martes, 1 de julio de 2014

INTENCIONES DEL PAPA: Mes de JULIO de 2014

Queridos amigos y hermanos del blog: el Santo Padre Francisco indica para cada año y para cada mes, cuales son las intenciones generales y misioneras de la Iglesia en todo el mundo, por las que quiere que se ore. Éstas intenciones las confía al Apostolado de la Oración, quienes propagan en el mundo entero la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, a fin de que éste las difunda con la mayor amplitud posible. Les comparto ahora las intenciones para este mes de julio de 2014 con una síntesis del comentario que ofrece el P. Claudio Barriga, S.J., Director General Delegado del Apostolado de la Oración.


La INTENCIÓN GENERAL para JULIO 2014 es: 

“Para que la práctica del deporte sea siempre ocasión de fraternidad y crecimiento humano”.

COMENTARIO PASTORAL: Para la Iglesia Católica, las alegrías, esperanzas, tristezas y angustias de los hombres y las mujeres de hoy, sobre todo de los pobres y de los que sufren, son las alegrías, esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Ya que no existe nada verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón. Esta hermosa enseñanza del Concilio Vaticano II (GS 1) se aplica también al deporte. Como dijo alguna vez el Papa Benedicto XVI a un comité olímpico (17/12/2012), la Iglesia tiene interés en el deporte porque se preocupa del ser humano en forma integral, reconociendo en la actividad deportiva la incidencia sobre la formación, las relaciones y la espiritualidad de la persona. Por eso tantas instituciones católicas tienen espacios deportivos.

Cada actividad deportiva, continúa el Papa, exige lealtad en la competición, respeto al propio cuerpo, sentido de solidaridad, y conduce a la alegría y a la fiesta. El deporte es un bien educativo y cultural, donde el ser humano se revela a sí mismo y comprende el valor profundo de su vida. Es también un moderno “Patio de los gentiles”, o sea, una oportunidad preciosa de encuentro entre diversos tipos de personas, creyentes y no creyentes, en el que se puede experimentar la alegría y el desafío de convivencia entre diferentes culturas, lenguas y religiones.

El atleta que vive en forma integral la propia experiencia presta atención a los designios de Dios para su vida, aprende a oír su voz en los largos períodos de entrenamiento, a reconocerlo en la cara del compañero, y también del adversario en la competición.

El deporte siempre estuvo presente en mi vida, y en la adolescencia el surf. Cuando me hice sacerdote, me fui a vivir al litoral y volví a surfear. Como no era común que un sacerdote practicara este deporte, el hecho fue noticia inmediata en la prensa. Fue una buena oportunidad de mostrar el lado humano del sacerdote, que también puede hacer deporte como cualquier persona. La playa y el mar son una oportunidad de encontrar personas más allá del ámbito parroquial. La belleza fascinante del mar, la fuerza de las olas y su inmensidad infinita evocan la grandeza de Dios, creador de todas las cosas. La paz y el hecho de reconfortarse que da el deporte en el mar son una bendición del Señor, que quiere nuestro bien.

P. Luís Corrêa Lima, sj
Profesor de la Universidad Católica de Riode Janeiro, Brasil


La INTENCIÓN MISIONERA para JULIO 2014 es: 

“Para que el Espíritu Santo sostenga el servicio de los laicos que anuncian el Evangelio en los países más pobres”.

COMENTARIO PASTORAL: «Id y haced discípulos de todos los pueblos…» (Mt 28,19); «¿A quién enviaré? ¿y quién ira de parte nuestra?» (Is 6, 8).

El año 2000, la iglesia de Burkina Faso celebró su primer centenario. Damos gracias a Dios por el número creciente de fieles cristianos y vocaciones sacerdotales y religiosas que tenemos. Esta iglesia reciente es una obra vasta que necesita muchos agentes pastorales para difundir la Buena Nueva de Jesús. Es por ello que los misioneros muy pronto implicaron a los laicos en la tarea evangelizadora mediante la creación de escuelas de formación de catequistas. Son excelentes auxiliares de los sacerdotes en los pueblos lejanos donde estos ministros no pueden hallarse siempre presentes. Además de los catequistas que se ocupan sobre todo de la catequesis de los adultos, en las parroquias, tenemos la catequesis infantil confiada a unos grupos denominados aquí PMC, es decir, Papá y Mamá Catequistas.

Los PMC están formados por hombres y mujeres que comparten su fe en Jesucristo con niños de 7 a 15 años. Dos veces a la semana, los jueves y sábados por la tarde, dan la catequesis a dichos niños a la sombra de los árboles o de las paredes de los edificios. Sentados en semicírculo alrededor del papá o mamá catequista, entre 40 y 50 niños escuchan las enseñanzas que les dan. Allí donde hay mayor número de PMC, cada grupo cuenta con dos: uno se ocupa de dar la catequesis y el otro de mantener el orden en el grupo, ya que a menudo hay niños revoltosos. Los PMC trabajan en estrecha colaboración con el capellán y la hermana asesora, de quienes reciben una formación apropiada al mes o al trimestre.

El papel de los PMC en la pastoral es muy importante. Jesús dijo: " dejad que los niños se acerquen a mi " (Mc 10,14) y son los PMC quienes lo hacen con alegría, devoción y sin remuneración; es más, ponen su tiempo, haber y saber al servicio de la catequesis infantil. En el presente año pastoral de 2012-2013, en una sola parroquia, la de Cristo Rey de Pissy, 1872 niños han recibido los sacramentos del bautismo, eucaristía y confirmación. A los niños de tercero de primaria que recibieron el bautismo y la primera comunión y a los del sexto curso que fueron confirmados, los formaron 39 PMC; es decir, 48 niños por cada PMC. Queremos felicitar desde aquí con el máximo respeto a todos los PMC por su cooperación con los sacerdotes en la formación de los niños que serán los responsables de la Iglesia y de la sociedad del mañana. Se trata de una bella complementariedad en la misión, a la que invitamos y exhortamos a hombres y mujeres, quienes ocuparan así el sitio que les corresponde en la vida de la iglesia. ¿No es verdad que el bautismo los hace sacerdotes, profetas y reyes?

Este mes, recemos, pues, con el Papa, por todos los laicos comprometidos en la misión de la Iglesia y particularmente por los catequistas, a fin de que el Espíritu Santo les dé fuerza, valor y alegría en el servicio que ellos han elegido.

P. Blaise Noukuni, Pbro.
Director del AO/MEJ - Burkina Faso

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