martes, 24 de febrero de 2015

VIVENCIAS PERSONALES: Cargando la imagen de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna en el Vía Crucis Penitencial de las Hermandades gaditanas

Queridos amigos y hermanos del blog: quiero compartirles una hermosa experiencia que me tocó vivir anoche en la Santa y Apostólica Iglesia Catedral de Cádiz. Por acuerdo de la Junta Permanente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías de Cádiz el pasado 21 de octubre de 2014, se hizo pública la designación de la imagen de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna para presidir el Vía Crucis Penitencial de las Hermandades gaditanas, que se realizó ayer lunes 23 de febrero de 2015.

Como Director Espiritual de la Venerable, Mercedaria y Lasaliana Cofradía de penitencia de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y Nuestra Señora del Buen Fin y de la Venerable y Mercedaria Hermandad de Penitencia de las Siete Palabras del Santísimo Cristo de la Sed y María Santísima de la Piedad; me pareció una hermosa oportunidad para poder acompañarles y, por supuesto, como un fiel y penitente más, hacer el piadoso recorrido de Pasión y Muerte de Nuestro Señor, junto a todas las hermanas y hermanos cofrades.

El Señor salió de la Parroquia de San Antonio a las 20:00 hs y luego de recorres las calles previstas, hizo su entrada en la Catedral poco después de las 21:00 hs, dándose inicio inmediatamente al Vía Crucis. La parihuela con la Imagen del Señor, exornada con rosas rojas y lirios, y vistiendo para la ocasión un valiosísimo sudario del siglo XIX propiedad de la hermandad, nos hizo admirar en todo su esplendor al titular de la cofradía del Martes Santo gaditano.

Imagen de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna y Azotes

La imagen es Titular de la Venerable, Real y Muy Ilustre Archicofradía de la Santísima Resurrección y Penitencia de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna y Azotes y María Santísima de las Lágrimas, que tiene su sede canónica en la Parroquia de San Antonio de Cádiz.

La talla del Cristo, es una representación del misterio de la flagelación, es obra de Jacinto Pimentel ejecutada en 1660, y bendecida al año siguiente, en madera de cedro.

Enrique Ortega Ortega, junto con su ayudante Dª. Rosa Cabello, realizó en 1996 una restauración, que permitió descubrir la autoría del mismo, al encontrar su firma en unos pergaminos situados en un hueco de su espalda que decían lo siguiente: "Reinando Felipe III y siendo Pontífice Alejandro VII, los fundadores de esta Hermandad, mandaron hacer esta Imagen de Cristo Atado a la Columna, a Jacinto Pimentel, Julio de 1660".

Es una de las mejores tallas que podemos admirar de este género, mostrando con gran realismo los suplicios de la flagelación. Su rostro es impresionante por el dramatismo que encierra, con los caracteres habituales de la producción de Pimentel tales como son la división en dos del cabello por medio de una raya central, el tallado menudo de los mechones de cabello, los ojos de rasgos orientales, la barba abundante y dividida en dos mechones, pómulos marcados, la curvatura inversa en la posición de los ojos, nariz recta y pequeña, frente lisa, espacio entre las cejas en forma de triángulo invertido, etcétera.

La columna, de tipología baja, es también una obra de gran valor realizada en plata en 1666 por el platero mejicano Francisco Suárez y regalada por los capitanes Sierra y Velázquez. En la base de la Columna, se indica lo siguiente: "El capitán D. Simon de la Sierra Fonseca y Vº Franco y el capitán Velásquez Larios, fundadores de la Archicofradía del Stmo. Cristo de la Columna de Cádiz, dieron esta columna, en el año 1666, Francisco Suárez me fecit en México".

Mis sentimientos cargándole

No quise quedarme en el Altar Mayor, ni siquiera acompañar al cortejo oficial presidido por el Obispo Diocesano y el Párroco de san Antonio que marchó de preste tras el Señor, sino que preferí ir entre los hermanos rezando y meditando. Casi al promediar el Vía Crucis, un querido amigo y actual Mayordomo de Sentencia, D. Antonio De la Jara Rodríguez, que acompañaba en el buen hacer de los cargadores bajo el mando de D. Salvador Rosa, me invitó a sumarme y convertirme en un improvisado, aunque devoto, cargador. Otro buen amigo, y Vocal de Caridad de la misma Cofradía, D. Juan Carlos Carmona Pérez, fue el que realizó la fotografía que acompaña estas vivencias.

Me emocionó profundamente lo vivido, en un momento recordé a mi padre, cuando siendo yo niño, contaba -también emocionado-, los recuerdos de otras tantas procesiones y pasos cargando a los Titulares de la Hermandad de la Virgen de los Dolores, Patrona de Cúllar, y de la Hermandad de San Agustín, Patrono de Cúllar, en aquel hermoso pueblo serrano de Granada, en sus años juveniles antes de emigrar a Argentina, donde formó su familia y vivió el resto de su vida.

Agradezco a Dios el sencillo y profundo momento vivido, uno más de este tiempo que en su providencia me regala de vivir y poder ejercer el ministerio sacerdotal en Andalucía, la tierra de mi padre.

Con mi bendición.
Padre José Medina


Oración ante Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna y Azotes

Señor mío Jesucristo, por mi amor humanado, atado a una columna y cruelmente azotado. Yo, la más vil criatura de cuantas ha sufrido tu clemencia, confiada en el amor con que me has amado desde la eternidad, me atrevo a pedirte perdones la indignidad con que estoy en tu soberana presencia y me permitas adorarte como a mi Dios y pedirte como a mi Padre.

Te suplico, Señor me permitas que en mi alma se pierda, el mérito de tu sangre preciosísima, derramadas por mi amor en el cruel martirio de os azotes. ¡Oh, Salvador mío! ¿Quién diera a mis ojos las lágrimas de la penitente Magdalena para llorar día y noche sobre esa Columna en que te ataron mis delitos?

¿Quién tuviera palabras bastantes elocuentes para expresar toda la amargura de mi corazón al recordar las ofensas de mi vida, para deciros que me pesa de haber pecado, y que me pesa de que no pese más?

Dadme pues, Señor, una contrición perfecta para siempre servirte, nunca ofenderte, llorar lo pasado y aspirar a la gloria eterna, donde con el Padre el Espíritu Santo vives y reinas por los siglos de los Siglos. Amén.

2 comentarios:

  1. No se puede decir tanto y bueno de un momento de reflexión, como lo acaba de hacer usted. Gracias

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    1. Muchas gracias Paco, lo he escrito con el corazón y con la sangre andaluza que corre por mis venas, un fuerte abrazo y nuevamente gracias por tu comentario.

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