martes, 25 de noviembre de 2014

VIVENCIAS PERSONALES: Mis palabras en la presentación del libro “Diario de un Blog” de Jesús Rodríguez Arias

Queridos amigos y hermanos del blog: el pasado viernes 21 de noviembre junto a Agustín Rosety Fernández de Castro y José Carlos Fernández Moscoso, me tocó la hermosa tarea de presentar el libro titulado “Diario de un Blog” de mi querido amigo y hermano Jesús Rodríguez Arias. Dicho acto se realizó en la Parroquia del Santo Cristo, en la Isla de León, la bicentenaria e histórica Ciudad de San Fernando, en la provincia de Cádiz.

Les comparto el texto completo de las palabras que pronuncié:

¡Buenas noches a todos! Buenas noches Padre Rafael, Agustín, José Carlos y Jesús. Para mí es una alegría inmensa poder estar esta noche con todos ustedes. Yo soy, seguramente, el amigo más nuevo de Jesús, no el más bueno, pero sí el más nuevo, porque sólo llevo tres años viviendo aquí en Cádiz. Inmediatamente de llegar nos conocimos a través de esta nueva forma de relacionarnos que son las redes sociales y cuando presenté mi libro sobre el papa Francisco en la Universidad de Cádiz, él estuvo con Hetepheres, su señora, y cuando nos vimos yo le dije: “¿Tú eres tú? ¡Yo soy yo!”. Así nos conocimos personalmente, nos abrazamos, porque habíamos compartido muchas cosas buenas por las redes, y en ese abrazo se afianzó una amistad que luego hemos podido compartir a través de distintos encuentros y hoy puedo decirles que me llena de orgullo y de emoción ser su amigo.

Cuando me invitó a ser parte de esta mesa y presentar el libro inmediatamente se me creo una objeción de conciencia que no he podido resolver porque yo tengo un especial culto a la amistad, me parece la amistad uno de los sentimientos más nobles que el Señor ha puesto en nuestro corazón. Entonces sabía que ya entraba perdiendo porque yo no puedo ser objetivo con Jesús. Así que, seguramente, voy a hablar muy bien de él; y ustedes, seguramente, también van a compartir estos sentimientos. Por lo tanto es imposible resolver esta primera objeción.

Pero después se me planteó otra, una objeción intelectual o metodológica: ¿De qué hablo? ¿Hablo de Jesús o hablo de su libro? Él me había pedido hablar del libro en su sentido espiritual, el propio del sacerdote. Y claro, poquito a poco, mientras lo fui leyendo me di cuenta de que no había dos realidades, sino una sola. Jesús es su libro y su libro nos transparenta “a corazón abierto” lo que es Jesús.

Desde que le fui conociendo y ahora cuando le veo aparecer junto a su entrañable esposa, se me viene a la memoria inmediatamente una cita del Evangelio de Juan, 1, 47: “Vio ¿Jesús venir hacia sí a Natanael, y dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay doblez ni engaño”. Y ante esta cita  se me viene la imagen de Jesús: “He aquí un verdadero isleño, en quien no hay doblez ni engaño”.

Así es él, un hombre de una sola pieza, que cuando uno se pone a ver en los repliegues del alma, de la memoria, me hace acordar a lo que alguna vez  visualicé en estudios de historia, literatura y religión: el perfil de un auténtico caballero cristiano. Jesús es un caballero cristiano, y lo es desde ese grito que con tanta fuerza sale de su blog y de su libro: “¡Sed valientes!, un imperativo que nos invita a vivir la fe con coherencia admirable, la propia de ese arquetipo que tuvo, y que sigue teniendo, la hispanidad: el caballero cristiano.
Voy a tratar de definir a este caballero cristiano y seguramente que muchos de estos rasgos los vamos a encontrar en la persona y en la personalidad de este querido amigo.

El caballero cristiano es el arquetipo de la hispanidad. Es modelo del hombre que antepone los principios y preceptos de la religión católica y todo un universo de valores a los valores de la modernidad: ¡Primero Dios! Jesús Rodríguez Arias es ése hombre.

Jesús Rodríguez Arias es aquel hombre… que ha jurado lealtad eterna a un niño rey, hijo de un carpintero, que nació en una cuna pobre.

Jesús Rodríguez Arias es aquel hombre… que no miente y es fiel a su palabra.

Jesús Rodríguez Arias es aquel hombre… que es capaz de entregarlo todo por los demás sin pedir nada a cambio.

Jesús Rodríguez Arias es aquel hombre… que es capaz de seguir hasta el fin, en nombre de Dios, de la verdad y de la justicia; siempre.

Esto es yo que he visto en él, yo que quizás sea su amigo más nuevo. Y entonces este hombre, manifiesta el perfil de lo que uno entiende o a idealizado, -al venir de tan lejos y a través de mi padre andaluz- del caballero cristiano español.

Y esto que veo en él lo he leído en sus múltiples post y luego en su libro que tan gentilmente me regaló y dedicó. “Diario de un Blog” destila, transpira, proyecta una auténtica espiritualidad y una auténtica evangelización católica. Según aquello que san Juan Pablo II y los papas posteriores nos piden: “Una Nueva Evangelización, nueva en su ardor, en sus métodos y en su expresión”. Premisas que son cumplidas en el blog y en el libro de Jesús Rodríguez Arias.

“Diario de un Blog” condensa en sus diversos y variados artículos, las tres formas principales del carácter de la religiosidad española. Cuando tengan el libro y lo vayan leyendo, van a ir descubriendo los siguientes elementos:

Es un libro que nos habla de la confianza ilimitada en Dios y en su providencia. Y muchas veces el autor nos ha hablado y escrito desde la cruz de su enfermedad.

Es un libro que nos presenta una fe firme y cristocéntrica. No una fe llevada por las modas, tipo veleta que es llevada y orientada por el viento, sino una fe que está arraigada en la roca firme que es Cristo.  

Y, por último, algo que a mí me llama mucho la atención en los escritos de Jesús, y es lo siguiente: si uno se pone a escarbar un poco, y a veces no hace falta tanto, descubre textos que nos hablan de una impaciencia de eternidad. El libro me ha hablado, por lo menos a mí, que este hombre que lo ha escrito tiene un anhelo ardoroso de eternidad. Porque cada historia, cada persona, cada amigo, cada paisaje, él nos lo presenta en relación inmediata y directa con Dios.

Uno se acerca al libro, lo huele, y es un libro que huele a verdad y a eternidad. Habiéndolo leído, habiendo rezado algunos textos, me han quedado tres actitudes, tres enseñanzas que se las comparto y que seguramente cuando lo lean las van a poder encontrar entre sus líneas. Lo que en “Diario de un blog” está escrito en sus contendidos vivenciales y también doctrinales (porque su autor es un excelente catequista) nos enseña:

- A santificar la vida en lo cotidiano, santificando todos y cada uno de los momentos de nuestra vida.

- A vivir cada momento como si ya perteneciese a la misma eternidad. Nos hace vivir el hoy pero con el corazón puesto en el cielo, donde Cristo está sentado a la derecha del Padre.

- A consagrar a Dios cada instante, cada momento, y cada realidad que nos rodea. Precisamente para descoyuntarla de todo sentido y relación humana y henchirla, desde ahora mismo, de eternidad divina.

Para mí, como les decía al principio, “Diario de un Blog” es un libro escrito “a corazón abierto”, porque se nos presenta su autor tal como es, desde su nobleza, desde su fe, desde sus afectos más queridos, -especialmente de su señora esposa, tan querible y admirable, que él ama con corazón enamorado y bien merecido que lo tiene-. A corazón abierto, pero con una distinción, es un “corazón inteligente”, no es un corazón sólo afecto, sólo cariño, no, es un corazón inteligente y esa inteligencia iluminada por la fe en Cristo Jesús.

Yo te agradezco, querido Jesús, que me hayas invitado a ser parte de este momento tan importante para tu vida. Quiero terminar mis palabras con una fábula, una de las “Fábulas camperas” del padre Leonardo Castellani, que se llama “Amistad”. Creo que esta fábula de nuestro campo argentino describe de la mejor manera esta amistad con la cual Dios nos ha bendecido. Dice la escritura que “Quien encuentra un amigo, encuentra un tesoro”, esto es así, y yo me lo encontré en Jesús y en su esposa. Dice así:

 “Un hombre tenía tres amigos.  Uno le regaló dinero. Era un buen amigo.
El otro, una vez le puso la mano sobre el hombro y le dijo:
   - Si te matan, yo me haré matar por ti.
   - ¿Por mi o conmigo?, le dijo.
   - Contigo. (Y no mentía).
El tercer amigo cuando iba a verlo se ponía alegre.  Él también se ponía alegre.  Y estaban alegres todo el tiempo. Este último era su mejor amigo."

Éste es para mí Don Jesús Rodríguez Arias, ¡gracias!


© Las fotos de este post son de exclusiva pertenencia de “San Fernando Cofrade”, agradezco a su Director, José Carlos Fernández Moscoso, la autorización para publicarlas.

2 comentarios:

  1. Hermoso y sincero comentario. Un abrazo P. José. (RR PP). Argentina

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  2. No soy capaz de agradecer el inmenso cariño que desprenden las palabras que me dirigiste así como a mi obra literaria "Diario de un blog" el pasado viernes en la Parroquia del Santo Cristo junto a Agustín Rosety Fernández de Castro y José Carlos Fernández Moscoso.

    Tres buenos amigos y hermanos en la fe y en el alma de los que doy gracias al Señor todos los días.

    Gracias mi querido José Antonio por este precioso post, por tus palabras y sobretodo por tu amistad que es una auténtica bendición de Dios.

    Un fraternal abrazo,

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