lunes, 3 de agosto de 2015

INTENCIONES DEL PAPA: Mes de AGOSTO de 2015

Queridos amigos y hermanos del blog: el Santo Padre Francisco indica para cada año y para cada mes, cuales son las intenciones generales y misioneras de la Iglesia en todo el mundo, por las que quiere que se ore. Éstas intenciones las confía al Apostolado de la Oración, quienes propagan en el mundo entero la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, a fin de que éste las difunda con la mayor amplitud posible. Les comparto ahora las intenciones para este mes de agosto de 2015 con una síntesis del comentario que ofrece el P. Frederic Fornos, S.J., Director General Delegado del Apostolado de la Oración.





La INTENCIÓN UNIVERSAL para AGOSTO 2015 es:

“Para que quienes colaboran en el campo del voluntariado se entreguen con generosidad al servicio de los necesitados”.




COMENTARIO PASTORAL: Se califica como voluntariado un trabajo no remunerado que va en beneficio de otra persona y no en provecho de uno mismo. Aún cuando existen muchos trabajos no remunerados, no necesariamente todos ellos son actividades de voluntariado.

El fenómeno del voluntariado es muy diverso. La cantidad de voluntarios en el mundo no está clara. Se estima que podrían ser en torno a 140 millones de personas. Todas ellas están prestando servicios diversos de forma gratuita a los demás. Son personas normales y corrientes que están en medio nuestro, tienen oficios diversos, edades distintas, niveles de educación diferente. Por razones culturales, los diversos países tienen también diferentes niveles de voluntariado.

Los voluntarios participan mediante Organizaciones No Gubernamentales, grupos juveniles o clubes, entre otras formas de asociación. Cada una de estas instituciones tienen a su vez, objetivos diferentes: trabajo con minusválidos, con infantes, con jóvenes en riesgo social, con enfermos o adultos mayores. También algunos colaboran con hospitales, otros están presentes en colegios, hay otros que colaboran con los migrantes y algunos trabajan en apoyo a los niños o a los encarcelados.

En general, los voluntarios apoyan diversos grupos sociales que están en necesidad. Pero también ocurre que hay voluntarios que acuden para ayudar en situaciones puntuales como, por ejemplo, ante desastres naturales o grandes campañas de beneficio.

Los voluntarios acuden ahí donde hay una necesidad y las estructuras normales de la sociedad no están llegando. Cubren espacios informales que se ven enriquecidos con su presencia. La presencia de los voluntarios, aunque pueda ser sutil, poco difundida o conocida, es fundamental para que muchos seres humanos puedan sonreír cada día.

Este mes el Santo Padre nos invita a pedir por todas estas personas, que sirvan con generosidad y, por qué no, tal vez puedo incluir una oración para que yo mismo pueda desarrollar algún tipo de voluntariado en beneficio de mis hermanos y hermanas.

P. Juan Cristóbal Beytia, sj


La INTENCIÓN POR LA EVANGELIZACIÓN para AGOSTO 2015 es: 


“Para que, saliendo de nosotros mismos, sepamos hacernos prójimos de quienes se encuentran en las periferias de las relaciones humanas y sociales”.

COMENTARIO PASTORAL: El Evangelio de este domingo relata los inicios de la vida pública de Jesús en las ciudades y en los poblados de Galilea. Su misión no parte de Jerusalén, es decir, del centro religioso, centro incluso social y político, sino que parte de una zona periférica, una zona despreciada por los judíos más observantes, con motivo de la presencia en esa región de diversas poblaciones extranjeras; por ello el profeta Isaías la indica como «Galilea de los gentiles» (Is 8, 23).

Es una tierra de frontera, una zona de tránsito donde se encuentran personas diversas por raza, cultura y religión. La Galilea se convierte así en el lugar simbólico para la apertura del Evangelio a todos los pueblos. Desde este punto de vista, Galilea se asemeja al mundo de hoy: presencia simultánea de diversas culturas, necesidad de confrontación y necesidad de encuentro. También nosotros estamos inmersos cada día en una «Galilea de los gentiles», y en este tipo de contexto podemos asustarnos y ceder a la tentación de construir recintos para estar más seguros, más protegidos. Pero Jesús nos enseña que la Buena Noticia, que Él trae, no está reservada a una parte de la humanidad, sino que se ha de comunicar a todos. Es un feliz anuncio destinado a quienes lo esperan, pero también a quienes tal vez ya no esperan nada y no tienen ni siquiera la fuerza de buscar y pedir.

Partiendo de Galilea, Jesús nos enseña que nadie está excluído de la salvación de Dios, es más, que Dios prefiere partir de la periferia, de los últimos, para alcanzar a todos. Nos enseña un método, su método, que expresa el contenido, es decir, la misericordia del Padre. «Cada cristiano y cada comunidad discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar este llamado: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 20).

Jesús comienza su misión no sólo desde un sitio descentrado, sino también con hombres que se catalogarían, así se puede decir, «de bajo perfil». Para elegir a sus primeros discípulos y futuros apóstoles, no se dirige a las escuelas de los escribas y doctores de la Ley, sino a las personas humildes y a las personas sencillas, que se preparan con diligencia para la venida del reino de Dios. Jesús va a llamarles allí donde trabajan, a orillas del lago: son pescadores. Les llama, y ellos le siguen, inmediatamente. Dejan las redes y van con Él: su vida se convertirá en una aventura extraordinaria y fascinante.

Francisco
Angelus
26 de enero de 2014


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