jueves, 29 de mayo de 2014

PAPA FRANCISCO: "Confesiones" a 10.000 metros de altura

En el viaje de regreso a Roma en el Boeing 777 de la aerolíneas israelí, el papa Francisco saludó a los periodistas que le acompañaron en el vuelo y respondió a 11 preguntas, sin eludir los temas, y no faltó, indican las agencias, candor, e incluso el sentido del humor que le caracteriza.

Sobre el encuentro que se realizará en el Vaticano en junio, entre el presidente de Israel, Shimon Peres y el del Estado Palestino, Abbu Mazen, el Santo Padre redimensionó, indicando que no es una mediación de paz: "Nos reuniremos a rezar, y después todos se regresan a su casa", si bien reiteró, "creo que la oración es importante, y que recemos juntos".
Y de la propuesta de Pablo VI para hacer de Jerusalén una ciudad con un estatus internacional, dijo: "Hay tantas propuestas, el Vaticano tiene su posición desde el punto de vista religioso: una ciudad de paz para las tres religiones". Añadió que "es necesario tener mucho coraje, y rezo tanto al Señor para que estos presidentes tengan el coraje de ir adelante".

Otro tema al que respondió fue sobre el celibato eclesiástico. Les recordó a los periodistas allí presentes que no se trata de un "dogma de fe" y que hay en diversos ritos orientales de la Iglesia católica hay sacerdotes casados. Y que al no ser un dogma se puede siempre abordar el tema. Si bien precisó que los temas “sobre el tapete", en este momento son otros.

Reitero entretanto que el celibato “es una regla de vida, yo lo aprecio mucho y creo que es un don para la Iglesia". El tema era particularmente recurrente hace dos o tres de décadas atrás en las ruedas de prensa, aunque sigue siempre despertando interés.

Otra de las preguntas se refirió a los casos de abusos sexuales por parte de clérigos. El Papa dijo “tolerancia cero” con cualquier eclesiástico que se salpique de este crimen. Añadió, según indican varias agencias, que en el mes de junio se reunirá en el Vaticano con un grupo de seis víctimas de abuso sexual, y les invitará a la misa cotidiana que él celebra en Santa Marta. Reveló también que existen tres obispos investigados, aunque no quedó claro el motivo, pudiendo referirse no a que hayan cometido abusos, sino por haber ocultado casos existentes. Lo que si indicó es que “nadie tiene privilegios es un crimen horrible que traiciona el cuerpo del Señor”, dijo también que los abusos "son peores que las misas negras", según refiere un cotidiano romano.

Sobre la posibilidad que otro papa pueda presentar su renuncia y volverse emérito, como sucedió con Benedicto XVI, indicó que su predecesor abrió esta posibilidad, “tenemos que ver al papa emérito como una institución”, dijo, y se interrogó si habrá más renuncias papales, a lo que respondió: "Sólo Dios sabe si habrá otras, pero la puerta está abierta". E indicó que no tiene un programa fijado, que en el momento oportuno "haré lo que el Señor me diga, rezar y tratar de encontrar la voluntad de Dios. Pero creo que Benedicto XVI no fue un caso único".

El papa Francisco responde también sobre la reforma de la Curia, y ha indicado: "Estamos en un buen punto, hemos consultado  a toda la Curia, ahora se inician a estudiar las cosas para volver más ágil la organización, por ejemplo unir algunos dicasterios".

Consideró que uno de los puntos claves "es el económico, por ello el dicasterio de Economía tiene que trabajar con la Secretaría de Estado". Recordó que en breve tendrá cuatro días de trabajo sobre el tema y que en septiembre otros cuatro. Y si bien "aún no se ven todos los resultados, la parte económica es la que vino a la luz antes". Añadió que "el camino de la persuasión es muy importante" porque reconoció, "hay algunas personas que no ven claro".  

Sobre el Instituto para las Obras de Religión dijo que "han cerrado 1600 cuentas bancarias,  de personas que no tenían derecho. El IOR es para ayudar a la Iglesia, tienen derecho los obispos y las diócesis, los empleados del Vaticano y las viudas de los mismos, las embajadas y nadie más".

Y del Sínodo sobre la familia, precisó que será "sobre la familia, sus riquezas y la situación actual: pero no me ha gustado que tantas personas, también en la Iglesia, hayan dicho que el sínodo es para dar la comunión a los divorciados y vueltos a casar, como si todo se redujera a una casuística". Y añadió que "hoy sabemos que la familia está en crisis, es una crisis mundial, los jóvenes no quieren casarse y conviven. No querría que caigamos en esta casuística: ¿se podrá o no se podrá dar la comunión?

Especial de H. Sergio Mora para Zenit.org

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