jueves, 24 de julio de 2014

IGLESIA HOY: "La violencia no se vence con la violencia. ¡Se gana con la paz!"

Queridos amigos y hermanos del blog: el pasado domingo después de la oración mariana del Ángelus el papa Francisco pidió que rezáramos por la situación de las comunidades cristianas en Iraq y Oriente Medio. "Queridos hermanos y hermanas tanto perseguidos, yo sé cuánto sufren, yo sé que son despojados de todo. Estoy con vosotros en la fe, con Él que ha vencido el mal".

Palabras del Santo Padre:

"Queridos hermanos y hermanas: he recibido con preocupación las noticias procedentes de las Comunidades cristianas en Mosul (Iraq) y en otras partes de Oriente Medio, donde éstas, desde el inicio del cristianismo, han vivido con sus conciudadanos, ofreciendo una contribución significativa al bien de la sociedad. Hoy son perseguidos. ¡Nuestros hermanos son perseguidos, son echados, deben dejar sus casas sin tener la posibilidad de llevarse nada! Aseguro a estas familias y a estas personas mi cercanía y mi constante oración. Queridos hermanos y hermanas tan perseguidos, yo sé cuánto sufren, yo sé que son despojados de todo. Estoy con vosotros en la fe con Él que ha vencido el mal.

Y a vosotros aquí, en la plaza, y a todos los que nos siguen por la televisión, invito recordar en la oración. Les exhorto, a perseverar en la oración por las situaciones de tensión y de conflicto que persisten en diferentes partes del mundo, especialmente en Oriente Medio y Ucrania. El Dios de la paz suscite en todos un auténtico deseo de diálogo y de reconciliación. La violencia no se vence con la violencia. ¡La violencia se gana con la paz! Recemos en silencio pidiendo la paz. Todos en silencio. María, reina de la paz…"

«La violencia se debe superar con la paz».

Es la invocación del cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias orientales, quien desde los Estados Unidos de América volvió a lanzar los repetidos llamamientos del Papa Francisco por los cristianos perseguidos y por el cese de las hostilidades en las diversas zonas de Oriente Medio ensangrentadas por conflictos.

El purpurado fue invitado el domingo 20 de julio a Los Ángeles, por la comunidad libanesa, para celebrar en la catedral maronita la fiesta de los santos Charbel y Elías. Al dirigirse a los cerca de cuatrocientos fieles presentes, el cardenal Sandri expresó su dolor por la suerte desesperada de muchas personas inocentes, en especial por los cristianos de Mossul en Irak y de Aleppo en Siria. «Sus casas e iglesias –recordó– fueron saqueadas e incendiadas». Pero «si ellos son hoy los más amenazados», es toda la zona la que se encuentra «en la inseguridad, por desgracia favorecida por la indiferencia de muchos». Basta pensar en Tierra Santa de donde continúan llegando preocupantes noticias sobre el recrudecimiento de la violencia».

Al respecto, el purpurado habló de una Palestina «en lágrimas», cuyos habitantes no pueden ser personas y cristianos «con serenidad y dignidad. Sus lágrimas son las nuestras –añadió–, pues nosotros compartimos la misma esperanza que es Cristo; y Jesucristo es fiel. Por esto perseveramos juntos en el mismo camino».

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