domingo, 30 de marzo de 2014

EVANGELIO DOMINICAL (audios): 4º Domingo Cuaresma – Ciclo A


4º Domingo Cuaresma – Ciclo A

“Yo soy la luz del mundo”  (Jn 9, 1-41) 

EVANGELIO DOMINICAL: "Yo soy la luz del mundo"

4º Domingo de Cuaresma
Ciclo A
Evangelio: Juan 9, 1-41

En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos: «Rabbí, ¿quién pecó, él o sus padres, para que haya nacido ciego?». Respondió Jesús: «Ni él pecó ni sus padres; es para que se manifiesten en él las obras de Dios. Tenemos que trabajar en las obras del que me ha enviado mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar. Mientras estoy en el mundo, soy luz del mundo». Dicho esto, escupió en tierra, hizo barro con la saliva, y untó con el barro los ojos del ciego y le dijo: «Vete, lávate en la piscina de Siloé» (que quiere decir Enviado). El fue, se lavó y volvió ya viendo.

Los vecinos y los que solían verle antes, pues era mendigo, decían: «¿No es éste el que se sentaba para mendigar?». Unos decían: «Es él». «No, decían otros, sino que es uno que se le parece». Pero él decía: «Soy yo». Le dijeron entonces: «¿Cómo, pues, se te han abierto los ojos?». Él respondió: «Ese hombre que se llama Jesús, hizo barro, me untó los ojos y me dijo: ‘Vete a Siloé y lávate’. Yo fui, me lavé y vi». Ellos le dijeron: «¿Dónde está ése?». El respondió: «No lo sé».

Lo llevan donde los fariseos al que antes era ciego. Pero era sábado el día en que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. Los fariseos a su vez le preguntaron cómo había recobrado la vista. Él les dijo: «Me puso barro sobre los ojos, me lavé y veo». Algunos fariseos decían: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado». Otros decían: «Pero, ¿cómo puede un pecador realizar semejantes señales?». Y había disensión entre ellos. Entonces le dicen otra vez al ciego: «¿Y tú qué dices de Él, ya que te ha abierto los ojos?». Él respondió: «Que es un profeta».

No creyeron los judíos que aquel hombre hubiera sido ciego, hasta que llamaron a los padres del que había recobrado la vista y les preguntaron: «¿Es éste vuestro hijo, el que decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora?». Sus padres respondieron: «Nosotros sabemos que éste es nuestro hijo y que nació ciego. Pero, cómo ve ahora, no lo sabemos; ni quién le ha abierto los ojos, eso nosotros no lo sabemos. Preguntadle; edad tiene; puede hablar de sí mismo». Sus padres decían esto por miedo por los judíos, pues los judíos se habían puesto ya de acuerdo en que, si alguno le reconocía como Cristo, quedara excluido de la sinagoga. Por eso dijeron sus padres: «Edad tiene; preguntádselo a él».

Le llamaron por segunda vez al hombre que había sido ciego y le dijeron: «Da gloria a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es un pecador». Les respondió: «Si es un pecador, no lo sé. Sólo sé una cosa: que era ciego y ahora veo». Le dijeron entonces: «¿Qué hizo contigo? ¿Cómo te abrió los ojos?». Él replicó: «Os lo he dicho ya, y no me habéis escuchado. ¿Por qué queréis oírlo otra vez? ¿Es qué queréis también vosotros haceros discípulos suyos?». Ellos le llenaron de injurias y le dijeron: «Tú eres discípulo de ese hombre; nosotros somos discípulos de Moisés. Nosotros sabemos que a Moisés le habló Dios; pero ése no sabemos de dónde es». El hombre les respondió: «Eso es lo extraño: que vosotros no sepáis de dónde es y que me haya abierto a mí los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores; mas, si uno es religioso y cumple su voluntad, a ése le escucha. Jamás se ha oído decir que alguien haya abierto los ojos de un ciego de nacimiento. Si éste no viniera de Dios, no podría hacer nada». Ellos le respondieron: «Has nacido todo entero en pecado ¿y nos das lecciones a nosotros?». Y le echaron fuera.

Jesús se enteró de que le habían echado fuera y, encontrándose con él, le dijo: «¿Tú crees en el Hijo del hombre?». El respondió: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?». Jesús le dijo: «Le has visto; el que está hablando contigo, ése es». Él entonces dijo: «Creo, Señor». Y se postró ante Él. Y dijo Jesús: «Para un juicio he venido a este mundo: para que los que no ven, vean; y los que ven, se vuelvan ciegos». Algunos fariseos que estaban con él oyeron esto y le dijeron: «Es que también nosotros somos ciegos?». Jesús les respondió: «Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; pero, como decís: ‘Vemos’ vuestro pecado permanece».

Palabra del Señor.


“Jesús, luz del mundo, haz que siguiéndote, no ande yo en tinieblas, sino que tenga la luz de la vida” (Jn 8, 12).

Queridos amigos y hermanos del blog: ¡Qué importante es el don de la vista y qué importante es la luz para poder orientarnos en la oscuridad! En este 4º Domingo de Cuaresma, Jesús da la vista a un ciego de nacimiento y se presenta como “la luz que ilumina a todo hombre que viene a este mundo”. En el corazón de la Cuaresma, la Iglesia ya vislumbra “la luz de Cristo” que brillará en la Vigilia Pascual. Por eso, nos invita a alegrarnos y a renovar nuestra fe en Jesús, Luz del mundo, que en el bautismo ha hecho de nosotros un “hijo de la luz”.

El tema central de la Misa del día es Jesús “luz”, y por comparación con Jesús, el cristiano “hijo de la luz”. “Yo soy la luz del mundo –declara el Señor-, quien me sigue no anda en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Jn 8, 12); y poco después demuestra prácticamente la realidad de su afirmación dando la vista al ciego de nacimiento. El Señor realiza este milagro sin que se lo pidan, la iniciativa es exclusivamente suya, y lo obra por un fin muy determinado: “Mientras es de día tengo que hacer las obras del que me ha enviado… Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo” (Jn 9, 4-5).

El día luminoso, la luz que ahuyenta las tinieblas del mundo es él, Jesús, y para que los hombres se convenzan de ello, he aquí el milagro. Jesús hace barro con su saliva, se lo unta en los ojos al ciego, y le dice que vaya a lavarse a la piscina de Siloé. El ciego “va, se lava, y vuelve con vista” (ibid 7). El prodigio estrepitoso es sólo el principio de la transformación profunda que Jesús quiere obrar en este hombre. La luz física dada a los ojos apagados es un signo y medio de la luz del espíritu que el Señor le infunde provocando en él un acto de fe: “Crees tú en el Hijo del Hombre?... Creo, Señor. Y se postró ante él” (ibid 35.38).

Todo cambia en la vida del ciego de nacimiento. Adquirir la vista para quien siempre ha vivido en las tinieblas es como volver a nacer, es comenzar una nueva existencia: nuevos conocimientos, nuevas emociones, nuevas presencias. Pero mucho más es lo que acontece en el espíritu de este hombre iluminado por una fe tan viva, que resiste imperturbable a la disputa y a los insultos de los judíos, y hasta al hecho de verse “expulsado” de la sinagoga (ibid 34).

Es el símbolo de la transformación radical que se realiza en el bautizado. “En otro tiempo érais tinieblas, ahora sois luz en el Señor” (Ef 5, 8). Por medio del sacramento, el hombre pasa de las tinieblas del pecado a la luz de la vida en Cristo, de la ceguera espiritual al conocimiento de Dios mediante la fe, la cual ilumina toda la existencia humana, dándole sentidos y orientaciones nuevos. De donde se sigue esta consecuencia: “Caminad como hijos de la luz, toda bondad, justicia y verdad son frutos de la luz” (ibid 8-9). La conducta del cristiano debe dar testimonio del bautismo recibido, debe atestiguar con las obras que Cristo es para él no sólo luz de la mente, sino también “luz de vida”. No son las obras de las tinieblas -el pecado- las que corresponden al bautizado, sino las obras de la luz.

“Despierta tú que duermes, levántate de entre los muertos y Cristo será tu luz” (ibid 14). Estas palabras citadas por san Pablo y sacadas, según parece, de un himno bautismal, eran una invitación hecha a los catecúmenos a levantarse del sueño, mejor dicho de la muerte del pecado, para ser iluminados por Cristo. La misma exhortación sigue siendo válida -con mayor razón- también para los bautizados desde hace mucho tiempo; la vida cristiana debe ser para todos, en efecto, una incesante y progresiva purificación de toda sombra de pecado, a fin de abrirse cada vez más a la luz de Cristo.

Precisamente porque Cristo es la luz del mundo, la vocación del cristiano consiste en reflejar esa luz y hacerla resplandecer en su propia vida. Esta es la gracia que la comunidad de los fieles implora hoy en la oración final de la Misa: “Señor Dios, luz que alumbras a todo hombre que viene a este mundo, ilumina nuestro espíritu con la claridad de tu gracia, para que nuestros pensamientos sean dignos de ti y aprendamos a amarte de todo corazón”. Y cómo así también lo expresa el Prefacio de la Misa de hoy: “¡Oh Cristo Señor nuestro!, te dignaste hacerte hombre para conducir al género humano, peregrino en tinieblas, al esplendor de la fe; y a los que nacieron esclavos del pecado, los hiciste renacer por el bautismo, transformándolos en hijos adoptivos del Padre. Por eso, Señor, todas tus criaturas te adoran cantando un cántico nuevo” (Misal Romano).

“Eres tú, luz eterna, luz de la sabiduría, quien hablando a través de las nubes de la carne dices a los hombres: ‘Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no anda en tinieblas, sino que poseerá la luz de la vida’. Si sigo la dirección de este sol de la tierra, aunque yo no quiera dejarle, me deja él a mí cuando termina el día, que es su servicio necesario. Mas tú, Señor nuestro Jesucristo, aun mientras traes la nube de la carne no te dejabas ver de todos los hombres, lo regías todo con la potencia de tu sabiduría. Dios mío, tú estás todo en todas partes. Si de ti no me alejo, no te me ocultarás jamás.

¡Oh Señor!, ardo abrasado por el deseo de la luz: en tu presencia están todos mis deseos, y mis gemidos no se te ocultan. ¿Quién ve este deseo, ¡oh Dios mío!, sino tú? ¿A quién pediré Dios sino a Dios? Haz que mi alma ensanche sus deseos, y que, dilatado y hecho cada vez más capaz el interior de mi corazón, trate de llegar a la inteligencia de lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni llegó jamás al corazón del hombre” (Cr. San Agustín, In Ioan, 34, 5-7).

Así, la Liturgia de hoy nos ha mostrado la alegría anticipada de la Pascua recordándonos que Jesús es “la luz del mundo: el que lo sigue, tendrá la luz de la vida”. Que el Dios de la paz les renueve la fe; que Jesús ilumine su compromiso bautismal y que el Espíritu Santo descienda y esté con todos ustedes.

Con mi bendición.
Padre José Medina

sábado, 29 de marzo de 2014

VIDEOS EN YOU TUBE: Conferencia sobre el Santo Padre Pío por Fray Elías Cabodevilla

Conferencia "El Padre Pío, hombre de Dios al servicio de los hombres". Fue impartida por Fray Elías Cabodevilla, OFMCap, el viernes 25 de noviembre de 2011 en la Parroquia "Nuestra Señora de las Angustias", sita en Av. del Príncipe, 73, Aranjuez, España. Siendo en ese entonces su Cura Párroco el Pbro. Lic. José Antonio Medina Pellegrini.

+ In Memoriam

viernes, 28 de marzo de 2014

PAPA FRANCISCO: Confesándose...


"Las palabras conmueven, 
el ejemplo arrastra"


La Iliada (Homero) S.VIII a.d.C.


VIVENCIAS PERSONALES: Fray Elías Cabodevilla, In memoriam

Queridos amigos y hermanos del blog: en la noche del 5 de marzo, miércoles de ceniza, falleció en el Complejo Hospitalario de Navarra, en Pamplona, el fraile capuchino y sacerdote Elías Cabodevilla Garde, el máximo experto en lengua española de San Pío de Pietrelcina. Era también canonista. Elías Cabodevilla tenía 73 años de edad, 53 de vida religiosa y 50 de sacerdocio. El funeral tuvo lugar al viernes siguiente de su partida a las 19,30, en la iglesia de nuestra Fraternidad de Pamplona-San Antonio.

Fray Elías nos cuenta su vida

Nací en Navarra (España); pertenezco a la Orden religiosa de los Hermanos Menores Capuchinos, la misma del Padre Pío de Pietrelcina; y recibí la ordenación sacerdotal el 24 de junio de 1964.

Desde el año 1996 he visitado con frecuencia San Giovanni Rotondo, la pequeña ciudad del centro-sur de Italia donde vivió el Padre Pío durante 52 años y donde está su sepulcro. Y allí, durante cuatro años, desde comienzos del 2003 hasta finales del 2006, he ofrecido atención espiritual, sobre todo como confesor, a los peregrinos que llegan hasta la tumba del Santo -unos ocho millones al año- especialmente a los de lengua española.

He colaborado activamente, con traducciones y escritos propios, en la revista “La Voz del Padre Pío”; he traducido diversas obras del Padre Pío o sobre el Padre Pío, como “Buenos días - Un pensamiento para cada día del año”, “365 días con el Padre Pío”, “Padre Pío - Siete años de misterio en Pietrelcina - 1909-1916”; he revisado y completado diversas biografías sobre el Santo; y he escrito estas tres obras: “Cuando el espíritu del Padre Pío fue investigado por el Vaticano”, editada en Monte y Carmelo, “Oración de Juan Pablo II al Padre Pío de Pietrelcina” y “Una iglesia para San Pío, una santidad para la Iglesia”, editadas en Edizioni Padre Pio da Pietrelcina, en San Giovanni Rotondo; y tengo abierta la página web: www.san-pio.org

En los últimos años compagino otros ministerios con el de dar a conocer la vida y la espiritualidad del Padre Pío en España y en los países de lengua española como Argentina, Chile, México, Puerto Rico, Panamá, Nicaragua, Costa Rica, y en las ciudades de Dallas, Fort Worth y Chicago de los Estados Unidos de América.

Recuerdos de cuando le conocí

Yo tuve la gracia de conocerle, en primer lugar, por el comentario de mi obispo de ordenación, Mons. Juan Rodolfo Laise, fraile capuchino, quien tuvo una amistad de muchos años con Fray Elías y compartieron muchos y fecundos años de servicio ministerial en San Giovanni Rotondo, donde descansan los restos mortales del Santo Padre Pío. Gracias a esta vinculación pude llegar a Fray Elías e invitarle a visitar mi parroquia de “Nuestra Señora de las Angustias” en Aranjuez en 2011.

Allí estuvo, aquel 25 de noviembre, celebramos juntos a las 19:00 hs. la Santa Misa; luego impartió una conferencia sobre la vida y milagros del Santo Padre Pío; y luego de la misma presentó a la Veneración de los fieles presentes una Reliquia del Santo Padre Pío (un mitón usado por el Padre Pío para ocultar y proteger las llagas de las manos).

Aquella noche en mi parroquia, como en diversos lugares del mundo Fray Elías Cabodevilla, expresó: «En este momento tal vez sea el santo más popular del mundo católico, ya que sólo el santuario de Guadalupe en México recibe cada año más visitas que su tumba de San Giovanni Rotondo». El mismo conferenciante aseguró que el «secreto» del Padre Pío, si existe, es que «sintoniza de modo muy especial con el hombre y la mujer de nuestro tiempo», y enumeró tres características básicas de su mensaje: en primer lugar, «lo que vive y lo que propone es tremendamente sencillo»; en segundo lugar, «donde llega el Padre Pío, o mejor dicho, Dios Nuestro Señor a través del Padre Pío, se alcanza una profunda vivencia del Evangelio», y finalmente, va a lo fundamental, el amor a Dios y al prójimo, especialmente al más necesitado.

Hablando de la faceta más atractiva del santo capuchino no sabía si quedarse con su profunda vida de oración, su manera delicada de afrontar los sufrimientos y las contradicciones que sufrió, su intensa dedicación al confesionario, al que dedicó una media de ocho horas diarias durante muchos años -«ya en los años 50 tuvo que dar citas para confesar con varios días de antelación», o su devoción a la Virgen. «Quizá su profunda y entrañable devoción a la Santísima Virgen sea la guinda más hermosa de su completa espiritualidad», señaló. Incluso Juan Pablo II, en la misa de la canonización, pidió al nuevo santo que transmitiera a los cristianos de nuestro tiempo «su tierna y filial devoción a la Madre de Dios, ya que Ella siempre nos lleva a su Hijo».

También destacó la cercanía que suscita su personalidad, como demuestra el hecho de que, siendo ya un santo canonizado, casi nadie le llama «San Pío de Pietrelcina», sino que se le sigue nombrando con la denominación que llevó mientras estuvo vivo, simplemente “Padre Pío”.

La experiencia que dejó en mí, el paso de Fray Elías por la parroquia y por mi vida, fue la de un hombre puesto en Dios, que había encontrado en la vida y el mensaje del santo Padre Pío una clave para entender también su propia historia y su proceso de fe; y aferrado a esa mano amiga, se puso a trabajar incansablemente para ser administrador generoso de la multiforme gracia y misericordia de Dios. ¡A Fray Elías encomendamos, a Fray Elías nos encomendamos!

Con mi bendición.
Padre José Medina

Santa Misa concelebrada con Fray Elías Cabodevilla el 25 de noviembre de 2011 en Aranjuez, España.


Llegó la hora, Elías

Llegó la hora, Elías, buen cristiano;
serenidad…, ¡oh Dios y Padre mío!:
conmigo ven, te dice el Padre Pío,
toma mi tierno abrazo, dulce hermano.

Enhorabuena, siervo veterano,
de todos servidor, de ti vacío;
llegó, feliz, a puerto tu navío
en la ribera Cristo alza su mano.

Recibe tú, dichoso, su trofeo,
el infinito amor de su costado:
la paz de Dios ya colma tu deseo.

Y ruega por nosotros a su lado,
Elías, secretario y fiel correo,
que a tu cuidado queda este recado.

Rufino María Grández, capuchino, de Guadalajara, Jalisco, México, escribió este cariñoso soneto al P. Elías y a su santa muerte, reconociendo en él a un hermano sabio y humilde, que dejó gratísimos recuerdo en todos los que lo conocimos.

jueves, 27 de marzo de 2014

CATEQUESIS DEL PAPA: “El sacerdote, el obispo, el diácono debe apacentar el rebaño del Señor con amor, si no, no sirve”



Catequesis del Papa Francisco en la Audiencia General del miércoles 26 de marzo de 2014 en la Plaza de San Pedro.


Catequesis sobre el Sacramento del Orden


Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Ya hemos tenido ocasión de señalar que los tres sacramentos del Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía forman juntos el misterio de la "iniciación cristiana", un único gran acontecimiento de gracia que regenera en Cristo y nos abre a su salvación. Esta es la vocación fundamental que une a todos en la Iglesia, como discípulos del Señor Jesús. Hay a continuación dos sacramentos que corresponden a dos vocaciones específicas: se trata del Orden y del Matrimonio. Constituyen dos grandes vías por las que el cristiano puede hacer de su vida un don de amor, siguiendo el ejemplo y en el nombre de Cristo, y así colaborar en la edificación de la Iglesia.

El Orden, marcado en los tres grados de episcopado, presbiterado y diaconado, es el Sacramento que permite el ejercicio del ministerio, confiado por el Señor Jesús a los Apóstoles, para apacentar su rebaño, en la potencia de su Espíritu y de acuerdo a su corazón. Apacentar el rebaño de Jesús con la potencia, no con la fuerza humana o con la propia potencia, sino con la del Espíritu y de acuerdo a su corazón, el corazón de Jesús, que es un corazón de amor. El sacerdote, el obispo, el diácono debe apacentar el rebaño del Señor con amor. Si no lo hace con amor, no sirve. Y, en este sentido, los ministros que son elegidos y consagrados para este servicio prolongan en el tiempo la presencia de Jesús, si lo hacen con el poder del Espíritu Santo, en el nombre de Dios y con amor.

1. Un primer aspecto. Aquellos que son ordenados se colocan a la cabeza de la comunidad. ¡Ah! ¿Están a la cabeza? Sí. Sin embargo, para Jesús significa poner la propia autoridad al servicio, como Él mismo lo ha mostrado y enseñado a sus discípulos con estas palabras: "Sabéis que los gobernantes de las naciones las dominan, y los jefes las oprimen. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro esclavo; de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos" (Mt 20, 25-28 // Mc 10, 42-45). Un obispo que no está al servicio de la comunidad: no está bien. Un sacerdote, un cura, que no está al servicio de su comunidad: no está bien. Está equivocado.

2. Otra característica que siempre se deriva de esta unión sacramental con Cristo es el amor apasionado por la Iglesia. Pensemos en aquel pasaje de la Carta a los Efesios, en el que san Pablo dice que Cristo "ha amado a la Iglesia. Él se ha entregado a sí mismo por ella, para consagrarla, purificándola con el baño del agua y la palabra, y para colocar ante sí a la Iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni nada semejante, sino santa e inmaculada" (5, 25-27). En virtud del Orden el ministro dedica todo su ser a su propia comunidad y la ama con todo el corazón: es su familia. El obispo y el sacerdote aman a la Iglesia en su comunidad. Y la aman fuertemente. ¿Cómo? Como Cristo ama a la Iglesia. Lo mismo dirá san Pablo del matrimonio. El marido ama a su mujer como Cristo ama a la Iglesia. ¡Es un misterio grande de amor, este del ministerio y aquel del matrimonio! Los dos sacramentos que son el camino por el cual las personas van habitualmente al Señor.

3. Un último aspecto. El apóstol Pablo aconseja a su discípulo Timoteo no descuidar, más bien, reavivar siempre el don que está en él, el don que le ha sido dado por la imposición de las manos. Cuando no se nutre el ministerio con la oración, la escucha de la Palabra de Dios, la celebración diaria de la Eucaristía y también la asistencia al Sacramento de la Penitencia, se termina inevitablemente perdiendo de vista el significado autentico del propio servicio y la alegría que nace de una profunda comunión con Jesús. El obispo que no reza, el obispo que no vive y escucha la Palabra de Dios, que no celebra todos los días, que no va a confesarse regularmente… y lo mismo el sacerdote que no hace estas cosas, a la larga, pierden la unión con Jesús y adquieren una mediocridad que no hace bien a la Iglesia. Por eso tenemos que ayudar a los obispos y a los sacerdotes a rezar, a escuchar la Palabra de Dios, que es el alimento diario, a celebrar cada día la Eucaristía y a ir a confesarse habitualmente. Y esto es tan importante, porque está en juego la santificación propia de los obispos y los sacerdotes.

Quisiera terminar también con una cosa que me viene a la cabeza. ¿Pero qué hay que hacer para convertirse en sacerdote? ¿Dónde se venden las entradas? No, no se venden. Ésta es una cosa donde la iniciativa la toma el Señor. El Señor llama, llama a cada uno de los que quiere que se conviertan en sacerdote. Y quizás haya algunos jóvenes aquí que han sentido en su corazón esta llamada: el deseo de convertirse en sacerdotes, el deseo de servir a los demás en las cosas que vienen de Dios, el deseo de estar toda la vida al servicio para catequizar, bautizar, perdonar, celebrar la Eucaristía, cuidar a los enfermos… Pero toda la vida así. Si alguno de vosotros ha sentido esto en el corazón, es Jesús que se lo ha puesto ahí, ¿eh? Cuidad esta invitación y rezad para que esto crezca y dé fruto en toda la Iglesia. ¡Gracias!

miércoles, 26 de marzo de 2014

BUENOS DÍAS ÁVILA (audios): Es tiempo de ser amigos fuertes de Dios




Placa conmemorativa visita de Juan Pablo II a la ciudad de Ávila, España (1-11-1982)

FE Y VIDA (audios): ¿Por qué tenemos que bautizar a los niños recién nacidos?


Tema de esta emisión:

¿Por qué tenemos que bautizar 
a los niños recién nacidos?


viernes, 21 de marzo de 2014

CATEQUESIS DEL PAPA: “San José, el Esposo de María, acompaña el crecimiento de Jesús en sabiduría, edad y gracia”


Catequesis del Papa Francisco en la Audiencia General del miércoles 19 de marzo de 2014 en la Plaza de San Pedro.

Catequesis sobre San José, Patrono de la Iglesia Universal

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy, 19 de marzo, celebramos la fiesta solemne de san José, Esposo de María y Patrono de la Iglesia Universal. Así que dedicamos esta catequesis a él, que se merece toda nuestra gratitud y devoción por cómo ha sabido custodiar a la Virgen Santa y al Hijo Jesús. Ser custodio es la característica de José, su gran misión, ser custodio.

Hoy quisiera retomar el tema de la custodia con una perspectiva particular: la perspectiva educativa. Miremos a José como el modelo de educador, que custodia y acompaña a Jesús en su camino de crecimiento "en sabiduría, edad y gracia", como dice el Evangelio. Él no era el padre de Jesús. El padre de Jesús era Dios, pero él hacia las veces de papá de Jesús. Hacia de padre de Jesús para ayudarle a crecer. ¿Y cómo le ha ayudado a crecer? En sabiduría, edad y gracia.

Empecemos por la edad, que es la dimensión más natural, el crecimiento físico y psicológico. José, junto con María, se ha encargado de Jesús, en primer lugar, desde este punto de vista, es decir, que lo ha "criado", preocupándose de que no le faltara lo necesario para un desarrollo saludable. No olvidemos que la custodia atenta de la vida del Niño también ha implicado la huida a Egipto, la dura experiencia de vivir como refugiados -José ha sido un refugiado, con María y Jesús- para escapar de la amenaza de Herodes. Luego, una vez de vuelta a la patria y establecidos en Nazaret, hay un largo período de la vida oculta de Jesús en el seno de su familia. En aquellos años, José enseñó a Jesús también su trabajo. Jesús ha aprendido a ser carpintero con su padre José. Así, José ha criado a Jesús.

Pasemos a la segunda dimensión de la educación, la de la "sabiduría". José ha sido para Jesús ejemplo y maestro de esta sabiduría, que se nutre de la Palabra de Dios. Podemos pensar en cómo José ha educado al pequeño Jesús a escuchar las Sagradas Escrituras, sobre todo, acompañándole el sábado a la sinagoga de Nazaret. Y José le acompañaba, para que Jesús escuchase la Palabra de Dios en la sinagoga.

Y, por último, la dimensión de la "gracia". Dice siempre san Lucas, refiriéndose a Jesús: "La gracia de Dios estaba sobre él". Aquí, ciertamente, la parte reservada a san José es más limitada con respecto a los ámbitos de la edad y la sabiduría. Pero sería un grave error pensar que un padre y una madre no pueden hacer nada para educar a sus hijos a crecer en la gracia de Dios. Crecer en edad, crecer en sabiduría, crecer en gracia. Este es el trabajo que ha hecho José con Jesús: hacerle crecer en estas tres dimensiones. Ayudarle a crecer.

Queridos hermanos y hermanas, la misión de san José es ciertamente única e irrepetible, porque Jesús es absolutamente único. Y, sin embargo, en su custodiar a Jesús, educándole a crecer en edad, sabiduría y gracia, él es un modelo para cada educador, en particular para cada padre. San José es el modelo de educador del papá, del padre. Así que encomiendo a su protección a todos los padres, sacerdotes, que son padres ¿eh?, y aquellos que tienen una tarea educativa en la Iglesia y en la sociedad.

De manera especial quisiera saludar hoy, día del papá, a todos los padres, a todos los papás. Os saludo de corazón. Esperad ¿Hay algunos papás en la plaza? Levantad la mano los papás. ¡Pero cuantos papás! ¡Felicidades! ¡Felicidades en vuestro día! Pido para vosotros la gracia de estar siempre muy cerca de vuestros hijos. Dejándoles crecer, pero estando muy cerca. Cerca, ¿eh? Ellos os necesitan. (Necesitan) de vuestra presencia, de vuestra cercanía, de vuestro amor... ¡Sed para ellos como san José! Custodios de su crecimiento en edad, sabiduría y gracia. Custodios de su camino. Educadores y caminantes con ellos. Y desde esta cercanía, sed verdaderos educadores. Gracias por todo lo que hacéis por vuestros hijos. ¡Gracias! A vosotros: ¡Muchas felicidades y buena fiesta del papá! A todos los papás que están aquí. A todos los papás: ¡Qué san José os bendiga y acompañe! Y también, algunos de nosotros, hemos perdido al papá. Se ha ido, el Señor le ha llamado. Muchos de los que están en la plaza no tienen a su papá ahora. Podemos rezar por todos los papás del mundo: por los papás vivos y también por los difuntos... y por los nuestros. Y podemos... podemos hacerlo juntos. Cada uno acordándose de su papá, esté vivo o muerto. Y rezamos al grande papá de todos nosotros, al Padre, un Padrenuestro por nuestros papás. ¡Y muchas felicidades a los papás! 

martes, 18 de marzo de 2014

VIDEOS EN YOU TUBE - Fiesta de la Candelaria en Santiago Apóstol de Cádiz, España

Queridos amigos y hermanos del blog: el domingo 2 de febrero de 2014, la Congregación Mariana ECCE MATER TUA, celebró a las 12.00 horas, en la Iglesia de Santiago Apóstol de Cádiz, la festividad de la Presentación del Señor en el Templo, fiesta tradicional de la Candelaria, y tuvieron la deferencia de invitarme a presidir tan festivo acto.

En dicha celebración se procedió a la bendición de las candelas, imposición de medallas de la Inmaculada y presentación a la Santísima Virgen de los niños, hijos de congregantes y demás devotos de Nuestra Señora la Virgen María.

Agradezco a ONDA LUZ CÁDIZ la grabación de esta ceremonia y su permiso para esta difusión.

lunes, 17 de marzo de 2014

ENTREVISTAS: "Dies Domini" Radio María España - Primer Aniversario Papa Francisco

Entrevista sobre el primer aniversario del Pontificado del Papa Francisco, realizada al Pbro. José Antonio Medina Pellegrini por Manuel María Bru en “Dies Domini” de Radio María España, en la emisión del domingo 16 de marzo de 2014.                                 






ENTREVISTAS: "El Espejo" Cope Madrid - Primer Aniversario Papa Francisco

Entrevista sobre el primer aniversario del Pontificado del Papa Francisco, realizada al Pbro. José Antonio Medina Pellegrini por Manuel María Bru y Álvaro Real en “El Espejo” de Cadena Cope Madrid, en la emisión del sábado 15 de marzo de 2014.                                 



viernes, 14 de marzo de 2014

CINE: “El Efecto Francisco: el Papa del Cambio”

Queridos amigos y hermanos del blog: con motivo del primer aniversario de la elección del Papa Francisco Goya Producciones nos presenta el lanzamiento a nivel mundial de su nuevo documental “El Efecto Francisco: el Papa del Cambio”. Está disponible desde el pasado 13 de marzo en español, francés e inglés.

El documental ha sido presentado en el congreso mundial de Signis, la más importante organización de comunicadores audiovisuales, que integra a más de 140 nacionalidades. El congreso ha tenido lugar en Roma y allí televisiones y distribuidoras de DVD de varios países han adquirido los derechos del documental.

Este nuevo film muestra, en 53 minutos, el fulminante ascenso a la cima de la popularidad del entonces poco conocido cardenal argentino. Refleja también el radical cambio de la imagen de la Iglesia que él ha generado. Una encuesta efectuada a pie de calle entre personas de diversas creencias y países lo atestigua.

¿Cuáles son las causas de tan espectacular cambio en la opinión? El documental recoge respuestas de destacados cardenales, de expertos en redes sociales como Gustavo Entrala, de vaticanólogos como John Allen, periodistas como María Ángeles Fernández, o del jefe de prensa del Vaticano Federico Lombardi.

“Para ellos una clave son los hechos y gestos que la gente ha visto hacer a Francisco, que les transmiten sencillez, cercanía, pobreza, esperanza y alegría. Todos admiten que se está notando un efecto Francisco”, subraya el director de Goya Producciones Andrés Garrigó.

¿Pero a dónde lleva Francisco a la Iglesia? ¿Qué cambiará? Sobre tales incógnitas el film recoge opiniones de los cardenales de París, Nueva York, Bombay, Lima, Sao Paulo, Santiago de Chile, Quebec, Westminster y Sevilla. Sus respuestas despejan muchas dudas.

Con imágenes entrañables, este documental ofrece también  anécdotas, gestos de humor, mensajes, opiniones y claves para comprender un papado ya histórico.

Este es el cuarto documental realizado por Goya Producciones en torno al Papa en un año. El primero, “El Cónclave” apareció tras la renuncia de Benedicto XVI, el segundo “¿Quién es el Papa Francisco?,  se tradujo a 14 idiomas, y el tercero “Revolución en Río”, es un magistral resumen de la última JMJ. Todos han sido difundidos con éxito en los cinco continentes.

Para más información:

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jueves, 13 de marzo de 2014

ENTREVISTAS: "No existe el superhombre revolucionario"

Queridos amigos y hermanos del blog: en este 13 de marzo de 2014 el prestigioso diario venezolano “La Verdad”, ha publicado una extensa entrevista que me realizó la periodista Luzmila Mejía Smith. Dicha entrevista gira en torno a diversas reflexiones sobre la persona y el ministerio del Papa Francisco en el 1º Aniversario de su Pontificado:

"No existe el superhombre revolucionario"

Por Luzmila Mejía Smith / Diario “La Verdad”, Maracaibo, Venezuela, 2014 ®

Conoció a Francisco en 2001, luego de una misa en el Hospital de Muñiz, Argentina. Ese día el entonces arzobispo lavó los pies de 12 personas con sida. Desde entonces comenzó a analizar su obra. "La gran diferencia que observamos es su permanente alegría"

El Jueves Santo de 2001, Jorge Bergoglio, en ese entonces Arzobispo de Argentina, lavó los pies a 12 enfermos de Sida en el Hospital Muñíz tras celebrar una misa. Al finalizar un grupo de periodistas presentes lo rodeó para obtener una entrevista, José Medina Pellegrini logró alzar su voz hasta preguntarle: “¿Por qué eligió el hospital para celebrar el jueves santo?

La respuesta que recibió Medina, quien para el momento era Delegado de Medios para la Comisión Episcopal de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Argentina, aún la recuerda, palabra a palabra, por su sencillez evangélica: “La sociedad se olvida de los enfermos y de los pobres. Por eso he preferido ir a lugares donde las personas padecen algún sufrimiento. El año último estuve en la cárcel con los presos. Como sacerdotes queremos poner en las manos del Señor, como una ofrenda santa, nuestra propia fragilidad, la fragilidad de nuestro pueblo, de la humanidad entera”.

Al despedirse de cada enfermo, Bergoglio les decía al oído como un susurro “recen por mi”.  Sus palabras y la escena mostraron al sacerdote periodista quién es el hombre que hoy dirige el destino del Vaticano en su tramado interior y espiritual. La gracia de conocer a Bergoglio en sus años de ministerio pastoral, y la certeza absoluta de ver en el Sumo Pontífice a ese mismo hombre, motivaron a Medina a convertirse en el primer escritor y biógrafo argentino en publicar obras que presentan con habilidad a un Papa que a nadie está dejando indiferente.

El padre Medina ha publicado siete libros, entre ellos “Francisco, el Papa de todos”, en el cual presenta una primera aproximación de su persona y pensamiento. En entrevista exclusiva con el Diario La Verdad nos cuenta, desde España, extractos de lo que vio y oyó de Bergoglio como ciudadano argentino y sacerdote de la Iglesia que peregrina al sur de Argentina.

Jorge Bergoglio es definido como un hombre simple y sencillo, que cuando vivía en Buenos Aires tenía costumbres como andar en metro, caminar, y leer mucho.  Después de un año de Pontífice, ¿continúa igual?

Un hombre simple y sencillo, que se consideraba pastor de un pueblo pobre y que vivía con la misma pobreza que su pueblo. La gran diferencia que observamos es su permanente alegría, y no digo que antes fuera un hombre triste, sino que Dios le ha dado en esta etapa de su vida un carisma que lo tiene fundamentado en dos actitudes: una gran alegría y una gran paz interior y exterior, que lo hace manifestar tal gracia en todo momento de su ministerio petrino.

Considera que ¿es un religioso con alma también política?

Si vamos a la acepción más pura de la palabra ciertamente que sí. El hombre es un “animal político”, afirmaba Aristóteles, en cuanto que es un hombre preocupado por la cosa pública, por el bien de los ciudadanos, especialmente de los más pobres y necesitados. Y esta solicitud por la “cosa pública” está dentro del ámbito de las inquietudes de un legítimo pastor, porque a la Iglesia le toca fundamentalmente la predicación del Evangelio, que debe iluminar, también, toda realidad humana, sin excepción alguna.

¿El papa Francisco está cerca de ser el “revolucionario” que dibujan los medios de comunicación? El impacto que ha tenido su imagen para la Iglesia, ¿lo considera producto de su personalidad o de una campaña mediática para presentarlo?

Los que tenemos la responsabilidad de trabajar en los medios de comunicación sabemos muy bien que una es la “verdad pública” y otra, muchas veces, la “verdad publicada”. Y ese Papa Francisco, superhombre revolucionario, no existe en la realidad. Francisco es un hombre que cada día quiere estar a la altura de la misión encomendada, con alma grande y generosidad, como afirmaba san Ignacio de Loyola. Pero ese personaje mediático que muchas veces nos presentan algunos medios masivos de comunicación, está muy lejos de ser ese hombre.

¿Quién es el Papa Francisco hombre? Sus preferencias, gustos, quehaceres

Se ha declarado apasionado lector de su paisano Jorge Luis Borges, del ruso Fiódor Dostoyeski, de la poesía de Hölderlin y de los grandes autores clásicos. Reconoce que le gusta la música clásica, sobre todo “La Obertura Leonora número tres” de Beethoven. Es un apasionado  del tango, porque “lo bailé de joven”, y sus cantantes preferidos son Carlos Gardel, Julio Sosa y Ada Falcón. Su película favorita es “El festín de Babette” (Gabriel Axel, 1987) y ha gustado de todas las de Tita Merello, cantante y actriz argentina, verdadero ícono der ser porteño. Gran aficionado al fútbol y seguidor del equipo de San Lorenzo de Almagro. Al igual que sus hermanos aprendió a cocinar cuando su madre quedó paralítica luego del quinto parto. Muy frugal para la comida, gusta de la fruta, del pollo sin piel y de las ensaladas.

¿Qué características han marcado el liderazgo del Papa Francisco en el transcurso de este año?

Creo que, sin lugar a dudas, la ternura y la misericordia son la esencia de su mensaje pastoral en este primer año de ministerio petrino. Y esto por que ambas actitudes son la esencia del Evangelio. Son el corazón del Evangelio. De lo contrario, no se entiende a Jesucristo, ni la ternura del Padre, que lo envía a escucharnos, a curarnos, a salvarnos. Yo creo que éstas van a ser siempre las características de su liderazgo espiritual y pastoral.

En su libro usted destaca la devoción del Papa hacia la Virgen.  ¿De qué manera lo ha influenciado en su reivindicación de la mujer?

Es sumamente exquisita la devoción a María que tiene el Papa Francisco, y como argentino, y buen porteño, en su advocación de la Virgen Gaucha, Nuestra Señora de Luján, me parece que es imposible acercarnos a bosquejar un perfil espiritual de él, si no nos adentramos en este aspecto de su vida. Él guarda un recuerdo entrañable de su abuela paterna, porque según su mismo testimonio: “la que me enseñó a rezar fue mi abuela. Ella me enseñó mucho en la fe y me contaba las historias de los santos”. Y también fue de su abuela de quien aprendió una entrañable devoción a María Santísima, devoción que como ha confesado en distintas oportunidades se ha traducido en el rezo diario y devoto del Santo Rosario.

La figura de María le ha llevado a una clara visión del lugar de la mujer en la Iglesia, llegando a afirmar que "sufre" cuando ve que en la Iglesia y en las organizaciones eclesiales se reduce el papel de las mujeres sólo a la servidumbre: "Sufro, y os digo la verdad, cuando veo en la Iglesia o en algunas instituciones eclesiales que el papel de la mujer queda relegado a un papel de servidumbre y no de servicio. Veo mujeres que hacen cosas de servidumbre y no de servicio". Nos dice que es necesario una reflexión de toda la Iglesia para dar mayor valor a la presencia de las mujeres.

Afirma que "aunque muchas cosas han cambiado en la evolución cultural y social, es un dato de hecho que la mujer da a luz a personas". Dando a la mujer la maternidad Dios le ha confiado de una manera muy especial el ser humano "Dando a la mujer la maternidad Dios le ha confiado de una manera muy especial el ser humano". Afirma que existen dos peligros siempre presentes y uno de ellos es "reducir la maternidad a un papel social, a un deber, aunque noble, pero que no ayuda a construir plenamente la comunidad" y el otro es "promover una especie de emancipación que abandona lo femenino y los valiosos rasgos que lo caracterizan".

¿Cuáles retos personales considera que enfrenta Jorge Bergoglio como el Papa Francisco? ¿Qué considera que le ha costado más en el año pontificado?

Hace un año atrás el cardenal Bergoglio no tenía ningún proyecto para pastorear o cambiar la Iglesia en aquellos aspectos –propios de este tiempo- que necesitan del aire siempre fresco del Evangelio. Él no esperaba, por decirlo de alguna manera, ser el Obispo de Roma. Empieza a gobernar buscando poner en práctica todo lo que había surgido en el debate entre los cardenales de las diversas congregaciones. Y esto es lo que está realizando con un gran espíritu de colegialidad, característica muy propia de una Iglesia y de un Pastor que viven el Concilio Vaticano II. ¿Qué puede haberle costado más? Me parece que es una pregunta muy personal, y yo desconozco completamente que puede ser, si realmente así acontece en su interior.

El Papa recibió duras críticas por su papel durante la dictadura en Argentina,  ¿cree que esas críticas disminuyeron luego de su reunión con la Presidenta Cristina Kirchner?

El paso de los meses que han transcurrido desde aquel 13 de marzo de 2013 nos han ido aportando información muy fidedigna sobre su verdadero rol en los años del último gobierno militar en Argentina. Hoy sabemos con ciencia cierta de su valentía y actos concretos para salvar a muchos de, quizás, una muerte segura. Fueron años muy difíciles para la Argentina y para la Iglesia en Argentina. Y el entonces “Padre Jorge”, ya que ni obispo era en esos años, hizo lo que pudo, con las posibilidades reales que tuvo, y creo, que algo y mucho más también. No veo elementos para afirmar que las críticas que se fueron desvaneciendo con el paso de estos meses de pontificado tengan alguna relación con la visita que le hizo la Sra. Kirchner al papa Francisco a los pocos días de iniciar su ministerio.

¿Cuáles son las principales críticas que hacen  a su año de pontificado y las respuestas que el Papa tiene hacia ellas?

El Santo Padre es consciente que no puede agradar a todos por sus actos del ejercicio de su ministerio: ni a los de afuera, ni a los de adentro. Él tiene que seguir con todo aquello que Dios le pide. No está solo en su trabajo porque es acompañado por el consejo de muchos, toda la Curia Romana tiene esa misión de acompañarle en su misión. Él escucha, y esto no es una actitud fingida o de compromiso, escucha realmente. Pero hay un momento, el propio de la decisión, de poner una firma, en el cual queda solo con su sentido de la responsabilidad ante Dios y ante su conciencia. De ahí la importancia fundamental de acompañarle con nuestra oración, por su salud, por sus intenciones, por sus graves responsabilidades. Él reza por nosotros, hagamos lo mismo por él.

Perfil

Nombre completo: José Antonio Medina Pellegrini

Nacimiento: 29 de enero de 1963 en San Martín, Mendoza, Argentina.

Ordenación: 29 de septiembre de 1991 por Monseñor Juan Rodolfo Laise

Estudios: Licenciado en Teología Espiritual en la Universidad Pontificia de Comillas, Madrid; Máster en Mística y Ciencias Humanas.

Algunos cargos: Cura Párroco de "San Charbel" (San Luis), "Nuestra Señora del Carmen" (Wilde) y "Nuestra Señora de Fátima" (Valentín Alsina). Delegado de Prensa y Difusión de su actual titular, Monseñor Rubén Oscar Frassia, en la Diócesis de Avellaneda-Lanús, Buenos Aires.  Capellán y Confesor Auxiliar del Santuario de Lourdes, Francia.

En la actualidad: Director Espiritual del Seminario Diocesano “San Bartolomé” de España. Reside en la Diócesis de Cádiz y Ceuta. Capellán de las Religiosas María Inmaculada y tiene a su cargo programas de evangelización en Radio María España y Cadena Cope Cádiz.


Link permanente de la entrevista en su medio original: