sábado, 28 de marzo de 2015

VIVENCIAS PERSONALES: Pregón argentino al Nazareno de Santa María de Cádiz

La Sagrada Imagen de Nuestro Padre
Jesús Nazareno, Regidor Perpetuo de Cádiz
Queridos amigos y hermanos: el pasado martes 10 de marzo dio comienzo el Solemne Quinario en honor de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Regidor Perpetuo de Cádiz, que se desarrolló hasta el sábado día 14. Las Eucaristías, que dieron comienzo a las 8 de la tarde, estuvieron precedidas del rezo del Santo Rosario, ejercicio del Quinario y meditación, y yo fui invitado a ocupar la sagrada cátedra, celebrando cada Misa.

Al domingo siguiente, que coincidía con el cuarto de la Cuaresma, se celebró la Función Principal de Instituto de esta Cofradía ante la presencia de la Alcaldesa, de varios miembros de la Corporación Municipal, del Presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, de representantes del Colegio de Graduados Sociales, de otras entidades, de la mayoría de Hermandades de la ciudad y, por supuesto, de cientos de hermanos que no quisieron perderse la Eucaristía más solemne y trascendente de las que celebra la Cofradía a lo largo del año.

También presidí esta Función Principal. Al igual que la lectura correspondiente del Evangelio (Juan 3,14-21), me invitaron a dar la homilía desde el púlpito para dirigirme a los fieles y sobre todo a Jesús Nazareno, a quien rendí tributo con unas sentidas y emocionadas palabras de amor y devoción. Nunca había predicado desde un púlpito, el Nazareno de Cádiz, fue quien lo mereció

Fueron para mí unos hermosos días compartidos en la devoción al Nazareno. Luego de la misa de la Función Principal y conversando con unos hermanos de la Junta de Gobierno me decía:

- ¿Sabe padre lo que Ud. ha hecho en la homilía?

- No, le respondí.

- Ud. ha realizado en pregón.

"Nunca había predicado desde un púlpito, el
Nazareno de Cádiz, fue quien lo mereció"
Y me sorprendió gratamente el comentario porque si bien estoy transitando mi 3º curso en Cádiz, no había tenido oportunidad de escuchar ningún pregón. Yo simplemente había preparado una homilía para hablarle de corazón a corazón al Nazareno y, eso fue, un devoto monólogo exclamativo en el cual quise alabarle y reconocerle como Rey y Señor de nuestros corazones.

Luego en casa, rezando y meditando recordaba aquellas enseñanzas en el Seminario cuando cursábamos “Oratoria sagrada” que es un subgénero de la oratoria y que se utiliza para predicar el Evangelio y las verdades de la fe. En los manuales se la vincula estrechamente con el género deliberativo o político.

La oratoria –en general- es el arte de persuadir por medio de la palabra. A través de los distintos tipos de discurso, la oratoria pretende convencer de unas ideas y unas actitudes al auditorio para influir en sus actitudes. Algunos autores enseñan que además de poder influir en las decisiones del auditorio, el discurso tiene una gran importancia por su calidad científica y artística, por su cuidado lenguaje, por la solemnidad de las ocasiones en que se pronuncia y por las temáticas de que trata.

Hay distintas clases de oratoria: forense, militar, política, didáctica o académica, de vulgarización y la oratoria sagrada. En ésta última los discursos son de carácter religioso en los que predominan tres temas esenciales: moral, dogmas y liturgia. La oratoria sagrada debe tener una serie de cualidades, como claridad, unidad y propiedad. En este tipo de oratoria, el orador debe tratar no sólo de persuadir y convencer, sino también de conmover a su auditorio.

Y dentro de la oratoria popular encontramos, por fin, al pregón. El pregón nació como un acto de promulgación en voz alta de un asunto de interés para el público y, particularmente, el acto con el que se inicia una celebración. Con el paso de los años comenzaron a acompañarlos con música, pasando de un modo de venta para convertirse en un género musical.

Foto de la Solemne Función Principal de
Instituto en honor al Nazareno de Santa María
En un viejo manual de oratoria se dice que un pregón es “una composición poética, por lo general en verso (aunque puede estar también en prosa), a veces recitada y a veces cantada, que se utiliza para alabar algún tipo de persona, objeto o de mercancía que se pretende vender”.

El pregonero tuvo su auge al final del siglo XIX y comienzos del siglo XX, para después ir desapareciendo de las ciudades paulatinamente con el tamaño de los edificios, otros sistemas de comunicación o la propia inseguridad.

En la España de hoy está muy unido al inicio de las fiestas de nuestros pueblos, tanto civiles como religiosas, y en nuestra querida Andalucía, muy unido a la devoción popular de las cofradías y hermandades, que lo tienen para sus momentos más importantes y significativos de sus celebraciones.

Y así fue, que sin querer ni pretenderlo, según el buen oído de estos queridos hermanos cofrades, hice mi primer pregón en tierras gaditanas: un pregón argentino al Nazareno de Santa María de Cádiz.

Se los comparto para quien quiera escucharlo.

Con mi bendición.
Padre José Medina.

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