cuando la escuchamos en la Liturgia de la Noche de Navidad. No se trata sólo de algo emotivo, sentimental; nos conmueve porque dice la realidad de lo que somos: somos un pueblo en camino, y a nuestro alrededor –y también dentro de nosotros– hay tinieblas y luces. Y en esta noche, cuando el espíritu de las tinieblas cubre el mundo, se renueva el acontecimiento que siempre nos asombra y sorprende: el pueblo en camino ve una gran luz. Una luz que nos invita a reflexionar en este misterio: misterio de caminar y de ver.
 
Caminar. Este verbo nos hace pensar en el curso de la historia, en el largo camino de la historia de la salvación, comenzando por Abrahán, nuestro padre en la fe, a quien el Señor llamó un día a salir de su pueblo para ir a la tierra que Él le indicaría. Desde entonces, nuestra identidad como creyentes es la de peregrinos hacia la tierra prometida. El Señor acompaña siempre esta historia. Él permanece siempre fiel a su alianza y a sus promesas. «Dios es luz sin tiniebla alguna» (1 Jn 1,5). Por parte del pueblo, en cambio, se alternan momentos de luz y de tiniebla, de fidelidad y de infidelidad, de obediencia y de rebelión, momentos de pueblo peregrino y de pueblo errante.

También en nuestra historia personal se alternan momentos luminosos y oscuros, luces y sombras. Si amamos a Dios y a los hermanos, caminamos en la luz, pero si nuestro corazón se cierra, si prevalecen el orgullo, la mentira, la búsqueda del propio interés, entonces las tinieblas nos rodean por dentro y por fuera. «Quien aborrece a su hermano –escribe el apóstol San Juan– está en las tinieblas, camina en las tinieblas, no sabe adónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos» (1 Jn 2,11).

2. Pueblo en camino pero pueblo peregrino que no quiere ser pueblo errante. En esta noche, como un haz de luz clarísima, resuena el anuncio del Apóstol: «Ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres» (Tt 2,11).

La gracia que ha aparecido en el mundo es Jesús, nacido de María Virgen, Dios y hombre verdadero. Ha venido a nuestra historia, ha compartido nuestro camino. Ha venido para librarnos de las tinieblas y darnos la luz. En Él ha aparecido la gracia, la misericordia, la ternura del Padre: Jesús es el Amor hecho carne. No es solamente un maestro de sabiduría, no es un ideal al que tendemos y del que nos sabemos por fuerza distantes, es el sentido de la vida y de la historia que ha puesto su tienda entre nosotros.

3. Los pastores fueron los primeros que vieron esta “tienda”, que recibieron el anuncio del nacimiento de Jesús. Fueron los primeros porque eran de los últimos, de los marginados. Y fueron los primeros porque estaban en vela aquella noche, guardando su rebaño. El peregrino hacía la vela, y ellos la hacían. Con ellos nos quedamos ante el Niño, nos quedamos en silencio. Con ellos damos gracias al Señor por habernos dado a Jesús, y con ellos, desde dentro de nuestro corazón, alabamos su fidelidad: Te bendecimos, Señor, Dios Altísimo, que te has despojado de tu rango por nosotros. Tú eres inmenso, y te has hecho pequeño; eres rico, y te has hecho pobre; eres omnipotente, y te has hecho débil.

Que en esta Noche compartamos la alegría del Evangelio: Dios nos ama, nos ama tanto que nos ha dado a su Hijo como nuestro hermano, como luz para nuestras tinieblas. El Señor nos dice una vez más: “No teman” (Lc 2,10). Como han dicho los ángeles a los pastores, 'no teman'. Y también yo les repito: No teman. Nuestro Padre tiene paciencia con nosotros, nos ama, nos da a Jesús como guía en el camino a la tierra prometida. Él es la luz que disipa las tinieblas. Él es la misericordia. Nuestro Padre perdona siempre. Él es nuestra paz. Amén.

Bendición Urbi et Orbi de Navidad

"Queridos hermanos y hermanas de Roma y del mundo entero, ¡Buen día y feliz Navidad!Hago mías las palabras del cántico de los ángeles, que se aparecieron a los pastores de Belén la noche de la Navidad.

Un cántico que une cielo y tierra, elevando al cielo la alabanza y la gloria y saludando a la tierra de los hombres con el deseo de la paz.Les invito a todos a hacer suyo este cántico, que es el de cada hombre y mujer que vigila en la noche, que espera un mundo mejor, que se preocupa de los otros, intentado hacer humildemente su proprio deber.

Gloria a Dios.A esto nos invita la Navidad en primer lugar: a dar gloria a Dios, porque es bueno, fiel, misericordioso. En este día mi deseo es que todos puedan conocer el verdadero rostro de Dios, el Padre que nos ha dado a Jesús. Me gustaría que todos pudieran sentir a Dios cerca, sentirse en su presencia, que lo amen, que lo adoren.Y que todos nosotros demos gloria a Dios, sobre todo, con la vida, con una vida entregada por amor a Él y a los hermanos.

Y paz a los hombres. La verdadera paz no es un equilibrio de fuerzas opuestas. No es pura "fachada", que esconde luchas y divisiones. La paz es un compromiso artesanal, que se logra contando con el don de Dios, con la gracia que nos ha dado en Jesucristo.

Viendo al Niño en el Belén, Niño de paz, pensemos en los niños que son las víctimas más vulnerables de las guerras, pero pensemos también en los ancianos, en las mujeres maltratadas, en los enfermos… ¡Las guerras destrozan tantas vidas y causan tanto sufrimiento!Demasiadas ha destrozado en los últimos tiempos el conflicto de Siria, generando odios y venganzas. Sigamos rezando al Señor para que el amado pueblo sirio se vea libre de más sufrimientos y las partes en conflicto pongan fin a la violencia y garanticen el acceso a la ayuda humanitaria.

Hemos podido comprobar la fuerza de la oración. Y me alegra que hoy se unan a nuestra oración por la paz en Siria también creyentes de diversas confesiones religiosas. No perdamos nunca la fuerza de la oración. La fuerza para decir a Dios: Señor, concede tu paz a Siria y al mundo entero.

Y también a los no creyentes les invito a desear la paz, con un deseo que amplía el corazón, con la oración o el deseo, pero todos por la paz.

Concede la paz, Niño, a la República Centroafricana, a menudo olvidada por los hombres. Pero tú, Señor, no te olvidas de nadie. Y quieres que reine la paz también en aquella tierra, destrozada por una espiral de violencia y de miseria, donde muchas personas carecen de techo, agua y alimento, sin lo mínimo indispensable para vivir. Que se afiance la concordia en Sudán del Sur, donde las tensiones actuales ya han provocado víctimas y amenazan la pacífica convivencia de este joven Estado.

Tú, Príncipe de la paz, convierte el corazón de los violentos, allá donde se encuentren, para que depongan las armas y emprendan el camino del diálogo. Vela por Nigeria, lacerada por continuas violencias que no respetan ni a los inocentes e indefensos. Bendice la tierra que elegiste para venir al mundo y haz que lleguen a feliz término las negociaciones de paz entre israelitas y palestinos.

Sana las llagas de la querida tierra de Iraq, azotada todavía por frecuentes atentados.Tú, Señor de la vida, protege a cuantos sufren persecución a causa de tu nombre. Alienta y conforta a los desplazados y refugiados, especialmente en el Cuerno de África y en el este de la República Democrática del Congo.

Haz que los emigrantes, que buscan una vida digna, encuentren acogida y ayuda. Que no asistamos de nuevo a tragedias como las que hemos visto este año, con los numerosos muertos en Lampedusa, no sucedan nunca más. 

Oh Niño de Belén, toca el corazón de cuantos están involucrados en la trata de seres humanos, para que se den cuenta de la gravedad de este delito contra la humanidad. Dirige tu mirada sobre los niños secuestrados, heridos y asesinados en los conflictos armados, y sobre los que se ven obligados a convertirse en soldados, robándoles su infancia.

Señor, del cielo y de la tierra, mira a nuestro planeta, que a menudo la codicia y el egoísmo de los hombres explota indiscriminadamente. Asiste y protege a cuantos son víctimas de los desastres naturales, sobre todo al querido pueblo filipino, gravemente afectado por el reciente tifón.

Queridos hermanos y hermanas, en este mundo, en esta humanidad hoy ha nacido el Salvador, Cristo el Señor. No pasemos de largo ante el Niño de Belén. Tenemos miedo de esto, no tengamos miedo que nuestro corazón se conmueva.

Dejemos que nuestro corazón se conmueva, se enardezca con la ternura de Dios; necesitamos sus caricias. Las caricias de Dios no producen heridas, las caricias de Dios nos dan paz y fuerza, necesitamos las caricias de Dios.

El amor de Dios es grande; a Él la gloria por los siglos. Dios es nuestra paz: pidámosle que nos ayude a construirla cada día, en nuestra vida, en nuestras familias, en nuestras ciudades y naciones, en el mundo entero. Dejémonos conmover por la bondad de Dios.

viernes, 20 de diciembre de 2013

ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS: Madre del Amor Hermoso


Queridos amigos y hermanos del blog: en el pasado mes de noviembre he comenzado a colaborar con mis escritos en una publicación llamada “Todo María”, revista mariana que -entre otras publicaciones-, edita el Centro de Difusión de la Buena Prensa de la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

Desde 1993 un grupo de hombres y mujeres que alguna vez habían pertenecido al desaparecido semanario católico Esquiú, aunaron sueños y esfuerzos en pos de un medio que reflejara los mejores ideales de inspiración cristiana, convencidos de que el vacío dejado por la revista ausente debía ser llenado por una publicación de circulación nacional cuyo receptáculo testimonial fuera útil para la labor apostólica que miles de cristianos realizan esforzada y silenciosamente en todos los ámbitos pastorales del país.

Les comparto el artículo que me han publicado en dicha edición, aprovechando la oportunidad para agradecer al Director de la Editorial, Sr. Carlos Reynaldo Alonso, como así también al periodista Sr. Francisco Javier Correa, colaborador de esta publicación y amigo de tantos años, quien me ha convocado para participar de “Todo María” con mis escritos.


Madre del Amor Hermoso, vivencias del sacerdote argentino Antonio Medina en España

Queridos amigos y hermanos: les quiero acercar otra de las vivencias personales fuertes de estos hermosos días de mis ejercicios espirituales en Molinoviejo, junto a un numeroso grupo de sacerdotes, algunos miembros y otros cercanos en la comunión afectiva y espiritual a la Obra, al Opus Dei. Todas las mañanas luego de la plática de las 11:00 hs. es el momento que he elegido para rezar con serenidad y gozo el Santo Rosario por las sendas de la finca, y esta oración mariana la culmino visitando a la Santísima Virgen en una ermita a ella dedicada.

Cuando se empezó a usar Molinoviejo para actividades apostólicas en el año 1945, ya estaba en la ermita la imagen de la Virgen que se encuentra en la actualidad. Es de finales del siglo XVIII.  Posteriormente se restauró y se colocó de nuevo el 24 de septiembre de 1947, fiesta de la Merced. 

La Ermita

Por sus años y su construcción rústica tuvo que ser reconstruida casi por completo. El suelo era de baldosas muy sencillas, y las vigas del techo de madera muy vieja. Ese material fue retirado y sustituido por un pavimento de piedra. Solo se conservaron los muros, que fueron arreglados y pintados.

Siguiendo las indicaciones de San Josemaría Escrivá de Balaguer, Santo fundador del Opus Dei, el aspecto tosco de la ermita fue embellecido con decoración exterior: pinturas de ángeles en los muros; sobre el frontis se puso la espadaña rematada por una veleta y una cruz; el pequeño atrio de entrada, con dos columnas de granito que sustituyeron a las antiguas de madera; el tejado a dos aguas; el camino de lajas, jalonado por un seto bajo y por pinos, cipreses y álamos.

El altar de la ermita fue consagrado por San Josemaría, debajo de este, pueden verse algunas losetas del antiguo pavimento, cubiertas por un cristal.

En el camino hacia la ermita, se puede ver una lápida que descansa sobre dos leones de granito. La inscripción tallada en la piedra conmemora las Bodas de Plata del Opus Dei: «Aquí, en Molinoviejo y en esta ermita de Santa María Madre del Amor Hermoso, después de pasar con paz y alegría días de oración, de silencio y de trabajo el Fundador del Opus Dei con su Consejo General y representantes de las diversas regiones que vinieron de lejanas tierras de Europa, África y América para celebrar las Bodas de Plata de la Obra el día 2 de octubre de 1953 renovó la Consagración del Opus Dei al Corazón Dulcísimo de María que ya había sido hecha en la Santa Casa de Loreto el 15 de agosto de 1951 ».

En el silencio del oratorio, mientras el aire vibraba entre las agujas de los pinos, San Josemaría hacía en voz alta su oración ante el Sagrario. Don Amadeo de Fuenmayor conserva en la memoria esas palabras que ha meditado muchas veces a lo largo de su quehacer sacerdotal. El Fundador les hablaba de serenidad, porque las manos de Dios sostienen sus vidas. Les invitaba a pedir que se cumpla siempre, ardientemente deseada, la Voluntad de Dios. Porque Dios es Padre, lo sabe todo, lo puede todo, nos ama y lleva nuestra impotencia y nuestra duda a buen puerto. Es nuestra roca firme. Serenidad.

La imagen de la Virgen 

La imagen es de madera policromada. San Josemaría le dio la advocación de Madre del Amor Hermoso. La Virgen viste una túnica cobriza con irisaciones doradas, una capa de color verde y oro, y se cubre la cabeza con un velo de la misma tonalidad dorada que la túnica del Niño. La Madre y el Hijo están descalzos. En 1987, por indicación de Álvaro del Portillo se le pusieron las coronas a la Virgen y al Niño. Santa María está sentada sobre un trono de madera, imitación de piedra. Su mano derecha empuña un cetro coronado por una cruz; con la izquierda sostiene al Hijo, sentado en su regazo. El Niño bendice con la diestra y en la otra mano tiene una paloma.

María, la Madre del Amor Hermoso

Es el título que la Iglesia aplica a la Santísima Virgen, tomado de la Vulgata: “Yo soy la Madre del amor hermoso, del temor, de la ciencia y de la santa esperanza” (Ecclo 24, 24). Pues toda Ella es la réplica viviente de la Sabiduría Eterna que culmina en el Amor. Jesús asocia a Su Madre a la obra de la Redención del mundo, al punto de hacerla Corredentora: título innegable, y que sirve de base a su maternal mediación. 

El inmenso mérito de la Santa Virgen le viene de su don total de sí misma que nace con su "fiat" y culmina al pie del calvario. 

La historia del «amor hermoso» comienza en la Anunciación, con aquellas admirables palabras que el ángel dirigió a María, llamada a ser la Madre del Hijo de Dios. De este modo, Aquel que es «Dios de Dios y Luz de Luz» se convierte en Hijo del hombre; María es su Madre, sin dejar de ser la Virgen que «no conoce varón» (cf. Lc 1, 34). Como Madre-Virgen, María se convierte en Madre del amor hermoso. Esta verdad está ya revelada en las palabras del arcángel Gabriel, pero su pleno significado será confirmado y profundizado a medida que María siga al Hijo en la peregrinación de la fe.

Cuando hablamos del «amor hermoso», hablamos, por tanto, de la belleza de Dios: belleza del amor y belleza del ser humano que, gracias al Espíritu Santo, es capaz de este amor. 

El «amor hermoso» se aprende sobre todo rezando. En efecto, la oración comporta siempre, para usar una expresión de san Pablo, una especie de escondimiento con Cristo en Dios: «vuestra vida está oculta con Cristo en Dios» (Col 3, 3). Sólo en semejante escondimiento actúa el Espíritu Santo, fuente del «amor hermoso». 

Orando a la Virgen con las 
palabras de San Josemaría

Cada mañana orando, por vosotros y por mí también, he recordado y repetido: “Dios te salve, María, hija de Dios Padre; Dios te salve, María, Madre de Dios Hijo; Dios te salve, María, Esposa de Dios Espíritu Santo… ¡Más que tú, sólo Dios” (Camino, 496).

Les invito a que se unan ahora a mí en esta suplica a María: “¡Madre! –Llámala fuerte, fuerte. –Te escucha, te ve en peligro quizás, y te brinda, tu Madre Santa María, con la gracia de su Hijo, el consuelo de su regazo, la ternura de sus caricias: y te encontrarás reconfortado para la nueva lucha” (Camino, 516).

Con mi bendición.
Padre José Medina

jueves, 19 de diciembre de 2013

CATEQUESIS DEL PAPA: “La Navidad es la fiesta de la confianza y de la esperanza, que supera el pesimismo”


Catequesis del Papa Francisco en la Audiencia General del 18 de diciembre de 2013 en la Plaza de 
San Pedro

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Este encuentro nuestro se desarrolla en el clima espiritual del Adviento, manifestado más intensamente por la Novena de la Santa Navidad, que estamos viviendo en estos días y que nos lleva a las fiestas navideñas. Por este motivo hoy quisiera reflexionar con vosotros sobre la Navidad de Jesús, fiesta de la confianza y de la esperanza, que supera las inseguridades y el pesimismo. Y la razón de nuestra esperanza es esta: ¡Dios está con nosotros y Dios se fía todavía de nosotros! Pensad bien en esto: ¡Dios está con nosotros y se fía todavía de nosotros! Es generoso este Padre Dios, ¿verdad?

Dios viene a habitar con los hombres, elige la tierra como su morada para estar junto al hombre y dejarse encontrar allí donde el hombre vive sus días en la alegría y el dolor. Por tanto, la tierra no es solo “un valle de lágrimas”, sino el lugar donde Dios mismo ha puesto su tienda, es el lugar del encuentro de Dios con el hombre, de la solidaridad de Dios con los hombres.

Dios ha querido compartir nuestra condición humana hasta el punto de hacerse una sola cosa con nosotros en la persona de Jesús, que es verdadero hombre y verdadero Dios. Pero hay algo todavía más sorprendente. La presencia de Dios en medio de la humanidad no se ha dado en un mundo ideal, idílico, sino en este mundo real, marcado por cosas buenas y malas, por divisiones, maldad, pobreza, prepotencias y guerras. Él ha elegido habitar en nuestra historia así como es, con todo el peso de sus límites y de sus dramas. Haciendo así se ha demostrado de forma insuperable su inclinación misericordiosa y llena de amor hacia las criaturas humanas. Él es el Dios-con-nosotros, Jesús es Dios-con-nosotros, ¿creéis esto? Hagamos juntos esta confesión. ¡Todos! ¡Jesús es Dios-con-nosotros. ¡Otra vez! ¡Jesús es Dios-con-nosotros!. Muy bien, gracias.

Jesús es Dios-con-nosotros, desde siempre y por siempre está con nosotros en los sufrimientos y en los dolores de la historia. La Navidad de Jesús es la manifestación de que Dios se ha puesto del lado del hombre “de una vez y para siempre”, para salvarnos, para levantarnos del polvo de nuestras miserias, de nuestras dificultades, de nuestros pecados.

De aquí viene el gran “regalo” del Niño de Belén: una energía espiritual que nos ayuda a no hundirnos en nuestras fatigas, en nuestras desesperaciones, en nuestras tristezas, porque es una energía que nos conforta y transforma el corazón. El nacimiento de Jesús, de hecho, nos lleva a la bella noticia de que somos amados inmensamente y individualmente por Dios, y este amor no solo nos lo hace conocer, ¡sino que nos los da, nos lo comunica!

De la contemplación gozosa del misterio del Hijo de Dios nacido por nosotros, podemos extraer dos consideraciones.

La primera es que si en la Navidad Dios se revela no como uno que está en las alturas y que domina el universo, sino como El que se abaja. Dios se abaja, desciende a la tierra, pequeño y pobre, esto significa que para ser como Él nosotros no podemos ponernos por encima de los demás, sino abajarnos, ponernos al servicio, hacernos pequeños con los pequeños y pobres con los pobres. Es una cosa fea cuando se ve a un cristiano que no quiere abajarse, que no quiere servir, que se pavonea por todas partes. ¡Es feo! ¡Ese no es un cristiano, es un pagano! ¡El cristiano sirve y se abaja! ¡Hagamos esto de forma que nuestros hermanos y hermanas no se sientan nunca solos!

La segunda: si Dios, por medio de Jesús, se ha implicado con el hombre hasta el punto de convertirse en uno de nosotros, quiere decir que cualquier cosa que le hagamos a un hermano y a una hermana se la habremos hecho a Él. Nos lo ha recordado el mismo Jesús: quien haya nutrido, acogido, visitado, amado a uno de los más pequeños y de los más pobres entre los hombres, se lo habrá hecho al Hijo de Dios.

Confiémonos a la materna intercesión de María, Madre de Jesús y nuestra, para que nos ayude en esta Santa Navidad, ya muy cercana, a reconocer en el rostro de nuestro prójimo, especialmente de las personas más débiles y marginadas, la imagen del Hijo de Dios hecho hombre. ¡Gracias!